domingo, julio 30

Una boda y dos hostias

Hace unos días leía en internet una nota un tanto crítica con el "gay power", y su capacidad de convocatoria y movilización para celebrar el famoso día de fiesta del 28 de junio. Decía el autor que continuar con esta actividad festera sólo llevaba a seguir manteniendo vivos los gettos; ya no era necesario conservar las notas de diferencia en una sociedad en la que se había dado el gran salto hacia adelante con la reforma del Código Civil y, en concreto, de los artículos de éste dedicados a la regulación del matrimonio.

Con lo que ha pasado estos días puedo decir que no sólo no estoy de acuerdo con el anterior planteamiento -aunque se pueda entender bien una parte de lo argumentado-, sino que hay veces en que se confunde el deseo y la realidad. Ojalá los meros cambios legislativos fuesen por sí solos suficientes y tan sobrados como para acabar con siglos de intransigencia y otros tantos de ignorancia: Al grito inconfundible y tan español de "¡MARICÓN!", varios adolescentes jaleados por respetables señoras de barriada, le rompieron la boca en la piscina de La Elipa (barrio madrileño próximo al pirulí de Televisión Española) a un ciudadano infeliz que tuvo el atrevimiento de dar en público un beso a su pareja. A raíz de este incidente, que el Ayuntamiento de Madrid rápidamente se apresuró a calificar como "puntual", volvió a salir a la luz la "moderada" persecución sexual que sufren muchos hombres y mujeres de España. Se supo que hasta un conocido actor que interpreta a un gay en una serie de televisión, tuvo problemas con su fisico en un centro comercial a plena luz del día.

En la ciudad de Madrid suceden más cosas aparte de lo relatado; y es que llevamos una semana muy saturada de "gay news" que han copado los titulares de los medios de comunicación más prestigiosos (por motivos obvios excluímos en este comentario a la COPE). Ayer, sábado, Alberto Ruíz Gallardón, a quien vemos en la foto rindiéndole homenaje al Arzobispo de Madrid, Sr. Rouco Varela, fue amonestado públicamente por éste último porque "los católicos no casan gays". Asistimos a una pequeña antología de bocados intragables: De difícil digesta la posición del miembro de la Iglesia Católica, que quiere decirle e imponerle a un alcalde su credo religioso por encima de la ley; malo de tragar el proceder del alcalde, que pertenece a un partido político que tiene impugnado ante el Tribunal Constitucional el producto legislativo que ayer aplicó; y de mal comer también el torcido caminar de los novios, militantes del Partido Popular, que se acogen a un derecho atacado por la fuerza política de la que participan: Algunos, o se equivocan con la boda, o se equivocan con el Partido. E intragable la monserga pro-Gallardón con que nos iluminó la Cadena Ser ayer por la mañana, y que me hizo tomarme el desayuno del sábado en un plácido silencio y con cierta dosis de indignación. Actitud valiente la de Gallardón, decía una sabia radiofónica matinal. No, valiente hubiera sido hablar a tiempo y no guardar silencio. No se pueden pescar truchas a bragas enjutas. Hay que mojarse.

Así están en definitiva las cosas en el Madrid de los Austrias. El alcalde casa homosexuales, y calla y mira para otro lado cuando los anatemizan desde otras instancias o desde su propio partido. Los novios eran feligreses de esa cofradía desorientada, que no acaba de encontrarse en el siglo XXI, y que es el Partido Popular. Y en la Cadena Ser encantados con la sonrisa amable del régimen... Entre tanto, en la piscina de La Elipa pasan de estas polémicas y sacan el puño de hierro, y un centenar de personas acudieron a besarse a la puerta: Si no quieres taza, ¡toma dos! Allí no estaban los novios ni el alcade. Un hecho puntual.

La Resolución 1612: Primer Aniversario


Hace más o menos un año, Naciones Unidas adoptaba la resolución 1612, cuyo objeto era la creación de mecanismos de control, análisis y observación sobre las agresiones que sufre la infancia en el mundo. Los resultados de tal aparato de vigilancia no han podido ser peores en este primer año, pues se ha sabido que en el último decenio han sido masacrados dos millones de niños en todo el mundo.
Escribo esto hoy, cuando las informaciones nos sacuden en el Líbano recordándonos que en uno de esos ataques antisemitas, o antiterroristas, Israel se ha llevado por delante a toda una familia refugiada en un edificio. Parece que de los cincuenta muertos, la mitad eran niños. Un daño colateral más que Condoleeza y el Tsahal lamentarán profundamente. No obstante, a alguno le quedará el consuelo de que la versión oficial israelí señala que, piadosos y humanos ellos donde los haya, avisaron del inminente ataque contra tan peligroso objetivo: Curiosamente la misma excusa que hace poco ponía en España E.T.A. cuando "atacaba" alguna estructura civil del "enemigo" ¿Se acuerdan de cuando voló por los aires el Hipercor de Barcelona? Pues eso, que llamaron por teléfono: Y es que, ya lo decía Joseph Conrad, "Todos los que infunden terror salen del mismo cesto".
El otro punto que me llamó poderosamente la atención de la acción de Naciones Unidas es la cuantificación de los "niños soldado" que hay en el mundo: Nada menos que 250.000 menores empuñan las armas en uno y otro lugar, ante la mirada culpable de todo el orbe.
Tengo muy claro que la Resolución 1612 no es más que eso: una camisa tejida por algún jurista cuyo fin es, literalmente, poder contar las ovejas de este rebaño de desarrapados formado por niños reventados, amputados, violados, esclavizados y capaces de empuñar un Kalaschnikov; y todo ello para mayor escándalo de un mundo estúpido.
Cierto es que debe ser muy difícil eliminar este problema como tantos otros. Pero cuando lo que llamamos civilización es capaz de enviar la más moderna maquinaria de guerra a cualquier confín del planeta, a uno le quedan muchas dudas rebotando en la cabeza sobre la verdadera capacidad de cambiar las cosas o de enfrentarse a este nuevo episodio de la historia miserable de la humanidad. Las cosas no cambian porque no queremos cambiarlas.



martes, julio 25

Ravi en la red

Mi amiga y hermana Ravi ha sacado adelante desde Alicante otro espacio invisible para la palabra, la obra y el pensamiento. Eso para disgusto de algunos y felicidad mia y de otros más. Así que en adelante la incorporamos a la lista de enlaces y le deseamos mucho éxito, que se lo merece.
Espero que este agosto me regale un descanso alcoyano (ella lo entiende) y pueda acercarme a verte para darte un abrazo bien fuerte y agradecerte -nunca será bastante- el que me hayas descubierto el "Orange Verte", de Hermès. Avec tout mon amour.
Quien quiera visitar este espacio tiene que pinchar aqui:

Carusín, el grillo cantor

La noticia que publico a continuación apareció en la prensa de Asturias el pasado 17 de julio. No sé si revela una forma de ser. Espero que no. Pero si deja traslucir hasta qué punto las cosas pueden envenenarse. Que tengas pleitos y los ganes. Nunca se dijo mayor verdad.
Confío en que este espacio sesudo sea capaz de digerir bien esta nota de humor. Estamos en verano después de todo.
La dueña del grillo «Carusín» acusa de insultos a la vecina que denunció su canto

«Carusín» vuelve a los Juzgados. El polémico grillo del número 50 de la calle Río de Oro está provocando un fuerte enfrentamiento entre su propietaria, María de las Nieves Rodrigo, que vive en el piso 4.º D, y los vecinos del 4.º A, que se quejan de las molestias que les provoca el monótono canto del animal (sobre todo, a los dos hijos adolescentes) y que piden el traslado de «Carusín» al interior de la vivienda o a otra ventana. Los dueños del insecto ya presentaron una denuncia contra la vecina descontenta por insultos y por quemarles el timbre y el pasado fin de semana María de las Nieves presentó otra por insultos. «A mí, que nunca tuve ningún problema con los vecinos, no me insulta nadie ni me echa del ascensor cuando yo llego primero, como sucedió el pasado sábado. Y no voy a consentir ahora que se me trate de esta forma», explicó. María de las Nieves advierte de que la situación se está poniendo «muy tirante», aunque se mantiene firme en su decisión de no retirar al grillo de la ventana del cuarto de baño. «El animal no hace mucho ruido porque la medición de la Policía Local demostró que no da los decibelios que se consideran molestos dentro de los pisos, y a mí su cantar me da mucha alegría. Así que se queda ahí por encima de todo», insistió. Y el verano aún no acabó. Los grillos suelen morir en septiembre agotados de tanto cantar, pero tampoco su muerte es la solución, porque María de las Nieves ya anunció que seguirá con su costumbre de traer un grillo de Selorio (Villaviciosa) la próxima primavera, «como hago cada año». Los problemas también son anuales. María de las Nieves cambió de sitio el grillo del año pasado, «porque llevaba mi marido la comunidad de vecinos y no quería follón con nadie», pero este año no habrá traslado. Lo que sí puede haber son muy malos rollos entre los vecinos. Al menos así lo afirma la dueña del insecto. «Yo tengo miedo que en una de éstas pase algo, porque como se les ocurra tocarme un pelo lo tienen claro con mi marido. Y todo esto por una tontería, porque a la mujer se le antojó que no quiere ahí el grillo. Eso tampoco es normal», concluyó María de las Nieves.

domingo, julio 23

El espejo del alma

He encontrado casualmente esta fotografía cuando buscaba otra cosa. No he podido evitar pensar en lo poco que se gastan algunos en dentista y gafas. Bien está así: que podamos ver la verdadera faz y que podamos recordar estas estampas imborrables que parecen confirmar ese refrán español que dice que la cara es el espejo del alma.
¿Serán estos los padres de la tradición cristiana de nuestras ciudades?
¡Temblad, malditos!
Quienes leen este blog y no ubican la fotografía, que sepan que se encuadra en una de las dos manifestaciones que, organizadas no se sabe si por el Partido Popular o por la iglesia católica española, o por los dos conjuntamente, tenían por objeto protestar contra la reforma educativa del Gobierno socialista. El trío de malas caras son obispos de diferentes diócesis; y el de la izquierda, paradójicamente, representa los postulados de la extrema derecha. Desgraciadamente, no está solo.

sábado, julio 22

Carpetazo al Caso Sopeña



El caso Sopeña, supuesto escándalo de corrupción que afecta a un concejal y senador del Partido Popular en Oviedo, se ha terminado. Bueno, mejor habría que decir que se ha terminado una parte del caso, porque ahora va a comenzar otra igual de liada que la anterior, y también judicializada.

Todo empezó con una denuncia acompañada de unas grabaciones en las que aparecía la voz del Sr. Sopeña, y se aludía a una compraventa de terrenos y al pago de alguna coima a cambio de la amable intervención.

Parece que las cosas estaban prendidas con alfileres y la Fiscalía no ha apreciado delito alguno, con lo que el asunto va a archivarse por lo que toca al senador popular.

En efecto, no en todas las cintas aparece la voz del Senador. Y cuando aparece no debe decir nada interesante a los efectos del Código Penal. Lo malo de este asunto es que, como se suele decir, se ha "hecho un pan como unas hostias": Si yo fuera Sopeña me querellaría contra todo bicho viviente; aunque probablemente tampoco de su acción surja condena alguna para quienes promovieron el asunto, a tenor de las manifestaciones del Ministerio Fiscal. Habrá que esperar y ver.

No voy a hacer aquí un análisis político, porque no es la intención que tengo en este espacio: Yo tengo mis opiniones y mis certezas respecto al asunto, y sé que el hecho de que Sopeña apareciera en una conversación en la que se hablaba de comprar una propiedad se debe, como el dijo, a ayudar a un amigo. No puedo dudar de eso; a todos nos suceden este tipo de cosas con los amigos. Lo que pasa es que con este jaleo de Marbella nos estamos acostumbrando a que nadie dé nada por nada, y creer que todo el que araña se lleva algo en las uñas. Somos muy mal pensados.

Pero sobre lo que sí me gustaría reflexionar brevísimamente es sobre la mala utilización de los procesos penales, impulsados en alguna ocasión sin fundamento suficiente, y que no hacen sino crear mártires donde no debe haberlos. El hilo judicial es muy fino, de una seda muy frágil y delicada que se rompe a la menor imprecisión. Y no puedo menos que observar que quien maneja tan torpemente estas herramientas fabrica una munición letal.

La Justicia está para lo que está. Cada derrota cuenta y cada victoria también; por eso, cuando lo que se hace es lanzarse a la carrera mediática sin conocer siquiera dónde está la meta, se comente un error que se tiene que pagar. Sucederá en Oviedo y, si no, al tiempo.

Otra guerra más.

Creo que llevamos quince días de guerra. Algunos hablan de incursión; operación de castigo; asedio temporal; daños colaterales; ejercicio de legítima defensa. Yo prefiero llamarlo por el nombre tradicional y evitar ese eufemismo estúpido que tanto se usó durante la era Aznar: "conflicto". Lo de Irak no era una guerra; era un conflicto. Y con esto parece que sucede otro tanto.
Soy muy pesimista con la historia a la que me refiero. Creo que no se va a terminar nunca y que vamos a oler a pólvora durante una buena temporada en cada telediario. Y espero que la cosa no vaya a más con la invitación al baile de Siria e Irán, y con los Estados Unidos y la Gran Bretaña metidos en el lodazal irakí, que ya es una guerra civil abierta entre las comunidades chií y la sunní: Ni armas de destrucción masiva, ni pacificación, ni libertad, ni reconstrucción... Y encima una guerra civil donde no la había.
Lo de Israel y Líbano parece que es otra pesadilla que sucede más o menos en el mismo sitio; Líbano es incapaz de controlar la guerrilla del partido de dios, Hezbolá; Hezbolá ataca Israel; Israel se defiende llevándose por delante hospitales, carreteras, viviendas, aeropuertos... Y luego están los territorios ocupados, donde el partido de Arafat fue derrotado en las últimas elecciones por una organización terrorista que concurría en libre competencia: Hamás. Hamás pone bombas en autobuses; los israelíes bombardean a quien sea para eliminar a las cabezas "pensantes" de Hamás.
En España, según algunos, quien no se cree las bondades del entramado palestino, es un sionista. Así que soy un sionista empedernido. Pero, según otros, quienes niegan el derecho a Israel a defenderse bombardeando barrios enteros de Beirut, su aeropuerto, hospitales, calles, zonas comerciales... Son antisemitas. Zapatero es antisemita. Y creo que también soy antisemita junto con un buen número de españoles. Soy un sionista antisemita.
Si uno piensa que a partir de este maraña bélica que se está tejiendo pueden resultar enredados otros países, alguno de los cuáles tiene un control estratégico de la producción petrolífera mundial...
Si uno piensa que en esta historia se está recogiendo el veneno que se sembró hace más de sesenta años en Oriente por las potencias europeas...
Si uno piensa que los primeros que recurrieron a la voladura de un autobús lleno de civiles fueron los israelíes en los albores de la creación del Estado de Israel...
Y si uno piensa que los primeros que reventaron de un bombazo un hotel lleno de gente fueron los palestinos en los mismo albores de la creación del Estado Judío...
Mejor va a ser no ponerse a pensar y colocarse del lado de quienes piden el cese de las hostilidades; y también de aquellos y aquellas que pese a todo, siguen teniendo confianza en el ser humano.

Rajoy y el laicismo


Hace pocos días escribía aquí acerca de la distancia abismal que mantiene la derecha española con el concepto de laicismo. No sé si la fuerza conservadora se confunde con el anticlericalimso o, como tantas otras cosas, acaban identificando un elemento esencial del Estado Democrático con una pretensión única y exclusiva de las fuerzas políticas situadas a la izquierda. No es, no debería ser así.
Al margen de lo anterior también señalaba que se echa de menos, sobre todo en esta etapa, una posición política más madura, más acorde con los tiempos que corren y, si se me permite la expresión, "más centrada".
Con lo que está cayendo no tengo ya ninguna esperanza en que algo vaya a cambiar a corto o medio plazo. Y no tengo tampoco la mínima duda de que mientras las cosas sigan como hasta la fecha, y la dirección popular no sea capaz de superar la transición que aun tiene pendiente, nada habrá que hacer con el laicismo, ni tan siquiera soñar que pueda existir una derecha capaz de discernir lo público de lo privado, en definitiva, las creencias íntimas de cada persona y el interés general.
Y digo todo esto a raíz de la intervención de Mariano Rajoy en un curso de verano organizado por la Universidad Rey Juan Carlos, y dirigido por Antonio Cañizares, cardenal de Toledo y uno de los brazos armados de Don Benedetto.
Mariano Rajoy no tuvo empacho alguno en afirmar que, "tanto el laicismo como los fundamentalismos religiosos son enemigos de la libertad, y si logran imponerse, conducen inexorablemente al totalitarismo".
La frase fue pronunciada en el marco de una reflexión sobre la situación actual de la educación religiosa en España. Como ya se sabe, en este momento nos encontramos en plena zozobra por lo que pueda pasar con la asignatura de religión en las aulas. La derecha quiere que se siga impartiendo, mientras que el Gobierno parece que alberga la pretensión de evitar que compute en el expediente académico, y que quienes no quieran asistir a la sesión de adoctrinamiento no tengan que realizar una asignatura alternativa obligatoria de otra naturaleza. La consecuencia inmediata de esta pretensión gubernamental puede ser el desplome de la clientela escolar, pero digo lo de "parece" porque a estas alturas no sé muy bien lo que va a pasar.
El caso es que no pude evitar, ante la frase de Rajoy, pensar que Francia es un estado totalitario ¿Por qué? Pues porque en Francia, desde marzo de 1882, existe una ley (la Ley Ferry) en la que la enseñanza religiosa ha sido excluída de los colegios de titularidad pública. Ya no hablo de la ley de separación de iglesias y Estado, de 1905, porque eso para Rajoy debe ser algo así como el "Mein Kampf".
Y pensando, pensando, uno llega a la conclusión de que España va con más de cien años de diferencia, llamémoslo retraso sin rubor, respecto a su precipitación en brazos del "totalitarismo laico"; y que es triste y decepcionante que una ley de 1882 resulte demasiado adelantada para un representante político de nuestros días, aunque sea de derechas.

lunes, julio 17

IN MEMORIAM



Esta mañana, en el Café Dindurra y en compañía de quien me ha hecho llegar tantas veces a la cabeza la claridad, y al corazón el sentimiento, leí una esquela que me emocionó y que ha aparecido publicada en el Diario El País del día de hoy, 17 de Julio de 2006, 70 aniversario del golpe de Estado que desencadenó la primera lucha abierta contra el fascismo en suelo europeo y con ella, la primera y dolorosa derrota de quienes soñaron un país mejor. Revelador de que en España algo ha cambiado, el texto decía así:

IN MEMORIAN

VIRGILIO LERET RUIZ

Comandante de la base de hidroaviones del Atalayón de Melilla

y de los alféreces

Armando González Corral y

Luis Calvo Calavia

suboficiales, clases y tropas bajo su mando, que el 17 de julio de 1936 libraron la primera batalla de la Guerra Civil, en defensa de la Constitución y del Gobierno legítimo de la República, contra las fuerzas regulares indígenas al mando del comandante Mohamed Ben Mizzian. Estas víctimas del terrorismo franquista fueron asesinadas, después de su rendición, al amanecer del 18 de julio de 1936, sin que, hasta la fecha, se conozca el paradero de sus restos. Como producto de un pacto de silencio inaceptable en cualquier sociead democrática, España sigue estando en deuda con la justicia, la verdad, y la memoria de las víctimas de esos grupos sediciosos.

Sus hijas, y sus nietos.

Caracas, 17 de julio de 2006

Jueces que no respetan


Hace unos días el Consejo General del Poder Judicial, órgano de gobierno del Poder Judicial Español, se pronunció en contra de recordar a los Jueces, Fiscales, y Secretarios de juzgado que fueron masacrados o perseguidos de un modo u otro por haber sido fieles al Gobierno de la República.
Nada quiere saber el gobierno de los jueces del pasado con la ruin disculpa de no remover los dolores de otro tiempo.
La propuesta de realizar un acto de reconocimiento partió del sector progresista, en este momento en minoría, amparándose en la ocasión del doble aniversario que se celebra este año: La proclamación de la República por un lado, y la guerra que terminó con la democracia por otro.
No es nueva la actitud de este poder del Estado, al servicio en este momento de una concepción política trasnochada y lamentablemente desorientada. Afortunadamente hay otros jueces; otros fiscales; otras personas que entienden la realidad de la sociedad española de un modo diferente y que, llegado el momento sabrán caminar de otro modo y en otra dirección. No se trata de recitar aquello de que "el que no se consuela es porque no quiere", sino de apreciar que sí se ha producido un ligero cambio en una de las estructuras más conservadoras y reaccionarias que existen en España: La Judicatura.
El cambio es insuficiente; pero es cambio al fin y al cabo.
Las cosas no deben ser lo que eran.

GIJÓN EN VERANO


Ahora que ha llegado el verano... ¡Ved mi ciudad!

Pincha en la foto o en el enlace...

sábado, julio 15

Nosotros, deudores

Este mes de Julio, con la excepcíon del día 14, viene cargado de fechas que de un modo u otro evocan el luto, la rabia y el dolor. Me vino esta idea a la cabeza hace unos días, cuando leía que Mr. Chirac, Presidente de la República Francesa, había participado en el patio de la Academia Militar de París en un acto de homenaje al capitán Dreyfus, coincidiendo con el centenario de su "plena rehabilitación". Dreyfus era un oficial del ejército francés condenado a la Isla del Diablo por ser judío. Evidentemente la acusación que se dirigió frente a él tuvo un tinte más imaginativo y se le consideró un espía al servicio de la Alemania del Kaiser Guillermo II. Como Dreyfus era inocente y había una Francia viva que lanzó un grito de indignación, se terminó por rehabilitarle. Él mismo inició un proceso judicial que acabó el día 12 de julio de 1906. Pero hasta alcanzar ese día fue necesario recorrer los oscuros pasillos de la intolerancia, del racismo y de los prejuicios de las buenas gentes de orden.
Ahora se recuerda a aquel hombre, de porte distinguido y mirada perdida, del que las actuales autoridades consideran que no reúne méritos para depositar sus restos en el Panteón de personas ilustres que se levanta al lado de la Sorbona, pero que ejemplificó, según Chirac, las virtudes de la República y la capacidad de esta de sobreponerse al desastre.
No sé si comparto la visión de Jacques Chirac, pero me he hecho una idea del famoso "affaire Dreyfus" como un episodio miserable de la historia de Francia, país en el que, como sucede en otros muchos -por no decir en todos- habían quedado bien depositados los huevos de la serpiente. Quiero decir que no sé si al tratar del capitán Dreyfus, se debe hablar de las virtudes de la República, o más bien de los méritos de un hombre sobre el que cayó el baldón de la injusticia, frente a la que se revolvió, así como los de otros conciudadanos como Emile Zola, que acusaron, que no guardaron el silencio cómplice y asumieron el pago de un caro tributo. La República no es nada sin las personas; y hay personas que construyen cada día de su existencia los cimientos sobre los que descansa la libertad, los derechos... ¡La República!
Francia siguió dando el ejemplo de la capacidad de resistencia a ese negro espectro, a esa mole perversa que termina disfrazándose tras las más sólidas instituciones, tras las inocentes constumbres, los actos cotidianos. Ahí está el Gobierno de Pierre Laval y la dictadura del Mariscal Pétain o, cómo acabar con la Democracia desde la Democracia misma.
Leo estos días la novela de Fernando Schwartz "Vichy, 1940", de la que entresaco la historia envenenada en la que la persecución del "diferente" es la regla común seguida, de una forma o de otra, con acciones miserables (como el Estatuto Judío del 3 de octubre de 1940) o con omisiones igualmente inadmisibles. En el fondo del relato subyace -y es para mí lo más importante- esa culpa colectiva europea por lo que sucedió en nuestro continente, empezando por la triste España y hasta llegar al cese de las hostilidades una vez derrotado el Japón: No sólo el nazismo alemán cometió horribles crímenes; hubo quien con otras nacionalidades menos estigmatizadas se prestó a colaborar gozoso, plenamente convencido y muy satisfecho con sus manos manchadas de sangre y su lengua negra; y para calmar conciencias, con una bendición impartida desde los púlpitos más elevados.
Podríamos decir hoy que ésta es una historia pasada o ya superada. Pero nunca se rebasa al monstruo. Ninguna superación puede admitirse cuando uno contempla y escucha el griterío de los actos neofascistas organizados por el Frente Nacional; o el patético discurso de políticos como Nicolas Sarkozy, arropados por un populismo bañado de puñales y xenofobia.
La historia reciente de Francia es, si se quiere y en cierto modo, un poco más terrible que la de España: En la Francia de los Derechos del Hombre y del Ciudadano anidó el antisemitismo, la delación, el crimen, la Patria, la Familia y el Trabajo. A España por contra no le cupo el honor de protagonizar el fin del Antiguo Régimen sino, más bien al contrario, los tristes intentos de resucitar este espantoso cadáver; pero sin embargo fue una de las primeras víctimas despiezadas en el matadero inaugurado el 17 de julio de 1936.
España, la católica España, había intentado sacudirse de encima la pesadilla del dogmatismo en varias ocasiones. Nuestro pasado, sin embargo, es una sucesión de pronunciamientos militares donde el último de todos ellos tuvo consecuencias horrorosas, asumidas por el silencio de las democracias europeas y logradas con el apoyo de las potencias fascistas ya consolidadas.
El pasado común nos lleva a todos a reconocer rasgos compartidos en ese negro espectro que acecha: la violencia; la manipulación; la intransigencia; el dogmatismo político y religioso; y los que en estas terribles circunstancias callan, no miran de frente, y aprovechan la ocasión haciendo lo que sea para subirse al carro de heno, alegoría de la más miserable humanidad.
Los que hoy vivimos en esta sociedad europea somos herederos de ese pasado inmediato: En nosotros habita el mismo riesgo que se deslizó como una cuchilla afilada sobre las cabezas de nuestros abuelos. Nos amenza la guerra, que ya no queda lejos; el silencio de los cobardes, siempre tan cercano; las palabras irrefutables de los pontífices que no admiten otra posición que la suya... Pero también habita algo que nos permite enfrentar esta náusea. No sabría cómo llamarlo; qué nombre darle. Pero sé que este mundo que hoy conozco, no ha caído por un abismo definitivo gracias a aquellos que a pesar de todo lo adverso sí supieron mirar de frente.
Mi generación tiene una deuda con ese pasado. Y la tiene también con el futuro inmediato, pues ha de ser capaz de no olvidar y de impedir que determinadas cosas vuelvan a pasar para evitar que el tiempo y las personas se pierdan ¿Seremos capaces nosotros, deudores, de soportar tan pesada carga?

viernes, julio 14

¡Hoy es 14 de Julio!


Efectivamente, hoy es 14 de Julio, fiesta nacional de la República Francesa, que condensa en esta fecha el recuerdo a los acontecimientos de 1789 que marcaron la aparición de la "Nación-Estado". La Revolución Francesa puso fin a un estado de cosas. Comenzó a dar la señal que marcaba el término de un mundo en el que las desigualdades eran la regla y la excepción; y el nacimiento de otro diferente, en el que existía una enunciación teórica que, por primera vez, contemplaba al individuo como sujeto de derechos y obligaciones.

Sin ponerme trascendente quiero recordar aquí esta fecha, referencia importante en el calendario de un republicano, pues hay hechos que superan sin mucha dificultad el reducto de las fronteras. Este es uno de esos sucesos.

Tengo desde hace muchos años la costumbre de celebrar de alguna forma especial determinados días. Uno de ellos es este de hoy: Hay veces en que me limito a abrir una botella de vino con el sello verde en el tapón, en la que se reconoce la inconfundible "Marianne"; o a celebrar una comida en la que el pato, de alguna forma, es el protagonista. Pero en esta ocasión me he acercado al cine a ver una película, "Anthony Zimmer", comercializada en España como "El secreto de Anthony Zimmer". Un argumento bien construído con una Sophie Marceau misteriosamente impactante que se merece la foto en este espacio. El mejor cine de Francia para celebrar un sentimiento, una idea y un anhelo. Y la cercanía del tiempo de descanso tras una semana agotadora.


Desde este modesto medio de expresión personal, mi recuerdo para todos los amigos y amigas que comparten este sentimiento del 14 de Julio. Y mi abrazo cariñoso a quienes me visitan y residen al otro lado de los Pirineos. Es decir, tan felizmente cerca de mi corazón.

Bendiciendo las aguas

Una año más, alguien pierde el norte en Gijón. Sucede muchas veces: La ciudad más populosa de Asturias tiene grandes virtudes y grandes defectos, como todas las ciudades del mundo. Quizá uno de esos defectos sea que no se sabe lo que es el laicismo en el partido que gobierna, a pesar de que es el mismo partido que en otros estadíos tiene un mensaje diferente, y dice querer cambiar España y hacerla más democrática de lo que es.
Yo quiero preguntarme ¿qué pinta la Alcaldesa de Gijón, socialista, Paz Fernández Felgueroso, al lado del hombre de la capa roja, sacerdote titular de la Iglesia de San Pedro, bendiciendo con arreglo a un rito católico las aguas de la playa de San Lorenzo? ¿Qué podemos pensar los ateos y agnósticos de la ciudad? ¿Y los musulmanes? ¿Y los evangelistas? ¿Y los católicos a los que no les gusta esta mezcolanza de cosas públicas y privadas? O no bendecimos para nadie, o bendecimos para todos los cultos y creencias, y de paso enfangamos a las administraciones públicas en la vida religiosa colectiva, haciendo cosa pública de algo que es eminentemente íntimo.
Si hace no mucho me acordaba del caldo de ramos ovetense, y la comilona compartida de concejales y obispado pagada por todos, mucho más me escuece que una alcaldesa socialista, el partido en el que milito, no sepa tampoco dónde tiene la mano izquierda y dónde se le acaba la espalda. La única diferencia quizá sea que echar el agua al mar nos sale gratis desde el punto de vista económico. Pero no sucede así ideológicamente: No saber; querer figurar; no atreverse a explicar a los ciudadanos que determinadas ausencias no son una falta de respeto sino todo lo contrario, sí nos supone un enorme coste materializado en la dignidad perdida.
¿Y qué pasa con los compañeros de Izquierda Unida? Socios de gobierno municipales, profesionales del griterío y de la queja continua, los grandes inconformistas, que no han dicho ni querido decir "esta boca es mía". Parece que en este grupo politico se cultiva un laicismo de medio pelo desde que Churruca se siente concejal "apoderado": grandes algaradas en ocasiones, ningún talento político, y silencio ante clamorosas exhibiciones de ignorancia como la presente.
Ay, Jesús Iglesias, cómo se te echa de menos en este naufragio...

domingo, julio 9

Misa valenciana

"...¿Será posible que ustedes
no tengan frailes que enseñen,
que disputen, que pidan dinero,
que gobiernen, que enreden,
que enderecen las consciencias,
que hagan quemar a cuantos no sean
de su misma opinión?..."
Cándido. François Marie Arouet, Voltaire
Zapatero no ha querido ir a misa. Teresa Fernández de la Vega tampoco. Y ha tenido su gracia que el titular del Ministerio que ha apadrinado la reforma del Código Civil que permite los mal llamados matrimonios homosexuales, el ministro López Aguilar, estuviera en el acto de culto organizado por el Partido Popular valenciano esta mañana. Creo que también estaba presente el ministro Moratinos. Lo que no me queda claro es si estos dos responsables gubernamentales se representaban a sí mismos por sus particulares convicciones religiosas o, por el contrario, ejercían una representación presuntamente institucional.
El portavoz vaticano, miembro del Opus Dei, Joaquín Navarro Valls, fue ayer la cara desagradable del régimen católico eclesiástico al criticar al Presidente del Gobierno español, que había expresado su voluntad de no ir a misa. Decía Navarro Valls que hasta Fidel Castro había participado en una misa; y lo mismo había hecho Daniel Ortega cuando mandaba en Nicaragua; y otro tanto había sucedido con aquel general tan serio, de escaso pelo, de gafas gruesas, al que le tocó lidiar con Lech Wallesa y sus revueltas en los astilleros de Gdansk en los últimos estertores de la dictadura polaca: Jaruzelsky.
No sé qué ha querido decir Navarro Valls; porque precisamente la participación de determinadas personas en los actos del culto católico no sirven para darles mayor lustre o credibilidad. Recuerdo aquí los abrazos del General Franco a tanto cardenal en la época del reinado del nacional-catolicismo hispánico. Y también me viene a la memoria el apretón de manos y la balconada del llamado Juan Pablo II con Augusto Pinochet.
Debería entenderse en primer lugar que hay que respetar la voluntad de cada uno; las creencias o ausencia de ellas. Pero ante todo, y por encima de todo, debe entender nuestra sociedad que una cosa son los gobiernos y otra las iglesias; y que los representantes de las estructuras de un Estado no han de participar en acto religioso alguno precisamente porque los Estados nos cobijan a todos, y no sólamente a los que pensamos de una forma determinada u otra; o a los que creemos en tal o cual dios, o dejamos de creer. Esto no puede ser asimilado por una religión que se dice verdadera; que ha demostrado eternamente su capacidad de intolerancia; y que ha llegado a cobijar en su regazo el flaco cuerpo de la muerte para castigar a cuantos se han atrevido a poner en duda sus postulados, o a discutir su presencia en los espacios del poder terrenal.
En todo caso no ha de olvidarse quiénes estaban presentes en esta fiesta valenciana, esta papolatría sobrevenida e histeria mediática, confundida con fervor religioso, pagada con dinero público; no hay que olvidar a Mariano Rajoy presentándole sus criaturas al Sr. Ratzinger; ni a Rita Barberá, alcaldesa de Valencia; ni al Sr. Camps, Presidente de la Generalitat; ni al rey, a la reina, al hijo del rey, la nuera del rey, y no sé si a la última retoña recién parida, que según las malas lenguas y los pesimistas un día será Jefa del Estado.
Bien ha estado el gesto de Zapatero aunque pueda parecer insuficiente. Ahora también hay que acordarse de aquello que tanto me gusta decir: La cabeza donde estén los pies. Y España no da para más. Que nadie olvide que el lento avance laico en nuestra tierra, si es que existe, no se debe a los denodados esfuerzos de nuestros políticos ni de nuestra ciudadanía a lo largo de los últimos treinta años, sino a la extraordinaria gestión que la Iglesia Católica ha hecho de su mensaje intransigente y anacrónico: Hacen más por el laicismo cinco minutos de conversación con el Cardenal Cañizares, que la aplicación del programa electoral de cualquier partido político de los que pululan por la "izquierdona". Lamentable, pero es así. Por tanto, pensemos que mañana y en los días sucesivos, una de las imagenes que permanecerá de esta orgía televisiva que se ha montado en torno a la carcoma familiar, origen de la fortuna eclesial, será la de un Presidente del Gobierno de un país "católico" que se negó a ir a misa porque encontró algo más importante que hacer, o porque entendió cuál es su papel institucional en estos casos. Ojalá en los años venideros empecemos a dar para algo más que para gestos que van marcando un cambio en el estado de cosas.

sábado, julio 8

Recordando a Francisco Franco

Recordemos a este tirano. Recordémoslo para que no se nos olvide su legado de sangre, de miseria, de dogmatismo y de ignorancia. Recordémoslo para que no nos vuelva a suceder nunca más lo mismo. Recordémoslo como hizo esta semana el Parlamento Europeo que, con dos sonadas excepciones, condenó este pasado amargo.
Y recordemos esas dos excepciones para saber por dónde caminamos unos y por dónde van trotando otros: Jaime Mayor Oreja, representante en esta ocasión del Partido Popular Europeo, evitó cargar las tintas sobre el dictador, prefirió centrarse sobre la transición, y miró para otro lado. Nada nuevo en este proceder que reproduce la actitud que el mismo partido mantiene en España, donde sistemáticamente se niega a condenar no sólo el golpe de Estado del 18 de Julio, sino también la larga dictadura que luego vino. A eso lo llamaremos coherencia.
Hay un empeño sostenido desde lo que aquí llamamos "coherencia", en presentar la Guerra Civil y el golpe de Estado que la desencadenó como una consecuencia inevitable de la terrible crisis que vivía España en aquellos años treinta. Ya he escuchado de todo: Desde que el conflicto se inició en Asturias, en 1934; hasta que la tragedia la fueron hilando juntos el PSOE de entonces y aquella Esquerra Republicana, no sé si tan enloquecida y poco seria como la de ahora. Hay más versiones, todas ellas coincidentes en que al pobre sátrapa gallego no le quedó más remedio que tirarse al monte y pasear el brazo incorrupto de Teresa, la monja santa, por las tierras de España a golpe de cañón y pistola.
Pero la simplificación anterior; los errores de los dirigentes republicanos, que los hubo; la precipitación de una parte de la izquierda; o cualquier circunstancia que se invente o se quiera apuntar, no puede borrar el hecho de que en España existía una democracia frente a la que se alzó un ejército en armas, con la activa participación de la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler; y con la nociva bendición del Vaticano, tan amigo siempre de las causas de los pobres. Mientras tanto, la Europa democrática miró para otro lado y luego pagó su precio.
¿Por qué esa cerrazón a la hora de asumir una condena pública del franquismo? ¿Por evitar mirar hacia atrás y enzarzarnos otra vez en las viejas disputas? ¿No debemos condenar entonces el nazismo? ¿O las dictaduras de lo que se dio en llamar "socialismo real"? ¿No debemos extender pues una mirada crítica hacia el pasado para evitar que vuelva a reproducirse?
No puedo dejar de pensar en algo que de una manera indirecta apuntaba hace unos días: A la derecha española le falta la madurez necesaria para desenvolverse en una democracia. Aún la une al pasado un cordón umbilical con nuestras peores pesadillas que, mientras no se rompa, no augura nada bueno.
Y recordemos para terminar las palabras que pronunció Maciej Marian Giertych, eurodiputado polaco del grupo "No adscrito":"Gracias a la Iglesia española, al Ejército español y a Francisco Franco, el ataque comunista contra la España católica se pudo superar". Indudablemente, además de conocer poco o nada de la historia de España, este señor confirmó la desgraciada opinión que tengo de quienes se dicen independientes o apolíticos.
Es evidente que lo que dijo el eurodiputado neutral, y la incapacidad para rechazar nuestra inmediata dictadura, representa simbólicamente a dos espectros que se dan la mano. Dos horribles fantasmas cuya existencia no podemos poner en duda y que van a acecharnos siempre. Confiemos y trabajemos para que las raíces de la Democracia, en España y en Europa, agarren bien a este desgastado suelo y ya nunca más, nunca más...

domingo, julio 2

Ley de Identidad de Género

Que España cambia es una realidad. Si lo hace para bien o para mal es algo que cada uno deberá apreciar según sus convicciones. Pero las mías me animan a traer aquí, para ayudar a que se conozca, otra pequeña reforma legislativa que coloca a nuestro país en una posición de referencia a la hora de tratar de los derechos civiles de las personas. Frente a quienes piensan que no se debe legislar para minorías, ejemplos como el que se está dando son una demostración palpable de que esto no es así; de que este debe ser un país de ciudadanos y ciudadanas, con los mismos derechos y obligaciones; y donde la conquista de la felicidad de cada individuo sea cada vez más una utopía al alcance de la mano.
Decía Beatriz Gimeno, Presidenta de la FLGTB, que “Por fin se hace justicia con las personas transexuales. Por fin se cumple la promesa que se les hizo de que sus derechos y su dignidad de ciudadanos y ciudadanas serían reconocidos. Es una ley de justicia histórica, una ley necesaria, una ley que nos hace a todos y a todas más dignos y más libres. Este país, un ejemplo mundial en cuanto a derechos civiles, no podía permitirse la injusta discriminación a la que ha venido sometiendo a sus ciudadanos y ciudadanas transexuales”.
Cuestión de Justicia, al fin y al cabo

Trabajan contra la Igualdad

Quienes aparecen en el cartel superior se han hecho protagonistas de la campaña puesta en marcha por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales. Los motivos son obvios a estas alturas. Y para quien no conozca las caras retratadas hago un pequeño repaso:
Aquilino Polaíno: Experto en no se sabe muy bien qué materia que fue llevado al Congreso de los Diputados por el Partido Popular respaldado con su saber científico la postura de este partido. Pocos días después de su comparecencia testimonios de algunos de sus pacientes homosexuales relataron la afición al electroshock del citado especialista para curarles de su pecaminoso vicio.
Ana Botella: Próxima a la secta Legionarios de Cristo, es la esposa del anterior Presidente del Gobierno y socia de la entidad mercantil "Famaztella SL", invento a través del cual se ha ordenado el patrimonio de la familia y, entre otras cosas, los cobros recibidos de Rupert Murdoch, propietario de News Corporation. Es famosa por su teoría sobre las peras y las manzanas con la que intentó explicar su concepción metafísica sobre el hecho y la diversidad sexual humanas.
Joseph Ratzinger: Clérigo alemán, Hitlerjugend porque pasaba por allí cuando no debía pasar, recientemente designado Jefe del Estado Vaticano. Conocido por ponerse tricornios y por su afición a la ropa de marca y a los zapatos transpirantes.
Mariano Rajoy: Presidente del Partido Popular. Lamentable su posición sobre el asunto que nos ocupa. En su partido los concejales comienzan a casarse y a salir del armario con estrépito, y sin embargo sigue empecinado en sostener un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma del Código Civil que permitió suprimir la referencia a la diferencia de sexo de los futuros cónyuges.
Benigno Blanco: Eminencia gris de todo el invento, apóstol de la "familia", dirige el foro para la defensa de ésta, una pretendida organización social alimentada con el dinero de los presupuestos y que recibe el hálito episcopal en cada una de sus iniciativas. Su fracaso más sonoro fue la manifestación que se organizó el año pasado contra el Gobierno Zapatero. Según este personaje sacaron a la calle a un millón de personas un 18 de junio de 2005. Lo malo es que calcularon mal el golpe de efecto y el día 28 de junio de 2005 (sólo diez días después) era el día del Orgullo Gay. La movilización fue una consecuencia lógica que superó con creces a Don Benigno. Gracias a él pudimos ver a 18 Obispos por el centro de Madrid con gorra, protegiéndose del sol. Es asturiano y mano derecha de Francisco Álvarez Cascos, el ministro de Aznar casado, recasado y divorciado otras tantas veces. Y que viva la "familia".

Paz para España


Por fin se ha dado forma al inicio de las conversaciones con la banda terrorista ETA, cumpliéndose además la resolución previa que había sido adoptada por el Congreso de los Diputados el año pasado. No se abre un período de optimismo, sino de prudencia necesaria y obligada, que debería acompañar tanto al fondo como a la forma de muchos de los discursos elaborados y pronunciados por los políticos españoles.
Hay algo que lamentar no obstante: la posición del Partido Popular, partido que representa lo que comunmente conocemos como "derecha", pero que desde que perdiera las elecciones en 2004 atraviesa por un estado de enorme desorientación. Y es que no termino de entender por qué el Gobierno de Felipe González sí pudo desarrollar las conversaciones de Argel y este no; o por qué el Gobierno de José María Aznar pudo llevar a cabo las conversaciones de Ginebra y este no.
No quisiera pensar en la arista electoral del asunto, pues ante todo y por encima de todo está el Estado. Pero no puedo evitar que una posición errática y de no absoluto como la que transmite Mariano Rajoy, Secretario General del PP, me lleve a escuchar a quienes dicen que lo que no puede suceder es que un gobierno socialista termine con la violencia terrorista.
Hay algo cierto: el cerco a ETA y a todos sus apéndices ha sido llevado a cabo por todos los gobiernos que han existido durante el período democrático. Y hay algo asimismo cierto: la situación ha cambiado.
Si esta experiencia, sostenida precisamente por el cambio que se ha producido, no diera buen resultado, todos coincidiremos en que la responsabilidad será de quien vuelva a apretar el gatillo. Pero si da buen resultado, si llega la paz, todos tendremos que coincidir en que el logro por la derrota de la violencia (pues no estamos hablando de otra cosa) debería ser un mérito de esta nueva sociedad que hemos construído; no vamos en este momento por ese camino. Evitemos pensar que esta situación es "culpa" de todos. No recurramos a eso tan manido de "estos políticos...", pues ante nosotros tenemos a un grupo de personas que están haciendo la peor gestión opositora de la pequeña historia de la democracia; que se han lanzado por el arrabal de la confrontación indiscriminada y de la crispación sin conocimiento. Y así no vamos a ninguna parte ¿Colocará el tiempo a cada uno en su sitio?¿Dará la derecha española - nueve o diez millones de votantes - de una vez por todas el salto hacia el laicismo, la cordura y la modernidad? O por el contrario ¿seguiremos viendo malos gestos, malas voces y besamanos con los obispos? ¡Hagan sus apuestas!

Un día de Julio en Montauban


Un viaje en el mes de Julio a una Francia agobiada por el calor me lleva a vivir una experiencia preciosa y a toparme una vez más con el sueño de la fraternidad, algo más profundo y sereno que el simple conocimiento entre seres humanos, y sentimiento añadido con el que los masones arropamos el regalo de la amistad. Bien es cierto que en ocasiones nos quedamos muy lejos de ese sentir que teóricamente nos obliga a los unos para con los otros, pero es también una realidad el hecho de que hemos tenido la oportunidad de vivir esta experiencia en más de una ocasión, y que cada vez que lo hacemos sentimos que todo esfuerzo queda pequeño y que cada paso, cada viaje, cada impulso que tomamos merece bien la pena.
Esta ha sido una de esas ocasiones. Acogidos en Castelsarrasin en la casa de Aldo y Camille me llevo conmigo el cariño con el que hemos sido tratados; una extraordinaria receta para preparar el foie "citroné"; la alegoría republicana que cuelga de una pared en la entrada de su casa; y el saludo de despedida de Camille, sonriente, que pudimos comprender en toda su intensidad y que a mí me golpeó el lado bueno de mi corazón.
Aldo nos acompañó hasta Montauban porque yo tenía el deseo de contemplar el lugar en el que fue enterrado Manuel Azaña, masón y Presidente de la República que encarnó una voluntad popular cercenada por un golpe de estado y por la guerra que arruinó a España.
El cementerio es típicamente francés, sin nichos, con panteones alineados y agrupados en calles que se entrecruzan en una maraña vertical y horizontal. Nos dividimos para buscar la tumba y terminamos recurriendo al conserje del cementerio, al que casualmente me encuentro hablando solo, lamentando el estado del camposanto, lleno de ramas cercenadas por una fuerte tormenta que ha azotado la zona hace ya quince días, y cuyos despojos nadie ha recogido todavía. La indignación con el ayuntamiento es visible.
La tumba es sencilla. Contrasta con todo lo que la rodea, más solemne; quizá también más monumental. Reza sobre la losa que la cubre el nombre de Don Manuel Azaña, su fecha de nacimiento y la de defunción. Y una cruz. Queda para mi fuero interno la inevitable pregunta acerca del origen o destino de una cruz en la sepultura de un hombre que se atrevió nada menos que a decir aquello de "España ha dejado de ser católica". Su familia tal vez, que expresó una voluntad que no era la del difunto; el desconocimiento; un malentendido... Prefiero quedarme con la imagen de una tumba cuidada, cubierta por la bandera tricolor y recordar a Manuel Azaña, tan crítico con el clericalismo envenenado como con el anticlericalismo violento que, mezclados con otros dogmas diferentes, incendiaron nuestro país.
Aldo me cuenta también que esta tumba estuvo abandonada durante muchos años. Ahora, el sol de julio enciende la piedra y un pequeño arbol la cobija en el silencio de todo aquel campo de tristeza. Otra pregunta me viene a la mente ¿Dónde estuvo la memoria durante ese tiempo de dejadez?
No se trata de que en España hagamos un ajuste de cuentas con el pasado. Pero no puedo evitar creer que el manto del olvido se extiende gracias a nuestra callada mirada en una mala dirección.
Si me siento satisfecho de este viaje, aparte de la experiencia a que hacía referencia al principio, es también porque me ha permitido ejercer mi facultad de memoria, de recuerdo, de homenaje, hacia aquello que me enseñaron y hacia aquello que aprendí; hacia el valor de la Democracia como instrumento para que hombres y mujeres no sólo sean libres, sino además y por encima de todo, personas. Eso será lo que intente yo también enseñar, que no inculcar, a mi hijo si llego a tenerlo.
La memoria que importa no es la que establecen las leyes sino la que cada uno de nosotros consigue cultivar.