sábado, noviembre 25

Orientaciones morales

Me esperaba que estos días en los que se ha reunido la cúpula directiva de la Iglesia española se hablara de la unidad de la patria, una cuestión que a los más radicales de los prelados les parece que alcanza un nivel de tan extraordinaria importancia que pasa a convertirse en parte de la doctrina moral de la propia confesión religiosa.


Pero como parece que no todos los hombres de negro ven el asunto de la misma forma, y que hay una pluralidad obispal que no digiere muy bien eso de la unidad de España al modo tradicional en que esto se ha presentado siempre en nuestro país, el asunto ha pasado prácticamente desapercibido. Aunque deberíamos decir para ser exactos que ha desaparecido de un plumazo del orden del día y del cuadro publicitario con que habitualmente se rodean las reuniones de la Conferencia Episcopal.


En su lugar se ha sacado a la luz un documento que recoge una serie de "Orientaciones Morales" dirigidas al "pueblo del señor" o a toda la ciudadanía española, no lo sé muy bien. Tales orientaciones traen causa de lo que los obispos definen como una situación nueva en España: La amenazadora ola de laicismo que nos invade.


No hace tanto, la derecha catalana a la que pertenece Durán i Lleida, se pronunciaba en contra de ese laicismo que pretendía reconducir el hecho religioso a la esfera privada; y arremetía contra la progresiva "secularización" que estaba experimentando la sociedad catalana y que podía llevar a la "clandestinización" del hecho religioso. Parece que también la sociedad española, atendiendo la preocupada mirada de los obispos, adolece del mismo "mal" y se enfrenta a los mismos insufrible riesgos.


Atendiendo a todo lo anterior podemos extraer alguna conclusión que pienso no puede dejarnos muy felices: En España no hay una política laicista declarada. El laicismo hispánico, que a veces, con más o menos razón se ha definido como laicismo de medias tintas, no existe como tal. Medidas políticas aisladas, que pueden ser un buen modo de hacer en un país que no hace tanto ha salido de la confesionalidad expresa, no pueden ser tomadas como un programa bien estructurado y con entidad propia para construir una España laica, esto es, una sociedad democrática en la que exista y se proteja la libertad religiosa, pero donde el Estado milite activamente en favor de la neutralidad de todas las instituciones públicas en sus relaciones con el ámbito de las diferentes confesiones, con todo lo que eso conlleva, especialmente en los terrenos económico y educativo.


La transformación de la sociedad española en este sentido, pasando de la dictadura polítco religiosa a la realidad que vivimos, ya lo hemos dicho en otras ocasiones, obedece más a la propia evolución de las cosas y a los errores que delata la intransigencia eclesiástica, que a un verdadero esfuerzo o a una clara conciencia política por parte de nuestros representantes públicos. Es más, algunos de esos representantes se compromenten día sí, y día también, con gestos y actos expresos, con la nefasta mezcolanza del hecho religioso y la vida pública.


A pesar, sin embargo, de esa peculiar realidad española, la Iglesia católica dibuja con inteligencia una España que no existe, pues no hay ola ni marea laica que nos invada. Se participa una vez más de la estrategia catastrofista asentada sobre la mentira. Se anticipan a una realidad que no desean; que algunos soñamos, pero que se detesta por parte de quienes basándose en las concepciones religiosas, intentan que éstas desborden el ámbito íntimo que corresponde a cada persona y sirvan para asegurar o mantener el control político que tradicionalmente se ha ejercido.


La realidad, no obstante, es que los cambios existen; y más real es el hecho casi indiscutible de que esos cambios pueden ir a más: Es por tanto el momento de seguir hablando de laicismo en España; de clarificar este concepto explicando que va mucho más allá de lo que puede ser una mera aconfesionalidad; de espantar los temores que surgen cuando interesadamente se confunde este hermoso pilar de la democracia con el anticlericalismo o lo antireligioso: Nada más próximo a la libertad religiosa, a las libertades públicas, a la Democracia, que el laicismo. Y es que hay orientaciones morales y hay mentiras.

miércoles, noviembre 22

Mujeres y masonería

Hace pocos días, el diez de noviembre, un querido amigo, compañero de vivencias al que me he referido algunas veces en este ventanal, intervenía en el acto de presentación del libro de María José Lacalzada "Mujeres en masonería".
Me estoy refiriendo a Paulino Lorences, que, aparte de mezclar la ciudad de La Habana con París en su Casa de Comidas en Malleza, fue el primer director de orquesta de los masones asturianos que luego nos agrupamos en el seno del Gran Oriente de Francia, y que pusimos en marcha la Logia Rosario Acuña, en Gijón.
Me ha alegrado mucho que este libro haya aparecido en nuestra tierra, lugar en el que sorprendentemente las mujeres tuvieron una presencia no tan discreta ni clandestina en la organización masónica como se puedan pensar. Me ha alegrado que en la presentación del libro participara un compañero de viaje de la Logia a la que pertenezco; y también que pocos días antes, con ocasión del acto de presentación, Víctor Guerra, referencia indispensable en la reconstrucción de la masonería asturiana (y a quien también me he referido tantas veces aquí), publicara una breve y hermosa reflexión sobre el trabajo de esta historiadora en el diario La Nueva España, y que yo reproduzco a continuación, sin su permiso, y aprovechando que está en eso tan lejano que se llama extranjero. Menos mal que me llevo bien con él y que me lo perdona todo.


Mujeres en masonería



Hay quien hace libros como churros y va trillando lo facilón y muy por los surcos al uso de los requerimientos de la mercadotecnia editorial, y hay quien tira por lo más difícil y más genuino, y un poco a contracorriente. En estas últimas veredas encontramos a la doctora riojana, María José Lacalzada, amiga y maestra, que se ha empeñado en demostrar varias cuestiones en esto de «La acacia y la mujer», y no es un capricho de ahora, sino que desde hace años viene queriendo demostrar que la masonería no es cosa sólo de hombres, tópico tan al uso, que hasta los propios masones han creído ser los únicos en este mundo del mandil, o que en todo caso siempre hemos oído que la mujer en masonería estaba relacionada más bien con la denominada masonería de adopción. En algunos ambientes se aceptaba que había algunas «marimachos» en el seno de las logias en cierto plano de igualdad, tal y como me explicaba un vetusto masón de una logia «regular», cuando le decía que en Asturias había tres mujeres masonas: Rosario Acuña y Salvadora Vigón, en la logia Luz de Bimenes; y Eulalia Menéndez Vizcaíno, en la logia ovetense Juan González Río. La investigación que desde hace años desarrolla María José Lacalzada viene a demostrar que la presencia de la mujer desde 1868 en España es un hecho y una realidad, no como pura circunstancia, que algo o mucho hubo de ello; sino que además detrás de algunas mujeres había proyecto y proyección, y su libro «Mujeres en masonería» es una prueba de ello y tendrá ocasión de argumentarlo en la conferencia que dará en el Ateneo Obrero el jueves 9 de noviembre bajo el sugestivo título de «La lechuza de Minerva planea por las puertas de la masonería». Pero además aborda la investigación desde una perspectiva de género muy sutil, y no habla de masonas en general aportando un catálogo al uso de miembros y filiaciones, como cabría de esperar, sino que trata el tema de las mujeres en masonería desde la perspectiva individual y colectiva sin dejarse llevar por posicionamientos feministas tan al uso en esto del «género». En su libro presenta una caterva de mujeres trabajando en logias y obediencias, ocupando en una vida masónica que va desde la concepción más clásica de las matronas con mandil, pasando por las beligerantes sufragistas masonas que intentaban afianzar el espacio femenino en masonería. De todo hay en masonería, y María José Lacalzada nos viene a demostrar de nuevo que la masonería española fue innovadora, que intentó desde su modesta posición cultural romper moldes con respecto a la propia concepción masónica y a las organizaciones y proyectarse, como sociabilidad educadora que se manifestaba. Invito a los lectores a que se acerquen a estas páginas que ha escrito la doctora riojana, y como no, a la conferencia que impartirá con motivo del 125.º aniversario de la fundación del Ateneo Obrero de Gijón, que tendrá a su vez complemento en la presentación del libro citado, cuyo marco será la librería Central, el viernes día 10 de noviembre. Espero que la lectura y la conferencia les resulten útiles e interesantes para descubrir una cara más de las mil que tiene este interesante espejo que es la masonería. VICTOR GUERRA.
Publicado en el diario La Nueva España de Asturias el día 9 de noviembre de 2006.

sábado, noviembre 18

Asociación de Propagandistas: Una crónica social

En esta España aconfesional suceden cosas que apenas ocupan un pequeño espacio en los periódicos, pero que resultan interesantes a la hora de conocer los entresijos de ciertos poderes espirituales que, ante todo, no son otra cosa que artefactos para ejercer el "gobierno de los hombres" ¡Y qué gobierno!
Este ancianito vestido con ropas de cardenal es, ni más ni menos, que el Cardenal Ángel Herrera Oria. Abogado del Estado, fundó en 1909 la Asociación Católica de Propagandistas. Y también hizo más cosas: creó la Acción Católica, participó en la formación de la Confederación Española de Derechas Autónomas en la que anidó tanto antirepublicanismo en los años 30 (los problemas de la derecha española y su simbiosis con la Iglesia vienen ya de lejos), y, con la ayuda inestimable del dictador Francisco Franco, llegó desde el Obispado de Málaga a ser Príncipe de la Iglesia.
La Asociación Católica de Propagandistas que fundara Herrera Oria acaba de ser noticia estos días por el relevo que se ha producido en su dirección. Un Abogado del Estado, Alfredo Dagnino Guerra, acaba de asumir la dirección de esta entidad que controla un poderoso aparato educativo y de comunicación en España ¿Le suena a los lectores la Universidad de San Pablo-CEU? Pues forma parte del entramado de la Asociación Católica de Propagandistas junto con un buen número de Fundaciones y algún que otro Colegio Mayor ¿Quién financiará todo esto, me pregunto?
Con ocasión del relevo en la cabecera de la organización se ha celebrado el Congreso "Católicos y Vida Pública", en el que una vez más se lanza el mensaje que pretende movilizar a un importante sector de la población católica a ocupar esa vida pública y a inculcar en ella sus creencias particulares. Es el viejo debate: La religión ¿asunto público o privado? Quien lo tiene claro son estas mentes lúcidas: Manuel Monteiro, Nuncio del Vaticano en España, señaló en la inauguración de este Congreso que La libertad y el poder "son frágiles sin una referencia a Dios". Así que ya podemos descansar tranquilos con semejantes conclusión. Los ateos somos frágiles y frágil es lo que construímos. Qué buen ejemplo de tolerancia y qué claras tienen las cosas.
En el Congreso estaban otras caras conocidas: Varios dirigentes de las organizaciones convocantes de la manifestación contra la LOE participaron en algunas de las mesas de este evento, como la presidenta de la patronal de enseñanza privada CECE, Isabel Bazo, y el presidente de la confederación de padres católicos Concapa, Luis Carbonel. Sí, son las mismas caras conocidas ante las que se han plegado velas desde el Gobierno Central en materia de política educativa; y las mismas caras frente a las cuales todo el entramado sindical de la escuela pública española ha guardado un espantoso silencio... Y digo lo del silencio porque yo no he visto en Madrid a ninguna masa en triufo marchando por las calles y pidiendo la defensa de una escuela pública, laica, integradora... Y el fin de tanto privilegio y de tanto desatino.
Indudablemente, lo tienen más claro y lo hacen mejor. Lo tienen tan claro, y lo hacen tan bien que a este otro señor del crucifijo, Don Alfonso Coronel de Palma y Martínez-Agulló, que ha dirigido a los Propagandistas españoles hasta hace poco, lo han colocado en... ¿Adivinan dónde? Sí, en la COPE; en la Cadena de Ondas Populares de España, la emisora de los Obispos desde donde todas las mañanas, tardes y noches se ensalza la España negra y se insulta a la inteligencia ciudadana. Gran Canciller de la Universidad de San Pablo, no hace tanto intervenía en un acto público arropando a la Asociación de Víctimas del Terrorismo, politizada hasta la náusea durante las despóticas legislaturas de José María Aznar. Ahora, será el director de la pestilente emisora.
Lo tocan todo. Lo infectan todo valiéndose de la libertad religiosa y con el ánimo de someternos a este viejo totalitarismo... Eso sí, por nuestro bien, débiles ovejas descarriadas.

¿Qué será de tus hijos, Ségolène?

Como tengo la costumbre desde ya hace muchos años de colocar la radio bajo la almohada, supe de madrugada que Ségolène Royal había superado ampliamente a sus oponentes en las primarias del Partido Socialista francés.
Ségolène tendrá como probable contrincante a Nicolas Sarkozy, ese amigo de Aznar del que ya hemos hablado alguna vez a raíz de sus propuestas xenófobas y racistas en materia de inmigración. La contienda electoral se presenta interesante en la República Francesa. Pero mucho más por las especiales circunstancias que rodean a esta elección: Será la primera vez que una mujer concurra como candidata con posibilidades de éxito a la Jefatura del Estado de la República.
El asunto podría pasar como anecdótico. Pero no lo es. Se trata de Francia. Se trata de algo más que un país; en mi forma de ver y vivir ese territorio próximo que tanto me ha dado, la Francia republicana es una idea. Un ideal de perfección de lo que ha de ser una sociedad democrática.
No se me entienda mal. En muchas ocasiones he hablado de la crisis profunda que afecta a la sociedad vecina; he escrito sobre los defectos que aprecio y he hablado de las taras que se encuentran y que en muchos casos nosotros, españolitos orgullosos, tenemos superadas. Cuando hablo de esa idea me refiero a un planteamiento teórico que en aquel país se desarrolló y que a mí me gustaría se extendiera por el mundo entero, más aun cuando uno ve con qué enemigos tenemos que enfrentarnos quienes defendemos una sociedad laica, liberada de dogmatismo.
Hace ya algún tiempo escribía sobre Clara Campoamor y el voto femenino en España: Un avance, por ejemplo, con el que la España republicana adelantó a las sociedades democráticas europeas incluída la francesa. Y cuando me refería a nuestra conmemoración del sufragio universal pleno señalaba también que este será el siglo de las mujeres.
La realidad es más tozuda que el ser humano. Siempre acaba imponiéndose y guiando nuestros pasos; y la realidad con la que vamos a convivir, felizmente, es la de unas sociedades occidentales en las que la mujer ha ido conquistando los espacios que por razón de género le han sido negados. La educación, el peso de la religión, el sistema de explotación, toda esa amalgama ha arrinconado a las mujeres y limitado su presencia en nuestra sociedad. Pero esto cambiará inevitablemente porque hay una rebelión en marcha. Una rebelión y una conciencia clara de que determinadas cosas han de cambiar: Cuando eso sucede no hay tradición, costumbre, modo de vida, que pueda resistir el viento demoledor.
No hace tanto, en la pequeña carrera electoral del Partido Socialista francés, un oponente a Ségolène Royal llegó a inquietarse por el futuro de los hijos de la candidata ¿Quién los cuidaría? ¿Qué sería de la inmortal Francia si las mujeres salieran de los hogares y rompieran con tantos siglos de dictadura patriarcal? Hasta ese punto han llegado las cosas que en el debate político se han empleado razonamientos tan machistas como el expresado.
Podemos decir que ese tipo de planteamientos está trasnochado y que basta para afrontarlos con no prestarles atención. Pero no es así. Trasnochado es aquello que siendo propio de tiempos remotos se utiliza con peor fortuna en el momento presente. El machismo, la intolerancia, el dogmatismo, no son fenómenos ni muchos menos trasnochados. Son aspectos negativos de la realidad cotidiana que vivimos en nuestro tiempo; son los mismos aspectos que se vivieron hace siglos y hoy. Y hoy se viven porque existe y pervive un sistema educativo y cultural complejo que permite que una parte de la humanidad sea objeto de una mayor o menor opresión. Pensemos en la sociedad europea y en qué situación concreta se encuentra las mujeres; y sigamos pensando en qué sucede cuando cruzamos las doradas fronteras de nuestro querido continente. No nos enfrentamos a algo desfasado en el tiempo, sino a una lacra que tiene sus partidarios y que nos obliga, tanto a estar vigilantes como a ser abiertamente combativos.
Quienes creemos en la Democracia hemos de comprometernos necesariamente con la defensa de determinados valores entre los que se encuentra la igualdad de derechos. Igualdad que ha de existir en todos los ámbitos en los que se desarrolla la existencia humana, sin excepción de ninguna ídole. Por ese motivo me he levantado esta mañana con cierta satisfacción al saber que el mundo puede seguir girando sin que a los hijos de Ségolène Royal les pase nada. A mí no me cabía duda. Saber que además no soy el único que piensa así ha hecho más dulce mi despertar.
No me corresponde a mí hacer un análisis político. Tampoco creo que este ventanal mío fuera el lugar más indicado para ello aunque a veces me resulte difícil deslizarme por esa línea tan sutil que es la preocupación social. Pero creo que vivimos momentos intensos, interesantes y también esperanzadores. Momentos de lucha. Como siempre.
Francia, Francia, ¿sabes qué será ahora de tus hijos?

miércoles, noviembre 15

La emisora

Durante estos días el trabajo, las idas, las vueltas, subir y bajar, me han bloqueado la capacidad "escribidora" de tal manera que la cara de ese juez del Opus Dei ha aparecido como primera referencia en esta pequeña ventana. Lamento el panorama que he ofrecido en mi pradera verde, pero la vida es así...
A mi regreso me encuentro con el alto el fuego de ETA cuestionado por quienes lo han puesto sobre la mesa; a los de siempre deseando que la tormenta se desate sobre esta desierta llanura; y a la emisora de la Iglesia Católica, la C.O.P.E., ayudando a que el fuego envenenador se propague. Qué flaco favor hacen a la democracia quienes ejercen la demagogia de la palabra y el insulto bajo el paraguas que ofrece un régimen de libertades públicas. Lamentablemente la convivencia en esta sociedad nuestra no es una materia asimilada por quienes, de un modo u otro, comulgan con el dogmatismo o la intransigencia. Pero romper esta resistencia perversa es nuestra batalla.
¿Quién dijo que la libertad ciudadana era un tesoro ya conquistado?
La viñeta de "El Roto" que ha aparecido en la prensa hoy, resume junto con la que el otro día publicaba aquí de Forges, cuál es el panorama político que vive en este momento España en relación con el proceso que se desarrolla en torno a la violencia en el País Vasco. Hay muchas formas de cargar las armas. Hay muchos tipos de armas. Son éstos axiomas bien aprendidos por los hombres y las mujeres, porque la violencia en cualquiera de sus formas y presentaciones es tan vieja como nosotros... Y ya son muchos siglos de aprendizaje en torno a esta oscura asignatura.
A pesar de todo, paciencia, serenidad, calma y ¡Paz para España!

sábado, noviembre 4

Los objetores

José Luis Requero, miembro del Opus Dei, grupo sectario -si es que cabe esta posibilidad- integrante de la confesión religiosa católica, y miembro del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del Partido Popular que dirige Mariano Rajoy, acaba de salir escaldado de la última reunión de la cúpula judicial.
En el día de ayer, el Consejo votaba la propuesta de este magistrado partidario de la objeción de conciencia para los jueces encargados del Registro Civil que deben oficiar las ceremonias matrimoniales entre personas del mismo sexo.
Otro que confunde el matrimonio civil con el religioso y las cuestiones privadas con el interés general.
Afortunadamente la votación fue secreta. Y el sector conservador perdió por un solo voto no obstante tener mayoría. Parece que uno de los magistrados votó en blanco y otro cambió directamente de chaqueta. Así que los jueces, católicos o no, que a nadie nos debería importar esto, tendrán que limitarse a cumplir la ley aprobada por el Parlamento, ese lugar en el que supuestamente anida nuestra Democracia y se ejerce lo que conocemos como Soberanía popular.
Entre tanto, en Asturias, alumbramos un nuevo ejemplar de "objetor": Un sujeto que se lía a golpes con sus semejantes. Podía haber pasado en cualquier sitio, pero sucedió en Bimenes, lugar al que acudo a menudo por motivos laborales y que conozco algo. Mi buen amigo Joaquín, vecino de aquella comunidad, venía indignado el otro día por la paliza que había recibido una pareja de chicas en una fiesta. Parece que a un vecino no le gustó mucho que expresaran muestras de afecto en público, lo que, según unas versiones, terminó con una bajada de pantalones y consecuente exhibición y, posteriormente, con un parte de lesiones extendido por el Hospital Central: magulladuras varias y una humillación pública para las mujeres agredidas.
Si digo que nos encontramos con caras de una misma moneda, alguien se ofenderá más allá de lo asumible. Pero lo cierto es que asistimos realmente a dos formas diferentes de manifestar la homofobia. Así lo percibo al menos. Será cosa de ponerse a elegir entre un Juez encargado de aplicar la Ley pero que no quiere aplicarla; y un patán maleducado dispuesto a partirle el alma a cualquier discrepante. Pasen y vean, y si encuentran algo mejor, ya saben qué hacer.

viernes, noviembre 3

Gijón: Una aplicación práctica de aconfesionalidad

Ha salido la sentencia. Y el pleito lo ha perdido el Ayuntamiento de Gijón. Se nota que nosotros no somos una ciudad invicta. Buenos sí que somos; pero con la moderna alimentación nos está empezando a engordar el ombligo, y con ello vamos camino de la perdición. Que Gijón ya no es lo que era, y que el índice de melenas rubias oxigenadas empieza a ser insoportable, son dos circunstancias constatadas desde hace tiempo que trascienden a niveles más serios.

Jorge Rubiera, Juez de Gijón, le ha dado la razón a la Compañía de Jesús frente a nuestro Consistorio, el cual en el año 2004 cobró algo más de 3000 euros en concepto de impuesto municipal de construcciones a la religiosa y jesuíta Fundación Revillagigedo por la realización de unas reparaciones. La organización eclesial argumentó que estaba exenta en virtud de los acuerdos suscritos con el Vaticano en 1979. Y Jorge Rubiera ha dicho que "amén" y que además hay que devolver los intereses. Muchos intereses.

Es decir, ciudadano, que a no ser que arropemos nuestro bondadoso cuerpo con una sotana negra, estaremos obligados a pagarle al ayuntamiento que sea un tributo por la realización de nuestras construcciones. Pero al ser miembros de la Iglesia, ad maiorem gloriam dei, se alcanza un "status" diferencial que nos hace inmunes a las cargas fiscales: A eso se le llama aconfesionalidad. Y de paso nos podemos regodear con aquello de que en España todos somos iguales ante la Ley.

Los masones se implican

Ayer, día 2 de noviembre, Víctor Guerra, amigo y hermano, pronunció una conferencia en el Ateneo Obrero de Gijón y con el fin de hacer que la masonería sea algo conocido y despojado de misterios. La prensa de la ciudad del día de hoy, bajo el título "Los masones se implican", recoge la noticia que reproduzco a continuación con cierta satisfacción:

I. G. IGLESIAS La implicación de la masonería en el entramado social, cultural y folclórico fue la base sobre la que se sustentó la conferencia impartida por Víctor Guerra García bajo el título de «Masonería: escuela de formación ciudadana» en el ciclo de charlas organizadas por la Ateneo Obrero de Gijón por su 125.º aniversario. «El trabajo interno de estos grupos se canaliza no como entidad sino como miembros de una sociedad», explica Guerra, colaborador de LA NUEVA ESPAÑA. Varios gijoneses ilustres formaron parte de la masonería de su época como Eleuterio Quintanilla, Melquíades Álvarez, el socialista Teodomiro Menéndez o González Mallada, «miembro implicado en la Escuela Neutra». La masonería «huye del tópico anglosajón de encerrarse en sí mismos y busca la proyección con instrumentos propios rompiendo el tópico cultural», asegura Víctor Guerra. A diferencia de la ovetense, la masonería, en Gijón, estuvo compuesta «por una capa social más obrera, en lugar de profesores y catedráticos».

miércoles, noviembre 1

Religión en las escuelas de España

Acaba de hacerse pública la propuesta del Ministerio de Educación, que dirige Mercedes Cabrera, en relación con la enseñanza de la asignatura de religión en las Escuelas Públicas. Cuando escuché las primeras noticias en la radio, la primicia se ofreció de tal forma que parecía que el la Administración Pública había dejado las cosas peor de lo que estaban con los anteriores gestores del Partido Popular. Para evitar especulaciones diremos que la letra del borrador del Decreto contiene estos dos artículos que reproduzco literalmente:

"3.Los centros docentes dispondrán las medidas educativas para que los alumnos cuyos padres o tutores hayan manifestado su voluntad de no cursar enseñanzas de religión reciban la adecuada atención educativa, a fin de que la elección de una u otra opción no suponga discriminación alguna. Dichas medidas deberán ser incluidas en el respectivo proyecto educativo del centro para que padres y tutores las conozcan con anterioridad".

"4.Los padres o tutores que manifiesten la voluntad de que sus hijos o tutelados reciban enseñanzas de religión podrán elegir entre las de religión católica, las de aquellas otras confesiones religiosas con las que el Estado tenga suscritos Acuerdos Internacionales o de Cooperación en materia educativa, en los términos recogidos en los mismos, o la enseñanza de historia y cultura de las religiones".

Durante todo este tiempo, desde que se paralizara la ley educativa de la derecha en 2004, el debate se ha mantenido con cierta incertidumbre por un lado; pero por otro también con la esperanza de que el Gobierno no acabaría plegándose a las resistencias de la Iglesia Católica. Finalmente sí se ha arrugado un poco. La satisfacción de la Confederación Católica de Padres de Alumnos me resulta hiriente ¿por dónde andan los defensores de la laicidad que existen dentro del Partido Socialista? ¿Dónde se habrán escondido los guardianes sindicales de la escuela pública? ¿Hasta cuándo tanta pasividad de nuestro lado?


Aunque soy partidario de su denuncia, asumo que existen acuerdos suscritos con el Vaticano en 1979 que hacen obligatoria la oferta de la materia de religión en los centros públicos. Nada se dice sin embargo en tales pactos respecto a quienes no quieran ser adoctrinados confesionalmente. Y de ese punto partió el Gobierno en sus primeras declaraciones sobre el particular: Habría religión, pero no habría asignatura alternativa a la religión y además ésta no puntuaría. Ahora, por contra, sí habrá una especie de historia de las religiones aconfesional para quienes no siendo católicos, judíos, protestantes o musulmanes, quieran recibir formación religiosa. Seguimos pues utilizando a las escuelas como plataforma para la enseñanza religiosa y haciendo de la religión una materia especializada para su enseñanza.
La Iglesia Católica, a través de sus diferentes instrumentos (Federación de Centros Educativos Religiosos, CONCAPA, etc.), y con el apoyo directo y expreso del Partido Popular, se ha opuesto siempre a esa idea inicial, pues es bien conocedora de que una asignatura de religión que no puntúe y que no tenga una alternativa para los "hijos de ateos", acabará irremediablemente con una pérdida de clientela en los pupitres. Si hay religión para unos, y para otros hay otra cosa diferente que les impida irse a sus casas, el fondo de comercio escolar, la clientela escolar, seguirá manteniéndose unas cuantas generaciones más. El borrador del Decreto deja en manos de cada centro educativo qué hacer con los estudiantes que no quieran recibir formación religiosa: Una ocasión perdida para marcar claramente una línea política en la materia, dando los primeros pasos para ir soltando amarras en materia de pedagogía religiosa.

Historia de las religiones es el nuevo invento educativo al que asistimos en un país no confesional y no laico. ¿Por qué tiene que haber una especialización histórica religiosa? ¿Por qué si caminamos hacia un estado laico seguimos admitiendo que la religión siga teniendo un hueco en las aulas? No hace falta responder quién resulta beneficiado con este bandazo anunciado silenciosamente el Día de Todos los Santos.

Siento una decepción grande que sólo la puedo indentificar con una ofensa al ideario socialista y con una lamentable flojera por parte del Gobierno, incapaz de sostener un pulso que, previendo este final, hubiera sido mejor no echar o evitar: Hay derrotas de las que es difícil recuperarse. Una vez más, al igual que sucedió con la Ley de Memoria Histórica, la montaña ha vuelto a parir otro ratón... Y van... No sé si mis días como militante socialista empiezan a tener fecha de caducidad y cuenta atrás; es lo que me sucede cuando en vez de sentir una sensación de fatiga por el trabajo realizado, experimento un hartazgo insoportable. Para colmo, estos días me he atragantado con la presencia de cierto personaje que camina con el carnet rojo en la boca, a la búsqueda de que llueva el maná en el campo... Bueno, de esto no tienen la culpa ni el Gobierno, ni el Partido, pero me duele tanto...
Y mira qué cara se le ha quedado a la monja... Señor ¡Qué tiempos!