domingo, septiembre 27

Cuando se pierde el tren

Cuando se pierde el tren. Ése podría ser el sentido del título, traducido al español, del último artículo de Jean Michel Quillardet, recién publicado en rue 89, un reconocido diario digital francés.

Nunca me ha interesado mucho la "geopolítica masónica"; y cada vez me importan menos todas esas complicadas analíticas del porqué, el cómo, el dónde, con quién, hasta cuándo... Prefiero ocuparme de debates importantes y tangibles como éste de la igualdad de derechos de las personas y el alcance de la libertad de las logias, razón por la que, sabiendo además que contribuyo a informar a una gran mayoría sobre lo que está sucediendo, me animo a traer al blog este texto de alguien a quien tengo un profundo respeto y cariño, y que encarna para mí la lucidez y determinación necesarias para encarar el momento actual.

Jean Michel Quillardet expresa su opinión respetuosa y crítica. Muchos intuíamos que la evolución del Gran Oriente de Francia era posible y que el cambio, o tenía lugar en el año 2008, bajo su mandato, o no tendría lugar a medio plazo. Si en el año 2007 faltaron seis votos, en el año 2008 volvió a faltar un breve y leve porcentaje para darle la vuelta a la tortilla: Los errores se pagan. Y la precipitación comporta una factura muy elevada.

Efectivamente, coincido con el autor: Hemos fracasado. Unos hemos planteado propuestas moderadas y creo que juiciosas; otros no tanto; y un tercer grupo ha considerado que su soberanía y las cuestiones relativas a principios fundamentales de los seres humanos no existen en función de un voto u otro y, en consecuencia, han tirado por la calle del medio. Cada quién ha tenido sus razones y ha trabajado con mayor coordinación o, en la mayor parte de las ocasiones, sin ningún tipo de concierto. Frente a esto ha existido intransigencia, materializada en una serie de disparates y malas artes reveladores del miedo al cambio: octubre de 2008 comenzó con un proceso a 169 maestros "rebeldes" que llevó al más absoluto de los ridículos a la institución.

Hemos fracasado pero nada se ha perdido. O si se quiere, remedando a De Gaulle, se ha perdido la batalla pero no la guerra. Hay que seguir. Hay que seguir, porque si alguien se agota defendiendo el principio de soberanía de su logia, o defendiendo el hecho de que todos los seres humanos nacen iguales en derechos y obligaciones; si alguien se agota -digo- defendiendo estas cosas, entonces se ha equivocado de lugar desde el primer día. Si Fréderic Desmonds, al que tanto se venera de boquilla, machacó el yunque quince años para conseguir que se reconociera el principio de libertad de conciencia en el Gran Oriente de Francia -lo que hoy es nuestra principal seña de identidad masónica-, nosotros también podremos seguir su ejemplo. Hay que continuar, sí. Hay que continuar desde dentro y dejarse de tanta queja. No tenemos derecho.

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Mixtidad: La francmasonería deja de lado su propia historia.-

En su asamblea general del 3 de septiembre de 2009, el Gran Oriente de Francia ha rechazado de nuevo, mayoritariamente, la posibilidad de que una mujer pueda ser miembro de la principal y más antigua obediencia masónica de origen francés.

Aparte del aspecto totalmente anacrónico que trasluce, esta decisión supone además un retroceso histórico para la francmasonería en relación con la evolución de la sociedad, y el cumplimiento del objetivo común de los francmasones para la consecución de una sociedad más justa, más fraternal y más humana.

El Gran Oriente de Francia se enorgullece con razón del trabajo hecho por sus antecesores en favor de la libertad de conciencia, de los derechos de las personas en 1789 y más adelante, en 1948, con la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, o en favor de la proclamción del principio de separación de las iglesias y el Estado, la igualdad social y el laicismo.

Todos estos principios fueron suscritos y reivindicados por los antiguos grandes maestros del Gran Oriente en un artículo publicado en Le Monde el pasado 26 de agosto de 2009, y también por el Gran Maestro en ejercicio.

¿Cómo podemos construir un mundo excluyendo a la mitad del género humano?

En esta sociedad en la que una mujer es amenazada con cuarenta latigazos por llevar pantalón; en la que las mujeres sufren la exclusión de toda forma de enseñanza y vida social y ciudadana, en Afganistán, donde se ven obligadas a llevar un velo que esconde todo su cuerpo; en la que las mujeres son siempre, por efecto de las violaciones, las primeras víctimas de las guerras; en la que la igualdad hombre-mujer, a nivel de salarios, responsabilidades y empleo, constituye una reivindicación que no puede ser cuestionada por ningún demócrata; en esta sociedad, cómo es posible que los francmasones, que se consideran herederos de la Ilustración, puedan cerrar la puerta de su asociación ¡a la mitad del género humano!

Ya lo sé: me van a decir éso de que todas las tardes las logias del Gran Oriente de Francia, mujeres que pertenece a otras obediencias femeninas o mixtas particpan en las reuniones junto a los hermanos del Gran Oriente. Pero eso no impide que a día de hoy, y éste es el meollo del asunto, niguna mujer puede cotizar, y en consecuencia ser miembro y participar en la animación de la vida interna del Gran Oriente de Francia.

Ninguna mujer puede ser elegida a ningún puesto de responsabilidad en el seno de esta asociación que cuenta alrededor de 50.000 miembros.

¿Es esto normal?

Siendo Gran Maestre del Gran Oriente de Francia entre septiembre de 2005 y septiembre de 2008 inicié este debate cuando nadie lo pedía, pensando que una toma de conciencia podía llevar finalmente, y por vías democráticas, a una decisión favorable y también decisiva de nuestra asamblea.

Hicimos el esfuerzo pero hemos fracasado.

Es algo que constato con tristeza.

¿Cómo puede ser hoy creíble el discurso de los francmasones en torno a cuestiones como la bioética, que en muchos de sus aspectos afectan a los derechos fundamentales de la mujer?

¿Cómo podemos a día de hoy defender con solidez el laicismo, que es la expresión de la universalidad y de la igualdad entre todos los ciudadanos, cualquiera que sea su origen, su militancia o su cultura?

La decisión actual tomada por la asamblea del Gran Oriente de Francia es reveladora de un repliegue de la fracmasonería sobre sí misma, separándose de las problemáticas sociales en las que, sin embargo, debería estar plenamente implicada en nombre del progreso de la humanidad.

Palabras frívolas y discursos de otros tiempos

Habrá sensibilidades puras que contraargumentarán que la francmasonería es una sociedad iniciática en la que no hay iniciaciones mixtas, sino únicamente masculinas o femeninas: Toda una frivolidad que se identifica con un discurso pasado de rosca.

¡Hasta los cultos religiosos no se practican ya de la misma forma que en la Edad Media!

Habrá otros que vendrán a decirnos que hay dos géneros, dos sexos, y que no es del todo inconcebible que haya hombres que puedan desear reunirse entre ellos y mujeres entre ellas.

¡Cierto! Pero de ahí a prohibir a las mujeres tener los mismos derechos en el seno de la misma asociación hay una enorme distancia.

Ningún argumento racional, ningún argumento ético y ningún argumento masónico es adminisble para oponerse a la adhesión de una mujer a una obediencia masculina como el Gran Oriente de Francia.

Quizá con la desesperación y el grito de alarma que estoy lanzando en este momento pueda provocar un sobresalto y lograr, por fin, que los miembros del Gran Oriente de Francia que han estado siempre a la cabeza de las necesarias evoluciones de la francmasonería, se ubiquen de nuevo y sean capaces de retomar el camino de la iniciación masónica, ese camino que nos enseña a tomar distancias con respecto a nosotros mismos, con respecto a nuestros apriorismos, a nuestros tabúes, nuestras pasiones, y siempre con el objetivo de "reunir lo disperso"

¡Cómo vamos a "reunir lo disperso" si no somos siquiera capaces de reunir a los hombres y a las mujeres, juntos, en el corazón de la principal obediencia masónica "francesa"!

Alfred de Vigny escribió :

«Cuando se conoce la historia de las mujeres desde el origen de la humanidad, no es buenos días lo que hay que decirle al encontramos con una. Más bien hay que pedirle perdón".

A pesar de todo, continuemos en el trabajo de convencer y sin perder la preocupación de mantener la unidad de la Obediencia.


Jean Michel Quillardet, abogado, miembro del Gran Oriente de Francia, ha dirigido esta obediencia entre los años 2005 y 2008

martes, septiembre 22

Reconstrucción



Terminaba el domingo una nota diciendo respecto al incendio en la sede del Gran Oriente de Francia, que habría que ir pensando en la reconstrucción.

A la vista de las imágenes me parece que no me equivoqué.

Pienso ahora en la suerte que tuve de poder trabajar en este espacio que, espero, recupere pronto el esplendor que tuvo.


domingo, septiembre 20

¡Empanada masónica!

Con lo que uno lleva viendo en los últimos tiempos, añadirle un compás y una escuadra a una empanada debería hacer a muchos más apetecible esta maravilla que aquí presento. Daré cuenta de ella dentro de un par de horas, más o menos, en la mejor compañía, tejiendo probablemente una conspiración para celebrar que mañana no trabajo.
Hay gente que cuando cocina un pan le hace la señal de la cruz con la finalidad de que salga más tierno y esponjoso. Otros, cuando cuecen un pulpo ponen en el agua una moneda de cobre o un corcho; dicen que así se aseguran que salga blando. Así que fieles a la tradición, supongo que esta empanada santificada con nuestro histórico emblema, será todavía más empanada si cabe.
Más empanada. Algunos comen a diario empanada masónica y viven su existencia bajo los efectos de un permanente coma digestivo. Empanada masónica por la mañana para contar indios: somos más; somos los quintos empezando por el fondo; somos los primeros; somos los decanos; los más antiguos de los antiguos; los más modernos; los mejores e insuperables. Empanada masónica a medio día, para tener más pedigrí que nadie. Empanada másonica de postre, para ser el más míxto de los mixtos. Empanada masónica a la cena, para inaugurar más pantanos que nadie. Sí, hay quien lleva la empanada masónica a cuestas y pasea embotado de acá para allá, desnortado, desosrientado, haciendo camino a la nada mientras anda dando vueltas sobre si mismo, ombligo del mundo.
Así es la vida: La empanada masónica consumida en elevadas dosis puede tener todos estos efectos secundarios. Por eso, mañana, caerá un arroz.

Incendio en la sede del Gran Oriente de Francia

Parece que según unas versiones, una sala de reuniones ubicada en la tercera planta del edificio histórico sede del Gran Oriente de Francia ardió en la tarde de ayer, sábado día 19 de septiembre. Todo apunta a que un cortocircuito ha sido la causa del fuego que ha provocado graves daños, según recogen los medios de comunicación franceses. El siniestro es objeto en este momento de una investigación llevada a cabo por la unidad de policía judicial parisina.
Adjunto incorporo alguno de los enlaces que he localizado para mayor información de los lectores, y que desarrollan una noticia que me ha impactado y me causa enorme pena, pues no han sido pocas las veces que he caminado por aquellos pasillos; que he subido y bajado las escaleras; que he tenido encuentros casuales y vivencias que darían para escribir mucho. Recuerdo mi primera visita a París, con veinte años, y el paseo largo que di por rue Cadet, sólo para ver la imponente fachada del inmueble que hoy es noticia... ¡Cómo pasa el tiempo!
Habrá que ir pensando en la reconstrucción.

Enlaces con la noticia:

viernes, septiembre 18

Una carta de Elisabeth Badinter

Acaba de llegarme de Francia un artículo publicado en prensa a modo de carta abierta. Lo firma Elisabeth Badinter, escritora y destacada pensadora feminista. Creo que merece la pena traducirlo, pues aborda una cuestión que más temprano que tarde llegará a nuestras puertas sino lo ha hecho ya.

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Carta abierta a quienes visten voluntariamente el burka

Una vez que las más altas autoridades religiosas musulmanas han declarado que la vestimenta que cubre la totalidad del cuerpo y de la cara no traen causa de un mandato religioso, sino de la tradición -ya sea la wahhabita para unas (el caso de Arabia Saudí), o la pastuna para otras (Pakistán/Afganistán) ¿vais a continuar cubriendo vuestro rostro?
Si continuais escondiéndoos así de la mirada de los demás, teneis que entender que suscitais desconfianza y miedo en niños y adultos ¿Hasta tal punto somos despreciables e impuros a vuestros ojos como para rechazar todo contacto, toda relación y hasta la complicidad de una sonrisa?
En una democracia moderna, en la que se intenta instaurar la transparencia y la igualdad de sexos, venís a decirnos con claridad que todo eso no es cosa vuestra, que las relaciones con los demás no os importan y que nuestra lucha no es la vuestra. Me pregunto ¿por qué no volveis sobre vuestros pasos, a las tierras sauditas o afganas, donde nadie os pedirá que descubrais vuestra cara, donde vuestras hijas, llegado el momento, también serán cubiertas con un velo, donde vuestro marido podrá ejercer la poligamia y repudiaros cuando le apetezca, cosas que hacen sufrir allí a tantísimas mujeres? Os lo digo muy en serio: Estais utilizando las libertades democráticas para volverlas en contra de la propia democracia. Subversión, provocación o ignorancia, resulta menos escandaloso vuestro rechazo que la bofetada que dais a vuestras propias y oprimidas hermanas, pues, ellas sí, arriesgan sus vidas para poder disfrutar de una libertad que vosotras despreciais. Hoy es vuestra elección, pero quién sabe si el día de mañana no sereis felices por poder cambiar de parecer. Ellas no pueden hacerlo. Pensadlo bien.

lunes, septiembre 14

Noticias del fin del mundo

Si reproduzco esta noticia aparecida en la última edición del semanario Charlie Hebdo, no es para denigrar al Gran Oriente sino para que se sepa qué es lo que está publicando la prensa francesa, que se va haciendo eco, poco a poco, gota a gota, de lo que ha sucedido hace algo más de una semana.
Contrariamente a lo que viene siendo habitual no voy a traducir la totalidad del texto. Es mordaz. Hiriente. Duro. Grosero. Sólo haré referencia al título y al final, para dejar luego al lector que se deshaga los ojos con la exégesis. Recomiendo la lectura directa de la versión original puesto que, con la salvedad de algún giro que encuadraríamos en eso que se denomina "argot", podemos aplicar el dicho "a buen entendedor..."
Bajo la llamada "Noticias del fin del mundo" aparece el siguiente titular: "Un compás y un par de güevos". La nota termina diciendo "... y el Venerable, ése que, sin duda alguna, es el que debe tenerla más gorda".
Antes de ponerse dramáticos conviene recordar que el "Charli Hebdo" es una publicación satírica que nos dejó muy contentos cuando se atrevió a publicar las caricaturas de Mahoma.
Así están las cosas: Como para andar contando versiones oficiales como ésas que se le han debido ocurrir a alguna lumbrera.

domingo, septiembre 13

Cuentos para tontos

A nadie pasa desapercibida la notable repercusión en diversos medios de comunicación del resultado de la última Asamblea del Gran Oriente de Francia. Apenas quince minutos después de producirse la vergonzante votación en torno a la iniciación de mujeres, la Agencia France Press ya recogía el resultado y las declaraciones del Consejero responsable de comunicación externa de la Obediencia. Le Monde, Le Figaró, Le Progrès y otros periódicos se centraron en analizar las consecuencias del voto y alguno de ellos en apuntar la dirección de la "versión oficial", que empieza a transmitirse a lo que se conoce como "mundo profano".
En efecto, el resultado de la Asamblea de Lyon sobre la cuestión de la libre admisión de todo ser humano en las logias que lo desearan, ha oscurecido otros aspectos que, al tiempo en que escribo, se pretenden ofrecer como un paso de especial trascendencia para la organización: Por primera vez en la historia del Gran Oriente de Francia, el laicismo será un concepto recogido expresamente en sus textos reguladores básicos. Algo que sucede precisamente cuando en la República Francesa ve la luz la Ley Carle -que introduce de la mano de Sarkozy los cimientos de la escuela concertada-, o cuando la patria del anhelado laicismo reconoce desde diciembre último, con todos los efectos posibles, los diplomas y títulos académicos librados por las autoridades del Estado Vaticano. Antes, el laicismo se hacía; no se escribía. Hoy, por contra, parece que nos contentamos con bien poco.
Apenas nadie habla pues de la recién incorporada "laïcité" a los textos legales del Gran Oriente de Francia, pero sí se está comenzando a pergeñar, como antes decía, el discurso capaz de tapar la vergüenza y la estupefacción que produce el rechazo a la iniciación de mujeres en la masonería que representa la principal Obediencia de la Europa continental. Lo de que ese discurso será capaz de clarear el oscuro tinte del ridículo está por ver, pero, por lo que se va leyendo y escuchando, alguien lo intentará valiéndose de un portavoz nefasto.
Las ideas fundamentales en las que se basa este cuento para tontos que se repetirá una y otra vez, son las siguientes:

a) El Gran Oriente admite desde 1974 a las mujeres como visitantes en la mayor parte de las logias de la obediencia, luego es mixto de facto.
b) Lo que el Gran Oriente acaba de decidir no tiene más efectos que los puramente administrativos.
c) Históricamente el Gran Oriente ha sostenido los grandes combates del feminismo en pro de la igualdad y la libertad personal y sexual de las mujeres.

Es muy probable -así lo deseo al menos- que quien contribuya a sembrar semejante relicario de despropósitos y medias verdades, se encuentre ante algún apuro a la hora de encararse con gente profana, que no por profana va a ser estúpida. A nadie se le puede escapar que "visitar "y "estar con todas las consecuencias" son dos cosas muy diferentes; y tampoco se puede obviar que si lo que se está haciendo con las mujeres "desde el punto de vista administrativo" se hiciera, por ejemplo, con personas de color, ardería Troya. Lo de la Historia escrita con mayúsculas es otro dislate: Una organización que tiene por objeto difundir la luz de la razón no puede vivir de rentas. O continúa permanentemente generando ideas o muere. Las bondades de ayer no prolongan sus efectos indefinidamente en el tiempo. Cierto es que el Gran Oriente apostó decididamente por llevar a los textos legales derechos de las mujeres, pero ello no es óbice a que a día de hoy -la fecha que nos importa- un hombre y una mujer son muy diferentes a la hora de tratar su integracion en una organización masónica sin que haya una explicación admisible. Y no hablo aquí únicamente del Gran Oriente de Francia. Aparte de la existencia de pseudo obediencias nacidas para dar satisfacción al mandil patriarcal de turno, no hay que olvidar los cambalaches que se montan algunas entidades para iniciar sin papeles a las mujeres -eso está pasando-; y también están todos los que no tienen problema en reconcer a sus miembros varones capacidad de "doble afiliación" (ser miembro a la vez de dos organizaciones), pero no a sus mujeres. Podríamos seguir profundizando en todo lo que hay tras la supuesta apuesta por la mixtidad de muchos, que todavía no saben siquiera utilizar la palabra correcta para referirse a la situación, y que aprovechan el "statu quo" para denigrar al vecino y hacer mala política a costa de las faldas: "Nosotros sí admitimos mujeres. Beba Coca-Cola".
Podríamos seguir profundizando pero vamos a guardar el cartucho, porque la batalla apenas ha hecho que comenzar... A no ser que nuestros soldados se cansen, factor con el que hay que contar habida cuenta que los masones de hoy ya no somos como aquellos de La Comuna: Siempre tenemos mucho que hacer.
Hablando de La Comuna y volviendo a lo que me ha animado a escribir este domingo, entre las múltiples noticias recogidas en medios de comunicación he querido hacerme eco de una de ellas, publicada en el órgano oficial de la Izquierda Republicana Francesa. "Respublica" se llama el periódico. Más abajo he colocado el enlace correspondiente para que quien quiera acceder a la versión original pueda hacerlo. Me ha parecido un artículo interesante aunque no muy bien construido. Interesante porque en párrafos cortos describe la evolución del Gran Oriente, algo que explica por qué muchos persistimos en el empeño de cambiar las cosas y no claudicar. No bien construido porque, seguro que sin mala fe, anula toda referencia a otras organizaciones masónicas existentes y que integran el campo adogmático, poniéndole nombre y apellidos únicamente a la entidad en la que milito. No bien construido también porque apenas sí hace referencia a lo que ha sucedido hace una semana. En todo caso, muy interesante y útil.
Muy buen domingo y mejor semana.

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El Gran Oriente rechaza la iniciación de mujeres: un análisis sobre la franc-masonería

Autor: Evaristo
Fuente: Diario Respublica (órgano oficial de la Izquierda Republicana francesa)
Publicado el pasado miércoles, 9 de septiembre de2009

La franc-masonería existe desde hace ya tres siglos. Nació en Londres, en 1717, a partir de la decisión de cuatro logias de crear lo que se conoció como Gran Logia de Londres. Esta decisión, filosófica y progresiva, se tomó en medio de un ambiente de guerra civil religiosa y durante la reconstrucción de Londres, la ciudad más grande del mundo en aquel momento y que había sido destruida tras el incendio que la asoló a finales del siglo XVII.

A lo largo de estos tres siglos tres son las principales corrientes que existen en su seno: la corriente filosófica y progresiva, la corriente conservadora y retrógrada y la corriente que pretende transforamr a las organizaciones masónicas en un aparato ideológico del Estado, bien en su versión progresista, conservadora o reaccionaria.

En Francia, la llegada de la masonería allá por el año 1720, permitió el agrupamiento de la burguesía ilustrada del siglo de las Luces en el marco de una lógica filosófica y progresiva. Este colectivo librará la dura batalla por la hegemonía ideológica necesaria para la transformación social, tal como luego teorizó el gran filósofo comunista italiano Antonio Gramsci.

Este colectivo se materializó y organizó a partir de la constitución del Gran Oriente de Francia en 1786. Su influencia en la revolución francesa será importante, tanto por las ideas que aportará como por los numerosos parlamentarios que formarán parte de él. En todas las formaciones habrá masones, hasta entre los girondinos y los "montañeses" ("montagnards" en el texto original).

Tras lo que fue conocido como reacción de Thermidor, el Gran Oriente de Francia se convirtió bajo el mandato de Napoleón en un aparato ideológico del Estado napoleónico. La caída del emperador y el retorno a Francia de la monarquía clerical y reaccionaria, darán paso a un período de retroceso de la franc-masonería, ampliamente controlada por el poder que, de hecho, nombra a sus grandes maestros. La llegada al poder de Napoleón "le petit" (Napoleón III para los historiadores) cambiará la situación. Queriendo hacer como su antepasado, volverá a dar alas a la franc-masonería que, paradójicamente en sus bases, sobre todo a partir de 1860, se convertirá en un importante punto de encuentro republicano. A pesar de todo ello, la masonería sufrirá una división: Logias completas tomarán partido por la Comuna en tanto que otras van a sostener las masacres reaccionarias agrupadas en torno a Thiers (N.T.: Responsable de la represión con que se inaugura la III República Francesa. El Gran Oriente de Francia continúa recordando hoy, cada Primero de Mayo, los fusilamientos de comuneros que tuvieron lugar en el Muro de los Federados, en el parisino cementerio de Père Lachaise). Karl Marx se hará eco de todo ello tanto en su obra como en su acción política.

Tras los acontecimientos descritos, por segunda vez en su historia, la franc-masonería va a jugar un papel filosófico y progresivo durante la Tercera República, en contra de quienes pretendían la restauración de la monarquía, en contra del clericalismo católico y a favor de los cambios y avances sociales e institucionales. Todos los partidos de izquierda (partido radical-socialista y partido socialista) y de extrema izquierda cuentan con franc-masones entre sus miembros; Cachin y Marty, por ejemplo, miembros del Partido Comunista en 1920, abandonarán la franc-masonería a raíz de la que fue conocida como "Condición 22" -no oficial, pero aplicada- establecida por la III Internacional, y que prohibía la doble militancia franc-masónica y comunista.

1901 (año de la ley que legalizó las asociaciones) y 1914 (la Gran Guerra) van a representar para la franc-masoneria una convulsión de la que todavía no se ha terminado de hablar. Durante la Segunda Guerra Mundial verá a sus "mejores" miembros partir hacia la resistencia para no regresar nunca. Hay que resaltar que a petición de Marcel Paul (ministro comunista tras la Liberación que había organizado una red de resistencia durante la guerra con franc-masones), el Gran Oriente recibió tras la derrota nazi una carta firmada por Léon Mauvais, destacado miembro de la dirección del Partido Comunista de Francia, en la que se ponía de manifiesto el fin de la aplicación de la "Condición 22 de Zinoviev. De este modo los comunistas volvieron a las logias.

Tras la Liberación, la franc-masonería verá un poco mermado su peso a causa de las bajas sufridas y de los muertos habidos en el campo de honor. No obstante, durante los treinta años que seguirán a la Liberación, la corriente filosófica y progresiva continuará siendo mayoritaria hasta el punto de tener una gran influencia sobre leyes favorables a la contracepción y a la interrupción voluntaria del embarazo. Digámoslo sin ambages, en la batalla librada en torno a la ley de 1975 (N.T.:ley del aborto en Francia) se recogerán los votos de la totalidad de la izquierda y de una parte de la derecha. Los parlamentarios franc-masones de izquierda y derecha van a jugar un papel decisivo en torno a la figura de Pierre Simon, un militante destacado de lo que se empezaba a conocer en el momento como "planificación familiar", y van a animar la intervención en el hemiciclo de los diputados más activistas, a donde llevarán la lucha sostenida por las feministas en el seno del movimiento social.

Luego vino el agujero negro. El desarrollo de la mundialización neoliberal en los años setenta va a cambiar las tornas. La corriente conservadora y retrógrada de la franc-masonería se desarrolla. Los intelectuales y actores sociales tan interesados en otro tiempo por la franc-masonería van a empezar a fijarse en otras organizaciones.

El último canto del cisne se producirá con la celebración del encuentro republicano de Créteil, el 21 de octubre de 1989, que agrupará a más de 1500 personas y que escenificará el comienzo de la balla para la aprobación de la ley contra la presencia de símbolos religiosos en la escuela.

Cuando despunta el año 1992, el Gran Oriente abandonará este trabajo militante dinamitando su propia iniciativa de conmemoración del bicentenario de la Revolución (República en el texto original), organizada sin mucho entusiasmo.

Luego, en 1995, el Gran Oriente de Francia se dispuso a autorizar que las candidaturas a la presidencia de la República pudieran hacer su campaña en la sede de la organización. Así, en vez de ser -como había sucedido en el pasado- el lugar de emisión de nuevas ideas, el Gran Oriente pasó a convertirse en el lugar de recepción del conjunto de confusiones intelectuales de la sociedad.

Hoy, la franc-masonería francesa se divide entre la Gran Logia Nacional Francesa (segunda obediencia francesa afiliada al Vaticano anglosajón), que aspira a convertirse en el aparato ideológico del Estado al servicio del neoliberalismo, y la franc-masonería adogmática, infiltrada también por la corriente conservadora. Es este el ambiente que hay que tener en cuenta para analizar el sentido del voto del Convento del Gran Oriente que da título a este artículo.

No obstante, la historia no ha terminado. La corriente filosófica y progresiva que en la actualidad representa a una sólida minoría, tiene a su favor el compromiso histórico del Gran Oriente, sobradamente citado en sus constituciones así como en los rituales de la franc-masonería adogmática. El futuro nos dirá en qué se convertirá este sistema de organización másonico, todavía fuerte, con más de 130.000 miembros en Francia.

viernes, septiembre 11

Alan Turing, in memoriam

Se habla estos días de la campaña promovida por el mundo académico y un amplio colectivo de ciudadanos en Gran Bretaña, con el fin de rehabilitar el recuerdo y la figura de Alan Turing. El matemático británico, padre de lo que hoy conocemos como inteligencia artificial, colaboró con un grupo de científicos de su país en el desciframiento del sistema de códigos utilizados por los nazis durante la contienda mundial. Muchas películas han contado esta historia, centrándose más en la captura de la máquina "Enigma" -utilizada por los alemanes para cifrar sus comunicaciones- que en la silenciosa labor que permitió salvar miles de vidas y ganar la guerra al nazismo. La intervención de Turing fue decisiva, siendo elevado a la categoría de héroe al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
En el año 1951 Alan Turing tenía 39 años. Trabajaba entonces en la Universidad de Manchester en donde, compatibilizándolo con su labor docente, desarrolló un proyecto de investigación que llevaría a la fabricación de una de las primeras computadoras del mundo. En esa época conoció a Arnold Murray, un chico de 19 años con el que mantuvo relaciones sexuales en varias ocasiones. Arnold Murray, compinchado con terceras personas, desvalijaba las casas de sus amantes ocasionales, y Alan Turing no fue una excepción. Actuaba con la seguridad que propiciaba el temor de las víctimas a denunciar el delito, pues podía descubrirse su condición homosexual.
Sin embargo, cuando se perpetró el robo en la vivienda de Alan Turing éste acudió a la policía a denunciarlo. Inmediatamente hubo de aclarar que conocía a Murray, revelando que había mantenido con el muchacho una relación de carácter homosexual.
Fue el principio del fin. Alan Turing fue procesado y sometido a jucio por "conducta indecente"y perversión sexual". La condena que recayó sobre él, además del escándalo y el descrédito social, fue de dos años de privación de libertad. Se le prohibió abandonar el país. Y para evitar la cárcel ,aceptó someterse a una medida terapéutica utilizada entonces para "curar" a los homosexuales: le inyectaron hormonas femeninas hasta que le crecieron pechos.
La humillación venció a Alan Turing, que terminó por suicidarse arrinconado, víctima de la hipócrita homofobia de siempre, entonces dominante en el Reino Unido.
En el día de hoy Gordon Brown, Primer Ministro británico, ha manifestado que Alan Turing es un "un verdadero héroe de la guerra" que "merece el reconocimiento por su contribución a la humanidad". El mandatario ha continuado diciendo: "Sin su destacada contribución, la historia de la Guerra Mundial podría haber sido muy diferente. Es por esa deuda de gratitud que tenemos con él que resulta más horrendo el tratamiento tan inhumano que sufrió. Me siento muy orgulloso de decir : Lo lamentamos. Te merecías algo mejor".

Se estima que en aplicación de la legislación penal de la que fue víctima Alan Turing, más de cien mil personas sufrieron la castración química en el Reino Unido.

Comunicado de Europa Laica ante el comiezo del curso escolar

Europa Laica recuerda que este curso, una vez más, miles de niños y niñas cursarán religión católica por presiones de los centros escolares, como consecuencia de una legislación ambigua y confesional

La asociación estatal Europa Laica recuerda que durante este curso escolar 2009-2010, una vez más, miles de niños y niñas se verán conminados a cursar religión católica en su colegio, al recibir sus familias presiones en tal sentido, como consecuencia de no disponer de una legislación constitucional y adecuada. Por ello, y con el objetivo de garantizar los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, Europa Laica exige que la asignatura de religión sea eliminada del currículum educativo.

Los centros escolares concertados de ideario católico (financiados con fondos públicos) y muchos centros públicos, esgrimiendo diversas causas, presionan a las familias y obligan al alumnado a recibir enseñanza religiosa. Esta asociación estatal tiene datos fehacientes, como consecuencia de las denuncias que recibe, de que miles de ciudadanos y ciudadanas están pagando un precio muy alto por el mantenimiento de la enseñanza de religión en los centros escolares, que es la vulneración de sus derechos fundamentales.

Europa Laica considera que estos hechos se están produciendo por la existencia de una legislación ambigua y confesional que mantiene después de más de treinta años de democracia la religión en las aulas, que no garantiza los derechos de quienes no quieren cursar esta asignatura y que favorece la concertación de centros escolares de carácter religioso no sujetos a un adecuado control social y administrativo por parte del Estado que los financia.

Europa Laica recuerda que:

- Ningún niño o niña está obligado a asistir a clase de religión, sea cual sea la titularidad del centro donde está escolarizado (público, privado-concertado o privado). Por lo tanto, cualquier maniobra del centro para obligar a las familias a que sus hijos cursen religión es inconstitucional, e incluso podría constituir un delito.

- Ningún niño o niña puede ser discriminado o no recibir la debida atención educativa mientras otros menores asisten a religión. Los centros tienen el deber de organizar los horarios lectivos priorizando las áreas comunes, sin que, en su caso, la religión interrumpa el normal funcionamiento de los centros, al ser una materia voluntaria y no formar parte del currículo general.

Sin embargo, Europa Laica recibe habitualmente denuncias sobre la deficiente interpretación que hacen algunos centros de enseñanza y algunas consejerías de Educación sobre la actual legislación. De esta manera:

- La mayoría de los centros privados-concertados conminan a los padres a matricular a sus hijos en religión, invocando al ideario propio del centro. Además, bajo el pretexto de la “libertad de enseñanza”, alegan que si no quieren religión elijan otro centro educativo diferente.

- Muchos centros de de titularidad pública, reconvienen a los padres y madres sobre la necesidad de matricular a sus hijos e hijas en religión, unas veces por cuestiones de tipo organizativo, en especial en el ámbito rural, otras por planteamientos confesionales e incluso laborales, para intentar preservar el puesto de trabajo de las personas que imparten religión.

Más del 50% del alumnado de secundaria de la escuela pública ya no asiste a clase de religión, según datos oficiales, lo que genera enormes problemas organizativos para los centros y el secuestro de miles de alumnos y alumnas en el centro educativo.

Europa Laica recuerda que los derechos fundamentales que la Constitución ampara deben ser respetados por todos los centros educativos, independientemente de su titularidad. Además, cuando un centro escolar recibe dinero público debe ser aún más escrupuloso en el cumplimiento de la legalidad vigente.

Europa Laica considera que para proteger los derechos fundamentales de todas las personas, la enseñanza de religión debe salir del horario lectivo, como paso previo a su retirada de los centros escolares. El ámbito para la enseñanza de los dogmas y creencias religiosas no debe darse en los centros escolares, sino en los lugares de culto de las diferentes confesiones y en el ámbito familiar.

Madrid, 10 de septiembre de 2009

martes, septiembre 8

Lyon


Sobre el Convento de Lyon ya he dicho bastante con la caricatura publicada en el día de ayer. Enredar y unirme al coro de lamentos que, por un lado se quejan ante la derrota y por otro gimen ante las lógicas descalificaciones y críticas dirigidas contra el Gran Oriente de Francia, no aportaría nada relevante.
El Gran Oriente de Francia se ha quedado una vez más como estaba. No es ningún misterio. Su asamblea no reconoce una libertad no proscrita en sus reglamentos internos, y al tiempo no alcanza la mayoría necesaria para introducir la exigencia de nacer hombre como requisito indispensable para ser miembro de pleno derecho. La rebelión interna sigue siendo un ascua encendida; los tiempos de zozobra y tormenta no se despejan; el "recul" es incontestable; y en la corte y villa de París se preparan para "reorientar" convenientemente a las seis mujeres y un transexual a las que se les permitió hacer eso que se llama el "parcours maçonnique" en el seno de la obediencia.
No estoy contando nada que no se sepa. Todo esto viene en los periódicos.
Poco ha cambiado: El Gran Maestre recién reelegido para su segundo y último mandato sigue mareando la perdiz con los periodistas, contestando cosas que no son o que son a medias. Nada hay que criticarle en este punto que no se nos pueda criticar a otros, pues, con honrosas excepciones, siempre se ha salido por peteneras a la hora de responder a las embarazosas preguntas de los medios; y quien escribe, por aquello de la disciplina de partido que tan bien me fuera inculcada en familia, no ha sido una excepción a la hora de soltar tinta de calamar usando el "derecho de visitas". Suerte tenemos de enfrentarnos a periodistas que saben tan poco y que tan poco quieren saber.
Pero algo ha cambiado: En Lyon se ha recogido el 44% de los votos a favor de una evolución notable en el Gran Oriente. Ya no podemos seguir viviendo exclusivamente del fruto de la apuesta de Fréderic Desmonds, que tras quince años de pelea, logró la abolición del deismo normativo y obligatorio en los textos constitucionales de la Obediencia. No podemos seguir contando lo mismo tras el paso de más de un siglo. Ese 44% de los votos, logrados sin la existencia de un debate previo en el Convento, ha de ser tenido en cuenta y consideración por respeto a la totalidad de los talleres que hay detrás, y que son quienes empujan esta nave hacia un cambio que, por cualquiera de las vías admitidas en derecho, se presenta como inevitable.
Sea como fuere, dejando al margen la luctuosa decisión sobre la iniciación y el farragoso procedimiento de votación tan mal gestionado, hay algo digno de remarcar: por primera vez en la historia del Gran Oriente de Francia, un español, miembro de la Respetable Logia W.A.Mozart, al oriente de Madrid, presentó una propuesta y convenció a un auditorio: El camino queda abierto para que nuestra lengua sea también utilizada de forma oficial en una obediencia que, ya lo he dicho muchas veces, sólo tiene ya origen francés, pues su vocación es universal.
Hay que seguir. Nunca nadie dijo que fuera fácil. El Gran Oriente representa para muchos la esencia de la masonería laica y de progreso. Tiene un gran defecto -o cien-, sí, pero también ofrece el marco adecuado para debatir, proponer e intentar convencer. Desde las pequeñas logias podemos hacer un trabajo determinado; pero es la Obediencia la que nos aglutina y da entidad, la que nos entrega los medios para poder desarrollar nuestro cometido en los espacios locales que nos corresponden. No hagamos dramas; busquemos soluciones a corto plazo para que, sino las siglas, nuestros ideales, nuestra práctica, nuestros principios específicos e identitarios queden a disposición de todo ser humano. No nos rindamos ahora bajo el desánimo dejando el campo libre y expedito para todo aquello que hemos criticado. No entreguemos armas y bagajes cuando somos cada vez más. Persistamos, pues en eso consiste la labor de desbastar. No despreciemos a nadie, pues cada cual puede elegir en masonería el camino que más le satisface; pero sigamos trabajando para que todo el mundo, sin exclusión de ningún tipo, pueda tener al menos la oportunidad de elegir libremente el mismo que nosotros transitamos.
Este viaje a Lyon ha sido especial para mí. Lo he disfrutado. He paseado por las calles empinadas que llevan al Teatro Romano y he visitado algún que otro "bouchon" lyonés. He escuchado la Marsellesa en Bellecour, la plaza en la que Rousseau fue seducido hace ya muchos años. He disfrutado del sol cruzando a un lado y a otro del Saona y del Ródano. Y durante la noche, atravesando el puente Morand, vi de lejos una proyección luminosa reflejada en una pared. En letras blancas figuraba escrita la palabra Clara. En letras azules, justo debajo, el apellido Campoamor. Clara Campoamor tiene un pequeño espacio que la recuerda en la orilla izquierda del Ródano... Ése ha de ser nuestro futuro, trabajar y luchar. No vencer, sino trabajar y luchar. Éso es lo que como masones ha de importarnos por encima de todo. Éso, y sentir la fuerza y el cariño en el abrazo que te da un hermano en el momento de la despedida.
¡Viva el Gran Oriente de Francia!

lunes, septiembre 7

Un enlace interesante...

Sin mayor comentario una vez más, dejo hoy añadido un enlace nuevo en mi blog. Pronto, probablemente, añadiré algún otro igual de interesante - o más -. Se trata de la Gran Logia Mixta Universal, obediencia de origen francés, con idéntica inspiración en los principios que guían el Gran Oriente de Francia, y que, por el momento, no hace tanto hincapié en el derecho de visita de las personas y sí en la plena igualdad en cuanto al derecho de pertenencia de sus componentes.

Gran Oriente, gran asamblea...


No espere nadie un análisis hondo por mi parte acerca de lo que ha sucedido en Lyon. La ilustración lo dice todo y no merece la pena hacer más cábalas. La tenía guardada en el portapapeles desde hace unos seis o siete meses, así que todo el mundo podrá hacerse una idea de qué esperanzas albergaba sobre el "recul" de Lyon. Me ahorra aburrir al lector con insufribles peroratas a las que ya les he dedicado mucho tiempo a lo largo de los últimos tres años.