lunes, diciembre 31

El Gran Oriente y el derecho a la vivienda digna

Reproduzco más abajo el comunicado del Gran Oriente de 17 de diciembre último. He hecho la traducción ajustándome al texto y coloco también en este espacio el video correspondiente, éste en riguroso francés, editado por la Obediencia y revelador del gran esfuerzo de modernización que se viene realizando en esta organización nuestra, digna heredera de aquel trabajo masónico que se hacía en España hace ya tantos años y que, felizmente, vuelve a estar de nuevo presente entre nosotros.


¡La vivienda es una de las condiciones básicas de la dignidad humana! También es la expresión de que los esfuerzos realizados desde hace años pueden resultar ampliamente insuficientes; pues no han permitido asegurar el respeto mínimo debido a los millones de mujeres y hombres , constituyendo así un obstáculo a su desarrollo.
La crisis desencadenada en torno a la vivienda alcanza hoy cotas insoportables.
Más de tres millones de personas viven en condiciones inaceptables y el volumen de desahucios ha aumentado casi un 22% en los últimos cinco años, dentro un un contexto de incremento constante de los alquileres.
¿Cómo no reaccionar con indignación frente a una situación que se mantiene en nuestras sociedades a pesar de que éstas producen continuamente riqueza?
Comprometido con el proyecto humanista, el Gran Oriente de Francia llama a la mobilización de todos en torno a esta prioridad.
No basta con meros gestos de carácter simbólico.
Con esta idea, el Gran Oriente de Francia organiza, el jueves día 20 de diciembre de 2007, una mesa redonda sobre el tema "La vivienda, ¿es un derecho?, que reunirá a muchos de los principales actores que intervienen en el mundo asociativo -Los Hijos de Don Quijote, Derecho a la Vivienda, Emmaús, Médicos del Mundo y la Fundación del Abad Pierre- junto con el Gran Maestre Jean Michel Quillardet y otros representates del Consejo de la Orden.
No se tratará únicamente
No se tratará únicamente de pergeñar un estado de la situación sino también de buscar respuestas rápidas y estables.
Condición de la dignidad, ejemplo magistral de solidaridad, el derecho a la vivienda es más que nunca el fundamento mismo de todo proyecto humanista y republicano.

domingo, diciembre 30

La celebración

Anteayer me acerqué a la Iglesia de San Isidoro para coger un pasquín de los que anunciaban una manifestación para el día de hoy, en Madrid, en apoyo a la familia cristiana, que se ve que anda muy acorralada con tanto laicista radical suelto. Desgraciadamente no pude enterarme de mucho. Supe, eso sí, que no se trataba de una manifestación sino de una "celebración". Matiz importante. Los unos "se concentran" (recordad la Plaza de Oriente), estos "celebran"... Sólo el rojerío ateo se manifiesta y provoca desordenes callejeros (no puedo olvidarme de aquel asalto al Corte Inglés de no sé dónde en el que un barbudo "sans coulotte" se escapó con un jamón ¡Qué imagen tan patética! Y seguro que no supo escoger y se escapó con un Navidul de bodega).
Pero volviendo al pasquín, digo que no pude enterarme de gran cosa porque el reverso no decía nada; y en el averso sólo se anunciaba lo de la celebración de apoyo y la actuación estelar, retransmitida vía satélite, de ese hombre al que le gustan tanto los sombreros y gasta unas túnicas carísimas.
Esta tarde he visto varios telediarios y la página digital de algún periódico. Hasta en el sitio de la emisora eclesial he entrado. Pero no acaba de quedarme muy claro para qué era esa manifestación. Según el medio, dicen que había miles, cientos de miles, un millón, millón y medio, y hasta dos millones. Pero no acabo de comprender qué es lo que se quería demostrar ¿Que son muchos? Eso ya nos lo va a decir Esperanza Aguirre, que tiene práctica en recuentos de este tipo.
Tras dedicarle algo de tiempo a la reflexión, la conclusión que saco tras la celebración de todo este aparato neocatecumenal es la de haber presenciado un acto de precampaña electoral. Toca sacar las huestes a la calle dos meses antes de las elecciones; y ya sabemos que en este país nuestro la Iglesia católica nunca se ha metido en política; que su reino no es de este mundo; y que da al césar lo que es del césar y más si hace falta.
Por lo demás no ha habido nada nuevo bajo el sol esta mañana. Me he llevado una grandísima decepción. Los canales informativos insisten en el mismo mensaje: severas críticas al aborto porque la única forma de concebir el orígen y desarrollo de la vida, y del propio ser humano, es la que los señores de negro manejan. Críticas al matrimonio homosexual porque no es matrimonio... Y aquí sí que les doy la razón: el matrimonio homosexual no es tal matrimonio porque no existe. Lo que existe es el matrimonio civil, que puede celebrarse entre dos contrayentes con independencia de su sexo. Y tal parece que la Iglesia admite el matrimonio civil "hetero", pero tampoco; tampoco lo admite. Para ellos sigue siendo un amancebamiento inadmisible. Además ha habido críticas al divorcio, sobre todo al "exprés" (se nota que lo de la economía procesal no es muy del agrado de la jerarquía católica); y al laicismo radical: ése que urden los masones en sus logias.
Y parece ser que la democracia va a desaparecer de continuar José Luis Rodríguez Zapatero en el poder. ¿Conclusión? ¡Hay que votar a Mariano Rajoy!
Por supuesto que esta mañana no se habló de las mujeres que son asesinadas todos los años en el seno del contrato sacramental de convivencia o fuera de él; tampoco de esos adolescentes de pantalón corto y ropajes ceñidos que van por ahí, provocando para que "los abusen"; ni del caso Gescartera, a la espera de sentencia, y las inversiones financieras de las monjitas misioneras; ni de las indemnizaciones millonarias pactadas con los esquimales, ni de... Sólo se habló de la familia. De la familia cristiana amenazada por el bolchevismo internacional.
¿Hacía falta este guateque y las horribles canciones de los kikos, guitarra en ristre, retumbando en la plaza de Colón, para decir las mismas majaderías que llevan proclamando desde hace no sé cuántos años? Supongo que sí, que la necesitan para movilizar a su electorado o, mejor decir, para movilizar al electorado de otros -que ellos no se meten en política-. A dos meses de una cita con las urnas la jerarquía católica pone una vez más sus cartas sobre la mesa y, supongo, también juega a la vez su propia partida interna: En la Conferencia Episcopal empiezan a moverse los peones (estos también son negros) para descolocar a Ricardo Blázquez.
Sigo pensando como pensaba. Hay pasos dados que no admiten una revisión negativa (lo decía ayer con el aborto); pero nada hay conquistado en España (ni en ningún lugar) de forma permanente. Debemos agradecerle al Sr. Rouco Varela y al neocatecumenal Kiko Argüello estos juegos florales que a mí me recuerdan particularmente dos cosas: una, que las hogueras pueden encenderse en cualquier momento por nuestro bien y el de nuestra alma. Y otra, que aunque sea domingo, hay quien no dice que tiene mucho que hacer y está dispuesto a madrugar para pasar frío en Madrid.
Ellos no descansan, nosotros sí.

sábado, diciembre 29

El aborto en España

Sucede todos los años; lo que pasa es que en éste le hemos prestado un poquito más de atención al asunto por la proximidad de la cita electoral: varias clínicas privadas en las que se practican interrupciones de embarazos han sido atacadas por los "apóstoles de la vida"; ésos que un día evangelizan el mundo y otro salvan a la patria. La llamativa expresión incívica suele acaecer el día 28 de diciembre de cada año, coincidiendo con la onomástica de Herodes (aquel rey que temió con mucha razón por la supervivencia de su poder terrenal), y consiste en la realización de algún asalto que otro, pintadas injuriosas o concentraciones espontáneas en las que se puede escuchar un vocabulario selecto.
Al margen de esa fecha, estos grupúsculos celebran otras conmemoraciones similares que van desde el "día del niño no nacido" hasta el paseo urbano con hucha incluída.
No es la primera vez que camino del trabajo me para una señora encopetada, ataviada con un visón (casi nunca veo señores en estas empresas), pidiéndome un óbolo "para ayudar a los niños". ¿Para ayudarles a qué?, respondí en una ocasión. ¿Para que no los maten?. Entonces no pida para ayudar, pida para que no los maten. ¿Dónde los matan?¿Aquí, en España? ... Bueno, es una campaña de Adevida en contra del aborto... Haber empezado por ahí, mujer: ¡Ni un euro! Seguí caminando y todavía me dio tiempo a escuchar a la mujer preguntar... Pero ¿por qué?
"Alternativa Española", "Nación y Revolución", "Adevida",y otras organizaciones, forman parte de ese fragmentado espectro bicolor que se apunta tanto a preservar la españolidad de Navarra, festejar las beatificaciones concebidas en la cadena de montaje vaticana, o concentrarse ante las clínicas privadas que, cumpliendo la legislación aprobada por el Parlamento de la Nación, practican abortos.
Hoy ha vuelto a suceder. No se sabe quién ha llenado de pintadas la clínica Isadora, establecimiento que, entre otras muchas cosas, forma parte de la red de centros puestos en marcha desde la iniciativa privada para hacer posible el aborto de aquellas mujeres que, cumpliendo los requisitos que establece la ley, manifiestan esta voluntad. Y no es un acontecimiento aislado: durante los últimos días -lo decía antes- son varias las instalaciones sanitarias que se enfrentan a la misma situación, llegándose incluso hasta a denunciar algún asalto.
No me cabe duda de que hay gentes que no se plantean ni de lejos la posibilidad de que quepan en el mundo otras opciones ideológicas diferentes a la suya: Si ellos tienen una concepción determinada en torno al origen de la vida, ésa es la única posibilidad que existe. Si tienen una concepción concreta de cuál ha de ser la familia a la que el Estado ha de arropar bajo sus alas protectoras, ésa ha de ser la única familia a considerar. Si tienen una concepción de "la verdad", ésa y no otra, es la verdad a tener en cuenta. Si tienen un esquema educativo concreto, ése es el único a aplicar; y cuando a alguien se le ocurre cuestionarlo gritan contra el adoctrinamiento que les es impuesto por el rojerío. Todo lo demás sobra sin que haya lugar a cuestionarse absolutamente nada. Y lo que es más grave: sobran quienes piensan diferente; quienes se salen del redil; quienes tienen otra concepción vital o ideológica. Es, ni más ni menos, el destino a que aboca desde siempre el dogmatismo.
Así las cosas, durante estos días hemos visto vacilar al partido que sustenta el Gobierno en torno a la elaboración del programa electoral y la inclusión en el mismo del aborto y la reforma de la legislación aplicable en la actualidad.
Cuando en los años ochenta se abordó el problema se enfrentaron tres posiciones diferentes: La contraria, inasequible al desaliento y que sigue hoy latiendo en cada asalto y alboroto; y dentro de las favorables, una corriente posiblista y otra maximalista. La maximalista concebía -y lo sigue haciendo- el aborto como un derecho de la mujer a disponer de su cuerpo, de su propia integridad y existencia; la posibilista pretendía sacar adelante una ley de mínimos que introdujera un cambio legislativo trascendente en medio de un tenso debate. Esta fue la posición sostenida por el Gobierno de Felipe González y que mantuvieron sin reformar los sucesivos Gobiernos de José María Aznar.
La reforma legal afectó fundamentalmente al Código Penal, despenalizando el aborto en tres casos concretos: Cuando el embarazo tiene su causa en una violación, en cuyo caso el aborto puede practicarse mientras el feto no supere las doce semanas de existencia; cuando el feto se ve afectado por malformaciones que afectan a su viabilidad, ampliándose el plazo en este supuesto a veintidós semanas; y cuando es la mujer la que sufre algún tipo de daño para su salud que deriva directamente del embarazo, en cuyo caso no existe limitación temporal alguna.
El problema que se plantea no puede ser examinado, a mi modo de ver, entrando en el debate de si se suprime una vida humana o no, o si el feto tiene una determinada forma a partir de tantas semanas de gestación; entiendo que esa situación ya ha sido superada con independencia de que cada cual tenga sus opiniones. Ha de irse más allá: La existencia de casos en los que se plantea una despenalización del aborto no permite una revisión negativa o restrictiva; es decir, esta fuera de lugar desandar lo andado. Tampoco cabe el silencio ante la situación que en la actualidad se plantea. Existe, además, una fundada opinión de la comunidad científica que permite un mejor conocimiento de la problemática a la que nos enfrentamos. Y, por supuesto, dejo a un lado todo aquello relacionado con las concepciones vitales manejadas por algunas confesiones religiosas, en especial la católica, pues en tanto que íntimas y personales no pueden afectar a lo que se legisle desde los poderes públicos de los que se dota la sociedad civil.
¿Cuál es esa situación ante la que nos encontramos? En España son las clínicas privadas las que practican abortos. Apenas sí llegan a un tres por ciento anual las interrupciones de embarazo que se practican en la sanidad pública. Y además se ha reconocido "de facto" un dudoso derecho de objeción de conciencia al personal médico, lo que lleva, probablemente, a que desde el erario público se sostenga a todo un entramado de clínicas particulares que, de no existir, harían inútil toda la legislación existente. Por otro lado la despenalización se ha visto superada por la realidad. Entre los supuestos que antes citábamos indicábamos uno en el que no existía plazo al que ajustarse para practicar la interrupción del embarazo: aquel en el la madre corre algún tipo de riesgo de proseguir con la evolución normal de la gestación. La realidad es que dado que en España no existe la posibilidad de que una mujer decida libremente si quiere o no continuar con su embarazo (deben darse unos supuestos concretos y tasados para poder abortar), se produce habitualmente un fraude de ley consistente en que un profesional médico certifique que la mujer sufre, con el embarazo, algún tipo de trastorno o disfunción psicológica grave que hace necesario practicar la interrupción del embarazo.
Debemos reflexionar en profundidad sobre qué queremos hacer de nuestra normativa y cómo queremos que se consoliden los derechos adquiridos por las ciudadanas de nuestro país. Se empieza a hablar, creo con cierta consistencia ya, de introducir en nuestro ordenamiento jurídico una "ley de plazos" que acabe con este sistema que, si bien en un determinado momento pudo ser el más adecuado y posible, en el momento actual se revela como insuficiente y superado por las circunstancias.
Siempre existirán otras posiciones. Algunas concebidas creo que con respeto y desde opciones diferentes que no hacen sino enriquecer los debates y la expresión de la opinión vertida. Pero también existirán agitadores y asaltantes; oportunistas electorales; tibios que se lavan las manos. Eso no debe asustar ni impedir que, con valor, seamos capaces de afrontar esta realidad y dar una respuesta que, en mi modesta opinión, se convertirá en un paso adelante más en la conquista de derechos sociales y en el progresivo asentamiento de ese lento caminar del laicismo en España, que no persigue otra cosa que solidificar nuestra democracia.

jueves, diciembre 27

Un día en la historia de España


El Boletín Oficial del Estado del día 27 de diciembre de 2007 publica el texto de la Ley 52/ 2007, cuyo artículo 3.2 dice literalmente:

"Por ser contrarios a Derecho y vulnerar las más elementales exigencias del derecho a un juicio justo, se declara en todo caso la ilegitimidad del Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo, el Tribunal de Orden Público, así como los Tribunales de Responsabilidades Políticas y Consejos de Guerra constituidos por motivos políticos, ideológicos o de creencia religiosa de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 2 de la presente Ley."

La ley, entrará en vigor en el día de mañana, 28 de diciembre de 2007.

domingo, diciembre 23

Feliz 2008

Desde la Logia Rosario Acuña deseamos a toda la ciudadanía un buen año; un feliz año 2008.
A todos y a todas, lo mejor.

El Templo Arthur Groussier

El Gran Oriente hace una labor importante de difusión de su pensamiento y de sus señas de identidad. Una de esas señas, quizá la más material de todas ellas, es la sede central de la entidad, situada en la "rue Cadet", en el corazón de París.
Cadet forma parte del entramado urbano próximo al Faubourg Montmartre, en el distrito IX, y a la rue Lafayette. Y caminando un poco se llega a la Ópera Garnier, que ahora tiene un toldo que tapa parte de la fachada principal y te provoca cierto sentimiento de fastidio, sobre todo cuando vas de pasada y la visita a esta capital se convierte en un visto y no visto.
En la planta baja de la sede de la obediencia masónica liberal más importante de cuantas existen, se encuentra el museo. Recuerdo la primera vez que lo visité, hace ya unos diez años; me impresionó -creo que lo comenté ya en alguna ocasión- encontrar el sello de bronce de la Logia Amigos de la Naturaleza y Humanidad, con sede en la ciudad de Gijón, de mediados del siglo XIX. Y sobre una de las puertas de entrada, una bandera del legítimo gobierno de la República española que luego volví a encontrar varias veces en diversos lugares, la última el año pasado al visitar una logia amiga en Bayona.
En la tercera planta se encuentra un espacio emblemático: Una antigua sala de baile de un palacio burgués convertida en el Templo Arthur Groussier; el taller más grande de cuantos dispone el Gran Oriente de Francia. En la página de la organización puede accederse al video que aquí reproduzco, y que permitirá conocer un poco mejor a esta institución a la que tantos le dedicamos tantas cosas.
Un último apunte: ¿quién fue Arthur Groussier? Aparte de haber asumido la dirección del Gran Oriente en momentos muy duros -durante la guerra y la ocupación-, este socialista es el padre del Código del Trabajo francés. Algo similar a nuestro Estatuto de los Trabajadores. Una de esas muestras vivientes de cuál ha de ser el papel de los francmasones en la sociedad civil: Observar, reflexionar, comprometerse y actuar.

sábado, diciembre 22

Traducción


Después de estar varios días peleándome con la conferencia de Jean Michel Quillardet, por fin he conseguido traducirla. Creo que he sido bastante fiel al espíritu de su palabra, tanto en el fondo como en la forma.

Aquí os dejo el enlace para quienes querais compaginar el texto con el video:


lunes, diciembre 17

La cruzada de Benedicto XVI

En mi repaso nocturno de la prensa del día, encuentro junto con la agradable noticia de que por fin a alguien se le ocurre buscarle una solución al dislate legislativo que mantenemos en España en torno a la regulación del aborto, este artículo de Paolo Flores D´Arcais.

Creo que del texto algo se puede aprender. Mucho, en mi modesta opinión. Confío en que compartais mi opinión.


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Con la publicación de la encíclica 'Spe salvi', el Papa arremete de nuevo contra la autonomía del ser humano: todo cuanto no se subordine a los dictados de la Iglesia católica, incluida la democracia, es ilícito

La Cruzada continúa. La encíclica de Benedicto XVI Spe salvi, del pasado 30 de noviembre, ratifica y radicaliza el anatema de la Iglesia católica contra una modernidad culpable de desobedecer a Dios y que se está despeñando por tal causa en la desesperación del nihilismo.
La culpa inexpiable reside en darse el hombre por sí mismo sus propias leyes
El mundo sólo puede escapar del estigma de la desesperación acatando la moral católica
El outing es ahora completo. Incluso la democracia es mentira si la soberanía de los hombres no se subordina al imperio de la "ley natural", es decir, si la libertad no coincide con la obediencia a los ucases de la Iglesia, única intérprete autorizada de tal "ley natural" y de la voluntad de Dios con la que esta coincide. La democracia debe ser cristiana, pues en caso contrario será deshumana.
El misterio ha quedado finalmente resuelto. El culpable es Voltaire o, mejor dicho, Bacon incluso. El Mal es la Ilustración, el proyecto de autonomía del hombre. Autos-nomos, el darse el hombre por sí mismo sus propias leyes, en vez de recibirlas de Dios, o de sus subrogados y ministros (la "Naturaleza" y la Iglesia jerárquica), ahí reside la Culpa inexpiable. El Enemigo (en el sentido preciso de las Escrituras) es la razón que prescinde de Dios, la razón que trabaja iuxta propria principia, la razón que razona, en definitiva.
El autos-nomos, la pretensión de soberanía para todos y cada uno, es más, supone la caída de la humanidad en el Averno de los totalitarismos, donde todo es llanto y crujir de dientes, y cosas peores aún: el Terror de Robespierre y Saint Just y el Gulag de Stalin. A eso se llega, inevitablemente -Ratzinger dixit- si el hombre, en sus relaciones con la naturaleza y con los demás hombres (ciencia y política), se comporta como si Dios no existiera, es decir, si toma en serio la propuesta de Grocio que salvó a Europa de la autodestrucción de las guerras civiles de religión: Etsi Deus non daretur. Precepto, por lo tanto, que es -históricamente hablando- la única auténtica e indiscutible raíz de Europa.
Nada nuevo, se dirá. Extra ecclesiam nulla salus es la piedra angular -desde hace siglos- de todas las exigencias "papistas". Tales exigencias, sin embargo, llevaban varios decenios puestas en sordina. La propia Iglesia parecía -no sin razón- avergonzarse de su pasado "constantiniano" y de sus anatemas contra la ciencia, el liberalismo, la democracia (dispuesta incluso a pedir perdón por algunas cosas). No se citaba ya el Sílabo sino el Concilio Vaticano II.
Desde entonces es como si hubiera pasado un siglo. Con el papa Wojtyla primero, y con el papa Ratzinger ahora (que fue el más estrecho colaborador de Wojtyla en la redacción de encíclicas cruciales como Veritatis splendor y Fides et ratio) los contenidos esenciales del Sílabo han vuelto a recobrar auge: la soberanía pertenece a Dios, un Parlamento -democráticamente elegido por los ciudadanos- que actúe contra la "ley natural" (por ejemplo con una ley que autorice el aborto, aunque sea de forma limitada) se convierte ipso facto en ilegítimo. Así lo manifestó Wojtyla en Varsovia, solemne de furor y de cólera, contra el Parlamento polaco (¡el primero libremente elegido tras medio siglo de comunismo!). El aborto como "genocidio de nuestros días", como un nuevo holocausto. Una mujer que escoge el drama del aborto es tan culpable como el soldado de las SS que arroja a un niño judío al horno crematorio. El mundo laico hizo como si no oyera o no comprendiera, subyugado por la fascinación mediática.
Ahora, tal actitud no resulta ya posible. Para quien pretenda buscar coartadas, el Papa alemán ha eliminado cualquier duda. O Dios o la soberanía popular. No deben tomarse como exageraciones polémicas. El razonamiento teológico-político de Joseph Ratzinger es compacto, lineal y -en su lógica confesional y dogmática- perfectamente coherente.
Veámoslo. La modernidad aspira a cimentar la existencia del hombre en el binomio razón + libertad, autónomamente, prescindiendo del Dios de la Iglesia. Pero de la "acción" del conocimiento (la ciencia baconiana) se pasa inevitablemente a la "acción" de la política, siguiendo una idea ilustrada de "progreso" como "superación de todas las dependencias". Libertad ilimitada, libertad perfecta "en la que el hombre se realiza hacia su plenitud". Ya sabemos cómo acabó todo (Robespierre y Stalin) y sabemos también por qué: el ateísmo como resultado de la Ilustración.
Por lo tanto "es necesaria una autocrítica de la edad moderna" que debe tener lugar "en diálogo con el cristianismo y con su concepción de la esperanza". El eufemismo "diálogo" no nos debe llevar a engaño: "sólo Dios puede crear justicia". Y, préstese atención, "no un dios cualquiera, sino ese Dios que posee un rostro humano y que nos ha amado hasta el final". El Dios/Jesucristo de la Iglesia jerárquica, de la Verdad consignada en los concilios de Nicea y Calcedonia, como ha sido remachado por el Papa alemán en su reciente libro best-seller.
Pero tal "concepción de la esperanza", según la encíclica, equivale ni más ni menos que a la certeza de la fe. El mundo, y en especial el Occidente que ha surgido de la modernidad, sólo puede escapar del estigma de la desesperación a través de "la apertura de la razón a las fuerzas redentoras de la fe, al discernimiento entre el bien y el mal". Obviando las perífrasis, pensando y actuando con obediencia a la moral católica. De la vida a la muerte, siguiendo todas las etapas de la sexualidad, y sin olvidar la investigación científica. Células estaminales, aborto, contraceptivos, institución matrimonial, educación escolar, interpretación del darwinismo, terapias del dolor, eutanasia: todo debe obedecer a la "ley natural", sinónimo puro y llano de la voluntad confesional de la Iglesia jerárquica.
Desde un punto de vista cultural, bastaría con responder al Papa teólogo que la modernidad, para empezar, no es fundamentalmente, como él pretende hacernos creer, Terror y Gulag, porque de las tres revoluciones "burguesas", de Cromwell, de los girondinos, de Jefferson, nació una forma de convivencia extraordinaria, hasta entonces desdeñada como utopía, la democracia liberal (cuyos principios pisotean, con demasiada frecuencia, los establishment de Occidente en sus acciones cotidianas). Y que Nietzsche y Marx, por no hablar de Bacon y de los ilustrados, no se parecen en absoluto al prontuario paródico pregonado en la Spe salvi.
Pero Joseph Ratzinger, a pesar de los indudables y prepotentes artificios académicos que animan su pluma, es un hombre de poder lo suficientemente desencantado como para saber que el peso de una encíclica no depende de su claudicante aleación cultural.
De ésta proporcionó, por lo tanto, una auténtica interpretación política al día siguiente, hablando frente a los representantes de las organizaciones humanitarias no gubernamentales (ONG) de matriz católica, al acusar a diversas agencias de la ONU de "lógica relativista" que niega "ciudadanía a la verdad acerca del hombre y de su dignidad, así como a la posibilidad de una acción ética fundada en el reconocimiento de la ley moral natural". A tal tendencia es necesario oponer los "principios éticos no negociables" de los que la Iglesia es depositaria.
Como puede verse, con su outing contra la ilustración y el autos-nomos democrático, el papa Ratzinger se postula explícitamente para el liderazgo mundial del fundamentalismo religioso, el no terrorista, obviamente. Su próxima intervención ante las Naciones Unidas, prevista para el 18 de diciembre, constituirá el acto oficial y solemne de todo ello. Confiemos en que, al menos ese día, "quien tenga oídos para oír, que oiga".


Paolo Flores d'Arcais es filósofo y director de la revista MicroMega.

domingo, diciembre 9

¿Para qué sirve la Francmasonería?

Siempre soy muy reacio a tratar en el blog cuestiones que pueden rozar el capítulo de "asuntos internos" del Gran Oriente de Francia; por eso recalco cada vez que puedo que mis pronunciamientos son personales, y procuro evitar "destapar" cuestiones que considero reservadas. Todavía hace poco alguien me reprochaba que no contestara a través de este medio a alguna pregunta que se me había hecho relacionada con la mixtidad, por ejemplo. Pero tengo muy clara mi militancia y mi autodisciplina; por eso soy siempre muy dueño de cuanto callo.

De la misma forma me gusta apoyar todo el trabajo que el Gran Oriente de Francia hace para eliminar el barniz de misterio mal entendido que rodea a la Masonería; me refiero, desde la modestia, a aquella orientación masónica y liberal en la que me encuadro. Sucedió así en Gijón en el mes de enero, con la Manifestación pública organizada por mi Logia; y sucede ahora de nuevo al traer aquí algo que me ha costado mucho obtener: la conferencia que el Gran Maestre Jean Michel Quillardet pronunció hace escasamente un mes, con ocasión del V Salón Masónico del Libro, organizado por el Instituto Masónico de Francia.

A título de curiosidad y casi también a modo de broma, siempre por azar, he tenido la oportunidad de conocer personalmente a los últimos cuatro responsables del Gran Oriente. Llegué hasta a hacer de traductor de uno de ellos en Junio de 2003, en Valencia. Pero es Jean Michel Quillardet el que me ha dejado la huella más profunda; excelente comunicador, con una sólida formción humanista, exhibe una serie de cualidades que aprecio especialmente; y de ellas destaco su entrega a una idea que comparto y con la que me identifico plenamente: El Gran Oriente de Francia.

El documento tiene un gran valor para mí. Y creo que también lo tendrá para muchos que os acercaréis a verlo y escucharlo. Prometo hacer la traducción correspondiente y publicarla a la mayor brevedad en este ventanal, pues considero-y me parece que es algo que compartiremos todos- que es desde la transparencia del mensaje, la claridad en el modo de exponerlo y el pensamiento honesto, que seremos capaces de hacer que el ideal que conlleva la Masonería alcance a todo ser humano. Y es también con esa transparencia, claridad y honestidad que lograremos que la propia Masonería se capaz de adaptarse permanentemente al mundo y al colectivo de hombres y mujeres a los que ha de servir.

Es posible que la memoria sea débil

sábado, diciembre 8

Donde las cosas se tuercen

La semana pasada leía una frase del Sr. Ratziger, cabeza visible del Estado Vaticano, cargada de razón: Las cosas comenzaron a torcerse con la Revolución Francesa. Evidentemente se torcieron para lo que él representa, robándole la tranquilidad del sueño. Y visto desde otra persepectiva, la que a mí me atañe individualmente y con la que nos identificamos muchas personas, también podría decirse que "las cosas" comenzaron a enderezarse a partir del episodio revolucionario del país vecino, con el nacimiento del Estado-Nación, los cimientos de la moderna concepción de separación entre iglesias y Estado, o el desarrollo del humanismo en los ámbitos de la justicia y poder civil, por citar algunos ejemplos trascendentes que molestan a las jerarquías religiosas en general. No puede negar nadie que la posición del actual Papa de Roma encaja a la perfección con lo que la alta dirección eclesiástica ha venido sosteniendo desde sus primeros tiempos, aquellos en los que pasaron de ser perseguidos a covertirse en perseguidores. No debería por tanto extrañar que esto sea así; pero por la misma razón tampoco debe asombrar que el espíritu de la razón, una vez que se alumbró la llama, siga latiendo en alguna parte del mundo, y haya también quien levante la voz en medio del vendaval de ruido para exponer una amarga queja o, mejor, un aullido de protesta.
Afortunadamente, esa posición de resistencia frente a los intentos reiterados de construir una sociedad supeditada a las convicciones religiosas de unos u otros, ya no se reduce a esta o aquella organización; a este colectivo o al de más allá; las cosas han experimentado desde aquel 14 de Julio en que se desmontaron las piedras labradas de La Bastilla una cierta evolución, y son muchas las organizaciones e individuos con reflejos suficientes para echarse las manos a la cabeza cuando hace falta.
No sé si esa pluralidad "protestante" a la que me refiero provoca que los gobiernos de los países reaccionen a veces con acierto frente a esos intentos de imponer a la generalidad de la sociedad la esencia y consecuencia de un credo determinado. A la inversa, el silencio que a veces también resuena, permite que los titubeos se adueñen de todo y podamos contemplar escenas curiosas, como la de nuestra Vicepresidenta del Gobierno en pleno besamanos en la Ciudad del Vaticano, soportando (no sé si porque quiso o no le quedó otro remedio en este impasse electoral) esa monserga clerical según la cual no puede construirse una sociedad al margen de Dios.
Quiero con esto criticar la flojera que en los últimos tiempos le ha entrado a casi todo el mundo en España. Me vienen a la memoria el colectivo de profesores, sindicatos y sindicantes, que apenas si respondieron bajito a los que comparaban la Educación para la Ciudadanía con una roja formación del espíritu nacional; o el colectivo médico, que ha guardado silencio monacal mientras una teledirigida y rancia gallega interponía una denuncia frente a varios investigadores que utilizaban células madre en sus estudios; o el propio Gobierno de este patio de Monipodio, que no para de lanzar desde los medios de comunicación afines, mensajes de renuncia para encerrar en el armario al fantasma del Frente Popular.
Esto último es quizá lo que más me ha molestado: Las renuncias a tratar cuestiones como el aborto o la eutanasia en el próximo programa electoral socialista me producen una desorientación tremenda. Y es que este camino hacia la moderación etiquetada emprendido de forma tan repentina no acaba de convencerme. Menos me motiva aún el hecho de que dentro del catálogo de renuncias se incluya también la denuncia de los acuerdos de 1979 suscritos con la Iglesia católica, cosa ésta que quedará pospuesta por los siglos de los siglos y sin remedio a la espera, quizá, de una mayoría absoluta que permita coger el toro por los cuernos.
No dejo de reconocer un hecho: hay poderes mediáticos que tienen un peso tremendo y que ejercen la función de flautista de Hamelin con notable éxito. Desde los telepredicadores del apocalipsis matutinos, hasta lo que pretende ser prensa seria levantada a costa de titulares de negra falsedad, existe una retahila de instrumentos y libreros que hacen calar sin mucha dificultad en una parte de la población el mensaje de la tragedia y hasta el de la conjura masónica. Frente a eso es difícil luchar cuando los propios útiles afines están más pendientes de los réditos que pueden sacar con la cobertura de determinados eventos deportivos, y se pierden en una algarada mediática: millones de euros gritan su cólera por los aires...
Pero frente a este incansable flautista presente siempre entre nosotros, que no cesa de soplar y soplar, no acaba de surgir una voz con suficiente fuerza: no nos sirven las pequeñas agrupaciones; ni las asociaciones de ateos a las que encima se censura desde un supuesto progresismo más bien cateto; ni tampoco el silencio cómplice de las castas funcionariales o de los elegidos de turno. Nuestros corazones "protestantes" se han quedado adormecidos, muertos de éxito o de miedo, no sé bien; incapaces de agitar las calmas aguas de este estanque por el que navega la historia. A lo mejor el rumbo se vuelve a enderezar y don Benedicto recobra el sueño. Yo confío, sin embargo, en que siga teniendo largas noches de insomnio.

Católicos de base


Lo de que una imagen vale muchas veces más que mil palabras creo que es una verdad casi absoluta. No se puede negar desde luego que en ocasiones una instantanea ahorra mucho tiempo. Y en el presente caso a mí me permite, con una sonrisa, dejar entrever que aprecio la existencia de una clara diferencia entre la base y la cúspide de la pirámide.

jueves, diciembre 6

Seis de diciembre


Este de hoy era hace unos años un día especial. Recuerdo cuando era pequeño y se conmemoraban los primeros aniversarios de la Constitución, que circulaba una "instrucción" o recomendación para que los ciudadanos colocaran en los balcones y ventanas la bandera nacional y la autonómica. En aquellos tiempos ETA descerrajaba tiros a diestro y siniestro; y la sociedad española asistía a la incertidumbre cotidiana con la que se desenvolvían los primeros pasos de la democracia.
Me acuerdo de aquel camino de ida y vuelta por la calle Oriamendi -hoy Pérez de Ayala- camino del colegio, todavía "nacional", o del rastro, con mi padre. Y tengo en la memoria guardado el azul de la bandera asturiana al lado de la "otra", la que luego, más adelante, supe que había tenido un pájaro negro y se lo habían quitado, dejando atrás la cuarentena ominosa para simbolizar un nuevo tiempo en el que se habían puesto muchas ilusiones.
Todavía nadie se había atrevido entonces a robar colores ni patrias. Quizá estaba reciente el último atropello a la propiedad colectiva del país". Nadie se habia hecho dueño de la roja insignia del valor ni del orgullo de ser de aquí o de allá. Sin embargo ahora la bandera te la reparten el doce de octubre señoras de visón o costosa peluquería, para que seas más español que nadie, y te exploten las arterias por una desmedida acumulación de satisfacción patriótica... Y la verdad ¡así no me apetece! Me quedo con Brassens (siempre lo francés en mi vida): "... En los días de fiesta nacional, me quedo en la cama igual..."
Y hoy, en este día tan especial, asisto al asalto a grito armado de la legitimidad y de aquello (espero que no sea lo único) que nos mantiene cobijados bajo el mismo cielo: Esta mañana se ha vuelto a reproducir el lamentable espectáculo de hace unos días. Nacionalistas, diputados de izquierda y el Presidente del Gobierno, han sido insultados por un grupo de "radicales" (así los llama la prensa "progresista", ocultándoles el verdadero nombre). Traidores, amigos de terroristas... Entre tanto la turba de orden, los hijos de aquella jarca acunada entre sotanas y correajes, aplaudían a Esperanza Aguirre.
Nadie debe asustarse. No está sucediendo. Esto también es un hecho aislado, una algarada callejera en la que vocean cuatro irresponsables. En nuestra casa todo es moderación y centro. Nadie ha desparramado los huevos de la serpiente por esta España triste, polvorienta, cálida y tan propicia para que el suelo se le llene de culebras.
El cartel que aparece en el encabezamiento, colgado en Casa Pepe, conocidísimo establecimiento hostelero en pleno paso de Despeñaperros, visible desde cualquier parte por su entoldado cañí, rojo y amarillo, es otro acontecimiento puntual en la normalidad institucional que vive nuestro país.
A pesar de todo feliz día de la Constitución.

miércoles, diciembre 5

Hechos aislados e intrascendentes

No me cabe la menor duda de que la noticia que recojo a continuación representará un hecho aislado en el quehacer eclesiástico cotidiano. Así se dirá. Así, o con silencio. O recordando la labor ingente de los misioneros y monjitas; y todo lo bueno que hace la institución en el mundo, vocera única de la sóla religión verdadera, instrumento con pretensiones de administrar las vidas ajenas.
Id y difundid la palabra; y la obra; y el ejemplo. O sea, id y difundid la contradicción, el crimen, la vergüenza; poque si no callarán y será peor para todos.




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Una mujer violada por siete curas es compensada con medio millón de dólares
Según su abogado, tenía 16 años cuando fue víctima de los primeros abusos


EFE 05-12-2007
La archidiócesis católica de Los Ángeles pagará una compensación de medio millón de dólares a una mujer que denunció haber sido objeto de abusos sexuales cometidos por siete curas, informó hoy la cadena de televisión CBS.

En una conferencia de prensa en Los Ángeles (California), la mujer, identificada como Rita Milla, de 46 años, dijo que la compensación fue resultado de negociaciones que mantuvo con la archidiócesis durante más de dos décadas: "Estoy extremadamente feliz y aliviada de que mi caso esté finalmente concluido. Nunca podré huir de los recuerdos y siempre estaré luchando contra el trauma a que fui sometida".
Según relató Gloria Allred, abogado de Milla, la mujer tenía 16 años cuando el cura Santiago Tamayo le hizo insinuaciones sexuales y mantuvo relaciones con ella.
Embarazada
Después le presentó a otros seis sacerdotes, quienes abusaron sexualmente de ella y uno la dejó embarazada, dijo la abogada. Tras confirmarse el embarazo, Tamayo ofreció a Milla dinero para enviarla a Filipina para abortar. Poco antes de morir en 1999 Tamayo le ofreció sus disculpas y aportó pruebas que vincularon a los otros curas en los abusos, agregó la letrada.
Un tribunal del estado de California determinó en el 2003 que el padre Valentine Tugade era el padre de la hija de la mujer. La archidiócesis se abstuvo de formular comentarios sobre el caso y sobre el paradero de los otros sacerdotes.
Sin embargo, el cardenal Roger Mahony emitió hoy una declaración en la que reiteró el compromiso de la Iglesia Católica de EEUU de "continuar los esfuerzos para proteger a los niños, prevenir los abusos sexuales y el potencial de esos abusos".

martes, diciembre 4

Comunicación pública


Desde que este modesto espacio existe, siempre me he manifestado a favor de aquellas iniciativas capaces de generar una esperanza que conlleve al final de la violencia en España. Ahora, ante la situación existente, he de lamentarme. Creo que todos hemos de hacerlo; pero no puedo abandonar esa preocupación personal, en la convicción de que un día la paz llegará definitivamente a mi país.
Reproduzco aquí el texto hecho público en el día de hoy por las Logias españolas del Gran Oriente de Francia para contribuir a su difusión:


Ante el último atentado de ETA

Las Logias españolas del Gran Oriente de Francia quieren hacer público su sentimiento de absoluta repulsa ante el salvaje atentado perpetrado por ETA el pasado sábado 1 de diciembre en la localidad francesa de Capbreton, que ha costado una nueva vida inocente, la del agente de la Guardia Civil Raúl Centeno, y mantiene en alto riesgo la de su compañero Fernando Trapero.

Hace un llamamiento a todas las fuerzas cívicas y democráticas para que expresen sin ningún tipo de fisura el compromiso ético que nos une a todos los demócratas en una sola voz, que nos convierte a todos los hombres y mujeres que amamos la libertad y la vida en un solo hombre, erguido e invencible ante el azote del fanatismo y del terror.

Se une a todas las muestras de dolor y condolencia hacia los familiares y compañeros del Guardia Civil asesinado y une toda la fuerza de su esperanza por la recuperación de su compañero malherido.

Reafirma su convicción y compromiso con los valores de tolerancia, solidaridad y legalidad que nos han permitido convivir en paz y libertad y por los que seguirán velando junto a todos los ciudadanos y ciudadanas de bien.
En Madrid, a 4 de diciembre de 2007

sábado, diciembre 1

Con un poco de humor...

Hace pocos días Rosa Mutabilis, lectora habitual en esta prolongación de mi hogar, hacía una observación muy acertada sobre la ojeriza que unas cuantas confesiones religiosas tienen hacia la mujer en general. No he podido evitar acordarme de ella y de su pensamiento, así que además del niño y el pájaro de Marie Myriam le dedicaremos esta viñeta... Salud, compañera. Salud, ciudadana.