viernes, agosto 28

Una de autobuses



Oh, Jerusalem. Oh, autobuses de Jerusalem. Acabo de enterarme de que existen unos autobuses puros, acordes con los designios de la más alta divinidad, la única divinidad, la verdadera. La que no permite trabajar los sábados, ni hacer esto, ni lo otro. Los autobuses son conocidos como "mehadrin". Se trata de una línea especial que atraviesa el barrio de Mea Sharim, conocido por ser el dulce hogar de la ortodoxia judía. Desde allí, los que son conocidos como "haredim" organizan sus algaradas callejeras los sábados para impedir que la gente trabaje, pues peca y ofende al altísimo correspondiente. Este grupo "social", que aglutina más o menos al quince por ciento de la población, se dedica mayoritariamente a la oración y a tener criaturas, viviendo de la subvención pública y pasando los días sin dar palo al agua. Se benefician de la ventaja que les da ser una quasi confesión en un país en el que los equilibrios son excesivamente delicados y el hecho religioso no es precisamente algo que se viva en la intimidad familiar.
El caso es-a lo que iba- que si en una parada sube al autobús una mujer e intenta sentarse al lado de uno de estos desaliñados barbudos, se encontrará probablemente (ya se ha denunciado algún caso) con que éste escupirá sobre el asiento para evitar tan perniciosa compañía ¡Una mujer!
El asunto ha llegado más lejos de lo que inicialmente era una línea de autobuses específica para los barbudos y sus mujeres. Ellos subían, se sentaban delante, y las mujeres, vestidas con largas sallas y con peluca (para no excitar a los castos varones con sus cabellos al viento, supongo), se arremolinaban disciplinadamente en los asientos del fondo. Pasado el tiempo, a los barbudos no les han bastado sus líneas de autobús y, armados por la posesión de la verdad... El final del cuento, creo que todo lector podrá imaginarlo.
¿Qué respuestas podrá dar unos de estos barbudos a las inevitables preguntas que algunos querríamos hacerle? Es la tradición. Es la ley de Yaveh. Total, qué más da: Las dejamos ir en el mismo autobús; y además tienen la opción de ir andando o en coche... Nosotros no les impedimos viajar.
Bromas lúgubres aparte, las agresiones han dejado de ser algo excepcional. E incluso hasta el propio alcalde de la ciudad de Jerusalem ha sufrido un ataque de este grupo de fanáticos totalitarios. Las reacciones no se han hecho esperar pero, como siempre, surgen las posiciones que acaban haciendo un daño infinito. Los tibios son perniciosos cuando se trata de la defensa de los derechos de las personas. Dice el periódico lo siguiente:
"El Ministerio de Transporte israelí rehúsa pronunciarse sobre este asunto y según su portavoz, Ora Salomón, se ha formado un comité que está estudiando el asunto: "Emitiremos una recomendación en unas semanas". Dicen que la existencia de estos autobuses es una exigencia de los haredim y que es un tema sensible del que no quieren hablar."

jueves, agosto 27

Viva el Gran Oriente


Acabo de terminar la traducción del artículo publicado en Le Monde en el día de ayer. El texto acaba de llegarme y lo he adaptado al castellano a toda prisa. Creo que he conseguido respetar el sentido y el espíritu de la carta abierta firmada por varios grandes maestros de la obediencia y aparecida en uno de los más prestigiosos diarios franceses.
Esto es algo que suele suceder en días previos a la celebración de una Asamblea de la obediencia. Pero es la primera vez que de forma conjunta el texto no es suscrito por el gran maestro predecesor al que se encuentra en ejercicio, sino por los que han gobernado la organización en el último cuarto de siglo.
El contenido del texto tiene sus líneas maestras de las que obtener conclusiones. Y tiene también, redactado con una gran maestría que se aprecia muchísimo mejor en la versión francesa, una buena colección de guiños de los que los diferentes exégetas sacarán la conclusión que más les plazca. Quizá, pensándolo bien, pueda ser uno de esos textos capaces de dejar contentos a todos. Probablemente no es mi caso: Prefiero más claridad sobre algunos extremos en los que han abundado las medias tintas durante muchos años. En todo caso, se trata de un texto y una importante referencia tener en cuenta, publicado pocos días antes de la celebración de la Asamblea anual del año 2009 del Gran Oriente de Francia. Buena lectura a todos y a todas. Abstenerse enemigos de la masonería, pues no encontrarán sino otra prueba más de la universal conspiración con la que se pretende dominar el mundo y todo lo que en él mora.

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La Franc-masonería, sus valores y la crisis

LE MONDE 26.08.09 14h52 •

El Gran Oriente de Francia nace de una voluntad singular: combinar el proceso iniciático que es una búsqueda de emancipación individual y de sabiduría laica y la participación cívica en favor de una sociedad "más justa y más esclarecida". Estamos comprometidos con un Gran Oriente orgulloso de esta historia, de su historia. Estrechamente asociado con las conquistas de la República indivisible, laica, democrática y social, con sus valores comunes, empezando por la libertad absoluta de conciencia, que es rico por la diversidad de sus logias, la pluralidad de sus ritos, sus prácticas democráticas, la participación cívica de sus miembros.
Defendemos un Gran Oriente comprometido a través de la acción de sus miembros, y también comprometido de forma colectiva a partir de las decisiones tomadas por sus diferentes asambleas.

Deseamos un Gran Oriente más unido si cabe y más dinámico, consciente del ideal democrático (de la República en el texto original), capaz de idear el futuro para que las conquistas de la ciencia (nuevas tecnologías, energías o terapias) y el dominio humano, dentro del respeto al medio ambiente, sean puestos al servicio de todas las mujeres y de todos los hombres y no de intereses particulares. Teniendo en cuenta este objetivo, esperamos del Gran Oriente que más allá de la política y actuando dentro del respeto a la opinión de cada uno de sus miembros, contribuya a los grandes debates de la sociedad mediante la elaboración de propuestas concretas, de cara a promover la libertad y la igualdad de derechos entre toda la ciudadanía.

La crisis económica y social ahonda peligrosamente las desigualdades a escala planetaria; los efectos perniciosos de un sistema que considera al ser humano como un medio y no como un fin, deteriora los lazos cívicos y agudiza los egoísmos; el retorno de los miedos, de los oscurantismos, de los odios xenófobos, antisemitas, racistas, sexistas, la escalada de las amenazas a la paz internacional: todo obliga a los francmasones a reafirmar la ética republicana para defender y extender la democracia.
El hundimiento de modelos, el fracaso dramático de las grandes utopías políticas del siglo XX provocan en algunas personas un sentimiento de vacío, de disolución de señas de identidad, de pérdida de objetivos y desencanto.

La Europa de la ciudadanía y de los derechos sociales que anhelamos se revela hoy fundamentalmente como un espacio de intercambio para comerciantes. La Democracia (República en el original en francés), para la que todas las mujeres y hombres, con independencia de us origne, su sexo, su color de piel, sus convicciones religiosas, filosóficas, políticas, nacen y permanecen libres e iguales en derechos, se fragiliza poniendo en duda su propia identidad, sus valores, su indivisibilidad. El ideal laico sufre ataques permanentes y la Organización de Naciones Unidas se ha convertido en un recinto en el que se perpetran todo tipo de ofensivas dirigidas a poner en solfa las libertades garantizadas por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a negar la libertad de creer o de no creer y de poder criticar una religión, a censurar la libertad para todo ser humano, en particular las mujeres, de disponer de su propio cuerpo.

En todas partes la sociedad se crispa y tensa, dejando lugar -como ya sucedió en el pasado- a populismos y extremismos emergentes. La historia nos enseña que es en este terreno donde enraíza el poder autoritario y a menudo también totalitario. Esta situación no puede dejarnos indiferentes: El riesgo es mortal para los valores que defendemos.

A veces hemos estado en desacuerdo entre nosotros, hemos sido adversarios en un momento determinado o durante un mandato, pero siempre hemos colocado al Gran Oriente y sus principios por encima de nuestras divergencias.

Antiguos grandes maestros, no nos remontamos con vanidad al momento en que ejercimos nuestras funciones, pero desde luego no tenemos ninguna vergüenza a la hora de asumir las responsabilidades de nuestros balances respectivos, ampliamente validados por el voto de las diferentes asambleas. Nuestra obligación es la de permanecer a disposición de nuestra obediencia, de sus miembros, de sus logias, de sus instituciones y de sus elegidos al servicio de nuestro ideal común.

Por todo lo anterior deseamos un Gran Oriente federación de logias libres, fiel a su ética humanista y laica, a su tradición iniciática, capaz de evolucionar con el mundo. Una obediencia que sepa gestionar de forma democratica el conjunto de cuestiones internas que se plantean, las reformas necesarias para su funcionamiento y también las cuestiones ligadas a la mixtidad (en tanto que las logias han abierto sus puertas a las hermanas desde hace mucho tiempo) respetando la exigencia de salvaguarda de la libertad de las logias y la unidad de la obediencia. Una obediencia orgullosa de la promoción del aperturismo hacia otras obediencias: Estos son los principales objetivos que los firmantes tienen en común.

Es precisamente en los períodos de crisis y de dudas en los que la francmasonería encuentra todo su sentido, su razón de ser. Rechazando la resignación, el Gran Oriente debe contribuir tanto en el interior como en el exterior a un nuevo e indispensable encendido de las Luces. Si no quiere traicionar el papel que ha desempeñado durante siglos, debe oponerse firmemente a toda transformación que perjudique las conquistas sociales y que no tengan por objeto presevar su existencia misma, sino, al contrario, volver a concepciones ideológicas ya superadas y retrógradas.

Para nosotros, no cabe negociación sobre esto. La historia social, al igual que la del progreso de las ideas, es un camino hacia adelante; no puede haber una regresión. Permaneceremos de manera indefectible ligados a la defensa de la libertad de conciencia individual y del laicismo del que hemos sido a menudo promotores; estos valores han asegurado la paz religiosa durante mucho tiempo.

Estamos dispuestos a participar en toda discusión, en toda colaboración que tenga por finalidad una sociedad mejor. Pero, fieles a nuestra historia y a nuestra filosofía desde hace ya tres siglos, no podemos sino oponernos a todo ataque a los derechos humanos y a todo retroceso del progreso de la sociedad democrática.


Gilbert Abergel, Alain Bauer, Bernard Brandmeyer, Paul Gourdot (fallecido el pasado 24 juin), Philippe Guglielmi, Patrick Kessel, Jacques Lafouge, Jean Michel Quillardet, Jean-Robert Ragache, antiguos Grandes Maestros del Gran Oriente de Francia.

lunes, agosto 24

Entrevista a Pablo Neruda (1971)


Yo creo que el hecho de que en este blog aparezcan únicamente tres versos de Pablo Neruda en la cabecera de presentación, merece una ligera corrección. He de reconocer que la idea me la ha aportado un lector para el que Pablo Neruda es un bardo del estalinismo. Escuchando esta entrevista y sabiendo que tras la obtención del Premio Nobel fue felicitado por el Partido Demócrata Cristiano, nuestras conciencias pueden descansar más tranquilas.

Ironías aparte, creo que la entrevista es una pequeña joya que merece la pena conocer.



Nota del día 1 de Septiembre: Por causas que desconozco youtube ha "descatalogado" la entrevista que presentaban estas notas. He tenido que localizar otra cuya presentación me desagrada, sobre todo por la mala calidad de la música. Tras cuarenta y ocho segundos de enajenación, comienza la parte interesante del video.

domingo, agosto 23

Había una vez un circo


"Galtieri nos preguntó los nombres uno por uno. Cuando llegó mi turno me hizo una perorata sobre su satisfacción de darme la libertad en nombre del Presidente de los argentinos, el General Videla. Me aconsejó que recordara siempre los colores de nuestra bandera -que cubren el cielo de nuestra Patria-. Que fuera a mi casa, que ayudara a mi nuera a cuidar a sus hijas y, para colmo de ironías, me pidió que olvidara todo lo que había pasadoy que no odiara al Ejército. Yo quiero hacer responsable a Galtieri de la destrucción de mi familia".

Éste es el testimonio de Juana Elba Ferraro de Bettanin, detenida, torturada y que sufrió la perdida de sus tres hijos, según recoge la página 199 del informe elaborado por la Comisión Nacional Sobre la Desaparición de Personas, creada por decisión del Presidente Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983. Esta Comisión, que terminó su trabajo en septiembre de 1984, estuvo integrada por diversos cargos públicos y figuras de reconocido prestigio en la sociedad argentina, siendo su presidente el escrito Ernesto Sábato. Su objeto no fue otro que el de esclarecer los hechos acaecidos durante la dictadura militar que asoló al país a partir de 1976, llevándolo a una quiebra absoluta en todos los dominios que uno pueda imaginar. El informe de la CONADEP -una terrible galería de los horrores- recoge de forma pormenorizada horribles episodios de tortura y asesinatos, secuestros de personas, su incineración clandestina, su desaparición definitiva.

Si hoy, en este aún caluroso domingo, me he acordado de este texto es porque todavía no salgo del asombro que me ha provocado leer las declaraciones de la actual Presidente de la República Argentina, Doña Cristina Fernández, quien el 20 de agosto suscribió en persona un convenio con la Asociación del Fútbol Argentino para la retransmisión gratuita de los partidos de la liga nacional durante diez años, a cambio del desembolso de 110 millones de euros anuales pagados a cuenta del erario público. Indudablemente los tiempos del corralito han terminado y a Argentina regresan las vacas gordas que hicieron ricos a tantos "gallegos".

Todos conocemos esa cantinela tan antigua del "panem et circenses" surgida del ingenio del poeta Juvenal. El pan y el circo, en su vertiente doméstica y alimentaria, es el equivalente al "pincheo" que a veces es necesario organizar para que la gente participe en los "saraos" bienintencionados que pueblan nuestros días. Sabido es que todos somos muy solidarios y comprometidos, pero si hay una tortilla o un poco de lomo embuchado, o jamón -aunque sea de ése que tiene una tira de tocino gorda y blanca- garantizas el éxito del evento. Cuando se abandona la domesticidad y se piensa a lo grande, como un estadista, la distribución aleatoria del pan, en sus más variadas formas y versiones presupuestarias, permite movilizar a las masas en la dirección conveniente y deseada. En esta vieja técnica de dominación plural, junto a la variante alimentaria representada por el acaudalado bollo de pan, coexiste la otra, la modalidad circense. Ésta es -o era en pretéritos tiempos- complementaria de la anterior, y tenía por objeto amansar a las fieras que anidan en el corazón de las clases bajas, guiadas casi siempre por sus sentidos primarios y, recordando a Platón, animadas por la pura concupiscencia. Lo novedoso de nuestros días radica en que el circo se sobra y basta por sí solo para lograr la tan anhelada paz social. Éste ha sido el caso argentino, donde la propia jefatura del Estado ha bajado a la arena para demostrar hasta dónde llega su magnanimidad, firmando un convenio que en cualquier otro sitio que no fuera un circo habría suscrito, por ejemplo, un director general de televisión.

Pensaba que aquella imagen tan populista de Evita Perón arrojando pesos que no eran de ella desde la ventanilla abierta de un ferrocarril había quedado periclitada. Pero Argentina sigue siendo capaz de reinventarse a sí misma y sus dirigentes capaces a su vez de pisotear las mínimas líneas del decoro. Sin mucho empacho, Cristina Fernández de Kirchner dijo lo siguiente tras estampar su firma: "Te secuestran los goles hasta el domingo, como te secuestran las imágenes y las palabras. Como secuestraron a 30.000 argentinos. No quiero más una sociedad de secuestros, quiero una sociedad cada día más libre. Hoy es un día histórico". Ignoro cuando escribo si ha pedido disculpas por la odiosa comparación. Cómo administre el dinero de los argentinos es un problema menor al lado de esta confusión entre la transmisión de pago de un partido de fútbol y el secuestro y aniquilación de una persona. Se ve así, una vez más, que la desmemoria y la banalización no son un patrimonio exclusivo de los españoles, y que la estupidez del ser humano puede ser una facultad infinita.

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz, ha lamentado y se ha dolido por tan desafortunado comentario. Pero Estela Carlotto, Presidente de las Abuelas de la Plaza de Mayo: ha soltado la siguiente perla a raíz del comentario presidencial: "Fue una frase dicha desde el sentimiento. Y teniendo en cuenta que la defensa de los derechos humanos es prioritaria para este Gobierno, tal vez hizo la comparación porque tuvo la sensación de que la gente que estaba impidiendo que los pobres tuvieran la posibilidad de ver fútbol gratis es la misma que secuestró durante la dictadura". Pobrecitos pobres, ayer sin fútbol. Pobrecitos pobres, ayer sujetos al tormento de la picana, incinerados, arrojados al océano. Pobrecitos pobres: Qué pocos trapecistas hay en este circo y cuántos payasos.

miércoles, agosto 19

Cuando yo me muera


VIÑETAS FLAMENCAS

MEMENTO

(Caña y Soleá de Triana)

Cuando yo me muera,
enterradme con mi guitarra
bajo la arena.

Cuando yo me muera,
entre los naranjos
y la hierbabuena.

Cuando yo me muera,
enterradme si queréis
en una veleta.

¡Cuando yo me muera!

lunes, agosto 17

Objetores


Con frecuencia, a lo largo de la historia más reciente, se suele acusar al partido en el gobierno de no tener las cosas muy claras en materia de laicismo o en sus relaciones con las confesiones religiosas, donde siempre da unas cuantas de cal y alguna de arena. Se podría volver a meter el dedo en la misma llaga a cuenta del acuerdo suscrito por el gobierno de la Generalitat de Catalunya con el Colegio de Farmacéuticos de la comunidad, admitiendo la posibilidad de que estos profesionales, obligados a la prestación de un servicio público, puedan "objetar" y no dispensar el fármaco conocido como "píldora del día después". El Ministerio de Sanidad, por su parte y según las más recientes noticias, va a revisar el citado protocolo que, viniendo de donde viene pondrá en jaque la distribución de un producto no abortivo en el país, donde no tardaremos en ver a otras administraciones autonómicas copiar el modelo catalán "vamos a llevarnos bien".
Me pregunto hasta dónde alcanzará esto de la objeción de conciencia. Sé que hay jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre el particular, pero el caso es que la costura rompe siempre por el mismo sitio, y acabo interrogándome sobre para qué nos sirve la legislación si, finalmente, un criterio religioso particular, personal e íntimo, acaba impidiendo la aplicación efectiva de una norma. Es escandaloso, por ejemplo, que para la práctica de la interrupción de un embarazo, haya que recurrir en España a la sanidad privada porque en el sector público el índice de médicos que "objetan" alcanza casi el 98 %. Es igualmente escandaloso que una administración como la catalana haya suscrito un protocolo como éste, con un colegio profesional, dando por bueno en último grado el argumentario de que el fármaco en cuestión es abortivo, algo que por contra, se había desmentido desde otras instancias sanitarias una y mil veces. Ahora, todo ese esfuerzo de comunicación se ha ido al traste por esta manía ejercida con empezinamiento de dejar contentos a todos.
Comenzaba en todo caso estas notas diciendo que el reproche ante este tipo de salidas de tono siempre suele soportarlo en solitario el Partido Socialista; en este caso, aunque no me he leído ninguna declaración de otros responsables políticos, la pifia alcanza a la izquierda revolucionaria y auténtica. Sí, llega al zaguán de lo poco de sensato que en el país quedaba vinculado al espectro de "Izquierda Unida"; y a Ezquerra Republicana. Ambas formaciones integran también el gobierno autonómico que, en suma, se ha sentado a fumar una pipa de la paz cargada de incienso.
Ayer, el diario El País, en contra de lo que suele ser habitual, centraba más o menos bien el objetivo y se dejaba de andar con paños calientes con estas cosas ¿Estaremos a tiempo de humedecer, aunque sea levemente, el protocolo "objetor" suscrito en Catalunya? Hagan sus apuestas.


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EDITORIAL
País de objetores


El protocolo que permite a las farmacias negarse a vender la píldora poscoital es un despropósito
16/08/2009

La Constitución regula la objeción de conciencia sólo para asuntos militares, según establece en su artículo 30.2. Hace ya muchos años que el servicio militar ha dejado de ser obligatorio, pero a la sociedad española le han crecido los problemas de conciencia por doquier. Está reciente todavía el episodio -exótico en algunos de sus pasajes- de la oposición por parte de comunidades gobernadas por el PP a impartir Educación para Ciudadanía en centros escolares.
Pero eso no sorprende en un país que garantiza el derecho al aborto y que apenas lo practica en hospitales públicos (un 2,5% del total) debido a la objeción de los médicos. Los problemas de conciencia también han llegado a los jueces en un asunto relacionado con el aborto. El pasado mes de julio fue imposible arrancar un pronunciamiento técnico-jurídico en este sentido del Consejo General del Poder Judicial. Las creencias religiosas de su presidente, Carlos Dívar, ganaron el pulso a los criterios jurídicos y frenaron que el Consejo informase sobre el proyecto de ley de salud sexual y reproductiva e interrupción voluntaria del embarazo, un texto que pretende europeizar la legislación española introduciendo los plazos.
El último episodio objetor ha llegado hace unos días, en pleno agosto, desde Cataluña. Después de que el Ministerio de Sanidad anunciara que las farmacias deberían dispensar sin receta la píldora poscoital y la que no lo hiciera podría exponerse a una multa de más de 90.000 euros, la Generalitat catalana y el Colegio de Farmacéuticos han llegado a un acuerdo que lleva la conciencia al interior de las boticas.
En las farmacias de Cataluña gobernará un protocolo por el que los establecimientos que se nieguen a vender la píldora poscoital deberán indicar a la paciente la farmacia más próxima para adquirirla. La ciudadana deberá también someterse a un cuestionario que realizará el farmacéutico o el mancebo de botica que en aquel momento se halle detrás el mostrador. Probable y desgraciadamente, la senda iniciada por Cataluña será seguida por otras comunidades, que se han apresurado a tomar el texto como pauta. La ajada imagen del cura, el capitán de la Guardia Civil y el boticario parece primar en algunas mentes nostálgicas por encima del debido respeto democrático a la voluntad de los ciudadanos.

viernes, agosto 7

La enfermedad del sueño


Ayer leía un artículo de Alberto Ginel Saúl, un compañero de militancia socialista con el que este blog mantiene un enlace permanete (Reflexiones Progresistas), y donde el autor exponía varios razonamientos en torno a la absolución in extremis pronunciada para Francisco Camps, Presidente de la comunidad levantina, y su segundo de a bordo, Ricardo Costa, por el Tribunal Superior de Justicia de Valencia.
Decía Ginés que Montesquieu había muerto una vez más y que era necesaria su pronta resurrección, todo ello en pro de la higiene democrática española. Y cierto es que algo raro ha sucedido en el manejo procesal de esta complicada causa, tramitada disparatadamente por varias "altas instancias judiciales, y donde una de ellas ha resuelto sin esperar a tener todos "los papeles" sobre la mesa, desautorizando de paso a otros dos magistrados, los Srs. Flors y Garzón, que habían considerado al presidente de la Generalitat y a su mano derecha como imputados por la supuesta comisión de un delito de cohecho.
Algo extraño ha ocurrido con este asunto en el que se ha pasado del "a mí nadie me ha regalado nada, yo he pagado mis trajes" y "qué ganas tengo de explicarlo todo", al "todos los políticos reciben regalos". Hasta en pura comedia podría haber quedado la historia con la intervención de Rita Barberá y su inciso acerca de las anchoas de Santoña. Pero el asunto pinta más serio por aquello que dice Ginés sobre la vejación continua y la mala vida que se le da al ideólogo de la teoría de separación de los poderes del Estado: Que un imputado en una causa penal se permita hacer valoraciones públicas sobre la relación de amistad -para la que no existe todavía diccionario que contenga palabras para definir su calidad- que le une al magistrado que ha de exculparle, lleva a pensar en aquello del gato encerrado.
Episodios como el vivido en Valencia confirman una vez más aquello de que no tenemos nada conquistado y que hay que romperse los puños cada día para defenderse. Y eso es precisamente lo malo: Ahora ya no conquistamos, nos defendemos. Nos defendemos y mal. Tengo siempre la sensación de que esa línea defensiva invisible a veces, está llena de brechas: por ellas pasan los amigos, los trajes, las anchoas, y toda clase de tomaduras de pelo, variadas en sus formas, colores y volúmenes. En nuestros días nos conformamos ya con que no nos roben la cartera. Cedemos espacios en pro de nuestra "seguridad", tenidos hasta no hace tanto por sagrados en la teoría heredada de los padres de la patria. Dejamos que nos registren a la entrada de los supermercados; o que nos obliguen a dejar la mochila antes de entrar, accediendo a que se nos tenga por posibles chorizos que pueden desvalijar la multinacional alimentaria: Nos reconocemos como ladrones con carácter preventivo. Renunciamos a la libertad colectiva en pro del comunitarismo, actuando bajo el engaño de que eso permite una mejor integración de lo diferente. Accedemos a que la protección de los Derechos Humanos y libertades básicas quede, en el seno de las más importantes instancias internacionales, en manos de sátrapas y criminales paraísos de burócratas.
Sí, Montesquieu ha muerto. Y también Voltaire. Y Rousseau. Y Beccaría. Y quizá Jovellanos, a quien mi Logia recordaba ayer en la plaza del 6 de agosto de Gijón. Se mueren todos porque a la enfermedad de siempre -aquella impulsada por el oscurantismo- se une otra propia de nuestros días: La somnolencia. Nos conformamos con que nos expolien los valores; con que los prostituyan; con que los jueces sean amigos de los imputados y éstos lo tengan a gala y lo exhiban con descaro; nos conformamos con que el verdugo desempeñe el papel de víctima; con que el usurpador ejerza la función de usurpado; con que el canalla exhiba formas honestas sin rubor. Dormimos y nos conformamos con que la gangrena se detenga a la altura del codo, aunque lo propio de la gangrena sea no detenerse. Cerramos los ojos y los sentidos ante la pestilencia y, en el letargo, llegamos a indignarnos unos segundos para luego saciar el hambre, comprar algo en un gran supermercado o apuntarnos en una ONG para apadrinar a un negrito amparado por una multinacional católica, especializada en el procesamiento de menores. Todo esto sucede mientras dormimos y los amigos se abrazan.

miércoles, agosto 5

Que me excomulguen si quieren

Me ha resultado especialmente interesante la entrevista que publicaba el diario El País a Gemma Botifoll. No se trata de una estrella mediática ni de una mujer conocida en el mundo de la farándula, o en cualquier otra esfera análoga de la compleja notoriedad pública.
Gema Botifoll tuvo que exiliarse unos días para abortar fuera de territorio español ante la insuficiencia legal existente en nuestro país. Francia fue su destino. Allí le practicaron un aborto ante la inviabilidad que presentaba el feto.
En la entrevista llama la atención su referencia a la Francia laica, una ínsula en Europa que no se libra de las dogmáticas amenazas de nuestros días. Y también es digna de tener en cuenta su referencia a la legislación francesa en materia de interrupción de embarazo: En el año 1979, bajo la presidencia de Valery Giscard d´Estein, Simone Veil, antigua prisionera en el campo de concentración de Auschwitz, y entonces Ministra de Salud, amadrinaba una importante reforma legal que introducía el sistema de plazos -combinándolo con el de causas- en materia aborto. Qué derechas tan diferentes las de un sitio y otro: A nosotros, españolitos de corazón helado, habida cuenta de las circunstancias, parece que nos ha tocado bailar con la más fea. Éso sí, también hay que reconocer que es la mejor vestida...
Ahora vendría mi abuela y diría aquello de "Sí, guapín, pero aunque la mona se vista de seda..."
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ENTREVISTA: LA LEY DEL ABORTO

GEMMA BOTIFOLL Acudió a Francia a abortar por una grave malformación fetal

"Que me excomulguen si quieren"

MÓNICA CEBERIO BELAZA , Diario El País, 4 de agosto de 2009

La futura ley del aborto fija plazos y cierra las lagunas de la anterior. El proyecto subleva a la Iglesia y al PP.

Gemma Botifoll tiene 29 años, trabaja como administrativa en una empresa de Sabadell (Barcelona) y nunca ha tenido el menor interés en ser el centro de la noticia. Un problema genético o un virus muy invasivo, no se sabe, provocaron una malformación muy grave e incurable al bebé que esperaba. Los médicos lo descubrieron cuando el embarazo estaba ya avanzado. La ley española no le permitía abortar, así que recurrió a una de las pocas opciones viables: Francia. "Crucé la frontera en coche con mi madre como si fuéramos delincuentes", recuerda. "Era uno de los episodios más tristes de mi vida y encima tuve que recorrer 1.100 kilómetros para pedir en otro país la ayuda que aquí me negaban. Todo, por no querer traer al mundo a un niño que, si sobrevivía, sólo iba a sufrir".

Desde entonces, cuenta su historia con nombre y apellidos -ha aparecido hasta en The New York Times- para que la futura Ley de Salud Sexual y Reproductiva que prepara el Gobierno no se olvide de casos como el suyo. "No tengo nada de lo que avergonzarme", defiende. "Entiendo que otras mujeres que han pasado por lo mismo prefieran no hablar, pero no hemos hecho nada malo. Hemos tomado una decisión difícil ante una situación muy complicada. Nadie es quién para juzgarnos".

"Yo quería a ese niño más que a nada, pero no lo iba a traer a este mundo sabiendo que lo único que le esperaba era dolor", continúa. Llora, y se enfada, al recordarlo todo de nuevo. "Eso no se le hace a un hijo. Como madre, tomé la decisión que creí mejor. Me hace gracia todo lo que he tenido que escuchar durante estos meses por parte de la Iglesia católica sobre el aborto. A mí que me excomulguen si quieren, pero estoy tranquila. Hice lo que me dictó mi conciencia".

Si el anteproyecto de ley del Gobierno se mantiene hasta el final tal y como está redactado, casos como éste quedarán cubiertos. Pero Gemma teme que la presión de los sectores antiabortistas provoque un cambio en el trámite parlamentario. Por eso sigue alzando la voz. "Quiero ser la última a la que la sanidad española da la espalda", dice.

Todos los ginecólogos que la habían visto durante el embarazo le habían dicho que el feto estaba perfecto. Hasta el octavo mes. "Me dieron la mala noticia el 14 de abril de 2008. El médico que me estaba haciendo la ecografía se quedó de pronto pasmado mirando la pantalla. 'Vístete rápido y hablamos', me dijo. Pensé que el bebé había muerto. El ginecólogo me explicó después que estaba vivo pero mal, muy enfermo".

Al bebé, que ya tenía nombre, Joel, le diagnosticaron "agenesia total de cuerpo calloso" y "ventriculomegalia en ambos ventrículos". No tenía conectadas la parte izquierda y la derecha del cerebro y sus ventrículos se dilataban a marchas forzadas. "Me dijeron que no se podía curar, que viviría entre un día y cinco años, que estaría ciego, sordo e inmóvil y que padecería un grave retraso. Iba a ser un vegetal".

Los médicos le aseguraron que no podían hacer nada porque la ley española sólo permite los abortos por malformación fetal hasta la semana 22. Después de llamar a un sinfín de clínicas privadas, en una de ellas le hablaron, finalmente, de Francia. Gemma y su madre cogieron el coche y se marcharon a Rennes. Allí vivía un amigo que las alojó, cuidó y ayudó con el idioma. Días después, y en visita relámpago, llego su marido, a quien no habían dado permiso en el trabajo para acompañarla.

El comité médico de la maternidad de Rennes autorizó la intervención por la gravedad de la enfermedad del feto. A partir de ese momento, el apoyo fue total. "Tenía un psicólogo día y noche. Fue muy duro, pero me sentí muy acompañada. Allí el tema no es tabú, como aquí, ni tienes que pedir perdón".

Gemma enseña una factura con una media sonrisa. "Lo más absurdo de todo es que, al final, la sanidad pública española, la misma que se desentiende de tu problema, acaba pagándole a Francia tu aborto. Es todo una gran hipocresía". Dice que se sentirá "muy orgullosa" si se aprueba la nueva ley. "La francesa es de 1979 ¡El mismo año que nací yo! Pero claro, ellos no se topan a cada paso con la Iglesia, no la dejan inmiscuirse en sus leyes". Entre tanto, quiere quedarse embarazada de nuevo. En ello está.

sábado, agosto 1

Jovellanos

Decía el escritor gallego Álvaro Cunqueiro a propósito de la violenta desaparición en Ribadeo del Marqués de Sargadelos en 1809, que con su muerte se apagaron por siglos las tímidas luces de la Ilustración española. Si esto es así, hay que lamentar siempre que el Siglo de las Luces tuviera en nuestra tierra tan corta vida; pero al menos hemos de reconocer que en ese breve período de tiempo de nuestra historia, hubo instantes en los que sí pudo apreciarse con especial intensidad el brillo de la razón.

El 6 de Agosto de 1811 Jovellanos regresaba de su exiilio a Gijón con muy distinta fortuna a la del Marqués de Sargadelos: cuenta alguna crónica que los vecinos recibieron al desterrado con gran alegría y que hasta repicaron las campanas.


Jovellanos encarna la representación por excelencia de la Ilustración española. Son muchos los nombres que forman parte de esa experiencia tan tristemente breve, pero Gaspar Melchor de Jovellanos ocupa un espacio de especial relevancia por su trayectoria vital y por su aportación intelectual.


Asturias sigue recordando a este personaje cada 6 de Agosto. Y la Logia Rosario Acuña participará un año más al homenaje que a mediodía de tal fecha se hace en Gijón, ante la estatua levantada en honor de Jovellanos: Me hago aquí eco de todo ello.