sábado, julio 30

A enemigo que huye...

... Puente de plata. Es lo que han debido pensar todos los "ofendidos" que han bramado estos días por la retirada de una fotografía, la que reproducimos en esta nota, y en la que puede verse al actor Asier Etxeandía caracterizado a imagen del Cristo de Velázquez para interpretar un papel en la obra de teatro "Infierno", de Tomaz Pandur. La dirección del Festival de Teatro de Mérida, asumida por las conocidas actrices Blanca Portillo y Chusa Martín, ha cedido finalmente a las presiones recibidas para retirar la imagen, que formaba parte de un conjunto de obras del fotógrafo Sergio Parra, expuestas bajo el título "Camerinos".
También desde la dirección del certamen se ha manifestado que 'en el ánimo del Festival jamás ha estado ni estará la intención de ofender, insultar ni vulnerar los derechos individuales o colectivos de nadie'. Nada se dice sin embargo de aquellos que están siempre dispuestos a sentirse ofendidos y vejados en sus derechos, individuales y colectivos, y que a costa de tal victimismo se llevan por delante los derechos de los demás, ya sea el pacífico disfrute de una exposición, una obra de teatro o la libertad de conciencia y expresión mismas. Otra consecuencia más de la tan cacareada "aconfesionalidad" de este Estado nuestro.
Europa Laica acaba de publicar un comunicado de apoyo a Blanca Portillo al que no soy capaz de adherirme porque la realidad es que, pasado el puente de plata que nos han tendido, el escenario emeritense comienzan a ocuparlo la peligrosa alianza que preparan dinero y sotanas. Ya no se verá otra "Antígona de Mérida", para evitar hablar de "eso" tan desagradable que "no le interesa a nadie": La Guerra Civil. Y ya no se verá más a Asier Etxeandía, que con su pose, maquillaje y retrato, ha provocado semejante ofensa al credo privado de unos pocos entre los que, casualmente, se encontraban algunos de los patrocinadores del espectáculo.
Víctor Casco, Diputado por Izquierda Unida en la Junta Extremeña, ha hecho pública su "indignación" -a buenas horas, mangas verdes- y está dispuesto a llevar el asunto a la asamblea autonómica para obligar a comparecer a la Consejera de Cultura de aquella Comunidad, Trinidad Nogales, para que dé una explicación, pues considera que "el fanatismo, la incultura, la ignorancia y el miedo se han impuesto". Lamenta también este Diputado, algo en lo que coincido con él: Que la dirección del Teatro de Mérida haya caído en la trampa de la autocensura... Pero, dicho lo anterior ¿Gracias a quién Trinidad Nogales, que no ha tenido empacho en sostener públicamente que la libertad de expresión es "cosa de dos", rige los "destinos culturales" de los extremeños? De lo que se come se cría, señor Diputado.

jueves, julio 28

Comunicado del Espacio Masónico de España

El Espacio Masónico de España (EME) condena enérgicamente la masacre cometida el pasado viernes en el centro de Oslo y la isla de Utoya tras un doble atentado que, de manera brutal e injusta, acabó con la vida de casi un centenar de personas. Ciudadanos noruegos que involuntariamente han pasado a convertirse en víctimas homenajeadas de la mayor masacre que ha conocido Noruega desde la Segunda Guerra mundial por motivos xenófobos y racistas.

Asimismo, todos y cada uno de los Hermanos y Hermanas que conforman el Espacio Masónico de España expresan públicamente su apoyo y solidaridad incondicional a las familias de las víctimas y a todo el pueblo noruego en estos difíciles momentos de dolor y angustia.

Consternados ante tales hechos y ante determinadas informaciones relativas a que el autor material de los hechos pudiera ser, o hubiera sido masón, como institución destacamos que la francmasonería basa sus principios en el respeto hacia los demás y hacia uno mismo, es esencialmente filantrópica y de valores progresistas. Por tanto se manifiesta y es de por sí totalmente contraria a cualquier forma de discriminación, ya sea por razones de raza, sexo, religión u otras, así como a cualquier forma de violencia, compartiendo la divisa universal de libertad, igualdad y fraternidad.

Bajo esta premisa consideramos oportuno hacer un llamamiento sobre las motivaciones derivadas de tales acciones, pues ponen de manifiesto una vez más la urgente necesidad que existe a nivel global de ejercer, con responsabilidad política y social, el fomento de opiniones y discursos relacionados con la diversidad cultural y religiosa en nuestra sociedad.

Las civilizaciones y las culturas no son más que el reflejo de la gran riqueza y legado de la humanidad. Se solapan, interactúan y evolucionan en relación las unas con las otras, donde el intercambio constructivo ha dado lugar a una coexistencia pacífica.

27 de julio de 2011

Gran Logia Simbólica Española
Gran Logia Femenina de España
Federación Española de la Orden Masónica Mixta Internacional El Derecho Humano
Gran Oriente de Francia

viernes, julio 22

La mixtidad en Marianne2


Una publicación francesa, Marianne2, ha sacado recientemente a la luz un artículo cuya traducción he
considerado interesante. No tanto porque esté de acuerdo con el contenido como por la información que puede facilitar y las ideas que aporta. A raíz de este texto, alguien que merece todo mi aprecio afirmaba hace apenas nada que él estaba a favor de la mixtidad "en" el Gran Oriente, y no "del" Gran Oriente, opinión que comprendo habida cuenta de cuál es la historia y cuál la realidad. Otra cosa es que se analice el texto "legal" que nos sostiene y los pasos dados hasta la fecha: No hay lugar a dudas. El artículo contracto se impone sin remisión y, al menos sobre el papel, no cabe libertad de opción alguna: el género no puede ser tenido en cuenta por una Logia, al igual que otros factores diferenciales humanos, para atribuir o denegar la cualidad de miembro. Otra cosa diferente es la gestión de lo cotidiano en el seno de los Talleres y que se opte por el lento e ineluctable asentamiento de "lo mixto". Como siempre, ver veremos.
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Por la mixtidad del Gran Oriente

En 2010, el Gran Oriente de Francia optó por dejar a cada Logia la libertad de decidir si admitía o no mujeres. Sin embargo, según Elie Arié - francmasón -, no hay ningú motivo para que un movimiento que se dice universalista continúe excluyendo a la mitad de la humanidad.

Una vez más, el Convento del Gran Oriente de Francia que se celebrará en septiembre, verá enfrentarse a los partidarios y adversarios de la mixtidad, dilema que ya creíamos resuelto; me parece útil exponer aquí mi posición (que sólo me obliga a mí) respecto a este debate, habida cuenta de que perteneciendo el "secreto masónico" a una época ya pasada y no teniendo otro efecto que mantener vivos los rumores y delirios sobre todo eso que se "intentaría esconcer" (y sobre los que los medios informativos se explayarán ampliamente...), esperando que otros Francmasones vendrán, a este mismo espacio, a contradecirme -y eso a pesar de que a día de hoy todavía no he escuchado un sólo argumento válido contra esta mixtidad a la que algunos se oponen sin embargo tan enérgicamente.
El Convento 2010 del Gran Oriente de Francia consideró, en buena lógica, que ningún texto, ni en su Constitución ni en su Reglamento General, había indicado que se trataba de una obediencia exclusivamente masculina; si no había mujeres en Masonería más que en las "logias de adopción" colocadas bajo la autoridad de los hombres, esto era porque se trataba de una época en la que no había mujeres en ningún sitio: ni en política (ni siquiera tenían derecho a voto), ni en el mundo de los negocios, ni en el de la guerra, ni entre los grandes pensadores y filósofos de la Ilustración; la Francmasonería era, de forma espontánea, el reflejo de la sociedad de la época; exactamente sucedió lo mismo con los judíos, que tampoco había en Masonería, porque éstos, al igual que las mujeres, carecían de derechos ciudadanos con anterioridad a la Revolución francesa, lo cual no les podía impedir participar en un movimiento que quería cambiar la sociedad, sin necesidad de que ningún reglamento masónico tuviera que precisar algo que "caía de cajón".
Por la misma razón la Francmasonería debe, en la sociedad actual, ser mixta con toda naturalidad, sin necesidad de que haya que precisar tal cosa; una logia que pertenece a un movimiento que se dice universalista y que decidiera, en pleno siglo XXI, excluir a la mitad de la humanidad, tendría un serio problema de credibilidad (el mismo que el de aquel sufragio que se decía "universal") y contribuiría con semejante actitud a acentuar la imagen de antigualla que la propia Francmasonería da a menudo de sí misma.
Sin embargo, curiosamente, tras haber superado este tabú de la mixtidad sobre el que nunca nada figuró en sus textos, el Gran Oriente ha optado en la actualidad por dejar a cada Logia libre de decidir si acepta mujeres o no. Volveremos sobre este punto.
Es muy probable que la llegada de mujeres a una Logia masónica pueda comportar "cambios"; y si esa logia desea ser exclusivamente masculina, se hace igualmente necesario en qué medida tales cambios podrían serle nefastos, algo que sería muy fácil de hacer por simple obsrvación de lo que sucede en otras obediencias ya desde hace tiempo mixtas (véase Derecho Humano, Gran Logia Mixta de Francia): No nos estamos enfrentando a lo desconocido.
Es muy probable que también la decisión bastante tardía de admitir judíos en el Gran Oriente (algo que ningún reglamento prohibía explícitamente), haya podido comportar cambios, aunque éstos nunca hayan sido objeto de análisis; felizmente para la Masonería, los Hermanos que en aquel momento (numerosos, por cierto) defendieron la idea de "que todo se quede como estaba" terminaron, tras varios y movidos debates, por quedar en minoría. Hubo una época en la que la Masonería no tenía miedo, por principio, a todo cambio -época que resulta ser como por azar aquella en la que la Masonería ejerció una influencia sobre la evolución de la sociedad francesa que perdió ya hace tiempo-.
Queda preguntarse si la perturbación que implica todo cambio debe ser el criterio determinante de toda decisión en Masonería; si el confort personal deber ser preservado de manera prioritaria, o si se puede aceptar ponerlo en solfa durante el tiempo necesario para que llegue a adaptarse al progreso social y filosófico; si la Masonería es ante todo un club británico de "gentlemen" que adoran encontrarse para dormitar juntos, o si por el contrario tiene ambiciones más elevadas por las que hay que consentir soportar esas perturbaciones personales temporales (ha habido épocas en las que se arriesgaba la vida y libertad propias por ser Francmasón, y hay países en los que éste sigue siendo el caso).
La Francmasonería aspira a mejorar y cambiar la sociedad, esta es su razón de ser; pero, al contrario que los partidos políticos, a las religiones, o a las distintas asociaciones que tienen el miso fin (sindicatos, etc.), considera que no cabe mejora (vale decir cambio) social si previamente no hay una mejora de uno mismo. Ahí es donde precisamente radica su originalidad y su especificidad. Por esta razón acepta personas de todo origen, pertenecientes a todo partido democrático, a toda religión, a todo sindicato, o no pertenecientes a nada de esto, con la única condición de que compartan la idea de realizar ese trabajo de transformación sobre sí mismas.
Este trabajo que implica cuestionarse de forma permanente no tiene nada de evidente ni de natural, y se va haciendo más y más difícil a medida que uno envejece, a medida que uno se va haciendo más rígido, más "esclerótico", y cuando se halla en la permanencia de las costumbres propias un mecanismo de defensa ante la angustia de la muerte. Sin embargo es precisamente la "permanencia de las costumbres" la que se convierte en una primera etapa hacia la muerte cuando la tomamos como un fin en sí misma. ¡Felices (y siempre vivos) los Francmasones de los primeros tiempos! pues no tenían todavía costumbres que preservar.
Nada hay más radicalmente opuesto a la vivencia masónica que sostener eso de "todo tiene que quedar como estaba, es una razón necesaria y suficiente para no cambiar nada". Porque qué diríamos si el Gran Oriente dejara, aun hoy, a cada Logia libre de admitir, o no, judíos, negros, etc., bajo el pobre pretexto de decir "hay otros que los aceptan, ¿por qué tienen que venir a nuestra casa?" Sin embargo, curiosamente, esta fragmentación de la humanidad en dos categorías, hombres o mujeres, que el Gran Oriente ha ignorado siempre tanto en su Constitución como en su Reglamento General, se deja en nuestros días a la libertad de apreciación de cada Logia, algo que está en franca contradicción con la concepción francesa y anticomunitarista de la laicidad, que rechaza separar a los seres humanos en función de categorías y a la que, además, el Gran Oriente de Francia pretende "otorgar una importancia fundamental"; llega el tiempo de poner fin a esta anomalía que no se justifica para algunos sino a título provisional, para dejar a los Francmasones más conservadores el tiempo de habituarse progresivamente a los cambios que surgen en nuestra sociedad desde hace ya más de medio siglo: ¿Y si les damos un poco de confianza y nos ahorramos algunas etapas? ¿Y si partimos del principio de que todos pueden comprender que en la frase del Francmasón Antoine de Saint-Exupéry que leen cada vez que entran en la sede del Gran Oriente, en París ("Si difieres de mí, Hermano, muy lejos de herirme, me enriqueces"), la palabra "Hermano" también hace referencia a las "Hermanas", de la misma forma que la expresión "Derechos del Hombre" concierne también a las mujeres? Los Francmasones han de apostar siempre por la inteligencia... Inclusive por la propia.

lunes, julio 18

18 de julio: Recuerdos de una guerra



Mirando hacia atrás, la primera memoria que guardo de la guerra la encuentro en mi familia materna. Con mi abuela aprendí a cantar la Internacional. Recuerdo que íbamos en el coche por una carretera polvorienta de Castilla. Allí me llevaban “a secar”, como buen asturiano, para prevenir los catarros del año siguiente. Camino de León, los dos, sentados detrás de mi padre y mi madre, íbamos desgranando las estrofas “Arriba los pobres del mundo…” Benigna, mi bisabuela, me enseñó otra letra: “Somos la joven guardia, que va forjando el porvenir…” Ella era la que me contaba, de vez en cuando, episodios aislados de la historia familiar: A su suegra la mataron los soldados en la casa de La Teyera, en Langreo, porque se resistió a entregar la bandera del sindicato minero. La pobre mujer era analfabeta y no sabía ni cómo era la dichosa bandera. Cuando la tiraron al suelo le dieron patadas hasta que la reventaron. Mi bisabuela fue la única que tuvo el valor de entrar en la casa a socorrerla. Cuando llegó ya la encontró muerta en el suelo. Me decía que lo que no podía olvidar era el charco de sangre y el olor a mierda. Luego supe que aquello sucedió con la ocupación del pueblo tras la Revolución de Octubre, en 1934.
Del 18 de julio de 1936, sábado, mi abuela recuerda a su padre llegando a casa. Habían ido a buscarle a la huerta. Un vecino había comenzado a gritarle: “Gil, estalló la guerra”. Mi bisabuelo murió de silicosis en el año 1981. De él recuerdo muchas cosas. Su extraordinaria paciencia. Su bondad. Y recuerdo que en una ocasión, un día de Reyes, subí a recoger el billete de mil pesetas que él y mi abuela me daban. Llevaba conmigo mis juguetes nuevos preferidos, que luego sacaba a la calle para entretenerme. Mis padres había atendido todas las peticiones recogidas en la carta, y entre ellas estaba un "geyperman" uniformado, con pistola al cinto, y con una BMW con sidecar que llevaba montada una ametralladora. No se me olvidará la cara de asco de mi bisabuelo cuando vio aquello. Ni la zozobra de mi madre cuando se dio cuenta del detalle y me despachó a toda velocidad para que saliera a la calle y mi pobre bisabuelo perdiera aquello de vista. Luego pregunté. Y mi madre me contó: “Es que “güelito” hizo la guerra. Le mataron a la madre. Y a varios hermanos. Y estuvo preso. Las guerras no son como en las películas”. Con los años he sabido que sí, que mi bisabuelo había hecho la guerra y la había perdido. Que estuvo cargando burros con dinamita que lanzaban con la mecha encendida contra las posiciones enemigas. Que en una retirada, vencido y harto, tiró el fusil a un río y se fue a casa. Que allí vio como ocupaban el pueblo los moros y como él tenía que salir de casa. Paciente, muerto de miedo, hasta aceptaba el te que le ofrecían y veía horrorizado que los ocupantes encendían el fuego en el suelo de la cocina porque no sabían lo que era una cocina de carbón. A Gil lo deportaron a varios campos de trabajo. Sé que estuvo en Figueras; también en Soria y en Peñaranda de Bracamonte, donde uno de sus cuidadores se dedicaba a mortificarle contándole día a día los detalles del avance alemán en los frentes de Europa. Un día le dijo “Gil, ya estamos en Stalingrado"...
Mientras mi bisabuelo sufría los rigores del cautiverio, Benigna soportaba la ocupación de La Teyera. Mi abuela habla del pánico que sentía cuando veía a los moros y que habían pintado en una tapia “Tercer Tabor de Regulares”. Y me ha recordado todavía no hace mucho cómo torturaron a su madre porque la acusaban de dar cobijo a “fugaos”, que es como llamaban al maquis en Asturias. Ella era una niña. Estaba escondida detrás de la puerta mientras el militar al mando, Constantino “El Puro”, golpeaba a mi bisabuela. Parece ser que la puerta chirrió. Mi abuela bajó rodando por las escaleras y cuando pudo entrar de nuevo en la casa encontró a su madre completamente “negra”, amoratada por los golpes. No la mataron porque, según dijo “El Puro”, no valía la bala que tenían que gastar. Constantino “El Puro”, que había ido a parar a una zona de enorme actividad guerrillera, apareció tiempo después agonizante en una "tená" (un pajar). Estaba comiendo un pedazo de pan con chorizo cuando alguien le pegó un tiro en la garganta. Benigna soportó estoicamente los registros en su casa; los robos de "los fugaos" de las patatas y castañas; las "incautaciones" de la Guardia Civil, que en una ocasión, ya con mi bisabuelo en casa, se llevó un bote lleno de "pesetas" de plata y las botas para trabajar en la mina. Benigna, toda valor, las recuperó: Si su marido no podía picar carbón nadie comería en casa.
Mi abuela también fue la primera que me habló del pan negro y de la cartilla de racionamiento. Era -y sigue siendo- el alma emprendedora de la familia. La casa de La Teyera se encontraba justo sobre la línea que demarca dos municipios, Mieres y Langreo. Mi abuela se hizo con dos cartillas. Utilizaba una en Sama de Langreo y la otra cuando bajaba a Mieres. Aceleraba el paso al pasar cerca de los moros o de su cuartel. Recuerda el uniforme con gran precisión: el turbante, que desenroscaban para matar, uno a uno, todos los piojos que allí anidaban. El calzón ancho, que casi arrastraba por el suelo. La cinta que les recubría las pantorrillas. El fusil. La suciedad. El lenguaje incomprensible que todavía hoy imita. Los correajes. La tez oscura. La mirada. Las risas cuando ella pasaba. El terror cuando paraban a alguien y le pedían la “papela con cara”… Mi abuela dice que nunca olvidará un desfile en Mieres. No recuerda quién desfilaba pero sí que todo el mundo miraba y levantaba el brazo. Recibió una patada en el culo. Dice que todavía le duele: “¿Qué pasa? ¿No sabes saludar?”.
No quería dedicarle hoy a la efemérides del 75 aniversario del comienzo de la Guerra Civil ninguna proclama resonante. Con el tiempo creo que he dejado de ser rehén –aunque no del todo- de aquella historia que pesó en mi casa como la enorme tragedia que fue. Con ese peso, el de la derrota de mis abuelos, crecí. Quizá sin saberlo mis padres; quizá sin ser conscientes todos aquellos que tanto amor me dieron y que ya no están. Pero con su palabra, con sus relatos, fueron dejando en mi ánimo un sentimiento dolorido del que todavía hoy me cuesta librarme. Si un día llega el día, tengo la certeza de que no haré lo mismo; tengo la voluntad de que en mi casa no vuelva a entrar la guerra sin uso de razón; y más me pesará en el ánimo mirar al futuro y dar días felices a quien haya de ser un buen ciudadano o ciudadana. Quién sabe.

sábado, julio 9

Derecho Humano en Francia: Las Hermanas pueden beneficiarse de la doble afiliación en el GODF


Hasta la fecha el proceso aperturista seguido a partir del 2 de septiembre último, fecha en que el Convento del Gran Oriente celebrado Vichy decidió qué interpretación darle a un determinado artículo de su Reglamento interno relacionado con la incorporación de nuevos miembros a la Obediencia, se ha venido desarrollando con bastante sosiego. Felizmente nadie se ha muerto a causa de la libre incorporación de las mujeres a la entidad y las cosas han cambiado para bien. Cierto es que tras casi trescientos años de estructura "monogénero" de facto todavía nos queda por vivir algún sobresalto, pero -al menos hasta la fecha- todo apunta a que cada día el sol seguirá alumbrando por el mismo sitio. Ver, veremos.
Si hoy traigo al blog de nuevo el tema no es ni por prepararme para la zozobra de la cercana Asamblea -que de una vez más tendrá lugar en Vichy-, ni por dar respuesta a las últimas barbaridades que he tenido que leer -valoro extraordinariamente mi tiempo-. La razón fundamental es apuntar uno de esos hechos que pertenece al género de acontecimientos inevitables pero respecto a los que se ignora el "cuándo" acabarán ocupando la escena.
Jacques Samouélian, Presidente del Consejo Nacional de la Federación Francesa de la Orden Masónica Mixta Internacional "Le Droit Humain", siempre manifestó una exquisita prudencia a la hora de valorar la situación particular del Gran Oriente de Francia. Especialmente a partir de la ya citada decisión del 2 de septiembre. En alguna ocasión se ha mostrado a favor de la existencia de un panorama plural en el ámbito masónico, donde obediencias mixtas pudieran convivir sin mayor dificultad con otras masculinas o femeninas: "...Es necesario que los profanos sigan teniendo la posibilidad de optar entre diferentes formas de ser francmasón o francmasona. Si el Derecho Humano es históricamente la obediencia de la mixtidad, es bueno que otras obediencias sigan manteniendo el sistema monogenérico. No debe existir, en masonería, un pensamiento único y es necesario, por contra, que cada obediencia guarde su especificidad. La uniformidad equivaldría a la muerte de la masonería..."
Otros miembros de Derecho Humano tuvieron posiciones aun más contundentes sobre esta cuestión: Así nada menos que el reconocido sociólogo y profesor de la Universidad Libre de Bruselas, Marcel Bolle de Bal, se mostraba a favor de la "feminización" de entidades como el Rotary Club, pero no del Gran Oriente de Bélgica ni del de Francia pues, a su juicio, tal situación conduciría a un proceso de decadencia de obediencias como la suya y, finalmente, a su desaparición.
En nuestro país ha habido episodios aislados francamente desafortunados que, en sentido contrario a lo que hemos podido escuchar en Francia o en Bélgica, siempre han sido muy críticos con el proceso seguido por el Gran Oriente (la nefasta dinámica de la competencia), llegando criticar en un primer momento la "discriminación" para luego calificar el paso dado en septiembre como una mixtidad "a medias". Entiendo no obstante que en general la reacción también ha estado marcada por la prudencia, la sensatez y el respeto, aunque quienes me leen habitualmente saben el punto exacto en el que chirrían los goznes y la causa de la estridencia.
En Francia, históricamente, Derecho Humano y Gran Oriente de Francia -junto a otras obdiencias liberales- han ido de la mano a menudo. Comunicados conjuntos, intervenciones públicas, reuniones de trabajo a nivel de la Unión Europea... Son muchos los actos que ponen de manifiesto lo que en general es una buena relación; entre ellos la existencia de acuerdos de reconocimiento y de doble afiliación que permitían, en la época anterior a Vichy 2010, que los hombres miembros de DH pudieran también afiliarse al Gran Oriente y viceversa, consintiendo DH en que "sus" mujeres no tuvieran el mismo tratamiento, habida cuenta de que en su momento se defendía -y así se entendió siempre- que no existían agravios comparativos sino "pluralidad obediencial": mixta, masculina y femenina.
Por lo que me cuentan, las cosas en este sentido han cambiado radicalmente el día 17 de junio último: El Consejo Nacional de la Federación Francesa del Derecho Humano ha decidido levantar unilateralmente, casi un año después del cambio histórico experimentado en el seno del Gran Oriente de Francia, toda restricción de género a la doble afiliación con respecto a esta última organización.
Personalmente estoy convencido de que quienes siguen la línea argumental de Bolle de Bal se equivocan. Cada organización tiene su historia, su identidad, sus peculiares formas y maneras de actuar, y quien llama a las puertas de una Logia, hombre o mujer, ha de tener toda la libertad y posibilidad de elegir qué camino quiere tomar. Creer que la incorporacion de la mujer a los trabajos de una Logia es tan esencial hasta el punto de determinar la pervivencia de toda una Obediencia implica, aparte de tener mucho miedo al futuro, una escasa confianza en lo que la propia estructura de la que se forma parte puede ofrecer a quien acude a ella.
No quiero ahora extenderme por prudencia y reflejar el sentimiento que me inspira la decisión que comento. Tiempo habrá para ello. Pero lo cierto es que durante este año he visto que, a nivel judicial (pues hubo quien finalmente recurrió a los juzgados) quienes están en contra de lo que desde aquí siempre hemos defendido, han confundido las consecuencias de una decisión basada en la forma -dictada por el Tribunal de Grande Instance de Paris-, con las de una decisión de fondo, llegando a mostrar "su satisfacción" a pesar de cargar con las costas procesales de un pleito perdido. Incluso, de las resoluciones internas que han ido recayendo, se han pretendido también extraer conclusiones precipitadas. Y a nivel doméstico he podido encontrar variadas descalificaciones que todo lo dicen de quien las formula, confirmando una vez más que se desconocen hasta los más gruesos detalles que afectaron a la gestación de este proceso, su desarrollo posterior, o lo que está sucediendo en Francia en el seno de las pequeñas obediencias cuya única razón de existencia ha sido, precisamente, la estructura monogénero que el Gran Oriente ha mantenido. Diremos pues y únicamente para rematar este apunte que, habida cuenta del panorama que se contempla, la noticia es positiva. Muy buena. Y lo es porque, con independencia de que nadie puede adivinar el futuro, por lo pronto representa un paso más, tranquilo, discreto, silencioso, cargado de respeto, que confirma la rectitud del camino emprendido hace un año.

*La fotografía que ilustra este texto ha sido realizada por el autor del blog.

viernes, julio 8

Olivia Chaumont en "Pido la palabra"

Agradecido a Iván Herrera Michel por su trabajo y por compartirlo, reproduzco seguidamente la entrevista que le ha realizado a Olivia Chaumont y que publicó en su blog "Pido la palabra" hace una semana, concretamente el pasado día 30 de junio. Entiendo que el documento tiene un gran valor desde dos puntos de vista: uno el estrictamente personal, sobre el que no me extenderé más por cuanto se refiere a algo íntimo; otro el ligado a la historia del Gran Oriente, sobre el que me he extendido en repetidas ocasiones en este blog en lo referente a la dimensión pública de ciertos acontecimientos.

En diálogo con Olivia Chaumont, la mujer que convirtió en mixto al Gran Oriente de Francia

Por Iván Herrera Michel

Cuando en 1992, un Arquitecto Urbanista fue Iniciado a los 42 años de edad en la Logia parisina “L´Université Maçonnique” nada hacía prever que su decisión de cambiar de sexo, 15 años después, iba a convertir al Gran Oriente de Francia en mixto.
En efecto, en el año 2005 comunicó a sus Hermanos de Logia que se sentía mujer, en el año 2007 se practicó en Tailandia todas las operaciones quirúrgicas necesarias, en el año 2008 la República Francesa reconoció legalmente su calidad de mujer, en enero de 2010 su entonces Gran Maestro, Pierre Lambicchi, reconoció oficialmente que el Gran Oriente de Francia tenía una mujer entre sus 50.000 miembros varones. Y en el Convento de Vichy, del 2 al 4 de septiembre/10, por primera vez desde 1728 una mujer (la ahora Hermana Olivia Chaumont) participó como Delegada y habló ante 1.200 Masones enmudecidos por una realidad que sobrepasaba el de por si escabroso debate anual que tenían sobre la mixticidad de sus Logias desde hacía más de un siglo.
La novedad no culminó allí: 4 días después de clausurado el Convento de Vichy, en su Logia “L´Université Maçonnique” la eligieron Venerable Maestra, pasando a ser la primera mujer en presidir una Logia del Gran Oriente de Francia.
Frente a esto la misma Olivia Chaumont reconoció que “a algunos les sentó como un mazazo en la cabeza”. No era para menos.
Como en Francia lo que pasa en la Masonería, y en especial en el Gran Oriente de Francia, es noticia en los medios, su caso fue cubierto por periódicos de la talla de L’Express. En internet la noticia se propagó como la pólvora. Pero realmente alcanzó una nueva dimensión cuando, el 8 de marzo del año 2011, con ocasión del Día Internacional de la Mujer, la revista Libération, fundada en 1973 por Jean Paul Sartre, le dedicó su portada.
Ahora, la Venerable Maestra Olivia Chaumont ha adelantado conmigo un diálogo en los siguientes términos:

1) Venerable Maestra, muchas gracias por este diálogo. Cuéntame, por favor, ¿Quién es Olivia Chaumont en lo profano y en lo Masónico?

Soy arquitecta y urbanista. Ejerzo privadamente a travez de mi agencia So Architectures, y he construido muchas viviendas de interés social y privadas, un hotel de cien habitaciones y rehabilitado grandes conjuntos. En urbanismo, he ganado varios concursos internacionales. Entre ellos algunos en donde tenía que definir y ejecutar la reorganización del centro de las ciudades, como en en Saint-Nazaire.
Fui Iniciada en la Masonería en 1992 en la Logia “Université Maçonnique”, en donde todavía estoy. Me convertí en la primera mujer miembro del Gran Oriente de Francia en 2010 y delegada ante el Convento de ese año. Actualmente presido mi Taller, que también es la primera vez que se presenta en la historia del Gran Oriente de Francia

2) Querida Hermana Olivia, aunque con frecuencia encontramos nombres de Masones homosexuales famosos como Oscar Wilde, Leonardo da Vinci y Federico II de Prusia, al igual que organizaciones de Masones homosexuales como “Los Hijos de Camberceres” y “Arco Iris”, y en varias Grandes Logias desde hace años se celebran ceremonias Masónicas de Reconocimiento Conyugal entre Masones o Masonas homosexuales, tu caso es realmente excepcional, ¿Conoces algunos otros casos similares en tu Obediencia o fuera de ella?

No. No conozco ningún caso similar. Pero estadísticamente, dado el número de Hermanos del Gran Oriente de Francia - unos 50.000 - no me sorprendería que se presente otro en el futuro.

3) Perdona la pregunta un poco indelicada, pero frente a los Masones y Masonas que dicen que tu cambio de sexo no impulsó la causa de la mujer en el Gran Oriente de Francia, sino la de los transexuales ¿Tu que les respondes?

Yo te respondería que una transexual ES una mujer. Una mujer transgénero más precisamente. Así como un transexual ES un hombre. La transexualidad es un estado pasajero entre el género masculino y el femenino. No existe una identidad como tal. En este sentido no hay una distinción entre los dos.
Mi historia ha beneficiado la causa de la mujer, ya que el Gran Oriente de Francia devino en mixto por el hecho de mi cambio de estado civil. También se ha beneficiado la causa de los transexuales, dando a conocer su situación y sus dificultades. Y por el cambio de imagen, hasta el momento confinada al mundo del espectáculo y, más tristemente, al de la prostitución. Los hermanos descubrieron que esta cuestión concernía igualmente a personas bien integradas en la sociedad.

4) Venerable Maestra, ¿Crees que tu éxito en ser reconocida oficialmente como mujer en la Orden ha influenciado o va a motivar en el futuro decisiones más incluyentes en la Masonería? ¿Crees que a partir de tu caso, hay un antes y un después en la Masonería?

Tengo que ser modesta acerca de la influencia de mi historia en la Historia con H mayúscula del Gran Oriente. La miticidad es una cuestión que surge en el Gran Oriente de Francia desde finales del siglo XIX, por lo que tiene más de cien años. El equilibrio de poder entre los partidarios y los opositores ha sido del orden de 50/50 y con regularidad, en cada votación del Convento, fue rechazada por unos pocos votos.
Mi historia fue el pequeño plus que inclinó la balanza ... ella ha sido como un electro – choc. Brutalmente los hechos superaron el debate.
El 23 de enero de 2010, se convirtió el Gran Oriente de Francia oficialmente en mixto, por obligación, sólo porque un Hermano devino civilmente en Hermana… como escribió un periodista: "es sólo una hermana..."
Ahora, si. Desde este angulo, mi historia marca un antes y un después.

5) Querida Hermana, te confieso que me hubiera gustado ver la cara y el espectáculo de los 1.200 Masones del Gran Oriente de Francia, reunidos en Vichy el 5 de septiembre de 2010, cuando vestida de negro, el cabello largo y luciendo escote caminabas por el pasillo central del salón en dirección a la tribuna. Tu misma describiste la situación diciendo que “se podía escuchar caer un alfiler” y el Gran Maestro del GODF, Guy Arcizet, recuerda de tí: “Estaba muy emocionado por su alocución. Se presentó distante pero con sencillez. Algunos habían vaticinado lanzamientos de zapatos, pero no fue así… Jugó un papel discreto, pero relevante. Éramos conscientes de los cambios que su presencia traería.”

Cuéntame, por favor, ¿Qué les dijiste ese día? ¿Cuál fue el punto central de tus palabras?

Ese fue un momento efectivamente muy fuerte y lleno de emoción. Fue la primera vez, desde el nacimiento del Gran Oriente de Francia en 1728, que una mujer estuvo presente y habló en un convento. Cuando yo recorrí el largo camino desde las columnas hasta la tribuna, se creo un silencio total. Sentía todos los ojos sobre mí. Sentí la espera ... para el Presidente del Convento era difícil decir "mi hermana"... por falta de hábito y especialmente porque significó el reconocimiento de la nueva mixticidad que se presentaba.
Yo evoqué este momento "histórico" en mi intervención y el voto de ese día, que vino a confirmar la libertad de las Logias para Iniciar mujeres (ya reconocido por la justicia Masónica unos meses antes). Una nueva era se abrió en el mundo de la Masonería adogmática, republicana y laica.

6) Por otra parte, y en tu condición oficial de primera mujer del Gran Oriente de Francia, ¿Cómo ves que están marchando las cosas para las mujeres que se están Iniciando en esa Obediencia? ¿Te aceptan ellas como una más?

El Gran Oriente de Francia ha reconocido para cada Logia la libertad de Iniciar mujeres y de afiliar Hermanas de otras Obediencias. Ciertamente algunas no lo hacen. Las mujeres que se unen a nuestra Obediencia Masónica desde septiembre de 2010 llevan su camino como cualquier otro miembro del GO. Ellas me consideran sin distinción como una de las suyas con un reconocimiento especial por haber roto el muro de la masculinidad.

7) Querida Hermana, sé que los Hermanos de tu Logia te apoyaron siempre, pero cuando eras un hombre homosexual ¿Cuál era la posición oficial del Gran Oriente de Francia?

No hay respuesta (yo nunca fui un homosexual).

8) Perdona la pregunta, pero ¿Crees que el rechazo que se observa a veces en algunos Masones y Masonas a tu transformación de hombre a mujer es simplemente homofobia, o hay en esa postura algo doctrinal relacionado con la construcción Masónica?

Debo admitir que no he encontrado ningún rechazo en relación con mi transformación que se pueda comparar con la transfobia.
La tolerancia y el respeto de las libertades individuales son valores fundamentales incorporados en cada Masón. Estos valores abstractos se han sostenido bien, cuando se sometieron a la prueba de los hechos. Cada uno ha hecho bien la diferencia entre un problema humano y un problema de la estructura asociativa. Entre la problemática de la transexualidad (no elegimos ser transgénero de pronto) y la mixticidad.
Sin embargo, es en tanto mujer que yo viví la liberación de los opositores de la mixticidad. En estos casos, no hay duda de la transfobia, pero las dificultades de estos hermanos en la relación hombre / mujer tocan lo irracional y lo inconsciente.

9) En muchas Grandes Logias del mundo se comenta en voz baja sobre la calidad de homosexual de un Masón. ¿Qué le aconsejarías tú a ese Masón que no ha salido del closet?

La orientación sexual es relativa a la libertad individual. No tiene que ser condicionada por la moral y menos aún ser "declarada". La declaración la vuelve un defecto. Sin embargo, la homosexualidad no es un defecto, es una orientación personal que se encuentra en el orden de lo privado. ¿Se le pide a alguien declarar que es heterosexual ...?

10) Querida Hermana, a nadie más que a ti debo preguntarle esto porque es obvio que el tópico ha sido un combate para tu propia vida personal, ¿Hasta dónde debemos llegar en la igualdad Masónica?

Hasta el final. Porque para mí no hay límite. La igualdad Masónica, como la igualdad civil, debe ser total, entre todos, en todas las áreas y permanentemente.
Todos estamos a nivel... los diferentes Grados no generan derechos diferentes. Ellos quieren decir simplemente que hay más avance en el camino Masónico, que se sabe más como usar las herramientas y los instrumentos. Y esto, bien entendido, es valido para un Hermano o una Hermana...
Yo soy ferozmente republicana y laica, lo que significa que para mí debe existir simultaneamente la igualdad entre todos, la libertad para cada uno y la fraternidad. Los tres van juntos. Si se sustrae uno se debilitan los otros.
Yo tengo una concepción de sociedad, y con mayor razón de la Logia, en donde jamás se debe cesar de promover la igualdad de sexos y de derechos.

11) Por último, ¿Qué le aconsejas a un Aprendiz recién Iniciado en una Logia Masónica?

Que sea él mismo, de pensamiento libre, que asuma una posición y no pierda jamás su derecho a objetar.

Muchas gracias Venerable Maestra, por este diálogo que seguramente será objeto de estudio en muchas Grandes Logias Masónicas.

* Tanto el texto de la entrevista como la fotografía que se recogen en esta nota han sido tomados del blog Pido la Palabra, de Iván Herrera Michel con la autorización de su autor.

domingo, julio 3

Aigues Mortes: La fortaleza de los canteros


*Tour de Constance, vista desde el interior de las murallas de Aigues Mortes

El coche avanza por una carreterra sin apenas curvas, que a su vez discurrte por una planicie arbolada en la que el verdor se va entremezclando con lenguas de agua que se desparraman a uno y otro lado. El inmenso arenal de l´Espiguette marca el límite que separa con nitidez al Mediterráneo de la tierra firme. A poca distancia de la costa el cenagal, la red de lagunas creada por la mano del hombre en las que se recoge la afamada sal de la Camarga, y los canales que enlazan el Sète y el Ródano, conforman un paisaje particular sobre el que se alzan las imponentes murallas de Aigues Mortes, con la Torre de Constanza, inamovible y perfecta, dominándolo todo.
Cuando uno recorre el trazado cuadriculado de las calles que se entretejen dentro de las murallas, a poco que camine llega a una plaza tranquila y espaciosa, en cuyo centro se halla el pedestal que sostiene la estatua de bronce de Luis IX, Rey de Francia. A pocos metros de allí, la iglesia de Notre Dame des Sablons esconde otra figura, esta vez dorada, que representa al mismo soberano con hábito de santo en vez de guerrero, una vez recompensado con el cielo después de todos sus desvelos en pro de la fe católica.
San Luis, Rey de Francia, dirigió en el siglo XII las dos últimas cruzadas sobre Tierra Santa. El ingente esfuerzo realizado por aquellas agotadas sociedades mediavales acabó, como los precedentes, en catástrofe. La séptima cruzada finalizó con un Rey Luis cautivo en tierras egipcias; una vez liberado aun conservó los ánimos para organizar una octava expedición, la última, que le llevaría a morir a Túnez víctima de una epidemia de tifus. La flota de cruzados, descabezada, terminaría devorada por una tormenta y en el fondo del mar.
Si traemos aquí a una de las figuras más emblemáticas de la época de las Cruzadas junto con el célebre Ricardo Corazón de León, es porque la testarudez de Luis IX permitió a Francia contar con su primer puerto en el Mediterráneo, que quedó ubicado en una inhóspita marisma en la que únicamente había una torre de vigilancia y un castillo: Aigues Mortes. De la primitiva fortaleza originaria sólo queda hoy la Torre de Constanza perfectamente conservada, en cuyo remate puede apreciarse un extraordinario trabajo sobre la piedra, desbastada, ahuecada en sus remates para facilitar los vertidos de brea e hirvientes líquidos sobre un posible agresor que hubiera superado el foso y los muros defensivos. La torre se halla en uno de los vértices de lo que casi es un perfecto y gigantesco rectángulo de piedra levantado por lo que tuvo que ser también una inmensa factoría de canteros. La guía turística que se entrega al visitante cita un término inesperado para describir el método de trabajo seguido para lograr levantar sobre aquella tierra la enorme fábrica: Destajo. Detenerse a observar cualquiera de los muros permite apreciar sin dificultad un sinnúmero de marcas de cantería diferentes -más de 600 talleres de canteros trabajaron en la obra-: Constructores anónimos que han dejado un legado impresionante.
La fortificación de Aigues Mortes emprendida por Luis IX fue continuada por los dos Felipes, el Atrevido primero y el Hermoso después. Recorrer a pie la muralla, aunque sea perseguido por dos eficientes funcionarios de la República francesa, nos permite ver extrañas inscripciones sobre la piedra, gravadas a modo de grafiti, y también otro detalle que satisface y a la vez genera curiosidad: la transición entre dos concepciones distintas de la arquitectura militar. La medieval, caracterizada por las delgadas y alargadas aspilleras; y otra posterior, que coincide con la aparición de la artillería en los campos de batalla -pero previa a los complicados ingenios diseñados por Vauban-, con huecos más amplios en los espacios almenados, habilitados para la colocación de unos cañones con cuya existencia nunca pudo soñar un San Luis que sólo pensó en poder zarpar desde aquellas aguas para combatir al infiel. Son también perceptibles las huellas del combate. Uno puede intuir con claridad algún turbulento episodio y cómo pudo ser la lucha sobre la muralla, con un agresor avanzando lentamente por su remate y ocupando, una a una, cada torre de la fortaleza, donde, en cada puerta, ha quedado la marca de los balazos.
Acabados los días de las Cruzadas y de aquellas otras guerras "de religión" que imprimieron su carácter a la fortificación, hoy no queda más que el vuelo de la imaginación del visitante, que se escurre por cada rendija de la gran obra de los "operativos" levantada sobre la ciénaga de Aigues Mortes, y que finalmente obliga a recordar que el tiempo pasa e, indefectible, todo lo cubre con el manto del silencio, como ha hecho con los pormenores de la vida de estas piedras y la identidad de quienes las hicieron perfectas.

* Todas las fotografías que ilustran este apunte has sido realizadas por el autor del blog.

sábado, julio 2

Blogs de masonería


Hay veces que las vacaciones son especialmente productivas. Quizá ésta haya sido una de esas ocasiones. Regreso moreno, con la sonrisa puesta y me encuentro con una feliz sorpresa: Un nuevo espacio en internet dedicado a facilitar la difusión de los contenidos que algunos llevamos publicando desde hace tiempo. Evidentemente me estoy refiriendo a "Blogs de masonería".
La iniciativa ha partido de unos cuantos blogueros vinculados al Gran Oriente de Francia. Y el espacio, según yo lo veo, nace además con la idea de no ser nunca "más que nadie". Creo que el objetivo principal buscado es el de ayudar a distribuir mejor la opinión personal sobre las cuestiones más diversas; a promocionar el conocimiento de una experiencia, la experiencia masónica, enfocada desde una peculiar visión: la que tenemos quienes integramos el Gran Oriente; a colaborar en la difusión del conocimiento de lo que es la masonería tal y como la percibimos.
A mi modo de ver en este nuevo lugar no debiera encontrar el lector impúdicas exhibiciones, descalificaciones gratuítas, críticas destructivas, delirios disfrazados de ininteligible reflexión plagados de faltas de ortografía. Por el contrario, frente a tanto tiempo perdido, el trabajo de tantos así expuesto debiera permitir a quien consulte "Blogs de masonería" percibir cierta noción compartida de rigor, seriedad y respeto.
Siempre según una percepción muy personal de las cosas, "Blogs de masonería" representa algo que me gusta especialmente: La unión. El encuentro del trabajo y fuerza de muchos. La unión que se convierte en respeto mutuo y también en respeto a otras sensibilidades masónicas que, construidas sobre cimientos sólidos y no sobre caprichosos personalismos desbordados de vanidad, no son ni peores ni mejores que la que yo pueda compartir, tan sólo distintas y, por tanto, una representación de lo que es una amplísima paleta de colores.
Es un orgullo poder participar en este proyecto con lo que es un blog muy modesto, Memoria Masónica; pero puedo ofrecer dos cosas: mi compromiso con el trabajo para hacer que este nuevo paso en el camino acabe siendo todo "un andar": Recorrer la misma senda juntos. Cuente también "Blogs de masonería" con mi silencio: Silencio cada vez que el gran ruido de voceros confirme que cabalgamos.