domingo, noviembre 29

La dignidad de los grilletes


Hace varios días un joven de 24 años era detenido y conducido a presencia judicial acusado de haber agredido sexualmente a una niña de tres años, hija de su compañera sentimental, a la que además había provocado graves lesiones. Al hombre se le pudo ver en la televisión custodiado a empellones por quienes le trasladaban, las manos esposadas, desplazándose velozmente y casi agazapado entre los coches estacionados ante el juzgado, probablemente para preservar su integridad física de las iras justicieras que, en casos como éste, suelen hacer causa común y sala de espera ante las empinadas escalinatas de los palacios de justicia.
Un informe médico fue determinante y concluyente sobre la certeza de la existencia de la agresión sexual. La madre de la niña, sin embargo, y el propio detenido, manifestaron en todo momento que la pequeña había sufrido una caída de un columpio mientras jugaba en un parque, a resultas de la cual se había golpeado en la cabeza. Los medios de comunicación, a su vez, se hicieron eco de la truculencia contentándose con añadir a la información proporcionada la consabida coletilla "el presunto autor de los hechos".
La niña falleció a causa de las lesiones padecidas: Pudo escucharse incluso a algún locutor decir que al joven de 24 años se le imputaría la autoría de un delito de asesinato, habida cuenta del fallecimiento de la víctima.
Ayer, por fin, se supo que la autopsia descartaba sin lugar a dudas toda agresión sexual o de cualquier otra índole, corroborando la versión de la madre de la desafortunada niña y del propio reo.
Al margen de la reflexión que a todos se nos puede ocurrir sobre la importancia de la presunción de inocencia en nuestro mundo feliz; o la fragilidad de un sistema embebido en errores humanos ¿alguien ha visto estos días a la Sra. Dolores de Cospedal, o al Sr. Durán Lleida, o a algún tertuliano amaestrado inquietarse por el supuesto trato vejatorio e indigno sufrido por este joven, carne esposada de telediario?
No hace falta que nadie conteste. La pregunta es pura retórica y todos conocemos sobradamente la respuesta: Se vé que en esto de los grilletes no todos somos "iguales ante la ley".

viernes, noviembre 27

Luz del Caribe: El Rito Francés en Puerto Rico


Hace pocos días recibí un correo en el que se me comunicaba la creación de la primera logia que trabaja en Rito Francés en la isla de Puerto Rico. Me llevé una gran alegría porque, siendo un trabajo callado y silencioso que se ha prolongado más o menos dos años (desde que, vía telefónica, se me pidió que echara una mano), quienes lo han puesto materialmente en práctica han logrado llevar a buen puerto -y nunca mejor dicho- tan orgullosa nave.
El pasado día 22 de noviembre, encendió sus luces la Respetable Logia Luz del Caribe, adscrita al Gran Oriente Nacional de Puerto Rico, que cuenta asimismo con su Gran Capítulo de Altos Grados de Rito Francés. La peculiaridad de este taller es que es el primero que utiliza como mecánica de trabajo el Rito Francés en la isla; y el motivo de que haga esta referencia en un blog en el que no existe la costumbre de entrar en cuestiones ligadas al funcionamiento de los talleres, o a los asuntos internos de logias y obediencias que no se publicitan previamente en prensa, obedece sencillamente a mi voluntad de dar las gracias a esos hermanos que en Puerto Rico han hecho esto posible.
Puesto que quiero evitar todo reflejo de vanidad en esta nota no haré otro comentario que no sea expresar un sentimiento de alegría compartida por muchas personas. Porque somos muchas las personas que en España, en Francia, y en otras partes del mundo, entendemos que las herramientas de trabajo que durante siglos han utilizado las logias, no pueden ser empleadas como inflexibles dogmas de fe que sirven únicamente para enfrentar y segregar.
Pertenezco a una Obediencia organizada como una federación de ritos y en la que quienes amamos el Rito Francés, lo hacemos sin despreciar la íntima elección que han hecho otros por concepciones filosóficas distintas a la nuestra.
Mi felicitación a los hermanos que integran la Logia Luz del Caribe; mi agradecimiento por las palabras que me han hecho llegar. Y mi deseo -y el de muchos- para que su empeño siga dando frutos al otro lado de este océano que no es capaz de alejarnos.
¡Salud y trabajo!

miércoles, noviembre 25

Aunque se derrumbe el mundo



"VIDAS", cortometraje promovido por la Logia Rosario Acuña y proyectado en la presentación de los "I Debates Ciudadanos del Gran Oriente de Francia", el día 20 de noviembre de 2009, en el Auditorio Príncipe Felipe de la ciudad de Oviedo.

Ya se serenaron los días. Ha pasado el 20 de noviembre, la fecha en que la Logia Rosario Acuña -de la que formo parte- presentó sus "Debates Ciudadanos" en el Auditorio de Oviedo. Se han calmado las horas después de tanto ir y venir; de reservas; de distribuir carteles y tarjetones; de preparar textos; de planificar cómo vencer al silencio... Han pasado los días de agitación y llega por fin la tranquilidad de la que disfruto mientras escribo este texto, en mi despacho, asediado por carpetas amarillas y quebrantos de terceros.
Éramos unos cuantos los que queríamos ver qué tal funcionaba esto del debate ciudadano en nuestra casa. Y funcionó bien. Es algo muy habitual en Francia y no tanto aquí en España, pero poco a poco parece que vamos poniéndolo en práctica y contribuyendo a la expansión de esta mecánica de trabajo que, no siendo exclusiva de ningún tipo de organización social, es una herramienta adecuada para hacer llegar a todas partes la imagen de una masonería útil, preocupada por su tiempo, ajena a los tópicos fundados e infundados, pero siempre perjudiciales.
A pesar de la inquietud que produce caminar con el riesgo de caerse, he disfrutado de una inmensa fortuna: la de poder escuchar la palabra del mejor hermano defendiendo la libertad de conciencia; la de poder estrechar la mano del valiente doctor Luis Montes y sentirle tan cerca; la de saber que unas cuantas personas conocen ahora qué es eso del testamento vital y quieren ponerlo en práctica; la de poder compartir anchos sentimientos con quienes vinieron de tan lejos a soplar en las ascuas de este hogar viejo; la de saberme querido; la de saber querer; la de tener la seguridad y certeza de que lo hecho valió para algo.
Nada de esto que he vivido hubiera sido posible sin la ayuda del médico amigo que se fue de Asturias, a sembrar los vientos del Gran Oriente tan lejos. Nada hubiera sido posible sin esa voz de mujer cuya cara no conozco, a la que tantas veces llamé, y que trabaja en las aguas de un manantial de razón a la gloria de la humanidad. Nada de lo que viví el viernes 20 de noviembre hubiera sido posible sin esa logia de la que soy parte, de la que seguiré siendo parte aunque se derrumbe el mundo.

domingo, noviembre 22

Actualidad católica

«La clonación terapéutica es un modo eufemístico de realizar un asesinato. Lo hicieron ya en los "lager" nazis y en los "gulags" soviéticos. Se ve que rápidamente lo olvidamos y torpemente volvemos a repetir nuestros errores y nuestros horrores»

La anterior perla fue cultivada por don Jesús Sanz Montes, franciscano, nuevo gerente del Arzobispado de Oviedo, nombrado a dedo en el día de ayer para tal menester por un hombre que habita en Roma.
Se anuncia un tiempo nuevo y muy entretenido. Vienen días de esplendor para el Lumen Dei.

sábado, noviembre 21

Pleitos tengas...


Por motivos que no vienen al caso y que evitaré explicar, he sido testigo, en cierto modo en directo, de esta noticia que relata el diario francés L´Express en el día de hoy. En efecto, la Cámara Suprema de Justicia Masónica del Gran Oriente ha declarado nulas todas las decisiones de la tercera sesión del Convento de Lyon. Entre esos acuerdos votados aquel fatídico viernes de septiembre que viene a mi memoria, está eso que se conoce como "libertad de las logias para iniciar" (aunque el pueblo soberano votó en realidad, hábilmente liado, una cosa diferente); o la declaración de masculinidad del Gran Oriente, que por tercer año consecutivo naufragó en las procelosas aguas del cauce reglamentario.
Asistí a aquella asamblea y la verdad es que regresé entonces con un sentimiento de decepción difícil de describir. No tanto por cosechar un resultado adverso, posibilidad con la que llevaba contando desde hacía ya bastantes meses, sino por lo que pude ver; por haber apreciado una realidad que me resultó harto desagradable.
El caso es que ahora la justicia doméstica ha hablado y la maldición gitana ha resonado con fuerza. Ha hablado la dama ciega para provocar a la vuelta de un año otro revés en alguna parte de este pequeño universo nuestro: Recuerdo aquel gazapo de octubre o noviembre pasados, hecho carne y atropello sobre 169 maestros. Lo de ayer, 20 de noviembre, ha sido una nueva reedición de la torpeza ¿Qué sucederá ahora? Tengo una ligera idea pero la prudencia me obliga a callar.
Y callaré. Vive el cielo que callaré.

Posdata.- Por cierto, habida cuenta de que no quiero trabajar indirectamente para un periódico cuyo enfoque sobre determinados temas nunca me ha gustado, no haré en esta ocasión traducción alguna. Dejo el enlace aquí y ya dejo bastante. Que cada quien interprete el galimatías como pueda. Una pista: Aunque sé que a estas horas todo el mundo está ya al tanto de la letra gruesa con la que se escribe la noticia, nadie olvide que no todo lo que se lee -ni en internet, ni esculpido con tinta en el papel del desayuno-, es cierto. Feliz sábado, mejor domingo y piénsese en evitar todo encuentro con los tribunales, ya sean éstos tanto de alto rango como de andar por casa.

lunes, noviembre 16

Excomuniones y arrepentimientos


No le he dedicado mucho tiempo al señor Camino. Monseñor Camino. Estoy hasta los mismísimos bemoles de tantos monseñores. De los que llevan alzacuello y de los que llevan toga; de los calzan tacón alto y de los que se ponen alzas; de los que llevan corbata y de los que anudan pajarita. Sí, estoy harto de tanto monseñor que, urbi et orbe, no deja de dar por saco al personal y nos inunda de sabiduría, orden y buen hacer. Y no me he ocupado de Camino a pesar del hartazgo porque, entre otras cosas, creo que es muy consecuente con la disciplina aplicada y las instrucciones impartidas por su organización. Franco también era muy consecuente. Y Stalin. Y tanta gente canalla. Así que me importa bien poco lo que puedan hacer con quienes pequen o dejen de pecar; me importa bien poco que comulguen o dejen de comulgar los feligreses de domingo y fiesta de guardar. No le encuentro trascendencia a la historia: Es una cuestión eminentemente privada.
Otra cosa es que los caprichos se conviertan en ley. Otra cosa es que un diputado no pueda votar una norma. Yo no elijo a los diputados atendiendo a si son o no católicos. Si fuera así me exiliaría antes de alcanzar la edad de jubilación, que es lo que tengo previsto en este instante de mi evolución vital. Luego, más adelante, librado de tanto botarate, ya se verá qué hago con carácter definitivo.

viernes, noviembre 13

J.M. Quillardet en Le Nouvel Observateur

La revista Le Nouvel Observateur dedica en su último número un amplio espacio a Jean Michel Quillardet, quizá el mejor Gran Maestro que ha tenido el Gran Oriente de Francia en el último cuarto de siglo. Creo que siempre es bueno que lleguen sus palabras a España, entre otras cosas, porque pienso que la valentía siempre es una cualidad admirable.
Además aprovecho para hacerme eco de la existencia de su blog, al que ya le he colocado un enlace destacado en esta página.

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EN PORTADA

"El poder real de los francmasones"

Su papel en la vida pública sigue destatando pasiones y alimentando fantasmas. Los "negocios", sus relaciones con el poder, la transparencia, la situación de las mujeres... Jean Michel Quillardet, que ha sido gran maestro del Gran Oriente entre 2005 y 2008, responde a nuestras preguntas sin eludir ninguna.

Le Nouvel Observateur.-
¿Cómo entró Ud. en la francmasonería?
Jean Michel Quillardet.-
Tenía ya treinta años cuando me inicié en una logia, la Diógenes, de la que sigo siendo miembro hoy día. Mi padre también era francmasón - y lo sigue siendo hoy con 85 años-. Para él fue más difícil que para mí. Su familia era burguesa, católica, y en los años 1930, este tipo de derecha era dura, casi "maurrasienne" (N.T.: Charles Maurras, fallecido en 1952, es uno de los ideólogos de la Acción Francesa. Fue condenado por colaboracionsimo y permaneció recluído hasta su muerte). Un horror para él, que se orientaba más bien hacia la izquierda. Nunca le dijo a su madre que era francmasón. Yo, por contra, nunca me escondí. Ni de mi mujer, ni de mis dos hijas -y tampodo de sus amigos, que le hacen muchas preguntas-. Avancé, escalón tras escalón, hasta ser gran maestro en 2005, en medio de una crisis de nuestra obediencia. Tras finalizar mi mandato no ejerzo ninguna función oficial.

N.O.-
¿Cómo va la masonería? Las opiniones están divididas...
J.M.Quillardet.- Hay algo cierto: nos cuesta mucho respirar. Nos enfrentamos en este momento a una crisis que afecta a nuevas incorporaciones y que está ligada a una crisis del militantismo en general. La media de edad en el Gran Oriente se situan en torno a la cincuentena, y nos cuesta mucho atraer a gente más joven. La cotización es cara, entre 300 y 400 euros al año, y la juventud afronta grandes dificultades. A pesar de todo las cifras progresan discretamente, pero eso no es suficiente. Somos hoy unos 170000 miembros en Francia de los cuales 47000 pertenecen al Gran Oriente de Francia, primera obediencia en el país. La Gran Logia Nacional Francesa (GLNF), aumenta sus efectivos, pero fundamentalmente ¡recurriendo al mailing! Utiliza un marketing directo y demasiado agresivo para nuestro gusto.

N.O.-
La entrada de mujeres en logias masculinas sería un medio de ampliar la capacidad de crecimiento...
J.M.Quillardet.- En efecto, es una posibilidad. Pero hemos perdido el tren en septiembre: el convento del Gran Oriente (asamblea anual) ha cometido un error histórico al rechazar la libertad de las logias para iniciar mujeres. Esto implica una contradicción con nuestros propios principios, la igualdad, la fraternidad y la universalidad. Pero creo que los hermanos desean permanecer en una obediencia masculina principalmente por que no quieren hermanas en el consejo de la orden (el órgano ejecutivo del Gran Oriente, integrado por 35 miembros). Además, si hubiéramos tomado esta decisión habríamos sido mejor tratados por los medios de comunicación de lo que lo somos habitualmente: presentados como una banda de negociantes, un superpoder en la sobra que distribuye el poder entre los amigos.

N.O.- Es cierto, la francmasonería tiene una mala reputación...
J.M.Quillardet.- Lo que escribe Sophie Coignard en su libro ("Un Estado dentro del Estado", Albin Michel) no es falso, si bien lo que ella cuestiona es la "nomenclatura" francesa, esa élite que se reparte los puestos, las prebendas, el poder y que funciona como una telaraña. Pero no es la francmasonería la que estructura a todos estos "happy few" (N.T.: "elegidos"). En mi logia hay menos políticos y altos funcionarios que policías, maestros u otros directivos. Además hemos hecho una limpieza en nuestras filas tras los asuntos político-financieros de los años 80 -he de precisar que la mayor parte de los francmasones incriminados pertenecían a la GLNF-. Por otra parte creo que hay que terminar con esta cultura del secreto que alimenta la fábrica de fantasmas en torno a nuestra pretendida fuerza oculta, a pesar de que para algunos sea precisamente esta opacidad lo que les atrae. Hay que abrir las puertas de los talleres, hay que ser más transparente.

N.O.- La transparencia ¿ha de llegar hasta tal punto que implique un "comming out"?
J.M.Quillardet.- Estoy convencido, los personajes públicos y los políticos deben dejar de esconderse. Todavía hay numerosas personalidades políticas de primer orden que no quieren aparecer. Cuando yo fui gran maestro, algunos alcaldes masones me recibían casi en la clandestinidad. Tenían miedo de espantar a su electorado por culpa de nuestra reputación de maquinadores o por la cuestión religiosa. No debemos ser francmasones avergonzados. Todo lo contrario, debemos estar orgullosos de ser francmasones. Somos republicanos, somos humanistas. Será precisamente gracias a esta transparencia que podremos tener un poco de influencia en las cuestiones públicas.

N.O.- ¿Ha desaparecido entonces esta influencia?
J.M.Quillardet.- Bien, habría que empezar por dejar de decir que los francmasones están en el origen de todas las leyes progresistas. Desde luego hemos jugado un papel imporante en 1905 para lograr el voto de la ley de separación de las iglesias y el Estado, pero ni Jaurès, ni Aristide Briand, ni Maurice Allard eran francmasones. El derecho al aborto se logró ante todo gracias a las feministas, aunque uno de los nuestros, Pierre Simon, ginecólogo y cofundador del sistema de planificacion familiar, haya luchado como nadie. Algo parecido ha sucedido con la pena de muerte: Robert Badinter no pertenecía a ninguna obediencia.
Nuestra influencia ha sido real entre los años 1900 y 1930, nuestra edad de oro. Muchos ministros, presidentes del Consejo de Estado y parlamentarios eran francmasones. Los réimenes paralmentarios de la III y de la IV República favorecieron nuestro poder porque las mayorías y las coaliciones se apoyaban sobre las ideas. La fraternal parlamentaria, que reunía a francmasones de todas las obediencias, tenía un gran peso en los debates concernientes al laicismo, la igualdad, los valores democráticos (N.T.: "republicanos" en la traducción literal). La bipolarizacion instituida por la V República redujo considerablemente nuestro peso. Hoy los parlamentarios son de izquierda o derecha antes que francmasones. Le daré un ejemplo: Las enmiendas presentadas en relación con los tests de ADN. Hemos tenido una posición radicalmente contraria. El presidente de la fraternal parlamentaria, Pierre Bourguignon, del Gran Oriente, reunió a todos los francmasones para pedirles el voto en contra ¡Nada que hacer! Cada cual siguió la disciplina de voto marcada por su grupo.

N.O.- Así que el trabajo de reflexión en las logias no sirve de mucho...
J.M.Quillardet.- Pues sí, es un verdadero problema porque nuestra riqueza intelectual es desaprovechada ¿Qué podemos hacer con los trabajos hechos en las logias? Hay una aterradora ausencia de antenas emisoras a pesar de la presencia en nuestras filas de cargos electos, funcionarios o periodistas.

N.O.- ¿Sobre qué cuestiones querrían ser escuchados?
J.M.Quillardet.- El debate sobre la identidad nacional lanzado por Eric Besson es para mí inaceptable y de una gravedad extrema. "Estemos orgullosos de ser franceses", ¡es el regreso de Vichy! Yo, por ejemplo, estoy por la prohibición del burqa, pero no en nombre de la identidad nacional sino en nombre de la universalidad. Éste es un tema sobre el cual el Gran Oriente tiene que intervenir, y no es el único. Cierto número de nuestros principios democráticos (N.T.: "republicanos" según la traducción literal) están siendo adulterados, como es el caso del fichero Edvige (N.T.: El fichero Edvige es una pretensión inicial del actual gobierno de la República Francesa para controlar la militancia y pertenencia de determinados cargos de la administración a determinadas asociaciones, entre ellas la masonería), que vuelve a plantearse en una versión más suave.

N.O.- ¿Qué relaciones mantiene el Gran Oriente con Nicolás Sarkozy?
J.M.Quillardet.- En el año 2007 su discurso de Letrán sobre "el laicismo que no tiene el poder de cortar las raíces cristianas de Francia" marcó para nosotros una peligrosa ruptura con el principio de neutralidad religiosa del Estado. Quisimos reunirnos urgentemente con él valiéndonos de la intermediación del antiguo gran maestro Alain Bauer, uno de sus asesores más cercanos. De inmediato Nicolás Sarkozy corrigió su posición, que impactó hondamente a muchos republicanos. Pero no ha dejado de criticar el laicismo. El 29 de enero de 2009, se reunió con las principales obediencias masónicas. Pero considera que formamos parte de los "cuerpos intermediarios" de la misma forma que el movimiento asociativo. Por contra le da un trato mucho más favorable a los representantes de las comunidades religiosas.

N.O.- Parece que con ocasión de ese encuentro, el Gran Oriente y la Gran Logia nacional francesa hicieron patente su rivalidad...
J.M.Quillardet.- Las relaciones no son buenas entre las dos principales obediencias. Cuando fui gran maestro del Gran Oriente nunca me reuní con mi homólogo en la GLNF. Las diferencias provienen del hecho de que la GLNF no quiere para nada complicarse con el debate público, mientras que los hermanos del Gran Oriente consideran que hay que tener peso en el debate público. En 2002, cuando hicimos un llamamiento público a votar en contra de Jean Marie Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, la GLNF se negó a reunirse con nosotros.

N.O.- Uds. han conbatido también el hecho de la iniciación de algunos jefes de Estado africanos por la GLNF...
J.M.Quillardet.- El gran maestre de la GLNF está muy orgulloso de contar entre sus hermanos a déspotas como los gaboneses Omar y luego Alí Bongo, o el congoleño Denis Sassou-Nguesso. Es innegable que estos presidentes nada democráticos utilizan la francmasonería para reforzar su poder y hacer negocios. Creo que es un honor para el Gran Oriente negarse a pactar nada con quienes son el sustento de la "Françafrique" (N.T.: "Françafrique", expresión francesa que combina las ideas de Francia y África para explicar la idea del neocolonialismo).

N.O.- En la larga historia de la masonería ¿qué personajes le han aportado más?
J.M.Quillardet.- Sin dudarlo, Montesquieu, que era un francmasón convencido y que desarrolló la teoría de la separación de poderes, de lo teológico y de lo profano, de lo absoluto y lo relativo. A continuación, Voltaire, cuya obra está impregnada de valores masónicos y que acabó siendo iniciado al final de su vida. Más cercano a nosotros, Pierre Mendès France, francmasón cuya acción política nunca traicionó a los ideales, y Jean Zay, ministro de Educación con el Frente Popular, aborrecido por la extrema derecha, asesinado por la Milicia en junio de 1944.

N.O.- No cita Ud. a ninguno de su contemporáneos...
J.M.Quillardet.- No me gustaría enfadarme con mis hermanos citando a unos y no a otros.


miércoles, noviembre 11

Reflexiones...En el día del Armisticio


Fotografía tomada por Gérard Contremoulin y publicada en este blog por cortesía del autor.

Hoy ha sido día festivo en Francia. Se acaba de conmemorar el final de la Primera Guerra Mundial, materializado con la capitulación de una Alemania agotada y desnutrida, acosada por todos los frentes, incapaz ya de sostener el esfuerzo bélico que había desencadenado en el verano de 1914. Aquel episodio fue conocido como la Gran Guerra. Aquélla era la guerra que había de terminar con todas las guerras, tal fue la masacre. La realidad humana es sin embargo muy tozuda y no costó mucho demostrar poco tiempo después lo contrario: Ni aquella fue la última guerra, ni tampoco fue la más grande.
Recuerdo la primera vez que visité París ver todas las fachadas, más o menos oficiales, llenas de banderas tricolores. También he asistido como espectador a algún acto público de homenaje que me ha pillado por sorpresa en más de una ocasión en medio de la calle. Las huchas de "Le Souvenir Français" en el cementerio de Montauban el día de difuntos del año pasado me causaron también una gran impresión: en España no sería posible desplegar este tipo de actos recordatorios. Tampoco me extraña. Pero el caso es que al margen de las celebraciones y los aniversarios, no puedo dejar de pensar en cómo se repite siempre el mismo cuento. Las riadas de sangre anegan los caminos del mundo, guerra tras guerra. A una batalla siempre sigue otra todavía más estruendosa que la anterior Tras un muro, se levanta otro aún más alto, hilvanado de espinas y odio. Tras una amenaza llega otra aun más intimidatoria que la anterior. Es el lado trágico con que se viste la gran historia; la historia con mayúsculas que se esculpe en los libros de texto; la historia que escriben los vencedores y padecen los vencidos.
Pero al lado de los acontecimientos sonoros que merecen la posterioridad, perviven en el anonimato del tiempo y la eternidad las pequeñas miserias. Sí, toda esa ruindad que cuando crece y se hace grande, cuando adquiere la suficiente resonancia y proporción, es capaz igualmente de engendrar una catástrofe. En nuestra domesticidad convivimos con los que nunca tienen bastante; con los lacayos de su vanidad; con los que padecen el ansia de ser el nombre a pronunciar por todas las bocas; con los que nunca se equivocan y hacen de la verdad un rehén de su cama; con los que siempre tienen tiempo para todo y atesoran el de los demás; con los que ennegrecen su vida con el paso del tiempo y el pecado de la envidia; con los que no comprenden qué cosa es la prudencia, ni la verdad, ni el valor, ni qué es el día ni la noche. A menudo, sí, tenemos la desgracia de amanecer en medio de todo este desastre frente al que no cabe otra cosa que resistir y enfrentarse. O eso, o huir y perderse entre la niebla de la nada.
Sea como fuere, como alguien escribía hace pocos días, sirvan estas líneas "pour nos poilus", es decir, como un breve y pequeño homenaje a quienes, tanto en los grandes como en los silenciosos y pequeños momentos de la vida diaria, no huyeron -no huyen- dejando libre el campo a merced de la locura y la rabia, y comprendieron -comprenden- que hay veces en que es necesario sobreponerse a la barbarie y defenderse.

sábado, noviembre 7

Salón del libro y la cultura masónicos


De nuevo en este blog vuelvo a hacer referencia a la ciudad de Toulouse. En esta ocasión porque dentro de pocos días -el 21 y 22 de noviembre- será sede del Primer Salón del Libro y la Cultura Masónicos.
Toulouse ha sido escenario en varias ocasiones de actos de toda índole relacionados con la escuadra y el compás. De hecho es una ciudad que entre su múltiple historia atesora un pasado enormemente rico masónicamente hablando. Recuerdo en este momento el cartel de una exposición sobre joyas masónicas y la sede que existe en el centro mismo de la población, en la rue de l´Orient: un ejemplo viviente que ilustra la presencia del Gran Oriente en la ciudad. La calle lleva casi el nombre de la propia obediencia porque en el siglo XIX los terrenos que hoy ocupa fueron adquiridos por los masones tolosanos. Luego se edificó la sede, se enajenó parte del espacio y llegó a alcanzarse capacidad hasta para alquilar parte de lo construído al Ayuntamiento, que instaló allí la Escuela de Música. Las Logias del Gran Oriente se desarrollaron tanto posteriormente, que terminaron por instalarse en las afueras de la urbe, conservándose no obstante la vieja edificación en la que, hace ya muchos años, yo recibí la primera información acerca de lo que era el Gran Oriente de Francia.
Ahora, como decía al principio, va a celebrarse un acto novedoso e importante. El Instituto Tolosano de Estudios Masónicos organiza el primer salón sobre cultura y publicaciones vinculadas a la masonería. Tras la iniciativa, una amplia representación de casi todas las obediencias que conviven en el espacio geográfico francés: El D.H., el Gran Oriente Latino Americano, la Gran Logia Mixta de Francia, la Gran Logia de Francia, la Nacional Francesa y el Gran Oriente.
Se hablará prácticamente de todo: humanismo, historia de la francmasonería de la región, los vínculos con la democracia y con el ideal republicano, el equilibro entre tradición y modernidad en pleno siglo XXI, la presencia de las mujeres en la entidad, la espritualidad, el universalismo, el laicismo, los orígenes del la propia francmasonería. Hay espacio hasta para tener un recuerdo dirigido a la figura de Jean Jaurès.
Creo que en esta ocasión se aprovechará también para presentar un libro editado expresamente cuyo fin es dar a conocer la pequeña historia de las logias del sur de Francia y España ligadas al Gran Oriente. Una iniciativa sobre la que se lleva trabajando desde hace algo más de un año y de la que también quiero hacerme eco, pues creo que la labor de esas logias, algunas dos veces centenarias, y otras como la mía, que apenas acaban de comenzar su infancia, merecen un breve pero muy intenso reconocimiento.

lunes, noviembre 2

Masonería en Asturias: Debates Ciudadanos, debates necesarios

La Masonería en Asturias que encarna el Gran Oriente de Francia, pone en marcha una actividad cuya finalidad principal es la promoción del debate público en torno a cuestiones de indudable calado ético. Del intercambio de ideas entedemos que ha de surgir, paulatinamente, una voluntad sólida en defensa de la libertad de conciencia, capaz de alcanzar la instauración del laicismo como eje en torno al cual se construya una moderna sociedad civil.

La Logia Rosario Acuña ha asumido la organización de la primera edición de los "Debates Ciudadanos", y bajo el título "Eutanasia: Un debate necesario", realizará una exposición pública del planteamiento que la Comisión de Bioética del Gran Oriente de Francia ha desarrollado a lo largo de los años ante esta cuestión, contando en esta ocasión además con la presencia y participación de dos destacados profesionales: los doctores Ricardo de Dios, experto universitario en bioética, y Luis Montes, Presidente de la "Asociación Federal Derecho a morir dignamente", Ex-coordinador de Urgencias del Hospital de Leganés, en Madrid.

Los actos se celebrarán el próximo día 20 de noviembre de 2009, en el Auditorio Prícipe Felipe de Oviedo, a las 19:00 horas.

Es la voluntad de la Logia Rosario Acuña hacer una invitación abierta a cuantos, hombres y mujeres, perteneciendo a otras organizaciones y sensibilidades masónicas, comparten el anhelo por la libertad, la igualdad y la fraternidad. Es también voluntad de la Logia hacer extensiva tal invitación a toda la ciudadanía, destinataria última de nuestro trabajo.

Asturias, 1 de Noviembre de 2009