jueves, julio 31

Al servicio de España




Pedro Muñiz García, español, abogado en ejercicio, de centro reformista, moderado, servidor público (riámonos), concejal del Partido Popular en Gijón, ha dicho:

(...) La verdad es que estamos en un partido político y el fin primordial del partido político, y hay que decirlo y dejarnos de demagogias, no es el bien de Gijón. Y por el bien de Gijón, ¿les vamos a dar las cosas para que lo hagan los socialistas? No. Como decía el difunto Pepe Coalla, el fin es ganar y hay que ganar como sea (...)



Luis Crego Lorenzo, español, licenciado en derecho, de centro reformista, moderado, servidor público (volvamos a reirnos), concejal del Partido Popular en Gijón, ha dicho:

(...) Efectivamente, ese centro ahí en Poniente de peces y todo esto no salga, no salga, porque si sale y lo inaugura en abril de 2007 es una baza política para ella. Y si logra que el balneario sea un éxito de prensa y público es un éxito para ella. Son éxitos para el partido socialista. Estamos haciendo política, insisto (...) ¿Pero nos conviene a nosotros políticamente que el balneario salga, que el Muro sea una referencia nacional y que Gijón sea el culmen de la limpieza en toda Europa y nos den la escoba esta de platino? Pues evidentemente no... Poner los mayores, sin que se note porque estamos haciendo, desgraciadamente política desde la oposición, la mayor cantidad de arena en los ejes para que al equipo de gobierno no le salgan las cosas bien. Porque si al equipo de gobierno le salen las cosas bien, como si Zapatero logra el pleno empleo en dos años, nosotros no gobernamos.


De momento, no ha dicho nada... A ver.

Yo de política no entiendo...

Yo de política no entiendo.
¿Cuántas veces lo habeis oído?
¿Qué pensais después de haber escuchado tal afirmación?
Bien es cierto que depende mucho del contexto y que no siempre se puede apuntar una conclusión absoluta ante tal afirmación, pero por lo general me pongo en guardia cuando escucho eso de "es que yo soy apolítico...", "a mí lo que me importa es que lo hagan bien...". Y ante el fatídico "Es que yo de política no entiendo..." creo que puedo llegar a reaccionar muy mal.
Una sonrisa, que ya estamos terminando la semana y todavía no nos aplican ese avance liberal, moderado y centrista de la jornada laboral europea. San sábado está a la vuelta de la esquina.

miércoles, julio 30

Yoduro de plata


Lo leía el otro día: los chinos van a bombardear el cielo de Pekín con yoduro de plata para provocar artificialmente una lluvia preolímpica que se lleve toda la mierda del gran salto adelante que flota en el cielo de la gran ciudad.
Recuerdo los amaneceres de Pekín: Apenas sí se veía algo a lo lejos. Los rascacielos y el horizonte aparecían siempre envueltos en una neblina espesa y grisácea en la que los primeros rayos del sol se reflejaban cegando la vista. Fue en un pasado no tan lejano; era cuando yo estaba de vacaciones allí; y es ahora el precio inevitable del desarrollo, del progreso, de la conquista imparable de los mercados mundiales, inundados de morralla y mercancía clonada. Es el gato que caza ratones, blanco o negro, pero sin guantes.
Lo que son las cosas. Un poco de yoduro de plata y todos tan contentos. Los fornidos atletas occidentales, patrocinados cando no ofician un servicio patriótico por una fábrica de teléfonos o una relojería suíza, podrán participar sin miedo al asma y a las alergias en los Juegos Olímpicos. Lástima de derechos humanos, esa cosa incómoda que sirve para hacer informes; lástima de ejecuciones, venta y compraventa de riñones y lo que se tercie en los mataderos de hombres y mujeres asiáticos. Pena de tibetanos, protestando siempre desde que los liberaron allá por los años cincuenta. Dolor de periodistas, letras y palabras que no se escribirán y que, como decia Alberti en otras dolorosas circunstancias, ha de barrer el viento. Horror de niñas, abandonadas por ser niñas en esos horribles orfanatos, supermercados modernos de la adopción internacional.
Occidente se indigna con estas cosas ¡Pobre Occidente! ¡Cuánto sufre Occidente!
Los chinos, esforzándose por agradarnos, bienpensantes. Y nosotros sufriendo un insoportable dolor de pequeña conciencia, una incómoda diarrea ética: Los chinos dejarán de dar perro para comer; no servirán a negros ni a mongoles; no dejarán que los periodistas accedan libremente a internet: Libertad ¿para qué? Y seguirán recurriendo a los centros de reeducación "a partir del trabajo", como le acaba de suceder al profesor Liu, que colgó un vídeo en youtube o algo similar, mostrando al mundo los verdaderos desastres y nulos frutos de la "disciplinada" gestión de la vanguardia proletaria china tras el terremoto de hace unos meses.
¡Pobre Occidene! ¡Cuántos disgustos le dan a este pequeño ombligo del mundo!
Parece que hay quien pensaba ingenuamente que las Olimpiadas traerían un soplo de aire fresco a la China Popular. Un viento suave capaz de resquebrajar el encapotado cielo del gigante dormido, que cobra ya conocimiento y vida asumiendo lo peor de dos sistemas en principio contrapuestos y adversos; pero no, lo del yoduro de plata parece toda una premonición de lo que sucederá en los próximos días.
Larga vida a la momia del Presidente Mao: es lo que dicen los chinitos de la foto.

domingo, julio 27

Pequeña herejía



Me imagino que no será necesario mucho para que la palabra hereje aflore a los labios de alguno de los visitantes de este blog.
La verdad es que no pretendo ni mucho menos ofender a nadie. He localizado el video en cuestión y me ha hecho gracia; y no sé si ya lo había visto en otra ocasión o había provocado un pequeño follón en su día y se habían ocupado del asunto en un telediario.
Imposible evitar, por otro lado, rememorar todos los escándalos diplomáticos, políticos y judiciales habidos a cuenta de estas historias; y la confrontación histórica entre las "fes" y los credos, y las libertades creativa y de expresión.
A todos nos será difícil apartar de nuestros recuerdos aquellas imágenes de una turba enajenada clamando guerra santa a cuenta de las famosas caricaturas de Mahoma. Y también los pleitos promovidos por obispados de aquí y de allá contra Benetton a cuenta de la utilización de ciertas imagenes para sus campañas publicitarias.
En fin, para mí no hay más ofensa que obligar a ver o impedir ver. Mientras exista la libertad que da el botón de apagar, creo que no hay lugar a más polémicas.

jueves, julio 24

El día después




Ahora que ya sabemos que no se va a vender Navarra; que no se va a trocear España y que se asume eso de que antes será roja que rota; que no ha sido ETA y que el que diga otra cosa es un miserable; que la homosexualidad no será obligatoria para los militantes del centro político reformista; que no serán "abortados" ni "eutanasiados" vía real decreto los susodichos del citado centro reformado. Sí, ahora que sabemos todo eso, descubrimos la cara amable de aquel en el que Ánsar posó su dedo un día para dejar de posarlo después ¡Por flojo! Ver, veremos en qué para. De momento contentémonos con saber que, librados los anteriores desastres, caminamos hacia una implosión económica y el fin del mundo ¡una vez más! a causa de la imprevisión, el optimismo, la ceguera, etc.,etc.

martes, julio 22

Indiferencia

Yo no sé que haría en una situación semejante.
Espero que no se me ocurriera seguir tomando el sol, vuelta y vuelta, y que, al menos, conservara la capacidad de horrorizarme tan sólo un poco.
En la fotografía, cubiertos con mantas, los cadáveres de dos niñas gitanas, muertas ahogadas en una playa napolitana el pasado sábado. Al fondo -¡Oh, sole mío!- gente blanquita preguntándose qué hacen ahí esos bultos.

lunes, julio 21

Para olvidar


Ha sido un instante. Sólo un momento. Cuando llegaba a la última página del diario local de hoy, una imagen me dejaba perplejo y me asqueaba.
He de reconocer que el personaje siempre me cayó bastante gordo; me pareció toda la vida un pusilánime y, con el correr del tiempo, mi opinión ha empeorado más si cabe.
Daniel Ortega, cabeza visible del Frente Sandinista de Liberación Nacional o, mejor decir, de aquello en lo que el Frente Sandinista acabó convirtiéndose, terminó pactando con la Iglesia más reaccionaria y dando por buenas políticas como la interdicción del aborto, asimiladas junto a las ansias de alcanzar el poder.
Ya he escrito muchas veces que el experimento puesto en marcha por Chávez y sostenido a golpe de barril de petróleo no hará otra cosa que dar alas al enemigo el día en que la tómbola se quede sin luces. En el engendro construido a base de voces y gritos en torno a las expresiones grandilocuentes del socialismo y la revolución participa, entre otros, Daniel Ortega.
Ayer se celebraba el 29 aniversario de la Revolución Sandinista y tocaba la imposición de medallas: Las agraciadas con la Orden Rubén Darío de este año han sido, por una parte la viuda de Ernesto Guevara de la Serna y, por otro, la señora de la foto: Margot Honecker, la viuda del dictador de la Alemania del Este que, entre otras hazañas, dio su permiso para abrir fuego sobre los infelices que cruzaban el telón de acero sin su permiso.
¿Qué mérito tendrá Margot Honecker para arrastrar en la solapa o el escote el nombre del pobre Rubén Darío? ¿Tal vez será el haber convivido siendo soporte del carnicero de su marido? La versión oficial apunta a que cuando ella formaba parte de la vanguardia proletaria de su país, estos, cuando era ministra de educación -y lo fue muchos, muchos años-, apoyó la Cruzada Nacional de Alfabetización en Nicaragua. Llamándose el invento "Cruzada" permítanme que no haga más comentarios, y preguntarme tan sólo en qué quedó aquello de la alfabetización y por dónde anda hoy de la mano de Daniel Ortega.
Decididamente, mejor olvidar la foto ya aquellos para los que el socialismo quedó reducido a polvo y ceniza o tal vez menos: al igualitario reparto de la miseria y la muerte; a la nada.

Cumbres borrascosas

Andaban el jefe del Estado y el presidente del Gobierno ejerciendo el pasado miércoles de anfitriones de una cumbre de religiones que se celebraba en Madrid.
Creo que la había promovido el sátrapa de Arabia Saudí y que el Vaticano envió también su propia delegación. Antes de continuar he de confesar que no me he molestado mucho en seguir el evento, pues me pareció más de lo mismo: un quedabienes para feligresías y un poco de política a cuenta de los altísimos respectivos y de tanto "mi reino no es de este mundo, haz el bien y no mires a quién". Sí alcancé a escuchar al Sr. Borbón referirse a las infinitas ansias de paz, a eso del respeto y la comprensión mutuas y a la tolerancia. Afloró también a la superficie el horror hacia el terror en los distintos discursos oficiales. Y todo hubiera podido quedar muy bonito y presentable en los telediarios si no fuera porque ese mismo día las autoridades religiosas saudíes, esto es, las autoridades en el más largo y ancho sentido que la expresión pueda tener en una dictadura religiosa, confirmaban la condena a muerte de un joven, Hadi Saeed al Mutif, al que no se le ocurrió mejor cosa que bromear a costa del génito urinario de Mahoma cuando se disponía a atender una plegaria. Parece que estas cosas, aunque se digan en voz baja, siempre las escucha alguien. Y en este caso los colegas del muchacho tuvieron la oreja fina y, lo adivina, fueron corriendo a contar a la autoridad competente que, por lo que se ve, no tenía otra cosa mejor que hacer. Así comenzó la pesadilla del blasfemo que, tras varios años en prisión, va a ser ajusticiado. De esto no habló Don Juan Carlos de Borbón, Rey, en su discurso oficial.
Siguiendo con las cumbres y las borrascas, no he podido evitar enterarme del inmenso clamor levantado por esa congestión de neocatecumenales interrumpiendo el tráfico en la ciudad de Sidney para asistir a una misa. Siendo más serios habrá que contar algo de la versión oficial y decir que se trató de un encuentro de las nuevas generaciones (no las de la gaviota sino las de la paloma) con el jefe del Estado Vaticano que, para cerrar el acto, anunció a los cuatro vientos que el próximo mitin fiesta tendrá lugar en la Villa y Corte de Madrid. Prepárense, pues, los ateos españoles para pagar de su bolsillo y a mayor gloria de la aconfesionalidad del Estado este nuevo ejercicio de libertad religiosa. Y preparémonos todos, pues el evento en cuestión va a sorprendernos en un período electoralmente interesante, justo cuando, a tenor de los resultados del último congreso del Partido en el que milito, vamos a encontrarnos en pleno avance hacia la laicidad de nuestra sociedad.
No me quiero distraer: el otro día alguien entraba muy disgustado en este blog acusándome de ser un agente del Gobierno de la Nación y de sembrar odio y discordia; y todo ello a cuenta de unas notas escritas hace ya mucho tiempo sobre el difunto Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo y que, en otros tiempos, acariciaba seminaristas hasta desgastarlos. Parece que el Papa le impuso un extraño castigo: enviarle a rezar, apartado del mundanal ruido y, suponemos, de monaguillos y similares para que así pudiera meditar sin interrupción sobre su torcido proceder.
La mala fortuna quiso que cuando el comentario llegó a mi buzón, Ratzinger anunciara al mundo su dolor por el sufrimiento de tanto abuso y violación. En efecto, en Sidney, justo una semana después de que un sacerdote fuera detenido acusado de ser el presunto autor de un delito de pederastia, el Papa de Roma ponía el dedo en la llaga y entonaba el mea culpa. Lástima que todo quedara en una queja y no se anunciara algo más lógico, sencillo y efectivo: la colaboración con las autoridades de cada país y el sometimiento a la jurisdicción y a la legalidad vigente. Mucho pedir. Si es difícil una España laica imaginemos un mundo en el que las religiones se circunscribieran al ámbito privado y dejaran de mangonear en la esfera pública. Imposible.
Y encima esta tarde acabo de enterarme de que Francia ha pedido disculpas a Austria por haber guillotinado a María Antonieta ¡A dónde vamos a ir a parar!

No tenemos derecho a quejarnos

Hoy a medio día pude sonreír leyendo lo que a continuación reproduzco, escrito por la brillante pluma de Juan José Millás y que considero debe estar aquí, en este pequeño laberinto de pensamientos y curiosidades. Dice así:


Estos señores van de un lado a otro del mundo en vehículos especiales, protegidos por decenas de guardaespaldas armados hasta los dientes. Cientos de tiradores de élite vigilan desde las azoteas las calles por las que pasan, previamente cortadas al tráfico. Estamos hablando de dos de los hombres más poderosos del planeta. Una decisión suya puede alterar gravemente la rutina de millones de personas. Juntos o por separado llenan las páginas de la prensa diaria, ocupan las cabeceras de los telediarios, se cuelan en el salón de los hogares a la hora de la comida y de la cena. Son tan conocidos en la fábrica como en el café en el burdel como en la iglesia, en la universidad como en la escuela infantil. He aquí, en fin , dos jefes de Estado siderales, globales, con una influencia decisiva sobre la construcción de la realidad.
El del traje blanco está convencido de que es el representante de Dios en la Tierra. Se trata, pues, de un delirante que el domingo por la mañana transmite al mundo, desde una ventana, las opiniones del Supremo Hacedor acerca del preservativo o del aborto o de la homosexualidad, entre otros asuntos fundamentales en un mundo donde mueren de hambre cientos de millones de personas cada día. El de la corbata es un paranoico de libro que cuando reza oye voces. Estas voces le ordenan bombardear periódicamente ciudades donde viven gentes de tez oscura. Son amigos, se admiran y posan con una fotografía de sí mismos, para salir dos veces. Dado que viven de los impuestos de personas como usted y como yo, quizá no tengamos derecho a quejarnos.

viernes, julio 18

¡Oh Jerusalem!


Es el título de una novela que leí hace pocos años, escrita por Dominique Lapierra y Larry Collins, en la que se narra de una forma ágil y que yo encontré muy entretenida, el nacimiento del Estado de Israel. Cómo Golda Meir consiguió el dinero que sostendría el empeño del socialista David Ben Gurion; el pensamiento de Theodor Herzl y los orígenes del sionismo en la Europa de finales del XIX y principios del XX; cómo se articuló la votación en Naciones Unidas que autorizó la división de la vieja Palestina; los atentados valiéndose de bidones llenos de explosivo y clavos dirigidos contra la población civil; las voladuras de hoteles y edificios públicos con la consiguiente espiral de terror; la guerra; la incapacidad de egipcios y sirios; las fábricas de armas clandestinas; la importación de fusiles desde las industrias bélicas que el socialismo real había instalado en Checoslovaquia... Un libro recomendable para entender un poquito más el laberinto de Oriente Medio y toda la sucesión de conflictos sangrientos que han sacudido la zona desde el año 1947.
Viene todo esto a cuento de unas imagenes que no por esperadas me han causado menos impacto. Anteayer Hizbolah e Israel hacían un particular intercambio de prisioneros y cadáveres, y devolvía la organización palestina, en dos cajas negras, a los soldados capturados en una incursión en su territorio hace dos años y que desencadenó los bombardeos indiscriminados en Beirut contra la población civil. Este episodio me viene a la memoria con bastante nitidez porque recuerdo al representante de la Logia del Gran Oriente en la capital libanesa, hacer un emocionado repaso ante las delegaciones que se reunían en 2006 en La Rochelle, a la tragedia que se vivía en aquellos días en un país que había prolongado durante veinte años una guerra civil inagotable y que no terminaba más que de tocar con la punta de los dedos la ansiada paz. Hoy dos años después, han cesado los bombardeos masivos de aquel verano pero siguen goteando muertos de una y otra parte.
No soy de los que tienen una especial consideración hacia un bando u otro. No me creo exactamente eso de que el problema empezó en 1947 con la creación del Estado de Israel, ni presupongo una especial bondad hacia la causa palestina. Me pone enfermo este "filosionismo" predicado por algunos apóstoles del "libre mercado" como Javier Neira que, día sí, día también, erupciona desde su columna en La Nueva España. Y me pone igualmente indispuesto esta tendencia que hay al victimismo, nacido de los sufrimientos del pasado para justificar todo tipo de tropelías futuras.
Pero de la misma forma no soporto la inoperancia ni las corruptelas. No me gusta Arafat ni la impronta que ha dejado. Me disgusta el dogmatismo religioso en uno y otro bando... Estoy en la peor de las posiciones porque no me convencen ni unos ni otros.
Ante este problema me encuentro como ante otros muchos: sin poder tomar un partido decidido y limitado a alterarme ante la salvajada de turno, perpetrada aleatoriamente por los de acá o los de allá. No me impide eso ver, quizá en este caso con más claridad que en otros, dónde están las víctimas cada vez que salta un autobús por los aires; o cada vez que una bomba cae sobre una casa en la que no viven ni mártires, ni combatientes, sino gente de a pie que tiene que cruzar los puestos fronterizos para poder malvivir; o cuando una bala "se pierde" y deja un reguero de sangre ante las cámaras de televisión para horrorizar al mundo bien pensante.
Las dos cajas negras que los familiares de los soldados secuestrados pudieron ver por la televisión fue lo que quedó de la campaña de verano que impulsó el bombardeo masivo de hace un par de años. Las esperanzas de los allegados se elevaron también como una de aquellas columnas de humo y se perdieron en el inmenso cielo de las decepciones. En dos cajas han cabido las ansias de castigo del Presidente Olmert. Y en centenares de cajas cabían también los cuerpos de los "guerrilleros" devueltos a Hizbolah en el mismo acto, arropados con las banderas de siempre, enterrados como mártires. Como héroes han sido recibidos los prisioneros supervivientes de las cárceles israelíes que también protagonizaron el macabro trueque.
Algunos medios de comunicación se han atrevido a pronunciar la palabra derrota y a aplicarla a Israel en esta circunstancia. Pocas veces, sin embargo, le he encontrado tan mal uso a la expresión al hacerla recaer sobre uno de los contendientes. Con independencia de que la gestión israelí haya sido un rotundo fracaso -creo que nadie puede discutir eso- la derrota es otra cosa, tiene otras consecuencias y estaba dibujada en el rostro de todos aquellos que vimos la exhibición de cajas de madera, negras o arropadas con la heróica bandera de turno, sabiendo que no será la última y que Oriente Medio seguirá durante mucho tiempo siendo un matadero.

sábado, julio 12

Masonería y comunicación


Empecé a escribir esta reflexión anteayer, sábado, ya casi agotado el día. La casualidad quiso que ayer, cuando iba a continuar desgranando las palabras hasta terminar el apunte, recibiera un correo en el que se me avisaba de la publicación de una noticia relacionada con una Tenida Blanca Abierta celebrada hace pocos días en Málaga. Aparte de alegrarme por el hecho en sí al ser la protagonista de la noticia la Logia Heracles, perteneciente al Gran Oriente de Francia, no pude menos que sorprenderme por la coincidencia del evento y del tema sobre el que estaba escribiendo: esa particular relación que existe entre los masones y los medios o instrumentos de comunicación.
En efecto, a poco que se examine puede comprobarse que hay contactos muy particulares entre eso que genéricamente se denomina "masonería" y los medios de comunicación masivos en general. Y hablo de una "masonería" con minúsculas como término bajo el que se agrupan concepciones y organizaciones muy diversas, con una ideología a veces próxima pero diferente, y que al destinatario de las noticias le sirve para identificar en torno a un término que es a la vez cajón de sastre, toda una amalgama de entidades que tienen un origen común pero una larga evolución en el tiempo que las aleja.
Poco aclaran en la mayor parte de las ocasiones las noticias. Para los profesionales que redactan los textos es toda una experiencia misteriosa adentrarse en el mundo de las obediencias y ritos; en las antiguas tradiciones; en las formas percibidas como un anacronismo y una contradicción con una organización que se dice heredera del Siglo de las Luces y del racionalismo.
Y luego estamos los propios protagonistas, incapaces de darnos cuenta muchas veces de que el mensaje no llega al público del siglo XXI como no llegaba ya al del siglo pasado; de que para la sociedad actual, tan hecha por y para el materialismo, es difícil comprender eso de la espiritualidad, del conocimiento interior y de las posibilidades que ofrece la reflexión; y que la tradición se identifica ya con una cosa antigua e inútil.
Cierto es que a consecuencia de la militancia en las organizaciones masónicas se han soportado todo tipo de persecuciones y de interdicciones en el pasado, y que esto ha dificultado enormemente la posibiliad de ejercer una labor de comunicación capaz de desmitificar y de destruir una imagen nefasta, elaborada desde las sombras del poder para atormentar y eliminar a uno de los agentes de ese enemigo invisible de la opresión que es el pensamiento. Esa masonería de letras pequñeas, genérica, cajón de sastre de la que hablaba unos párrafos atrás, ha sido el ariete del que, frente al absolutismo, el totalitarismo, el dogmatismo imperante en otros tiempos, hábil en el manejo de modos autoritarios y de sangre, se ha servido la libertad de pensamiento para enfrentar todos esos fantasmas que han atenazado siempre al ser humano y que, recordando a Hobbes, no han sido otra cosa que la plasmación de la sentencia que nos enseñaban cuando estudiábamos filosofía: el hombre convertido en lobo para el hombre.
Terminadas las persecuciones visibles vivimos hoy una realidad diferente en la que la censura convive disimulada con los abrumadores bombardeos de información contradictoria; con el embotamiento cerebral de una población teóricamente instruída desde la infancia (en nuestro mágico y maravilloso paraíso del libre mercado occidental; y con la aparición en escena de un nuevo analfabetismo ilustrado donde el individuo se convierte en un mero receptor de las imágenes, los sonidos y las palabras, sin procesar de forma crítica la información que se le suministra.
Ante este panorama, sin un enemigo exterior que la combata a sangre y fuego, y que a su vez tenga la utilidad de servir de chivo expiatorio al que atribuirle la culpa de toda desgracia e incomunicación, la "masonería", pequeña, entrecomillada y genérica tiene grandes dificultades para comunicar con el exterior, siendo incapaz de centrarse muchas veces en su vocación humanista y democrática, verdadera tradición que queda anegada por la incapacidad del comunicador. Las diferentes organizaciones tienen unos comportamientos muy dispares a la hora de afrontar su contacto con los medios de comunicación. Concretar actitudes me valdría seguramente una respuesta iracunda a pesar de que mi intención no sea la de ofender, pero lo anterior no impide que me entretenga en observar las apariciones de algunas Logias en los periódicos, haciendo gala de bondad, confundiendo a la par justicia social y solidaridad con caridad, entregando un cheque y dejándose fotografiar en el preciso instante en el que una agraciada monja recibe el preciado don de manos del acaudalado masón, ataviado sin rabo ni cuernos para la ocasión, su piel dorada por el sol del retiro veraniego, y el acento de su pronunciación marcadamente británico.
Hay también quien se pierde a la hora de hilar su discurso y de localizar el medio de comunicación, y que recurre a todo aquello que le pueda servir de caja de resonancia aunque el efecto resulte a la larga contraproducente. Así, los misterios acaban siendo protagonistas de algunas entrevistas en las que, si hay imágenes, acaban apareciendo vapores y nieblas que pretenden por así decirlo hacer más atractiva "la cosa" logrando, por contra, una imagen deplorable y un ridículo merecedor de una gran distinción.
Los propios instrumentos, periódicos, televisiones, radios, unos más modestos por su carácter local y otros con notable capacidad de influencia y repercusión, no escapan al pequeño desastre y fotografían en sus portadas, o anuncian en sus cuñas publicitarias, a imponentes masones de elvadísimos grados, con su existencia plenamente realizada, y que siempre son los jefes de algo y los máximos responsables de algún elevado entresijo. Así, de este modo, encontrándose en el camino desgracia y calamidad surge una verdadera incapacidad para, en pleno Siglo XXI, comunicar para qué sirve la Francmasonería en nuestro tiempo; qué hace; qué hacemos.
Podría decir traicionando a la modestia que otros ponemos el acento precisamente en esas fuentes de la tradición en las que debemos beber: humanismo e ideales democráticos, pensando en cada individuo y en el entramado social en el que éste se encuentra anclado y al que también pertenece la propia organización masónica. Y es cierto que hacemos hincapié y que incluso a veces también caemos en el exceso de exteriorizar nuestros actos hasta la extenuación. Pero -todo hay que decirlo- los titulares y anuncios, la presentación que en los medios de comunicación se hace de esta antigua y joven organización, no permiten que el destinatario final pueda diferenciar entre unos y otros, saber quiénes son los liberales, quiénes los regulares, quiénes los laicistas... A la larga, esa "masonería" genérica y pequeña acaba convirtiéndose en un escollo más para quienes ensayan otra fórmula diferente de comunicar nuestra existencia a la ciudadanía del siglo presente.
Hace ya tiempo escribía aquí un artículo que podría ser complemento de estas letras de hoy. Se titulaba "La Caja de Cristal". Y expresaba entre otras cosas el deseo, el anhelo, la necesidad de trabajar en las logias también hacia "afuera". Lo que hoy vengo a decir es que, una vez convertidos en un receptáculo capaz de combinar lo hermético y la transparencia, no todo sirve al tiempo de exponer lo que somos y lo que queremos ser. Cada vez que alguien yerra en este punto el sufrimiento es compartido aunque no seamos responsables de él: Es algo con lo que tenemos que aprender a convivir si queremos persistir en una línea de trabajo que nos permita acabar, poco a poco, con las sombras del pasado y normalizar el fruto de nuestro esfuerzo, desvelos e intenciones.

lunes, julio 7

Alain Bauer en Le Monde


Conocí a Alain Bauer en Junio de 2003, con ocasión del Congreso Regional de las Logias Sur y de España del Gran Oriente de Francia. Por aquel entonces él era el responsable de la Obediencia ejerciendo en su último año la responsabilidad de Gran Maestre. Recuerdo que hice las funciones de traductor ante algún medio y que aquello me sirvió para sufrir más de una chanza bienintencionada de algún compañero de Taller, que me veía siempre cercano a los poderíos masónicos.
Bromas aparte, hoy, 7 de julio, día de San Fermín, Alain Bauer, que dejó tras su gestión una impronta indiscutible en el Gran Oriente de Francia (buena para unos y, evidentemente, mala para otros) ha roto su silencio en torno a una de las cuestiones que trae a mal traer a más de uno: La iniciación de las mujeres.
El porqué de romper ese silencio y hablar ahora no es cuestión que me corresponda analizar a mí. Insisto e isistiré hasta el desmayo en que soy persona leal a mi Obediencia y que nada haré que la desacredite; que nada diré en público que la dañe, a pesar de que me duela tanto morderme la lengua. Me limito, desde la modestia, a recoger la traducción que sigue, y a ayudar a que este artículo de Le Monde llegue cuanto más lejos mejor, pues, a pesar de que Bauer sólo se refiere a Francia, no se puede olvidar ya que el Gran Oriente hace tiempo que superó la barrera de las fronteras.

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Gran Oriente: las hermanas son nuestros hermanos

El debate sobre la iniciación de las mujeres en el Gran Oriente de Francia no es nuevo. A finales de los años 90 ya la logia Delgado había procedido a una iniciación salvaje y había sido disuelta.

En 2002, mientras que desempeñaba las funciones de Gran Maestro del Gran Oriente, por primera vez, el ejecutivo pudo haber obtenido el respaldo del Convento (asamblea general de las logias) sobre dos cuestiones: la iniciación de las mujeres y la afiliación de las hermanas. Fuimos derrotados por una mayoría del 75% de los votos. Pero por primera vez las logias habían dejado de lado el procedimiento llamado "omisión del orden del día" que les permitía no abordar las cuestiones enojosas.

En 2007, con coraje, mi sucesor intentó retomar el diálogo. El 57 % de las Logias no quisieron abordar la cuestiónn. Las logias, pues, decidieron hacer caso omiso. Tanto para que el debate tuviera lugar de forma efectiva, como para poner en evidencia el hecho consumado.

El paisaje masónico francés consta ya de federaciones de logias (obediencias) masculinas, femeninas y mixtas. Y desde 1921, el Gran Oriente establecía, únicamente él y todavía sólo él hoy en día, relaciones con sus colegas (el Derecho Humano, mixto, en primer lugar, y después de su creación en 1945, la Gran Logia Femenina de Francia, sólamente femenina).

Creador de la ley de 1901 (que sucedió a la Constitución de 1848), el Gran Oriente no puede ignorar el lugar de las mujeres en la francmasonerí­a. No puede en contrapartida ignorar la realidad de las elecciones libremente consentidas por quienes quieren trabajar juntos. Podemos querer trabajar en una logia masculina, una logia femenina o una logia mixta. No podemos ser forzados para hacerlo.

DEMOCRACIA INTERNA

Si el método del "golpe de fuerza" debe proscribirse siempre (y no sólamente en la francmasonería), existen unos métodos que permiten construir un consenso sobre la manera de progresar. Primero reconociendo a las hermanas como hermanos iguales. Dándoles acceso a los trabajos de las logias del Gran Oriente y condenando a los que les niegan el acceso.

Luego proponiendo construir inteligentemente una federación de logias masculinas, femeninas y mixtas en el Gran Oriente de Francia que ya tiene la posibilidad, desde su fundación, de trabajar en todos los ritos disponibles en la francmasonerí. Pero sobre todo respetando la democracia interna que quiere que la Asamblea General pueda decidir libremente sin evitar el debate.

Reflexionando luego sobre una Confederación Masónica de Francia, alianza de todas aquellas y de todos aquellos que comparten los valores comunes de la masonería francesa. Debilitar la principal obediencia masónica francesa sirve sólo a los adversarios de la causa legí­tima defendida por las logias soberanas que quieren iniciar a mujeres.

La justicia masónica, como la de la República, no son los instrumentos adecuados para resolver este problema. Hace falta que las logias, por referendum interno, marquen su preferencia como logia. Que el Gran Oriente dé prueba de apertura dejándoles la libertad de iniciar a quien quieran. Y que una conferencia que reúna al Gran Oriente, al Derecho Humano, a las grandes logias mixtas y a la Gran Logia Femenina de Francia, pueda comenzar a trazar la vía de una evolución necesaria pero sobre todo voluntaria.

Alain Bauer es francmasón.
Fue Gran Maestre del Gran Oriente de Francia 2000-2003.
Fuente: Le Monde

miércoles, julio 2

Juan Negrín: "Resistir es vencer"


Ayer alguien me remitía un mensaje al móvil preguntándome por Juan Negrín. La cuestión no me pilló con el pie cambiado, pues ya tenía en la cabeza hacer una referencia al Doctor que dirigió el gobierno de la República en pleno combate contra el golpismo que derribó la democracia en España en 1939.
Sabido es que el Doctor Negrín fue denostado por todos. Por los enemigos, por razones obvias. Por los propios compañeros de partido, con el ovetense Indalecio Prieto Tuero a la cabeza, acusado de ser un agente del estalinismo y de haber servido a los intereses del Partido Comunista.
Hoy parece que las cosas no son como las han contado muchos durante mucho tiempo; y resulta que Negrín, además de ser el meritorio científico discípulo de Ramón y Cajal, y maestro de Severo Ochoa, también tuvo la lucidez necesaria para concebir el conflicto español como un episodio global y no circunscrito a nuestras fronteras históricas. Negrín fue un partidario de la eterna resistencia frente a Franco, pues entendía que nuestra guerra no era sino un capítulo más de lo que sucedería en Europa a partir del 1 de septiembre de 1939.
A Negrín le traicionaron los derrotistas y los que se rindieron. Le traicionó Julián Besteiro; le traicionó Wenceslao Carrillo; le traicionó el coronel Casado; le traicionó quien le había encumbrado en el Partido, Indalecio Prieto.
Ahora, 62 años después de su humillante expulsión (más humillante para la historia del Partido Socialista Obrero Español que para la víctima)el XXXVII Congreso del socialismo español rehabilitará su figura y su memoria a partir de una propuesta de los socialistas de las Islas Canarias, y siendo Secretario General José Luis Rodríguez Zapatero.

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EL PSOE REHABILITA A JUAN NEGRÍN

El próximo congreso del PSOE rehabilitará la figura de Juan Negrín, el último presidente del Gobierno republicano. Científico de gran prestigio -fue alumno suyo el Premio Nobel Severo Ochoa- y socialista, fue expulsado del PSOE en 1946, mientras permanecía en el exilio, por la ejecutiva del partido que entonces presidía Indalecio Prieto. Las razones de su expulsión están vinculadas a una leyenda infamante que, recientemente, historiadores de prestigio están desmontando: la de que fue un títere de soviéticos y comunistas en su etapa al frente del Gobierno republicano.

Esa tesis cuajó en la mayoría de los socialistas de la época, de tal modo que algunos dirigentes actuales del PSOE opinan que, "si viviera Ramón Rubial, anterior presidente del PSOE, habría dificultades para reintegrar a Negrín en el partido".

Una enmienda de los socialistas canarios que será presentada en el congreso del PSOE pretende que Negrín -nacido en Las Palmas en 1892 y fallecido en París en 1956- sea reingresado en el PSOE, junto con la veintena de compañeros expulsados con él. La reintegración se materializará en una resolución del congreso. Negrín es la única gran figura socialista de la etapa republicana y de la guerra civil no reconocida aún. Hace ya tiempo que lo fueron Indalecio Prieto, Francisco Largo Caballero o Julián Besteiro.

Nombrado presidente del Gobierno por el presidente de la República Manuel Azaña en 1937, a Negrín le correspondió dirigir el Gobierno en la etapa difícil que se extendió hasta el final de la guerra civil. Fue un firme defensor de resistir a Franco para coincidir con lo que él creía el inminente comienzo de la II Guerra Mundial. En 1945 cesó como presidente del Gobierno republicano en el exilio.

Un paso importante para su rehabilitación lo dio Alfonso Guerra cuando hace dos años, con motivo del 50º aniversario de su fallecimiento, la Fundación Pablo Iglesias organizó una exposición y editó un vídeo en reconocimiento a Negrín. Historiadores de prestigio (Ricardo Miralles, Enrique Moradielos, Gabriel Jackson, Paul Preston) han reivindicado en los últimos años su figura como científico y político socialista. En noviembre, Ángel Viñas publicará El honor de la República, libro en el que, con documentación procedente de los archivos republicanos socialistas y soviéticos, contribuirá a desmontar la tesis extendida durante la guerra fría, letal para la imagen de Negrín, de que fue un agente al servicio de comunistas y soviéticos.

Según el historiador Stanley G. Payne, tras el fin de la guerra no había personaje más odiado. El bando franquista lo consideraba un "rojo traidor", en tanto que dentro del campo republicano, la mayor parte de sus correligionarios le echaban en cara la prolongación inútil de la guerra y que hubiese servido a los planes de la Unión Soviética. Su papel como científico prácticamente fue borrado de los anales, a pesar de que era admirado por su mentor, Santiago Ramón y Cajal (Nobel de medicina en 1906), y fue maestro, entre otros, del profesor Severo Ochoa (Nobel de Fisiología y Medicina en 1959).

martes, julio 1

La ideología del enemigo total


Espero que el artículo que transcribo a continuación pueda resultar de interés. Creo que ya es conocida mi debilidad extrema por la figura y el pensamiento de Gregorio Peces Barba, a quien esta sociedad nuestra, tal y como la conocemos ahora, debe muchas cosas.
Me gusta esta forma tranquila de exponer las cosas. Esta manera de razonar basada en la aceptación más que en la tolerancia, huyendo del dogmatismo en cualquiera de las formulaciones con que nos es presentado o edulcorado por la fundación "liberal" de turno.
No hablaré más, no vaya a ser que digan que es compañero de Logia y que se dedica a hacer aquelarres de la mano de los afrancesados.
El mejor de los desos y la mejor de las lecturas.
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La ideología del enemigo total

La cultura del enemigo total se refleja en sociedades autoritarias y belicistas y en personas dogmáticas y violentas. Recorrió el nazismo y el estalinismo y en ella se basan los fundamentalismos religiosos.

La ideología del enemigo sustancial es el mayor peligro para una concepción humanista de la historia y de la cultura y para una concepción integral de la democracia, con sus componentes liberales, socialistas y republicanos. Las ideas de progreso, de dignidad humana, de libertad, de igualdad y de fraternidad, propias del humanismo, que se reafirma en la modernidad, desde el hombre centro del mundo y centrado en el mundo, sufren desde el tránsito a la modernidad hasta hoy el ataque disolvente y destructivo de las diversas formas que presenta la ideología del enemigo sustancial. Es una variante, quizás la más radical y peligrosa del pesimismo antropológico de la vieja idea de que el hombre es un lobo para el hombre. Es la tradición de Horacio, con precedentes en el mundo griego, y que reaparece en el siglo XVII con Hobbes, y con otros representantes de la cultura barroca. En el capítulo XIII de la Parte Primera del Leviatán describe la situación del hombre en el Estado de naturaleza como de guerra de todos contra todos y donde "todo hombre es enemigo de todo hombre". Esta cultura del enemigo total se refleja en las sociedades, en las ideologías políticas e incluso en la propia personalidad de quienes la asumen. Se refleja en sociedades, autoritarias, totalitarias, excluyentes y belicistas y en personas dogmáticas, violentas, agresivas, intolerantes y que cultivan el odio. Son modelos antidemocráticos, antiliberales, antisolidarios y antipluralistas que en las personas que lo forman fomentan rechazos a la dignidad humana, al respeto, a la amistad cívica, al juego limpio. Esta cultura es inexorablemente fundamentalista e impulsa la destrucción del adversario, como enemigo sustancial, como incompatible absolutamente para la convivencia. Así el "todo hombre es enemigo de los demás", se transforma para esas posiciones, en la defensa de un yo inocente, justo y poseedor de la verdad, frente a los otros, que son los enemigos.

En 1930, Thomas Mann elevó su voz contra el nazismo ascendente: "... Una política grotesca, con modales de ejército de salvación, basada en la convulsión de las masas, el estruendo, las aleluyas, y la repetición de consignas monótonas, como si de derviches se tratase, hasta acabar echando espuma por la boca. El fanatismo erigido en principio de salvación, el entusiasmo como éxtasis epiléptico, la política convertida en opio para las masas del Tercer Reich, o de una escatología proletaria, y la razón ocultando su semblante". Aquella predicción de lo que estaba por pasar la expresó el autor de La montaña mágica en la Beethoven Saal de Berlín, anticipándose lúcidamente a la más cruel expresión del enemigo sustancial, la que justifica Carl Schmidt y realizarían Hitler y sus secuaces nazis hasta su derrota en la Guerra Mundial. La justificación teórica, en abstracto, está en El Concepto de lo Político de 1932. Schmidt lo identifica con el otro, con el extranjero, donde "los conflictos que con él son posibles... no podrían ser resueltos ni por un conjunto de normas generales, establecidas de antemano, ni por la sentencia de un tercero reputado, no interesado e imparcial". Como se ve, descarta al derecho y la posibilidad de pacto social, y al justificar más tarde con esa base doctrinal las leyes de Nuremberg de 1935, está señalando la solución para exterminar al enemigo sustancial fuera del derecho: los campos de concentración y de exterminio. Es la salida normal de "todo sujeto sin valor, indigno de vivir". Por eso justificará las leyes raciales de Nuremberg de 15 de septiembre de 1935, donde se señala a los judíos como los enemigos sustanciales. Son sus trabajos La Constitución de la libertad y La Legislación Nacional socialista y la reserva del 'Ordre Públic' en el Derecho Privado Internacional. Lo completará más tarde, en octubre de 1936 en el Congreso del Grupo de Profesores Universitarios de la Unión Nacional Socialista de Juristas con un comentario final sobre la Ciencia del Derecho Alemán en su lucha contra el Espíritu judío. En ese contexto resulta sorprendente que en la publicación castellana de Tierra y Mar, en 2007, tanto el prologuista como el epiloguista ignoran esa etapa negra del pensamiento de Schmidt. Era efectivamente un encantador de serpientes, que a muchos en la derecha y en la izquierda les produjo y produce un bloqueo moral inexplicable.

En todo caso, la ideología del enemigo sustancial afectó con el leninismo y el stalinismo al marxismo y es también una enfermedad crónica en la cultura de las religiones, cuando se institucionalizan y se organizan jerárquicamente. No está ni en el Sermón de la Montaña ni en los Evangelios, pero sí aparece hasta hoy en la doctrina de los papas y de los obispos, siempre desconfiando de la Ilustración, de la laicidad y de la libertad religiosa. En otras religiones, incluso el reflejo de la ideología sigue siendo brutal y con ello se justifica el asesinato y la guerra contra el infiel hasta su exterminio.

Junto a las dimensiones radicales existen otras formas más débiles, pero donde las raíces de la intolerancia y del afán del exterminio del enemigo están presentes, aunque templadas por estructuras políticas, jurídicas y culturales que las atenúan y quizás por el desconocimiento de quienes incurren en ellas, aunque no lo sepan. Son fenómenos que se producen en las sociedades democráticas donde la cultura de la ideología del enemigo sustancial subyace a muchas posiciones, y afecta también a personas que no han asumido el pensamiento liberal, democrático, social y republicano que conforman el talante de respeto y de nobleza de espíritu y de amistad cívica de los que no creen que ningún hombre aporte una verdad total y redentora.

Aquí se fundan todas las fundamentaciones religiosas, políticas y culturales. Aquí encontramos a Bolton o a John Yoo defendiendo las políticas de Bush sobre la tortura, el estado permanente de excepción o la detención sin juicio. También a los obispos y cardenales que se consideran depositarios de verdades absolutas incompatibles con el pluralismo y por encima de la soberanía popular y del principio de las mayorías, a los políticos que desprecian a sus adversarios y que discriminan, como hace la presidenta de la Comunidad de Madrid, entre asociaciones de víctimas a quienes apoya, frente a otra, mayoritaria, que es marginada, car tel et mon bon plaisin, según la fórmula que justificaba las decisiones de los monarcas absolutos. Ése fue en muchos temas el comportamiento de muchos dirigentes del PP en la anterior legislatura. Creo que es a eso, a la utilización atenuada de la ideología del enemigo sustancial, a lo que se refiere Rajoy cuando habla de que hay cosas que cambiar. Ojalá eso nos lleve a un centro derecha abierto, centrista y liberal, que tanto necesita este país. Finalmente, esta epidemia intelectual y moral alcanza también al modelo de la cultura cuando un escritor de éxito desprecia y descalifica al resto de los escritores. Todas estas actitudes desvirtúan y se alejan de la idea de dignidad humana y del respeto a los demás. Frente a ellas, la vacuna, la terapia, es más democracia, aunque siga siendo el peor de los regímenes con excepción de los demás experimentados hasta ahora.

¡Sapere aude! para todos.


Gregorio Peces-Barba Martínez es catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid.