martes, abril 26

La Carta de Lisboa


*Lisboa: Detalle de fachada. Alegoría del trabajo colectivo.

Decíamos ayer... Decíamos ayer que seguramente habría más noticias en torno al contenido de ese documento que pasará a denominarse "Carta de Lisboa". Y en efecto las ha habido: Mandiles Azules acaba de hacer público el contenido del texto suscrito el pasado domingo por un más que amplio colectivo de organizaciones.
Desde aquí, una vez más -y lo haremos siempre-, nos unimos a lo que es todo un gesto y una seña de identidad compartida más allá del propio Gran Oriente de Francia. Lo haremos por respeto, por consideración, por reconocimiento. Lo haremos por lealtad a aquello que prometimos un día; por lealtad a ideales y valores que son la seña de identidad y brújula que nos orienta contra viento y marea.
Siento además una especial alegría al colocar este enlace por muchas razones. Éstas atañen a mi fuero interno y siempre he rehuído de vulgarizar lo privado en espacios públicos, así que no diré más que eso: Que siento una especial alegría. Una alegría que se hace inmensa al leer el contenido de la Carta de Lisboa y que se desborda al llegar a un párrafo que a día de hoy deviene en imprescindible:

"...Un Soberano Capítulo “Justo y Legítimo” no puede constituirse si no es en el marco de una jurisdicción que haya recibido la Patente del Rito Francés del Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia, y haya firmado una Convención que observe las reglas intangibles del Rito Francés inspiradas por Alexandre Roëttiers de Montaleau..."

*La fotografía que ilustra el texto ha sido realizada por el autor de este blog.

lunes, abril 25

Mandiles azules en Lisboa

Puesta de sol desde la "Praça do Comercio". Al fondo el puente "25 de Abril"*

No es la primera vez que hacemos referencia aquí al contenido de un blog muy especial: Mandiles Azules. Con toda seguridad, tampoco será el apunte de hoy el último que se escriba en relación con tal espacio, consagrado, de una forma especializada, al conocimiento del Rito francés desde una particular sensibilidad. Y si publico a primera hora del lunes esta nota, es porque me parece interesante hacer un reenvío a la página en cuestión:
Algo ha sucedido en Lisboa; algo que se nos cuenta de forma pacífica -felizmente- y que tiene que ver con un muy especial y más que plural encuentro de Grandes Capítulos Generales de Rito Francés, éso que incorrectamente se denomina a veces "los altos grados" del sistema .
Me alegra saber del paso dado por el Gran Capítulo General del G.O.d.F. al promover con otras organizaciones el encuentro de Lisboa. Y me alegra saber de la presencia y participación del Gran Capítulo General de España, joven, que comenzó su andadura en octubre del año pasado y que está donde tiene que estar. Seguro que seguiremos informando.

*La fotografía que ilustra el apunte ha sido realizada por el autor de este blog.

domingo, abril 24

Guy Arcizet en L´Union


Gracias a un buen amigo, compañero de navegación a pesar de la distancia, tengo acceso hoy a la entrevista de Guy Arcizet que L´Union (periódico de Champaña, Ardenas y Picardía) ha publicado hoy domigo.

Guy Arcizet, Gran Maestro del Gran Oriente de Francia

El cambio hace al ser humano

El Gran Mastro de Francia estuvo en Craonne, primera etapa de un recorrido memorial que le llevara a Oradour sur Glane y luego a Plateau des Glières. Apasionado por las ideas de justicia y libertad, Guy Arcizet, tras los cristales de sus gafas, nos confiesa sus más íntimas convicciones masónicas.

¿A qué edad afloró en su espíritu la idea de entrar en la francmasonería y por qué?
Pues fue uno de mis pacientes el que me convenció. Escuchó mis ideas sobre el ser humano y la sociedad y reconoció en mi conducta una voluntad de superar la materialidad de la substancia, la apariencia y lo visible. Tenía 46 años.
A día de hoy, usted es el Gran Maestro del Gran Oriente de Francia ¿Qué poder tiene en el mundo que llaman "profano"? O mejor decir, ¿cuáles son las acciones puestas en marcha?
El poder de los francmasones radica en la fuerza de sus ideas y de sus convicciones. Nuestras intervenciones se centran principalmente en torno a los valores de la República y en consecuencia de la defensa de los Derechos de la Humanidad.
Nos prohibimos cualquier acción política, pero en tanto que cuerpo intermediario de la República, somos un contra poder, atentos a cuanto pueda poner en peligro la dignidad de hombres y mujeres, tanto en nuestro país como fuera de él.
Acaba de estar usted en Aisne y más concretamente en Craonne ¿qué recuerdo guarda de esta jornada de memoria?
Pues el de una jornada extraña y maravillosamente soleada, como si la naturaleza hubiese querido ocultar el dolor de los miles de hombres que cayeron allí para hacernos olvidar. Pero no olvidaremos. Los francmasones han sido y siguen siendo contestatarios y se reconocen en el espíritu que ha animado a esa masa ingente de jóvenes que pudieron decir "no" cuando se les enviaba a una muerte inútil.
¿Qué se puede decir sobre la laicidad y el "vivir juntos" en nuestros días?
La laicidad es el más moderno de nuestros conceptos políticos. La actualidad nos pone en todo momento ante los ojos circunstancias en las que la diversidad y la diferencia se perciben como riesgos. La laicidad es el estado ideal de una sociedad fraternal en la que pueden vivir libremente, expresarse, desarrollarse en igualdad de oportunidades todas las diferencias humanas, con adhesión a una cultura republicana común, pero también con un sentimiento de un destino común.
¿Qué tiene que decir el Gran Maestro del Gran Oriente de Francia sobre lo que está ocurriendo en Costa de Marfil, Libia, Siria o Japón?
En lo que se refiere a las revueltas en el entorno Mediterráneo, me parece que son un síntoma de la "buena salud" ciudadana de esos pueblos que buscand una identidad social.
El drama del Japón no hace sino recordarnos la precariedad de nuestra condición sobre la Tierra, pues vivimos como si fuéramos eternos, pero también lleva a una reflexión necesaria y urgente acerca del consumo de energía elevada al nivel de una finalidad vital.

Entrevista realizada por Jacques SIMA. Traducción al español realizada por el autor de este blog.

Médico de Barrio

¿Dónde nació? ¿Cuéntenos algo de Ud?
Nací en París por casualidad, a raíz de un viaje de mis padres, que eran estudiantes y originarios de Argelia. Pero volví a Africa del Norte cuando tenía un mes, para vivir en Marruecos hasta que cumplí los dieciocho años.
Luego hice mis estudios de medicina en parís y ejercí como médico de barrio en el departamento 93, es decir, en Sena Saint Denis, durante cuarenta años. Cesé en mi actividad profesional en el año 2005 para asumir diversas funciones en las instancias del Gran Oriente de Francia.
¿Se reconoce en el médico rural de Honoré de Balzac?
No. La medicina y sobre todo la sociedad han cambiado mucho desde el siglo XIX. El médico ya no es un notable sino un técnico y un "asistente social". Queda el humanismo, el tener que enfrentarse con el sufrimiento, el dolor y la muerte, que obligan siempre a la reflexión y a realizar un trabajo sobre uno mismo si se quiere ser útil a los demás.

Una orden iniciática

Para la persona discreta y sincera, la filosofía de la Ilustración, que en el siglo XVIII inspiró hondamente y preparó la Revolución francesa, es también, por sus principios y orientación, el origen del Gran Oriente de Francia (GODF), la Obediencia Masónica más importante de nuestro país. En efecto, son más de 47.000 miembros repartidos entre algo más de 1150 logias, que son las que dan vida a nuestra Orden. La Masonería es una orden iniciática que mediante el trabajo de sus logias, se esfuerza en llevar a sus hermanos y hermanas a un perfeccionamiento espiritual, intelectual y moral, con la perspectiva última de extender tales progresos a toda la humanidad. Hoy, más que nunca, cada masón debe ser consciente y estar orgulloso de las especificidades de nuestra Obediencia, de su dimensión democrática, de su unidad profunda, ofreciendo al tiempo una diversidad ritual y de caminos iniciáticos.

miércoles, abril 20

Pau

En el mes de septiembre escribí una nota que titulé "Vichy". Creo que se corresponde con uno de esos momentos extraordinarios que uno ha tenido la suerte de vivir, y en los que también ha tenido la fortuna de participar activamente y compartir con personas muy queridas. Hoy, el título que encabeza estas letras corresponde también a una ciudad francesa. No es una casualidad.
El sábado Pau se asomaba tímidamente sobre la cordillera de los Pirineos. Desde la balconada que hay frente al monumento a la Resistencia, pude divisar entre la neblina las altas cumbres todavía nevadas. En ese momento pensaba en lo que viviría por la tarde y a lo que ya hacía referencia hace un par de días en este blog, al traducir una de las noticias publicadas por el diario La République des Pyrénées: El hermanamiento entre la Logia Febus, ubicada en Pau, y aquella en la que he se ha fraguado lo mejor de lo que hasta ahora ha sido mi existencia masónica: la Logia Rosario Acuña.

Taller masónico en el que trabajan las logias del Gran Oriente de Francia en Pau

No es el propósito de este apunte exhibir aquello que corresponde a la esfera íntima de sus protagonistas; más bien plasmo, casi a modo de diario, una pequeña parte de lo que han sido mis reflexiones en estos días; mis impresiones; mis sentimientos.

Lo vivido -y no me refiero sólo a lo que es una experiencia de hermanamiento de dos Logias como esta, sino a todos los pormenores del viaje realizado- me ha llevado a plantearme una vez más el poco o nulo espacio que el individualismo tiene y debe tener en lo que es la experiencia másonica. No se trata tanto de que cada sujeto tenga que sacrificarse íntegramente en provecho del colectivo. El individuo tiene su espacio, evidentemente, pero es el que corresponde a la automodelación, a la introspección, y no a lo que estamos más acostumbrados en los tiempos que nos han tocado vivir. Es el trabajo colectivo, prácticamente anónimo, el que mejor caracteriza aquello de lo que hablo. Y en todo esto pensaba mientras miraba la cima de unas montañas que me parecieron inmensas, envueltas entre la neblina. En todo eso pensaba a la vez que un buen amigo nos señalaba cuál era la casa en la que Abdel Kader había estado prisionero junto a su familia.

Llegó la tarde y con ella una sucesión de emociones. Ser tantos; estar rodeado de tantos; volver a reencontrarme con la sinceridad y el calor de los abrazos de los buenos compañeros: los que me han acompañado y a los que he acompañado; los que estaban en Pau; los que llegaron desde Bayona, desde Toulouse, desde Auch, desde tantos pequeños y grandes rincones. Será difícil olvidar las sonrisas, las lágrimas en algunos rostros, la emoción contenida, los gestos de agradecimiento... Y lo más importante para mí: Será difícil olvidar que aquello que un día fue el sueño de unos pocos, hoy ya es el sueño de muchos más.

No se trata aquí de predecir el futuro. Uno ya sabe que las cosas pueden ir mejor o peor porque no todo depende de lo que hacemos o dejamos de hacer. Es indudable que la acción ajena también tiene sus consecuencias sobre nuestras vidas, para bien y para mal. Pero si lo que viví en Pau significa algo más que un soleado fin de semana, estoy seguro de que veré días aun mejores. Y no me estoy refiriendo a la meteorología. Pasear sintiendo el tibio calor de la mañana, probar la "garbure", reir, hablar, escuchar, compartir, y saber al tiempo que se ha abierto una nueva senda -otra más- por la que habrán de caminar más ilusiones -felizmente no sólo las mías-, me reafirma en muchas cosas, entre ellas, saber que el Gran Oriente de Francia es la otra gran familia de la que formo parte, con la que me he comprometido, donde sumo mi esfuerzo y aporto mi silencio para el logro de esa sociedad más justa y esclarecida que siempre se echa de menos.
Al igual que Vichy, Pau no es una referencia meramente geográfica para mí. De allí he traído las cosas más hermosas con las que uno puede volver a casa. Y sé que ese tesoro aun dará un fruto que perdurará en el tiempo.
À bientôt les amis!

*Las fotografías que ilustran el apunte han sido realizadas por el autor de este blog.

martes, abril 19

Diario Le Sud Ouest: Los Francmasones apuestan por la apertura

Los Francmasones apuestan por la apertura

En dos meses, las mujeres serán admitidas en la Logia Fébus. Una apertura histórica para el movimiento masónico



Claude Vaillant (en el centro). A su lado Jean Albert Bernos, responsable de la región Sur y España; y André Da Rocha, presidente de la logia Fébus. Fotografía de guillaume bonnaud

Se trata de una primicia y además es histórica. En dos meses la logia Fébus del Gran Oriente de Francia abrirá sus puertas a las mujeres y pasará a ser mixta.

"El principio de estructura mixta se adoptó en 2010 en nuestro último convento", señaló Claude Vaillant, Gran Maestro Adjunto, quien fue acogido en Béarn este fin de semana. "Se aplicará a cuantas logias lo deseen. Las cosas ser hacen de manera progresiva. 70 mujeres han sido iniciadas en Francia."

Abogado en los tribunales de París y también en Dinamarca, Claude Vaillant es, en el ámbito profesional, un especialista en estructuras de hormigón. Es algo que no le impide combatir, en el marco de sus funciones masónicas, la rigidez mental que amenaza una sociedad en plena evolución.

Laicos y abiertos

Lo demostró el viernes en una conferencia pública que reunió a unas 200 personas ("donde había jóvenes" manifiestan satisfechos los francmasones) en el teatro de Monte-Charge.

El tema fue "La modernidad y la masonería". Fue la excusa que permitió recordar los principios republicanos de laicidad a los que los "hermanos" están firmemente anclados, en una época caracterizada por grandes cuestiones. Así, la evolución de la estructura familiar, o los debates que afectan a la bioética.

Para Claude Vaillant estas cuestiones no pueden seguir siendo prisioneras de dogmas impuestos por los representantes de las religiones, ni caer bajo el manto de las entidades mercantiles.

Fue algo que le llevó, por ejemplo, a pensar que la adopción de un niño por una pareja homosexual puede tener una legitimidad a partir del instante en que el niño encuentra una compañía, un afecto y una estabilidad.

Por las mismas razones considera que no puede plantearse oposición al progreso de la ciencia, citando como ejemplo la procreación médicamente asistida y con la condición de que no haya una utilización meramente mercantil.

"El límite es la ética", señaló. "El deseo del Gran Oriente de Francia -frecuentemente consultado por los parlamentarios- es además ser la conciencia ética d ela República."

Según su visión ésta es una reflexión de actualidad que, además, se traduce en hechos concretos. "Ante la disolución del discurso político, las personas esperan otra cosa", estima Claude Vaillant, antes de recordar que, desde el año 2006, los efectivos del Gran Oriente de Francia aumentan cada año entre un 3,5% y un 4%, lo que le permite a día de hoy totalizar 51.000 adherentesen el ámbito nacional. *

* Noticia aparecida el día 18 de Abril en "Le Soud Ouest". Traducción realizada por el autor de este blog.

lunes, abril 18

Gran Oriente: Hermanamiento y modernidad


Claude Vaillant, Gran Maestro Adjunto del Gran Oriente de Francia, en primer término. A la izquierda, Jean Albert Bernos, Consejero de la Orden; al la derecha André da Rocha, Venerable Maestro de la Logia Febus. Fotografía de Jean Philippe Gionnet.

El Gran Maestro Adjunto del Gran Oriente de Francia, que en la víspera celebró en Monte-Charge una conferencia cuyo tema fue "La francmasonería y la modernidad", hizo hincapié el sábado en Pau en las preocupaciones de la primera obediencia masónica ante el debate sobre "la laicidad y el islam".

Claude Vaillant lamentó la actitud, que juzgó chocante, de "quienes nos gobiernan". "No están ahí para ignorar los valores de la República -señaló-, social, laica y solidaria, sino para defenderlos y garantizar su promoción."

Refiriéndose a la bioética, quien es abogado ante los tribunales de París, hizo un alegato en favor d ela modernidad considerando al tiempo que Francia lleva "un retraso considerable" en este tipo de investigación médica avanzada, "frenada por las prohiciones religiosas".

El sábado por la tarde, en su presencia, la Logia Fébus, nacida de la denominada el "Réveil de Béarn", que cuenta con 68 hermanos en la ciudad real (Pau)* y presidida por André da Rocha, celebró su hermanamiento con la Logia Rosario Acuña, de Gijón. Diez son las logias españolas emplazadas bajo la égida del Gran Oriente, que cuenta ya con 51.000 miembros.

Las cuatro logias con sede en Pau y la de la localidad de Orthez reúnen a unas 250 personas, más o menos el mismo número de componentes que en las tres logias vascas y en las dos landesas.**

*Pau es conocida como "ciudad real" por ser el lugar de nacimiento de Enrique IV de Navarra.

** Noticia traducida al español por el autor de este blog y extraída del diario "La República de los Pirineos".

jueves, abril 14

El símbolo perdido: Una nueva edición del concurso fotográfico de la Logia Mozart

Mañana se abre el plazo de presentación de trabajos fotográficos para optar a alguno de los premios de este singular concurso. Ya el año pasado nos hacíamos eco de la primera convocatoria. Y éste hacemos lo propio con una iniciativa original, auspiciada por una activa logia del Gran Oriente de Francia, la madrileña "Mozart", que es como la conocemos todos.
Con el objetivo de rescatar el perdido patrimonio simbólico de nuestro país, se da un nuevo paso materializado gracias a la continuidad de esta magnífica idea. Muestra además de la solvencia y solidez del proyecto es que, una vez más, cuenta con la colaboración del Museo de la Francmasonería, de la Agrupación Ágora y del propio Gran Oriente.
Quien quiera conocer más detalles sobre esta segunda edición de "El símbolo perdido", no tiene más que dejarse llevar por el enlace que aquí colocamos.
Enhorabuena a los organizadores. Salud y fortuna a quienes concursen.

domingo, abril 10

Lecturas de domingo


Esta mañana me he encontrado con dos artículos muy interesantes. Los dos en el diario El País. El primero aparece en el suplemento semanal y es uno de esos certeros comentarios a pie de foto que publica todas las semanas Juan José Millás. La imagen en este caso valía más que mil palabras. Probalmente más que dos mil también: El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, haciendo una genuflexión y a punto de besar, ante la extasiada complacencia de un séquito de alzacuellos, el anillo del Arzobispo Carlos Osoro. Todo un símbolo de una concepción del poder civil nacida en épocas lejanas pero que, como bien puede apreciarse, continua vigente en muchas cabecitas. Y así nos va.
La fotografía hubiera podido servir también de ilustración al artículo que reproduzco a continuación. Quizá también habríamos podido utilizar la viñeta de Forges que contiene un segundo plano trazado en tinta gris muy interesante. Y habríamos podido usar tantas y tantas imágenes de ministros y ministras del actual Gobierno y de otros precedentes, confundiendo, en materia de relaciones entre confesiones religiosas y Estado, el culo con las témporas. Pero no quiero perderme en los detalles decorativos de esta nota: Gregorio Peces Barba siempre me ha merecido el mayor de los respetos y le considero como una de esas mentes lúcidas capaz de decir, en el seno de un partido a veces excesivamente temoroso y otras secuestrado por un pragmatismo mal entendido, lo que muchos pensamos.
Un placer leer esta reflexión que ahonda en lo funesto que en ocasiones es ceder terreno con el ánimo de aplacar a las fieras (porque las fieras nunca se sacian), para acabar apuntando en la buena dirección. Creo que no veremos ese final. Todavía no. Pero llegará el día en que se recompense a los pacientes, y también, evidentemente, a aquellos que en vez de quejarse o admirarse ante la redondez de su ombligo, trabajan sin que nadie se entere.

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La laicidad, objetivo de la democracia en España

En el siglo XXI es un signo de la cultura política y jurídica pulsar, sobre todo desde partidos de izquierdas o de centro izquierda, el proceso de secularización, cuya última meta es la laicidad, entendida como una situación pacífica y generalmente aceptada por la sociedad.
La exigencia deriva de las líneas que van identificando y señalando las perspectivas de desarrollo de la modernidad y que arrancan de la ruptura de la unidad religiosa con la aparición en el siglo XVI de los protestantismos, con la secularización de la política desde Maquiavelo y de la moral desde Pufendorf y Tomasio en el siglo XVII. En la misma línea se desmonta por Hugo Grocio el Derecho Natural clásico, subordinado a la teología, al afirmar que existiría aunque Dios no existiera y que lo descubrimos por la razón aplicada a la naturaleza humana. Todos son caminos que nos conducen a un mundo moderno secularizado donde Dios todavía no es puesto en cuestión pero que queda como el relojero que ha construido el aparato del mundo, que funciona por sí mismo.
Solo la Iglesia católica se mantiene en la línea de la tradición que arranca de las concepciones aristotélico-tomistas del mundo y de la vida. El sólido mecanismo ético de la salvación que necesita de los dos pilares inseparables de la gracia que se produce por el sacrificio de Cristo en la Cruz y de la libertad, que necesita de las obras humanas, sigue siendo el suyo, pero es un dualismo que quiebra a partir del tránsito a la modernidad.
Las éticas modernas serán las del protestantismo y las del humanismo laico. Las primeras son éticas solo de la gracia y la segunda solo de la libertad. Por un capricho de la historia, ambas, tan alejadas teóricamente, coincidirán en la práctica en la fase del trabajo mundanal y en el fondo secularizado. Los protestantes se salvan porque están predestinados y los humanistas laicos prescinden progresivamente de la divinidad. Así ambos se proyectarán en la sociedad y en la realización de proyectos seculares y buscarán para ello una ética secularizadora, en la que podrán coincidir, sin necesidad del apoyo ni de Dios ni de las Iglesias. La ética individual, la que conduce a cada uno a la virtud, al bien, a la felicidad o a la salvación, sea religiosa o laica, queda al margen de la construcción social y de los fines de la política y del Derecho, puede tener una extensión social pero no es elemento relevante para la formación de los mecanismos de decisión que orientarán el desarrollo de las sociedades modernas.
Con esta perspectiva, las ideas de participación, de consentimiento, de derechos humanos, de Constitución y de Democracia, se situarán en las perspectivas de la secularización y de la laicidad e irán formando una ética propia que ya no es la privada, sino la ética de las instituciones de los procedimientos, de los valores, de los principios y de los derechos, la ética de los ciudadanos como tales, que bebe de esas tradiciones morales, protestantes y del humanismo laico, que arrastran tradiciones libertinas, ilustradas, positivistas, científicas, darwinistas y republicanas. La escuela y las instituciones públicas son el ámbito donde se desarrolla, desde el respeto a la libertad de conciencia, la supremacía de la razón. La III República francesa fue ámbito donde esa ideología se fraguó y cristalizó, con autores como Gambetta, Ferry, Barthou, Waldeck- Rousseau, entre otros.
Ese espíritu laico, es hoy el de Europa coexistiendo con una Iglesia católica que vuelve por sus fueros y por su prepotencia desde Juan Pablo II hasta el Papa actual.
España ha sido una de las grandes perjudicadas del clericalismo, y lo ha sufrido en sus carnes antes del franquismo, durante el franquismo y con la democracia, cuando todavía hay demasiada contemporización con los peores usos clericales. Hay muchos aspectos pendientes y el gobierno de Rodríguez Zapatero consiente demasiado pensando que es una buena fórmula ¡Craso error!. En cuanto se les presenta la ocasión, como en estas elecciones autonómicas, dicen que no se puede votar a partidos que apoyan el divorcio, el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Todavía hay tiempo y pido al PSOE y a su Gobierno que se decidan a tomar medidas que se sitúen claramente en la línea debida. Al menos dos medidas, derogación de los acuerdos con la Santa Sede y supresión de la enseñanza reglada de la religión deben ser tomadas. ¡Todavía se puede hacer!
No podemos ser tan ingenuos como para pensar que la inacción por nuestra parte va a ser respondida con la neutralidad y el juego limpio. Eso solo ocurrió con Juan XXIII y con Pablo VI. Después las cosas volvieron a su cauce tradicional y la deslealtad a las autoridades civiles volvió a ser la regla. Son partidarios de todo lo que representa Doña Esperanza y no se puede esperar nada. Cuanto más se les consiente y se les soporta, peor responden. Solo entienden del palo y de la separación de los campos. Un Estado libre y una Iglesia libre, cada uno en su ámbito y sin que puedan tener ningún ámbito exento, ni ningún privilegio. Pactar con ellos desde la buena fe es estar seguro de que se aprovecharán todo lo que puedan.

Gregorio Peces-Barba Martínez es fundador y exrector de la Universidad Carlos III de Madrid


domingo, abril 3

Masonería liberal en España: Una nueva ética, una nueva idea de progreso

Continuamos con el seguimiento a través de prensa de la iniciativa puesta en marcha por el Espacio Masónico de España. De nuevo, la fuente a la que acudimos es el diario El País. El texto está firmado por el periodista Rafael Fraguas.

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La Masonería liberal propone una ética dinámica para redefinir una nueva idea del progreso

Clausura en el Ateneo de la cumbre de expertos sobre la Nueva Ética Social del siglo XXI

La cumbre de expertas y expertos convocada por la Masonería laica en el Ateneo de Madrid con el Nueva Ética Social en el siglo XXI como objeto de debate fue clausurada a media tarde de hoy tras una conferencia matinal de Victoria Camps, que invocó la complementariedad de las ideas de la justicia preconizadas por el filósofo estadounidense John Rawls con las ideas sobre las apremiantes necesidades sociales explícitas en el Índice de Desarrollo Humano invocado por Amartya Sen, Premio Nobel de Economía en 1998. Por su parte, María Luz Sanz, maestra masona, disertó sobre la espiritualidad humanista y su compatibilidad con el proceder masónico.

En la sesión de la tarde, Carlos Berzosa, Rector magnífico de la Universidad Complutense, el doctor Luis Montes y el medioambientalista Pedro Costa Morata, protagonizaron un vivo debate sobre los retos de la economía, la bioética y la ecología, con críticas al comportamiento de algunas autoridades japonesas a propósito del reciente desastre nuclear registrado en la central de Fukushima. La velada concluyó con la lectura de un manifiesto elaborado por varias decenas de talleres masónicos de toda España. En él, frente a concepciones inmovilistas de la moral, los autores asumen una visión dinámica de la eticidad pública, inducida por los cambios operados en la sociedad de la Información y la Comunicación.

Tras definir la ética como "ciencia del comportamiento", el manifiesto encara el fenómeno de la posmodernidad desde una mirada crítica ya que, según establece, "aporta un ansia de exclusividad que confunde lo sustancial con lo aparente" para cristalizar en una "sociedad de la novedad, donde todo es efímero". Define luego tal confusión como una "nueva versión del fanatismo, que fructifica en la insolidaridad, en el desprecio por el equilibrio con el entorno medioambiental y en la explotación irracional de la Naturaleza por el hombre, justificada por un más que dudoso y nada ético progreso".

El texto ha sido redactado por talleres pertenecientes a la Federación del Derecho Humano, la Gran Logia Simbólica Española, el Gran Oriente Francés y la Gran Logia Femenina de España, entidades que componen el Espacio Masónico de España, que se identifica con la Masonería autodefinida como liberal, adogmática o laica.

El documento, leído en la clausura vespertina de la reunión, se refería asimismo a que "la explotación se ha vuelto más brutal (...) el consumismo ha adquirido el papel de nueva religión (...) y los avances científicos, si bien de un lado, facilitan la vida, paradójicamente, contribuyen a incrementar las diferencias sociales". Según el razonamiento incluido en el manifiesto, esas mismas "diferencias sociales hacen a las nuevas mayorías cada vez más dependientes de las oligarquías dominantes (...) que han adquirido un nivel global de poder que aleja cada vez más la posibilidad de controlarlas", mientras que "la manipulación informativa" -remarca el documento- "produce una sociedad cada vez más sumisa y acrítica". Resultados de la concepción posmodernista y globalizada del mundo son, para la Masonería liberal y laica, "la precariedad, la incertidumbre y la desaparición de referentes éticos".

Como propuesta, los promotores del manifiesto consideran obligada a "una redefinición de la manera de ser en el mundo y el establecimiento de nuevos códigos" éticos. Preconizan una eticidad encaminada a construir estructuras sociales basadas en el Desarrollo Sostenible, con una distribución equitativa de los recursos, donde se frene la compulsión consumista occidental -"muchas veces asentada en la explotación de seres humanos y de recurso de otros continentes", precisa el documento- y su "sustitución por un consumo racional responsable".

Como metodología para lograr estos propósitos los autores del comunicado masónico promueven "una educación integral que recobre la capacidad crítica (...); la recuperación del poder por el individuo en la democracias (...); y la refundaciòn de la idea del progreso de la Humanidad guiada por la razón y la tolerancia". El texto culmina con un alegato a favor de la "laicidad y la absoluta libertad de conciencia. Para afrontar los nuevos retos", agrega el manifiesto masónico, "bastan las viejas herramientas, los principios del Humanismo, los que deben alumbrar nuestro caminar por el tiempo y que no son otros que la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad", concluye el escrito.

sábado, abril 2

El Espacio Masónico de España en el diario El País

Cumbre en Madrid de expertos convocados por la Masonería liberal

Victoria Camps, Carlos Berzosa, el doctor Luis Montes y Pedro Costa discuten en el Ateneo los desafíos éticos del siglo XXI

Fuente: Diario EL PAIS (sábado día 2 de abril de 2011)

En la imagen: Paloma Martínez Lasierra

El Ateneo de Madrid será este sábado 2 de abril escenario del evento Nueva ética social en el siglo XXI, que reúne a expertos convocados por cuatro grandes obediencias masónicas autodenominadas liberales y adogmáticas. Victoria Camps, catedrática y presidenta del Comité de Bioética de España; Carlos Berzosa, Rector Magnífico de la Universidad Complutense; el doctor Luis Montes, presidente de la Asociación Derecho a Morir Dignamente y Pedro Costa Morata, Premio Nacional de Medio Ambiente, son algunas de las personalidades convocadas por la Federación Española del Derecho Humano, obediencia organizadora del acto por encargo del Espacio Masónico de España en su segunda edición. El acto culminará con la lectura de un manifiesto, elaborado conjuntamente por numerosos talleres masónicos de toda España, que reafirma los valores humanísticos y la benevolencia como guías para desenvolverse en un mundo de profundas turbulencias, con el propósito de refundar la idea de Progreso de la Humanidad".

En conferencia de prensa, Jordi Farrerons, Serenísimo Gran Maestre de la Gran logia Simbólica de España, destacó este sábado la necesidad de dialogar sobre la eticidad y el laicismo en un mundo que afronta cambios de intensidad y aceleración inusitadas, según resaltó Ana María Lorente, Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de España. Por su parte, Alain Fumaz, del Gran Oriente de Francia, remarcó que "la lucha por la laicidad es la mejor garantía para el respeto a las religiones y su mantenimiento en la esfera de la privacidad".

En conversación con este diario, Paloma Martínez Lasierra, responsable de la convocatoria como Presidenta de la Federación Española del Derecho Humano, destacó que "laicidad no es igual a anticlericalismo, sino que supone un respeto máximo hacia las confesiones, cuya moral debe formar parte de la vida privada de los individuos, mientras la ética civil y laica ha de ocupar la esfera de la vida pública".

¿Considera posible el diálogo entre la moral inducida desde las religiones y la ética derivada del discurso masónico? "¿Por qué no?", responde. "La laicidad supone un desarrollo del espíritu en busca de la bondad, sin necesidad de dioses misericordiosos ni de seres humanos pecadores".

A propósito de la exclusión de las mujeres de las esferas de responsabilidad en las grandes religiones e, incluso, en algunas obediencias masónicas autodenominadas ortodoxas, Paloma Martínez Lasierra señala: "Estamos en condiciones de superar la exclusión. Y mire que le hablo de una obediencia masónica como la mía, que es mixta desde su fundación por María de Lesmes en 1883. Y agrega con una sonrisa: "Parangonando al cofundador George Martin ¿cómo vamos a trabajar por la Humanidad prescindiendo de la mitad de la Humanidad?". Reconoce no obstante que en este proceso se avanza "poco a poco" y recuerda que "una mujer, en España, hasta 1975, no podía disponer de su cuenta corriente sin el permiso marital".

A la pregunta de si son compatibles la laicidad que la masonería proclama y la espiritualidad, Martínez Lasierra responde que "la espiritualidad no es patrimonio de las religiones, es más bien indisociable del pensamiento, pensamiento que los masones desplegamos en busca del desarrollo intelectual y moral. Por ello, cuanto más desarrollemos el pensamiento más cerca estaremos de la eticidad y de la espiritualidad. Asimismo", precisa "hay que tener presente que no todo el mundo es religioso, si bien cada cual puede acceder al mundo del espíritu".

"Nuestra arma de trabajo es el desarrollo intelectual"

Respecto al desastre nuclear en Japón o los acontecimientos políticos en el Norte de África, Paloma Martínez Lasierra subraya que "la masonería no tiene fórmulas de contenido político para encarar estos procesos", si bien recalca: "La lucha por la democracia siempre fue meta de la masonería y el humanitarismo, que mi obediencia siempre ha proclamado, puede contribuir a paliar el sufrimiento de los afectados". Más adelante añade: "Nuestras armas de trabajo no son las decisiones políticas, sino el desarrollo intelectual personal de cada uno para crear conciencia y reflexión en el ámbito social público. Si los políticos atendieran más a sus sociedades, acertarían más en sus decisiones". En todo ello sitúa la importancia del debate que este domingo se celebrará en el Ateneo.

¿Resulta posible medir los procesos éticos? Para la Presidenta de la Federación del Derecho Humano, "hay indicadores de grados de sostenibilidad y desarrollo, como los surgidos de cumbres mundiales como la de Río, en 1992 o la de Kioto". ¿Son los países más ricos aquellos en los que gente es más feliz? "Recientemente, se ha destacado que la felicidad suele darse en las gentes que trabajan para los demás" ¿Trabaja la masonería para los demás o para sí misma? "Trabaja para el progreso de todos. El lema masónico libertad, igualdad y fraternidad sigue expresando el ideal masónico". Y respecto de los grandes retos que la masonería se plantea de cara al siglo XXI en España, Paloma Martínez Lasierra sentencia: "El principal reto es el de afianzar la masonería y hacer que en este país sea algo normal, un hecho inserto en la sociedad participando en ella como una asociación civil y que seamos contemplados como tales".

"Somos personas normales, nada temibles"

¿Qué aconsejaría a una persona que baraje integrarse en una organización masónica? "Que no acuda con todo sabido y todo leído, porque hay muchas publicaciones que no dicen cosas atinadas sobre la Masonería y la gente puede así caer en un gran barullo. La Masonería, más que una ciencia, es una vivencia profunda, y los masones somos gentes que buscamos en libertad un conocimiento que nos acerque al espíritu. Somos personas normales, para nada temibles, respetuosas con creyentes y no creyentes, involucradas en desarrollarnos personalmente para apoyar el progreso social; empleamos métodos rituales y simbólicos que nos diferencian de otros grupos y asociaciones aunque podamos perseguir objetivos semejantes". ¿Son realmente eficaces los símbolos en un mundo cargado de imágenes como en el que ahora vivimos? ¿Y los ritos? "El hombre es un ser simbólico, detrás de cada imagen hay símbolos que todos reconocemos emocionalmente, como las figuras geométricas o los colores", responde. "A nosotros nos ayudan y con ellos aprendemos a reflexionar interiormente. También el ritual es humano, muchos actos de nuestras vidas están sancionados por ritos. Los ritos nos permiten abstraernos, nos sirven para alejar el ruido, las distracciones y la negatividad del agobio cotidiano fuera de los talleres masónicos donde trabajamos, para que así cada cual dé a los demás lo mejor de sí mismo".

Espacio Masónico Español: Una nueva ética social para el siglo XXI

Coincidiendo con el día en que el Espacio Masónico de España celebra la Jornada a la que nos referíamos hace casi un mes, publico el extracto de la circular remitida en su momento a prensa para enmarcar el vídeo que se reproduce a continuación, correspondiente a la comparecencia celebrada en la mañana de ayer en el Ateneo de Madrid por los representantes de las cuatro entidades masónicas que integran el E.M.E., y que ha sido obtenido una vez más gracias a la encomiable labor de difusión realizada por El Masón Aprendiz.

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Fuente del vídeo: sitio de Ágora en la plataforma Vimeo

El Espacio Masónico de España (Eme) reúne a cuatro Obediencias masónicas adogmáticas que operan en el Estado español para reflexionar sobre temas de relevancia social y fomentar la concienciación y su debate en nuestra sociedad. Las Obediencias masónicas asociadas, todas pertenecientes a lo que se conoce como masonería liberal, figurando entre sus objetivos el fomento de la laicidad y el estudio, la reflexión y el debate sobre temas sociales de actualidad, son:

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La Gran Logia Femenina de España
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La Gran Logia Simbólica Española
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La Federación Española de la Orden Masónica Mixta Internacional “Le Droit Humain” El Derecho Humano
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El Gran Oriente de Francia

Como parte de sus actividades conjuntas, nos es grato informar de los siguientes actos:

1. El día 2 de abril, sábado, se celebrará en el Ateneo de Madrid una jornada de debate que bajo el título de “Nueva ética social en el sglo XXI reunirá a una serie de importantes expertos vinculados al tema desde diferentes campos del conocimiento, según el programa que se adjunta. El objetivo es reflexionar sobre el significado y el impacto de los rápidos cambios ocurridos últimamente en todos los ámbitos de la vida, puesto que los valores éticos que hemos heredado no resultan suficientes para este nuevo siglo en el que están surgiendo cuestiones para las que no se tienen respuesta.

2. El día 1 de abril, viernes, a las doce de la mañana se celebrará en la sala “La Cacharrería” del Ateneo de Madrid, en la calle Prado, 21, una rueda de prensa de presentación de la jornada, a la que acudirán representantes de las cuatro Obediencias masónicas que conforman el EME al máximo nivel.