domingo, septiembre 28

Ramadán


Al menos ocho heridos, entre ellos dos periodistas, dejaron los enfrentamientos registrados en la noche del miércoles en Sarajevo al margen de la inauguración del primer festival gay de Bosnia, y la policía detuvo a tres agresores. Varias decenas de personas, algunas pertenecientes a la comunidad wahabí (islamistas radicales), atacaron a los participantes al final de la ceremonia inaugural de la manifestación, delante de la Academia de Artes Plásticas, en el centro de la capital bosnia. La muchedumbre gritaba "¡Matar a los gays!" y "Allah akbar!" ("Dios es grande", en árabe) e insultaba a los periodistas presentes. Ofendido por el hecho de que el festival se celebre durante el Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes, el gran mufti de Bosnia, Mustafa Ceric, lo tildó recientemente de "provocación". Trece asociaciones religiosas musulmanas publicaron el miércoles un comunicado en el que denunciaban la celebración del festival de la "comunidad homosexual, que representa", según estas asociaciones, una "fuente de las enfermedades más contagiosas". Las iglesias cristianas de Bosnia, ortodoxa y católica, rechazan de manera general la homosexualidad, pero se abstuvieron de criticar el festival.

Hasta aquí el texto oficial de la noticia.
A partir de aquí el comentario: No hay cosa peor para las libertades individuales y colectivas que poseer la verdad absoluta. Cuando se posee la verdad absoluta, ésta no se disfruta en el salón de casa. Se saca a paseo y se restriega en la cara de todos los herejes y ciegos, nacidos única y exclusivamente para ser escarnecidos. Nada nuevo en nuestros días, porque en el reloj de la historia no quedan tan lejanas las quemas de herejes y otras sofisticadas persecuciones a mayor gloria del creador de turno.

Mujeres y Francmasonería


La Biblioteca y el Museo de la Francmasonería en Londres ofrecen hasta el 19 de diciembre de 2008 una exposición sobre el tema Mujer y Francmasonería: Un siglo.

Se trata nada menos que de la primera exposición en el Reino Unido sobre el tema de la Francmasonería y las mujeres. Se conmemora de este modo el centenario de la fundación de la primera Obediencia femenina.

La exposición se centra en personalidades como Annie Besant y Francesca Arundale -destacadas teósofas- o en las de hombres que tomaron partido en la lucha por una Francmasonería abierta a las mujeres: El Doctor Geroges Martín y el Reverendo Willian Cobb.

Lo mejor de todo: Los locales en los que se desarrolla la exposición pertenecen a la Gran Logia Unida de Inglaterra, reservada con carácter exclusivo a hombres aunque ya reconoce nada menos que a dos Grandes Logias femeninas en el mundo.

sábado, septiembre 27

Laïcité


LIBERTAD, igualdad, fraternidad: tres conceptos para asentar el edificio común, la casa de todos. 'Liberté, egalité, fraternité' son palabras que debieran estar escritas en la raya del horizonte de todas las utopías. Se sobran y se bastan para que el Contrato Social tenga viabilidad y, por lo tanto, la convivencia sin exclusiones en el territorio común de la existencia. Y esto es así puesto que: a) «Nadie es más que nadie, porque -y éste es el más hondo sentido de la frase-, por mucho que valga un hombre, nunca tendrá valor más alto que el valor de ser hombre» (A. Machado); b) porque la libertad de uno empieza donde termina la de los otros, y c) porque la Tierra es la casa común y los que la habitan son familia.
Al margen han de quedar los territorios personales donde cada quien es muy dueño de tener su alma en su almario y de levantar un altar al dios que le ayude a atenuar sus temores existenciales, o a explicarle el sinsentido de la existencia o a hacerle sentirse un elegido para el reino de los cielos, que vete a saber cuándo le llegará. En la Tierra, en cambio, en el territorio común, en la 'res publica' -en la 'cosa pública'- no hay lugar para el reino de los cielos y sus representantes, porque Dios llueve para todos y la hierba que crece con la lluvia debiera ser pasto común para todo el rebaño, sin exclusiones. Y esto solamente se consigue con la laicidad. Sin ella, el espacio de todos deja de serlo y la libertad ya no es 'liberté'.
Un ejemplo de estos días: los que aspiran al Reino de los Cielos, cuando acotan unas aulas y un tiempo en el territorio comunal de la escuela, exigen que los otros permanezcan recluidos mientras ellos atienden a la palabra de su dios.
Hasta ahora, las narices ultramontanas venían percibiendo un cierto olor a azufre del Averno en el laicismo. Pero hete aquí que el Papa de Roma y el presidente de la République se han reunido en 'egalité' y han hablado en 'liberté', aunque no hayan llegado a la 'fraternité'. Se han puesto de acuerdo en que otra laicidad es posible: «¡une laïcité positive!». Cuando Benedicto XVI estaba al frente de la Doctrina de la Fe, lo había dejado claro: «una laicidad sana, es decir, positiva. La fe no es algo puramente privado». Pero, ¿por qué adjetivar esta conquista republicana? ¿Para dejar a la izquierda del Padre a los laicos enfermos y negativos? Eso no es 'egalité' y mucho menos 'fraternité'. Lo que sí hay que reconocer como laicamente loable es el gesto de 'egalité' de la primera dama (¡tan pecadora ella!: 30 amantes a sus 40 años), en el recibimiento al Papa de Roma, cuando le ofreció su hermosa y larga mano como esperando un ósculo papal en desagravio por tanta genuflexión femenina ante papas y demás soberanos.

Asturias y Nicolás Salmerón (En el centenario de su muerte)


El 20 de septiembre se ha cumplido un siglo de la muerte de Nicolás Salmerón, almeriense que dio nombre a una calle gijonesa entre 1932 y 1937. Este político de talla extinta, uno de los presidentes del Gobierno que tuvo la breve República de 1873, fue además un reputado intelectual, cualificadísimo profesor de la Universidad Central y de la Institución Libre de Enseñanza, prestigioso abogado, articulista de la prensa periódica y gran orador, entre otras cosas. Salmerón impulsó en 1888 el periódico 'La Justicia' y tres años después y bajo su propia jefatura, el Partido Republicano Centralista.
El programa centralista defendía: la soberanía nacional y un régimen parlamentario representativo donde todos los cargos públicos -incluida la jefatura del Estado- fueran electos, amovibles y responsables; las libertades y derechos individuales más irrenunciables, entre ellos, el sufragio universal masculino y la libertad de cultos; la vigencia en las colonias de esos derechos políticos y civiles de los peninsulares; la extensión de los principios de igualdad y justicia al servicio militar (haciéndose obligatorio para todos, ya no podría ser eludido por los ricos previo pago), y a la fiscalidad (desaparecería el odiado impuesto indirecto de consumos y se implantaría un tributo directo que gravase la riqueza mobiliaria y territorial); la libertad de enseñanza y la gratuidad y obligatoriedad de la instrucción primaria (a cargo del Estado); la justicia gratuita y el juicio por jurados; la separación de la Iglesia y el Estado; una inconcreta «atención particular a los problemas sociales» y, finalmente, la «unidad orgánica de la nación española», sin que ello fuese óbice para considerar como «entidades autónomas, dentro de la nación», los municipios, las provincias y las regiones, ni para contemplar una eventual federación con Portugal.
En Asturias, el ideario salmeroniano gozó de gran predicamento, especialmente -aunque no sólo- entre las clases medias. El semanario 'Gijón', defensor de tales planteamientos, había visto la luz en la villa del mismo nombre ya en 1884, espoleado por Gumersindo de Azcárate y Francisco Giner de los Ríos (uno de sus directores fue el médico Octavio Bellmunt). Asimismo, la línea ideológica que encarnaba Salmerón contó con la simpatía de un reputado plantel de profesores de la Universidad, el grueso del denominado 'Grupo de Oviedo' (del que habría llegado a formar parte si hubiera ocupado la cátedra de Historia Universal que obtuvo por oposición). Al crearse el Partido Centralista, su principal líder a escala regional fue el moscón Manuel Pedregal, pero su presidencia en Gijón recayó en Vicente Innerárity, cuñado Azcárate y uno de los fundadores en 1897 del diario'El Noroeste'.
En septiembre de 1893, Salmerón emprendió una histórica campaña de propaganda por Asturias. La lluviosa mañana del día 11 fue recibido en el Muelle gijonés por miles de asturianos de ambos sexos. Asistieron delegados y simpatizantes de los distintos partidos republicanos de Candamo, Grado, Pravia, Mieres, Navia, Vegadeo y otros concejos. También líderes de primera fila como Manuel Pedregal y Rafael María de Labra, afines al ideario salmeroniano. Al desembarcar, el filósofo almeriense fue acogido con el lanzamiento de varios cohetes y los acordes de 'La Marsellesa' en medio de un enorme griterío. Luego se alojó en casa de Innerárity, desde cuyo balcón pronunció nada más llegar un aplaudido y emotivo discurso de agradecimiento. A última hora de la tarde, el partido celebró una reunión en un abarrotado teatro de Jovellanos, entonces ubicado donde hoy se alza la biblioteca homónima.
El programa de excursiones diseñado para los siguientes días llevó a Salmerón por Soto del Barco, Salinas, Cudillero, Pravia y otros puntos, pero se trató más de un viaje de recreo que de propaganda. El miércoles, tras visitar una fundición de la zona, dio un mitin en Sama de Langreo. Los asistentes vitorearon al orador y profirieron gritos contra el caciquismo. El catedrático y sus amigos fueron obsequiados luego con un suculento banquete en el que se brindó por la unión de los republicanos. Después, tuvo lugar un acto en el Casino del Orfeón, con asistencia mayoritariamente obrera. Allí, Pedregal afirmó que la República mejoraría las condiciones de vida de los trabajadores y que el apoyo de éstos era necesario para la perfección de la propia República. Labra les insistió en la necesidad de que «desoyeran los consejos de los que querían hacer de la clase obrera un partido exclusivo». Y Salmerón protestó «contra un régimen que violaba y bastardeaba los derechos recogidos en las leyes» y aseguró que la solución radicaba en que «no se suplantara la voluntad del país por la de bastardos intereses», porque la conquista de los derechos de los obreros consistía «en que triunfase el poder del que trabajaba y declinase el de los que explotaban al trabajador». Estos discursos traslucían la preocupación que generaba entre los líderes republicanos el hecho de que los obreros empezaran a deslizar su apoyo hacia las ideologías libertaria y socialista, que al combatir el modo de producción capitalista y la sociedad de clases ofrecían perspectivas de redención más convincentes.
De nuevo en Gijón, el jueves se organizó en el teatro de los Campos Elíseos un mitin que resultó masivo; los pasillos y hasta los alrededores del coliseo se hallaban atestados de gente. «En los palcos hay muchas y elegantes señoras», precisó un diario madrileño. Las intervenciones reiteraron las ideas expuestas en Langreo y abundaron en otras. Salmerón puso el acento en la importancia de la instrucción, que consideraba fundamental para crear una conciencia ciudadana y hombres «justos y de razón», y prometió enaltecer el magisterio y «colocar el taller al lado de la escuela para que se forme el ciudadano útil al país». Más tarde, se organizó un selecto banquete de unión republicana, y entre los periodistas estuvo presente un jovencísimo -17 años- 'Adeflor', seudónimo del que luego fuera director de EL COMERCIO Alfredo García. Cuando en Madrid le preguntaron a Pedregal que qué impresión traía de Gijón, respondió: «Lo único que les puedo decir es que allí se comió muy bien». El domingo, Salmerón protagonizó en Oviedo el último acto de su gira por Asturias. Se hospedó en casa de Pedregal y se repitieron las mareas humanas, los sones de 'La Marsellesa', los cohetes, los vítores, las interminables salvas de aplausos y el clásico banquete de confraternización, en cuyos brindis habló de la necesidad de traer «una república nacional apoyada por todas las fuerzas vivas del país». Después de visitar con su familia Llanes y Covadonga, abandonó la provincia.
Como era de esperar -y como sucedió en 2001 con Pi y Margall-, el centésimo aniversario de la muerte de Salmerón ha llegado sin pena ni gloria; al menos fuera del mundo académico, que recientemente alumbró una monografía colectiva sobre su figura y que, en octubre, le dedicará un congreso científico en Almería. Lejos de ello, el recuerdo de su obra es pisoteado, como demuestra el indecente derribo del histórico jardín de la Institución Libre de Enseñanza, que con la enérgica repulsa de la plataforma ciudadana 'Salvar la ILE' se consumó impunemente en Madrid hace apenas dos meses.


SERGIO SÁNCHEZ COLLANTES INVESTIGADOR EN EL DEPARTAMENTO DE HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO

Día en Gijón


Hoy la mañana comenzó en Gijón. Y allí me quedé para ver casi ponerse el sol en la playa de Poniente. Hacía ya tiempo que no le dedicaba a mi ciudad un pequeño paseo; un sábado completo bebiendo el aire del mar y viendo escaparates; escuchando el rumor de las gaitas mientras las bufandas rojiblancas se pavonean orgullosas colgadas del cuello de sus dueños y forofos, camino de un nuevo batacazo.
En una pared del puerto deportivo, pegado con celo por unas manos aplicadas, un cartel de la organización "unidos por la vida" y la plataforma "vida y mujer" anuncia un debate público sobre el aborto. La reacción intenta calentar el ambiente mientras la "gauche diabolique" se despereza. Un debate público nada menos que en la plaza del Humedal -demos gracias que no han puesto "antigua Plaza de los Mártires- previsto para el día de ayer, viernes. Un debate público en el que, según lo publicitado, han intervenido "ciudadanos independientes con información..." ¿De qué me suena a mí eso de los ciudadanos independientes y apolíticos? ¿Esos quiénes son?:
Son los que siempre tienen tiempo; los que nunca se cansan; los que son capaces de torcer una línea recta mientras nosotros afinamos nuestro "espíritu crítico". Son los galgos y los podencos que siempre divisamos lejos.
En la tarde, al borde de un café y leyendo El Comercio, me encuentro con una doble página muy interesante: En la izquierda un artículo dedicado a Salmerón, que visitó Gijón entrando por el Muelle y sonando los acordes de la Marsellesa. En la plana derecha, un texto bien diferente titulado "Laïcité", firmado por Paco Velasco, que fue con seguridad el mejor profesor de lengua y literatura que tuve nunca en aquellos tiempos de adolescente en el Instituto Jovellanos.
Los dos escritos, casualmente hermanados, me han merecido una atención que quiero compartir aquí. Como siempre, buena lectura y mejor aprovechamiento y reflexión.

domingo, septiembre 21

Caja Inmaculada



Todo paisanos, y mira qué satisfechos están con lo lejos que llegaron...


Hay a quien mis advertencias sobre lo que nos puede costar un peine le provocan una sonrisa incrédula, nacida seguramente en la creencia de que uno exagera o amenaza a la luz flaca y amarillenta de un farol. Me sucedió eso cuando conté lo de las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoi, a punto de perder la calificación de interés turístico y el maná de las subvenciones. Y me ha pasado en otras ocasiones a cuenta de la misma historia. Parece que cuesta creer que algo ha cambiado y que ni la Gran Logia de España está segura en torno a su anclaje en la tradición para excluir a un grupo de seres humanos que nace con la particularidad de disponer de unos órganos sexuales diferentes a los de los hombres. y que configuran algo más de la mitad de la especie humana. No está seguro nadie que ayude o colabore en el sustento de este disparate de la segregación sexual, afortunada, felizmente. Ni la tradición, ni las hormonas, ni las pulsiones sexuales de unos pocos que no han recibido educación mixta pueden justificar este atentado que es no admitir a las mujeres en las Logias en igualdad de condiciones de pertenencia que los hombres. No están seguras ni las Obediencias masónicas mixtas, que han firmado acuerdos con otras admitiendo la posibilidad de que "sus hombres" puedan tener doble afiliación, pero no "sus mujeres". Sí, me alegra esta inseguridad en la que se ha instalado el desatino. Y me alegra que poco a poco la ley de Igualdad sea una realidad aplicable. No pido mucho, tan solo que de vez en cuando haya une escarmiento público bien sonado y apabullante como éste de la Caja católica aragonesa. Dejadme ahora, en este domingo, disfrutar de esta condena -25,000 euros que propone la Inspección de Trabajo- no vaya a ser que venga el Tribunal Superior de Justicia y lo joda.

El País.-


La justicia condena a Caja Inmaculada por no promocionar a las mujeres

CONCHA MONSERRAT - Zaragoza - 18/09/2008

El Juzgado de lo Social número 4 de Zaragoza ha condenado a la segunda caja de ahorros de Aragón, Caja Inmaculada (CAI), por discriminar a sus empleadas "en materia de promoción por circunstancias de sexo". La sentencia, dictada el pasado 11 de septiembre, será recurrida por la CAI ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

El magistrado actuó a instancias de la Inspección de Trabajo del Gobierno de Aragón (del PSOE) que, según fuentes del Ejecutivo, inspecciona a las empresas de forma aleatoria para comprobar el grado de cumplimiento de la Ley de Igualdad. En este caso, el juez Mariano Fustero considera como hecho probado que hay discriminación "en el muy desigual y desproporcionado acceso de la mujer a los niveles retributivos I a VI y en la preferencia manifiesta por el colectivo de hombres de dicha entidad". Estas medidas suponen "una práctica discriminatoria indirecta adversa en perjuicio del grupo de mujeres empleadas".

Según los datos de la plantilla recogidos el pasado 31 de octubre, sólo 25 mujeres ocupaban puestos directivos -en la dirección y subdirección- frente a 244 hombres que desempeñaban cargos equivalentes.

La sentencia rechaza el argumento de que la mayor antigüedad de los hombres determina la ocupación de niveles superiores porque "con la misma antigüedad se ha seguido prefiriendo en proporción del triple, como mínimo, a los hombres". Y añade que "el argumento de que la tardía incorporación de la mujer al sector financiero y de las cajas de ahorros ha producido ese acceso tardío de la mujer a niveles retributivos más altos, supone dar como cierto que es la antigüedad la que de termina el acceso a dichos niveles".

El juez no impone sanción alguna a la CAI. Esta responsabilidad recae sobre la Inspección de Trabajo, organismo encargado de su cumplimiento, ya que se trata de una sentencia en la que se hace una declaración de derecho. El inspector propuso en el acta de sanción una multa de 25.000 euros por considerar los hechos muy graves.

La vicepresidenta del comité de empresa de la CAI, Victoria Camarena, expresó su satisfacción por la sentencia y aseguró que habían puesto esta situación en manos de los compañeros. "Pero para arreglar las cosas hay que tener voluntad de diálogo y no la hay en este momento en la dirección", agregó. "Las mujeres llegamos al nivel VII, que es el nivel máximo al que podemos en la caja. Pero con los compañeros no pasa igual". Y recordó que a 31 de octubre de 2007 sólo una mujer de las 498 empleadas estaba en el nivel I mientras que de los 961 hombres habían llegado 22.

sábado, septiembre 20

De donde no hay...


Hace dos o tres días el Consejo General del Poder Judicial levantaba la sanción previamente impuesta a la Juez de Denia, Laura Albau, por el estrecho margen de un voto -nueve señores de negro contra ocho señores de negro-.
La cosa ha visto la luz cuando el ambiente judicial ya estaba mediáticamente caldeado a cuenta de los 1500 euros de multa que le pusieron al Juez Tirado, por haber dejado dormirse en los laureles una ejecutoria con trágicas consecuencias; es en ese momento cuando llega el soviet supremo de la judicatura y le da una figurativa palmada en el culo a la jueza homófoba de Denia (digo en el culo porque se me antoja que es el sitio donde esta gente conservadora da las palmadas).
Seamos sinceros, la cosa no es para echarse las manos a la cabeza. La cosa es para no bajar las manos y estirar los brazos bien por encima del cogote, para que se vea que no vamos a hacer nada contra el orden natural de las cosas (me río mucho a cuenta de esto del "orden natural de las cosas"), no vaya a ser que el respetable e imparcial colectivo se sienta agredido y acabemos procesados por desacato o cualquier otra mandanga parecida, que ya se sabe que la justicia siempre ha sido fuerte con los débiles y...
Las manos a la cabeza ya teníamos que habérnoslas llevado el día en que a esta señora jueza se le puso una multa de 305 euros por negarse a aplicar el Código Civil (¿Quién le habrá dado el visto bueno a esta tomadura de pelo que es el régimen disciplinario del Poder Judicial?). A doña Laura Albau ¿la he obligado yo a ser jueza? ¿la hemos obligado a meterse varios años en una habitación y aprenderse la Ley de Enjuiciamiento Civil de memoria? No. La suya fue una decisión que debió tomar con el sano ánimo de aplicar a sus congéneres la legislación vigente, o de tener un salario fijo y sustancioso todos los meses, quién sabe. Pero parece que la señora no tiene la misma idea de qué es y qué no es aplicable en materia de derecho en un sistema democrático. Parece que la ideología (por llamar de alguna forma a todo ese tóxico suyo religioso-intelectual) prima sobre la ley.
La reforma operada en julio de 2005 en materia de matrimonio civil, permitiendo que personas del mismo sexo puedan llevar a cabo este negocio jurídico en las mismas condiciones que hasta la fecha lo venían haciendo personas de diferente sexo, no fue ya bien recibida por el Consejo General del Poder Judicial. Alguna lumbrera equiparó entonces la reforma legal al amontonamiento con animales de otras especies diferentes a la humana. Así que no es de extrañar que a la citada jueza de Denia le hayan dado la referida palmada que, a buen seguro, ella ha recibido con enorme regocijo.
Sí, la ideología, el credo, el dogma, está para unos cuantos -muchos, no nos equivoquemos- por encima de la ley. Luego hablan de democracia. Sí, dicen democracia con un bigote grande y gafas de espejo: "Yo estaba allí, Borjita. Mira qué bien pronuncio, d-e-m-o-c-r-a-c-i-a. Es nuestra, Borjita, para nosotros solos". Luego hablan de libertades, de respeto... Pero al fin y al cabo no son otra cosa que la emplificación -otra de tantas- del hacer dogmático e intransigente que siempre se camufla bajo expresiones diversas: orden natural, creencias respetables, sentimiento vital, y la inevitable y omnipresente "tradición".
El problema hecho carne con la Jueza de Denia es el mismo problema de siempre: imponer a los demás las convicciones propias porque uno está en posesión de la verdad y los demás no. Los demás son enemigos de dios, de la patria, de la familia, de Navarra: unos degenerados, gentes de vida desordenada o, usando terminología culturalmente próxima, unos maricones que se quieren casar ¡Lo que nos faltaba!
De donde no hay no sale, no se puede sacar. De donde no ha habido nunca tampoco saldrá nada, así que nos sentaremos, con las manos agarrando bien la cabeza, para seguir viendo este milagro hediondo de jueces que se niegan a aplicar la ley y a los que no les pasa nada a mayor gloria de una muy mal entendida objeción de conciencia. Me pregunto si yo también podré objetar fiscalmente para que con mis impuestos esta Jueza no pueda comer todos los meses porcentualmente a mi costa. No, parece que eso no es posible: Lo ha dicho el Tribunal Constitucional. Mexan por nos e temos que decir que chove...

martes, septiembre 16

Siempre nos quedará Lyon


Sí, siempre nos quedará Lyon, y París, y Toulouse... Y tantos pequeños pueblos en los que uno deja volar la imaginación y ya no escucha el impertiente timbre del teléfono móvil que te desquicia incluso cuando no suena.
He dejado pasar unos días antes de escribir algo sobre esa ciudad que surge entre dos ríos: el Ródano y el Saona; las dos lentas lenguas de agua que se encuentran en el león francés.
Cuando ya he regresado y encontrado el sitio en mi nuevo lugar de trabajo y en mi casa, sí pienso que no he disfrutado del todo como caminante, pues cuando no llovió, me encontré encerrado en un enorme palacio de congresos, escuchando recitales de números y presupuestos, o argumentos de todos los colores en torno a los temas objeto de discusión.
¿Con qué impresión vuelvo de esta Asamblea General del Gran Oriente de Francia? Ay, aquí es inevitable acordarme de alguien que me alegró todos y cada uno de los días lyoneses: Él decía aquello que yo suscribo y que le prometí dejaría aquí grabado con letras de oro (al menos esa es mi voluntad): "Informe a la Logia: Éste, queridos hermanos, ha sido el Convento de Lourdes. Virgencita, virgencita, que me quede como estoy".
Y sí, en efecto, como estábamos estamos y hemos quedado. Ni adelante ni atrás sino todo lo contrario. Sólo un buen dato: en la posición que valientemente algunos -no todos- defendíamos ante aquella honorable asamblea, se logró un avance. Nos hemos quedado a once votos del cambio histórico, de la libertad de los Talleres para iniciar a todos las seres que pueden, llegado el momento, integrar la especie humana.
Y por qué no decirlo, otra buena y extraordinaria noticia: Por primera vez en un Convento del Gran Oriente se escuchó hablar en español. Más de mil delegados pudieron aproximarse un poquito más y sentir de cerca el calor de nuestro orgullo, pero sobre todo de nuestra identidad y firmeza. Así que permitidme, aunque sólo sea por una vez, exhibir cierta inmodesta satisfacción.
Lo demás, conventualmente hablando, sin pena ni gloria. Y también sin gloria ni pena: Se aprobó la creación de una Comisión de Desarrollo Sostenible (recuerdo que la cumbre de Río data de 1992 ó 1993; no está mal: 15 años de retraso. Aunque jugamos con la ventaja de que hay Obediencias que ni saben lo que es el desarrollo, ni la sostenibilidad, ni les importa lo más mínimo). Muy mal organizado lo de las comidas en aquel Gran Salón del Pueblo, pues me quedé sin poder usar los bonos nutritivos los dos días. Aquí los conservo a los pobres, usándolos de marcapáginas en una novela de Truman Capote que estoy leyendo. El primero me quedé sin comer por H; el segundo por B. Pero nadie se asuste que no pasé hambre. Más bien al contrario, creo que he vivido la experiencia gastronómica más impactante de toda mi vida; tanto que el año que viene repito, si bien, creo, asistiré como un vulgar y afortunado turista para tranquilidad de algunos corazónes inquietos.
De Lyon guardaré muchos recuerdos asociados al descubrimiento de una ciudad que me pareció, en esta breve visita, tan extraordinaria como hermosa. Sus innumerables puentes; el sol dorando las paredes de las casas del "Vieux Lyon" alineadas junto al río; las calles empedradas; las plazas; las anécdotas: Alguien me regalaba libros cada vez que pasaba, camino del martirio de la reunión, ante un puesto de venta; y en uno de esos libros descubrí que en la plaza de Bellecour, en la que ahora se levanta una enorme estatua de bronce dedicada al Rey Sol, Jean Jacques Rousseau descubrió, muerto de curiosidad, el lado oscuro de la fuerza al caer seducido por un varón.
De Lyon guardaré el recuerdo de los buenos amigos; de los viejos amigos y hermanos reencontrados, conocidos, abrazados; de Lyon me queda, me quedará siempre un renacer de muchas cosas que alumbrarán -estoy seguro- nuevos y sencillos frutos futuros pero no tan lejanos en el tiempo.
Viajad a Lyon. Id a Lyon. Recorred las calles y los parques; comprad cosas; comed -ojo con el vino, es caro y no tan bueno como el nuestro-; cenad -sobre todo cenad-; salid hasta altas horas de la madrugada para acabar en algún pequeño bar donde alguien, cuando te oye hablar, te dice con una sonrisa y un marcado acento francés: "¡Españoles! Mi madre era de Gijón; salió en el 37 de allí y vino a parar aquí".
Qué cosa absurda es esta de las fronteras, pienso. Hay que derribarlas y atesorar sólo los abrazos de los amigos cuando uno se despide de ellos, soñando con un pronto reencuentro.

sábado, septiembre 13

Otro reglón torcido



Un muy buen amigo me remite este video acompañado del siguiente texto:
Dios,si se cree en él, es poseedor de la Verdad; pero la Iglesia se equivoca frecuentemente ¿o no?

Pierre Lambicchi, nuevo Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, en la televisión lyonesa



¿Qué hacen el el Gran Oriente?
"La particularidad del Gran Oriente es la de estar abierto a la sociedad (...). Los trabajos se componen de una parte simbólica y de otra parte social. Depende de cada logia ir más es un sentido o en otro. El Gran Oriente es una obediencia piramidal que funciona de abajo hacia arriba. La legitimidad viene de las logias; ellas eligen un presidente que se llama "venerable", los "venerables" se reúnen una vez al año en asamblea. Es el poder legislativo el que acaba de reunirse en Lyon. Es el que elabora las "leyes" que habrán de aplicarse durante el año siguiente por el Consejo de la Orden (y el Gran Maestre).


¿Por qué ha sido rechazada la cuestión de la iniciación de las mujeres?
"No, no ha sido rechazada. Se ha confiado el estudio del tema a las logias. Es la aplicación de nuestro método. Cuando los hermanos piensan que una cuestión merece ser debatida, se reenvía durante un año a las logias para ser sometida a su estudio. Los hermanos reenviarán el resultado de su trabajo a través de sus delegados para que la próxima asamblea (Convent en la dicción francesa) tome una posición..."

¿El Gran Oriente se contenta con la defensa de los valores democráticos o participa en las transformaciones de la sociedad?
"Defendemos el pacto democrático (republicano en la dicción original) y el laicismo como conquista para la paz social; es gracias a estas conquistas que la sociedad puede progresar. Si volvemos a una sociedad más desigual en la que las diferentes comunidades aplican su ley, la integración ya no será la regla (...) estamos convencidos de que el comunitarimos puede ser combatido con un trabajo intenso que permita a todos los habitantes volver a ser auténticos ciudadanos..."

En relación, por ejemplo, con la bioética ¿tienen Uds. propuestas concretas?
"No se trata tanto de que creemos una receta concreta como de inspirar una idea. Es el legilador el que ha de hacer el trabajo. Trabajamos en torno a la ética del final de la vida. Hay que preservar la dignidad de la persona en estas situaciones, proteger su autonomía intelectual y su derecho a la autodeterminación. Esta persona no puede convertirse en un objeto del merchandising (en inglés en el original). Hemos comenzado un trabajo en torno a la dependencia que puede ser todavía más dolorosa a la vez tanto para el ser humano y para las familias..."

¿Desde cuándo es Ud. francmasón?
"Desde hace treinta años. Mi padre ya lo era. Su orígen era humilde y pude verle progresar: el único obrero del barrio que no iba al bar sino a realizar sus trabajos (en la logia), a encontrar a otras personas que no pertenecía a su medio social, a participar en sociedades mutualistas, a combatir el analfabetismo. Fueron los hermanos de la Logia de mi padre los que me animaron a estudiar, y terminé siendo médico cardiólogo porque la República (diríamos aquí el Estado o el sistema educativo público) me dio los medios para serlo. Entré en masonería cuando decidí dar otro sentido a mi vida aparte del puramente profesional..."

jueves, septiembre 11

Francmasones: La ofensiva de las mujeres


Publica en el día de hoy, 11 de septiembre, el diario Le Point una breve referencia a la Asamblea del Gran Oriente celebrada la pasada semana en Lyon.
A modo de sentencia solemne podría decir que "yo estuve allí". Y sobre las incidencias hablaré seguramente este fin de semana; pero entre que escribo tal crónica y no, he pensado que sería bueno colocar esta referencia de un medio de comunicación más o menos conocido que, felizmente, pondrá nervioso a más de uno.
Hay quien se contenta con el resultado de una votación; o con la eclosión de un episodio puntual en el desarrollo de un proceso, incapaz de comprender que un proceso es éso: una concatenación de hechos y circunstancias que inevitablemente conducirán a un resultado. Más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas por donde, en este caso, acaben de una vez por todas caminando las mujeres. Ni me retracto, ni me retiro, ni me rindo ¿Qué otra cosa se podía esperar?

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Francmasones: La ofensiva de las mujeres

El nuevo Gran Maestro está contento. Si la elección de Pierre Lambicchi, cirujano de Marsella, al frente del Gran Oriente de Francia no planteaba ninguna duda al ser el único candidato para suceder a Jean Michel Quillaret, el ambiente de la asamblea que tenía lugar en Lyon amenazaba con ser un poco tumultuosa. El motivo: la iniciación "salvaje" de seis mujeres en primavera en el seno de esta obediencia masculina.

¿Debe aceptarse la iniciación de las mujeres en las logias que así lo deseen? Los hermanos reunidos la semana pasada decidieron... no decidir nada y reenviar a las logias la cuestión para su reflexión durante el próximo año. Pero la calma amenza con ser de corta duración para el Gran Maestro. A partir del 19 de septiembre etá previto que varias logias comparezcan ante la justicia masónica por crímenes de "leso-machismo". Se arriesgan a la suspensión, lo que viciaría el ambiente de fraternidad rencontrada.

El caso es que en medio de la previsible tormenta, nuevas iniciaciones están ya previstas. La hermanas que se incorporan a la Obediencia se encuentran así en una extraña situación, porque la obediencia rechaza recibir su cotización. Esta pelea, que parece un poco anacrónica, podría degenerar si las logias suspendidas decidieran recurrir a la justicia profana o, peor todavía, a la Autoriad para la Lucha contra las Discriminaciones (HALDE). No obstante puede que los partidarios de la mixtidad prefieran ganar tiempo: El año pasado una propuesta sobre mixtidad fue apoyada por el 43% de los votantes. Esta año recibió el 49,01% de los sufragios.