domingo, octubre 30

Meditación


* Una zorra miró su sombra al amanecer y dijo :
"Hoy necesito un camello para almorzar".
Y pasó toda la mañana buscando camellos.
Al atardecer volvió a ver su sombra y dijo:
"Con un ratón me bastará".

Khalil Gibran



*Ilustración de J.M.H, reproducida con la autorización del autor.

viernes, octubre 28

El blog de Guy Arcizet

"Adscrito a los servicios hospitalarios de Paris, Guy Arcizet ejerció como médico en la barriada de Bagnolet entre 1965 y 2005. Padre de dos hijos, amante del cine, de la música clásica y de la literatura, le gusta citar a menudo a Montaigne, René Char o a Camus. Sigue viviendo en un barrio periférico considerado como desfavorecido y es un ciudadano socialmente comprometido.
Ese mismo compromiso es absoluto desde hace ya 25 años con respecto a la Francmasonería y el Gran Oriente de Francia. Ha sido Venerable de su Logia y presidente del Congreso de Logias de la Región Ile de France (Centro). Ha militado en todo momento en favor de una Francmasonería decididamente republicana y laica.
Dentro del Consejo de la Orden (que representa al poder ejecutivo del Gran Oriene de Francia), Guy Arcizet ha desempeñado las funciones de Gran Secretario de Asuntos Internos. Reelegido el mes de septiembre pasado como Gran Maestro y Presidente del Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia, mantiene el deseo de orientar a la principal Obediencia masónica francesa hacia las cuestiones sociales."

Los anteriores párrafos sirven de presentación a quien en este momento se encuentra a la cabeza del Gran Oriente para lanzar su blog personal.

Hemos conocido ya iniciativas anteriores en este sentido. Recuerdo en este momento las notas que en un espacio similar publicaba Pierre Lambicchi hace ya tres o cuatro años. Por su parte Jean Michel Quillardet fue quien apuntó en un primer momento hacia el aprovechamiento de estas nuevas herramientas, menos rígidas que los sitios oficiales de las obediencias, si bien su blog, consagrado fundamentalmente a la promoción del laicismo, apareció transcurrido algún tiempo desde el cese en su responsabilidad al frente del Gran Oriente.

De la sencilla página de Guy Arcizet destaco lo que conocemos habitualmente en los talleres del GODF como "Libres Propos", para entendernos una de carta mensual en la que se desgranan cuestiones a mi modo de ver siempre interesantes, ligadas unas veces a aspectos sociales y otras a temas más -digámoslo así- intimistas. El blog, como puede comprobarse, contiene igualmente una agenda en la que se informa de las diferentes comparecencias públicas del Gran Maestro; asimismo prevé un espacio para recoger las tomas de posición públicas en relación con cuestiones de actualidad; y otro tanto sucede con las intervenciones ante los medios de comunicación: Quien quiera hacer un seguimiento concreto a las declaraciones que Guy Arcizet realiza ante la prensa, tiene aquí un buen útil del que servirse.


Blog de Guy Arcizet

miércoles, octubre 26

Nueva página web de la Logia Blasco Ibáñez

La Logia Blasco Ibáñez fue la puerta de entrada del Gran Oriente de Francia en España. Es un taller con solera. Claro está, con la solera que uno puede encontrar en nuestro país, donde todo el mundo sabe que existió un paréntesis forzoso en el desarrollo de la actividad masónica durante un cierto, triste y prolongado tiempo. Pero a fin de cuentas una solera meritoria, que se va más allá de los treinta años, en un territorio donde también ha sido muy habitual convivir con el resquebrajamiento de las ilusiones, y los agotadores proyectos de fundacion y refundación.
Si hoy le dedico un apunte a Blasco Ibáñez es porque acaba de estrenar su nueva página web. Quien decida guiar su navegador hacia esta dirección, www.masoneriavalencia.com, se encontrará con una llamativa cabecera en la que destacan el perfil del célebre escritor valenciano que da nombre a la logia, estampas que identifican la Valencia de nuestros días, también la de nuestros abuelos, el histórico sello del Gran Oriente y el anagrama del propio taller. Encontrará también una aproximación sencilla a la historia de la masonería en nuestro país; y particularmente a las notas características que identifican la actividad masónica del Gran Oriente de Francia. El sitio no olvida tampoco la práctica ritual, el Rito Francés o Moderno -elemento identitario del Gran Oriente-, presentado como una histórica herramienta reguladora del trabajo de la Logia.
Quien se acerque a la página observará además que se ha puesto cuidadosa atención, dentro del apartado consagrado a los enlaces, en tomar en consideración a la totalidad de obediencias que encarnan el Espacio Masónico de España, esto es, la entidad en la que se agrupan los esfuerzos de la Gran Logia Simbólica Española, la Gran Logia Femenina de España, la jurisdicción española del D.H., y el propio Gran Oriente de Francia, únicas entidades que en el momento actual dan cuerpo a una concepción en nuestro país de la masonería adogmática, englobando un amplio colectivo de talleres masculinos, femeninos y mixtos, ocupados en la promoción de los valores que sustentan la convivencia democrática.
Recomendamos desde aquí la visita al sitio web de la histórica Logia valenciana; sobre todo porque quien tenga curiosidad en conocer un poco más de este particular mundo que es la masonería, no sufrirá una decepción. También desde Memoria Masónica felicitamos tanto a los responsables del diseño de este espacio renovado como a los miembros de todo el Taller, que plasman en ese particular escaparate el trabajo que han venido desarrollando en los últimos años.

sábado, octubre 22

Comunicado de las Logias del GODF en España


Ante el anuncio de “cese definitivo e incondicional” de la actividad armada de la organización terrorista ETA, Las logias ubicadas en España adscritas a la más antigua de las obediencias masónicas de la Europa continental, el Gran Oriente de Francia,

DICEN

Que al suscribir este comunicado, queremos tener en primer lugar un recuerdo para los hombres y mujeres víctimas de las acciones de terror llevadas a cabo por la organización ETA. Recordamos a aquéllos a quienes se les arrebató la vida; a los que resultaron heridos; a todas las familias que vieron cercenada su felicidad y en las que el dolor dejó una huella ya indeleble.

A todos ellos honor y reconocimiento.


Que durante casi medio siglo los españoles hemos convivido con una situación de violencia política intolerable. Ni tan siquiera la restauración de la democracia en nuestro país fue suficiente para poner fin a la barbarie. Sin embargo, en este momento, tras el anuncio hecho por la organización terrorista de “cese definitivo e incondicional” de toda acción violenta, las logias del GODF en España reafirmamos, como siempre lo hemos hecho, nuestro compromiso con la construcción de una sociedad de la que se destierren rencor y violencia; una sociedad verdaderamente democrática donde la palabra y el pensamiento puedan emitirse y formarse en plena libertad; una sociedad sin miedo, capaz de avanzar unida.

Que somos conscientes de cuál es la realidad y de cuánto queda por hacer; y que sabemos que una vez derrotado el terror se ha de construir la paz: Las logias en España del GODF trabajarán activamente por ese logro, difundiendo los valores fundamentales sobre los que se ha de asentar toda democracia.

Así lo afirmamos y suscribimos, con la esperanza y confianza puestas en que España conozca por fin una paz sin adjetivos y en plena libertad.

A 22 de octubre de 2011

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Vu l´annonce du “cesse‐le‐feu" définitif et inconditionnel fait par l´organisation terroriste ETA Les Loges placées sur le sol de l´Espagne et attachées à la plus ancienne des Obédiences maçonniques de l´Europe continental, le Grand Orient de France

ANNONCENT

Qu´elles veulent d´abord, au moment de signer ce communiqué, s´en souvenir des hommes et des femmes qui ont été vicitimes de la terreur des dernièrs temps, menée par l´organisation ETA. Nous nous en souvenons de tous ceux qui ont perdu leur vie; tous ceux qui ont été blessés; toutes ces familles qui ont vu commnet leur bonheur était arraché, ne gardant d´autre qu´une douleur impossible d´éfacer.

À tous, honneur et réconnaisance.

Que pendant démi siècle les espagnols, nous avons vecu côté à côté avec une situation de violence politique inadmissible. Même le retour de la démocratie chez nous n´a pas suffi pour mêtre fin à la barbarie. Néanmoins, au moment actuel, après l´annonce fait par l´organisation terroriste du “cesse‐le‐feu définitif et inconditionnel”, les Loges d´Espagne du GODF nous réaffirmons, tel que l´on a fait tojours, sur notre attachement avec la construction d´une société capable de rejetter la rancune et la violence; une société veritablement démocratique où la parole
et la pensée puissent se former et s´exprimer librement; une société sans peur, capable de marcher unie.

Que nous sommes conscients de quelle est la réalité et de tout ce qui reste à faire; et que nous savons qu´une fois qu´elle est arrivée la défaite de la terreur il faut bâtir la paix: Les Loges d´Espagne du GODF travailleront sans arrêt pour cet objectif, tout pour le rayonnement des valeurs fondamentaux qui doivent être le socle de toute démocratie.

Voici ce que nous affirmons et voulons signer, avec l´espoir et la confiance qu´il arrivera le jour où l´Espagne connaitra finalement la paix sans adjectifs et en pleine liberté.

Le 22 octobre 2011

viernes, octubre 21

Declaración de Quito

* En fecha 25 de octubre, el Blog El Masón Aprendiz ha publicado el texto completo de las conclusiones del VI encuentro de la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica. Dejo aquí el enlace que permite acceder al citado documento.






No hace muchos días publicábamos en este blog la intervención de Guy Arcizet en el Sexto Encuentro de la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica (CIMAS), celebrada en esta ocasión en Ecuador. En la nota introductoria, entre otros temas, hacíamos referencia a la "Declaración de Quito", documento que condensaba las conclusiones de la asamblea en cuestión y de las que a mí me llamaban particularmente la atención dos factores: De una parte la presencia en las reflexiones del laicismo como concepto vertebrador de la convivencia en sociedades plurales y complejas como las actuales; y de otra, la indispensable visión social, que ha de concurrir siempre que las obediencias pretendan desarrollar una acción útil, que las haga capaces de enfrentarse a los retos de nuestros días sin que por ello tengan que perder su anclaje en el tiempo, esto es, sus raíces y su identidad.


La "Declaración Quito" es un documento amplio, descriptivo por cuanto se refiere al relato pormenorizado de lo que sucedió entre los días 22 y 25 de septiembre último, pero a mi modo de ver tiene las dos notas características que resalto. Ésa es la razón de que opte por reproducir e incorporar el texto de dos de las reflexiones que más me han llamado la atención y que unen dos conceptos sobre los que hablamos habitualmente, pues forman una simbiosis perfecta: laicismo y democracia. No puede existir democracia plena si ésta no es laica. No cabe el desarrollo de un laicismo real si éste no es acogido en una sociedad en la que esté asegurado un régimen de libertades ciudadanas.


Hay otro punto a tener en cuenta: La "Declaración de Quito" es el fruto del trabajo de las organizaciones masónicas agrupadas en el seno de CIMAS. Es el resultado de una reflexión hecha muy lejos de la Europa en la que tienen su teórica cuna las diferentes notas que han permitido, a lo largo del tiempo, la aparición de diferentes sensibilidades masónicas. Sin embargo obsérvese que tanto los interrogantes como los razonamientos apuntados mantienen una proximidad, casi una inmediatez, con las preocupaciones y trabajos que surgen a este lado del océano en nuestros talleres. Éso es lo que más importa finalmente, que los esfuerzos de unos y otros permitan fortalecer los lazos existentes entre entidades soberanas; que esos esfuerzos lleven a fortalecer la acción de todas esas entidades hasta hacerlas capaces de oponer la razón frente al dogmatismo, sin importar el lugar en el que haya plantearse el debate.




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"...El Laicismo como vía para promover la Libertad de Conciencia



El laicismo es la corriente o doctrina que sostiene la independencia del hombre, la sociedad y especialmente del Estado de toda influencia dogmática, eclesiástica o religiosa, permitiendo, de esta manera, el libre albedrío de la conciencia de cada individuo, anteponiendo la razón sobre el dogma. El laicismo no se opone a ninguna religión ni idea filosófica, sino que, sin tomar partido ni promover ninguna en particular, contiene todas las ideas en un cuadro de tolerancia y armonía entre todos los hombres y mujeres.


Es así que el laicismo apoya y fortalece la Libertad de Conciencia y la tolerancia necesarias para aceptar a quienes piensan diferente, amalgamando las diferencias de manera constructiva y permitiendo la convivencia sobre la base del respeto de los derechos de los individuos y de la sociedad. Si queremos que nos oigan, tenemos que oír con la misma libertad de espíritu que requerimos para nuestras ideas. El laicismo no persigue la negación de las religiones, como pretenden presentarlo sus adversarios, sino lo que al laicismo le interesa es el respeto por la LIBERTAD DE CONCIENCIA de los individuos en tanto ciudadanos.


Nuestra Augusta Orden tiene por propósito “unir a los que están dispersos”: es justamente esta unión en la diversidad que se materializa en el trabajo en nuestros talleres lo que permite la acción común de hombres y mujeres que por arriba de cualquier creencia religiosa, filosófica, política, trascendiendo incluso a partir de una visión universalista los límites del Estado-nación para construir una humanidad más justa y solidaria, en suma, más perfecta, donde el Hombre esté en el centro de todas la preocupaciones.


El laicismo significa, esencialmente, una alteración de la relación entre el individuo y la religión; en lugar de ocupar ésta el lugar central y dominante de todas las actividades humanas, se la reduce a lo que debe ser su propia esfera, el fuero de la conciencia personal de cada ciudadano. Si así no fuera, la libertad de conciencia sería cercenada, creando un escenario antinatural y antisocial. En el ejercicio de la Laicidad, se promueve la libertad de conciencia y se evita la manipulación de las conciencias de los ciudadanos.


El laicismo es una vía auténtica para promover la libertad de conciencia, porque expresa la voluntad de construir una sociedad dotada de instituciones públicas imparciales, garantes de la dignidad de la persona y de los derechos humanos, asegurando a cada uno la libertad de pensamiento y de expresión, así como la igualdad de todos ante la Ley, sin distinción de sexo, de origen, de cultura y de convicción, considerando que las opciones confesionales o no-confesionales corresponden exclusivamente a la esfera privada de los individuos. El laicismo supone la construcción de ciudadanos y ciudadanas capaces de elaborar una concepción de la vida que se funde sobre la base de la experiencia humana, que implica la adhesión a los valores del libre examen, la emancipación respecto a toda forma de condicionamiento y el imperativo de una ciudadanía completa y justa.


Cada vez que la laicidad se ve amenazada o menoscabada, se compromete la capacidad de generar la masa crítica necesaria para que la ciudadanía sea efectivamente la depositaria de la soberanía de nuestras naciones. Toda pretensión de unificar o disciplinar el libre ejercicio del pensamiento y su natural manifestación, se atenta contra la dignidad humana y ello merece el repudio de los hombres y mujeres libres. Permanezcamos vigilantes en la tarea de defender nuestros ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad.


Sin nuestro compromiso en la defensa de la laicidad, las condiciones necesarias para el ejercicio pleno del librepensamiento se verán menoscabadas y con ello la libertad de conciencia de los ciudadanos de nuestros Pueblos.


La recuperación del espacio público para el ciudadano en el campo de las ideas es fundamental para fomentar la diversidad y el dinamismo intelectual y cultural de nuestras sociedades, en las que, libres de condicionamientos impuestos, se revitalicen las pautas de convivencia libre y armónica. El laicismo no es emocional, no responde a pasiones, se basa en el libre examen y en la razón, por eso milita para que no haya religión obligatoria en la educación pública y para que las leyes no puedan depender de las opiniones del clero ni de los políticos y funcionarios de turno que inspiran sus posturas en concepciones dogmáticas.


A doscientos años de la gesta emancipadora de nuestros Pueblos y a la Luz de la experiencia adquirida a través de nuestras historias nacionales, la institucionalidad democrática republicana de nuestros países debe estar precedida por la consolidación de un ambiente cultural propicio a la libertad de conciencia, que el laicismo promueve.





La Lucha por la Democracia


Como ha sido siempre a lo largo de su historia, la Francmasonería es sensible a los temas que tienen que ver con la defensa y promoción de la Democracia y la Libertad, como valores esenciales para la Institución Masónica Universal. Por ello, en este 6° Encuentro, en particular se hizo hincapié en la constatación de que las luchas por la democracia y la libertad y la resistencia a la opresión aun continúan vigentes en diversos lugares del mundo, vista la existencia de países con regímenes totalitarios, tiránicos, represores y opresores de la dignidad de las personas. Asimismo se remarcó sobre la necesidad de que los francmasones puedan solidarizarse con estas luchas, y movilizarse en apoyo de las reivindicaciones democráticas de los pueblos. En este sentido, se recomendó a las Obediencias Masónicas, que cada una, de acuerdo a su realidad y posibilidad, pueda exteriorizar en cada uno de sus países, su apoyo a las luchas democráticas de los pueblos en general, como de los francmasones en particular, que en diversos lugares luchan por la libertad, la emancipación y la dignidad de sus pueblos.


Por otra parte se hizo énfasis en los peligros de la carrera armamentista de las potencias militares y económicas, a lo que se suma el consumismo y desarrollo mediático desenfrenados, que son – entre otras – las tendencias de la globalización que atentan principalmente contra los valores esenciales del humanismo. La vigilancia del valor y respeto a la democracia y a libertad de los pueblos debe ser una tarea de todos, no dejando a las voluntades oportunistas que degraden esos valores esenciales..."

Hacer la paz


En la memoria de mi vida he llegado hasta este día llevando encima como tantos la tragedia de ETA. Tengo un recuerdo vago de la muerte de Carrero Blanco. Muy vago, es cierto. Pero ese es el primer acontecimiento sangriento que se conserva en mi mente. Era muy pequeño. Un catarro persistente me había llevado a la cama. Frente a la despreocupación de mi padre tengo grabado el rostro de mi madre, agobiada por la incertidumbre que podía venírsenos encima.
Luego crecí. Y me siguió acompañando la sombra de las malas noticias que la radio, a través de lo que en mi casa siempre recibió el nombre de "parte", transmitía habitualmente. "Pon el parte", me decía mi madre para que sintonizara la emisora de Radio Nacional. Coches bomba, tiros en la nuca, secuestros...
Cuando se estaba construyendo la central nuclear de Lemoniz secuestraron y mataron a un ingeniero que se apellidaba Ryan.
Hubo una tarde en que en el garaje de un Centro Comercial de Barcelona saltó por los aires. Murieron más de veinte personas.
Recuerdo también el día en que un coche bomba hizo saltar por los aires un autobús lleno de guardias civiles en la Plaza de la República Dominicana, en Madrid. Murieron doce agentes.
En mi época de estudiante en Francia se desarticuló por primera vez la cúpula de de la organización etarra. Fue cuando detuvieron al famoso Pakito. Poco antes, mientras estudiaba en mi habitación de la rue d´Astorg, había sabido de la muerte del catedrático Manuel Broseta Pons.
No me olvido de la guerra sucia, que también entró en tromba para quedarse en mis recuerdos. Ni de la promovida por la extrema derecha ni de aquella otra que no se supo o no se quiso cercenar. No me olvido de aquellos a los que al margen de la legalidad "se les fue la mano" y acabaron recurriendo a la tortura, a las fosas y a la cal.
Son los momentos terribles de una historia también terrible, la de mi país. Un pasaje negro que se fraguó durante la dictadura del general Franco y que continuó durante la restauración democrática hasta acumular 858 muertos.
Todo parece haber acabado. La fecha del 20 de octubre de 2011 pasará a formar parte del relato de hechos notorios y acontecimientos felices de nuestro país.
Habrá ahora que superar sin duda la amargura de tanto crimen, de tanta víctima. Habrá que derrotar también a los que, de un modo u otro, han hecho caja electoral y obtenido rédito político a costa de la sangre; igualmente a los que han incendiado el ánimo ciudadano hasta límites insospechados; y cómo no, a los que en definitiva se acostumbraron a convivir con la muerte y la echarán en falta. Habrá que hacer todo eso y mucho más, sin duda. Porque, por fin, vencida la violencia, llega el momento de hacer la paz.

sábado, octubre 15

C.I.MA.S, la idea del progreso y la palabra del Gran Oriente

*En la imagen: De izquierda a derecha, respectivamente, quienes asumen en la actualidad la dirección de **FASCREAA, del GOdF y de CIMAS, Iván Herrera Michel, Guy Arcizet y Elbio Laxalte

La semana pasada escribía aquí unas notas con la idea de compartir con los lectores los pormenores de un acuerdo entre dos estructuras masónicas que geográficamente nos resultaban muy cercanas. Hoy vamos a seguir hablando de amistad, pero iremos un poco más lejos cruzando al otro lado del océano.
Hace unos días, entre el 22 y el 25 de septie
mbre, se celebraba en Quito, capital del Ecuador, el Sexto encuentro de la entidad C.I.MA.S. Inaugurando una costumbre, a la asamblea en esta ocasión se le dio el nombre de un ilustre masón, Eugenio Espejo, padre de Independencia ecuatoriana y promotor de la igualdad de derechos de la población indígena y de la mujer. La finalización de los trabajos quedó marcada por la aprobación de la que será conocida en el futuro como Declaración de Quito, de la que hablaremos en unos días, pero de la que anticiparemos ya dos características: hacer del laicismo una columna vertebral común y colectiva en el discurso intelectual de las organizaciones firmantes; y constituir una verdadera "masonería social", útil y volcada sobre las grandes cuestiones que nos abruman.
¿Qué es C.I.MA.S? Las siglas indentifican a la Confederación Interamericana de la Masonería Simbólica, la gran alianza de Obediencias masónicas del continente americano, guiada por el mismo discurso adogmático y laico que nos es tan familiar pero que, felizmente, no es ninguna exclusiva europea.
Para quien tenga interés en un mayor y mejor conocimiento tanto de lo que es C.I.MA.S como de lo sucedido en los días que indico -también se celebró la Asamblea del FASCREAA (Federación Americana de los Supremos Consejos de Rito Escocés), le recomiendo visitar los enlaces que llevan al sitio oficial de la Confederación Interamericana, y a la reseña dedicada a finales del mes pasado por El Masón Ap
rendiz. Dicho lo anterior llamo la atención sobre la concepción de "progreso" expresada en la declaración y principios que fundamentan esta particular alianza de prácticamente una veintena de organizaciones masónicas americanas, que tienen además como miembros de honor a varias personas y obediencias europeas entre las que se halla el Gran Oriente de Francia. "Progreso", decíamos, es la superación del pasado con el fin de emancipar al ser humano de la ignorancia, del dolor, la esclavitud, las servidumbres que le atenazan, materiales, esprituales o morales... Creo que la definición, tal y como queda planteada, puede dar algo que pensar al lector. Tanto quizá como la intervención de Guy Arcizet ante un foro integrado por hombres y mujeres que encarnan una particular visión progresista de la masonería de nuestro continente hermano.
En efecto, Guy Arcizet, Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, ha participado en Ecuador en los trabajos de la Confederación Interamericana. Reproducimos a continuación su discurso merced a la ayuda recibida de mano de un apreciado amigo, Iván Herrera Michel, reconocido autor y presidente en la actualidad de FASCREAA. Quiero, desde este espacio, dar expresamente las gracias a Iván Herr
era por su trabajo y la información que me ha facilitado, que me ha permitido acercarme a una interesante realidad de la que lo ignoro casi todo; a las personas que han realizado el trabajo de traducción del texto, ocupación que conozco bien y que, precisamente por eso, sé apreciar en toda su dimensión; y a quienes, tanto desde América como desde Francia, han hecho posible que, una vez más, la palabra de Guy Arcizet encuentre eco en este modesto blog cuya única finalidad es, precisamente, unir su minúscula fuerza a la de otros para hacer realidad esa idea de progreso que compartimos.

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CursivaConferencia pronunciada por Guy Arcizet, Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, en el transcurso del Sexto encuentro de la Confederaciaón Interamericana de Masonería Simbólica. Quito, Ecuador, Septiembre de 2006.

Ser Francmasón es ser ciudadano del mundo. Es este sentimiento el que me ha determinado y orientado hacia el viaje iniciático. La vida es ella misma, un viaje bien incomodo e incierto. Pero, si uno puede encontrar en él la posibilidad de realizar un cierto número de opciones intelectuales o afectivas, si uno puede descubrir la fuente de una reflexión sobre su propio destino para no sufrir enteramente “la horrible carga del tiempo”, como dice Baudelaire, entonces, vislumbramos mejor el horizonte y las montañas que rodean a Quito, sevuelven protectoras.
No soy un turista común, y no viajo únicamente por el solo placer de viajar o de descubrimiento. Este año he estado en Serbia, en Israel, en Togo, en Benín, en Portugal, en Armenia, sin citar las numerosas ciudades francesas, tanto en la metrópolis como fuera de ella. Es un inventario que puede sorprender e incluso cuestionar. Pero yo me desplazo como el portador de una idea, la de la dignidad humana a través de una Institución, el Gran Oriente de Francia, que he dirigido este año.
Pero, no podía dejar de viajar en esta instancia para encontrarme con Uds., mis Hermanos de América del Sur que tantas veces han respondido a nuestras invitaciones en Europa.
Sepan, ante todo, que no vengo con preconceptos, ni con el sentimiento de que el GODF es el Alfa y el Omega de la masonería, o una estructura dominante por el único hecho de su antigüedad o por el numero de sus adherentes. La masonería que Uds. hacen aquí, en sus Logias, tiene el mismo valor y la misma dimensión que la que nosotros hacemos en Francia, y nuestros contactos no pueden tomar su verdadera dimensión, mas que a través de un intercambio de igual a igual. Se nos reprocha muchas veces de ser una red en el sentido político del termino. Sin embargo, somos ante todo una red afectiva e intelectual que se teje en nuestros trabajos y que se difunde en la sociedad para borrar sus desatinos y sus asperezas.
Voy, sin embargo a tratar de decirles cómo concibo el compromiso masónico, no en un mensaje magistral, sino para revelar el fondo de mi pensamiento que Uds., evidentemente, no tienen por qué compartir. Es una actitud que muchas veces he defendido: que uno debe decir su propia verdad a sus Hermanos y Hermanas, a riesgo de cometer errores o de tener contradicciones. Es de la suma de las subjetividades expresadas que debe surgir una chispa de verdad.
Voy entonces, a intentar relatarles una historia subjetiva del GODF y de la Francmasonería.
He dicho reiteradamente que la FM es la hija de la razón y de las Luces, Hermana de la Republica y madre de la Laicidad.
La FM es hija de la razón y de las Luces, por supuesto. Sé que hay, a veces, controversias sobre estos dos términos de Razón y de Luces, que tienen su origen en los Siglos franceses XVI, XVII y XVIII. No estoy de acuerdo. Las Luces son, evidentemente, el avatar moral de la razón critica. Y nuestras sociedades se construyeron sobre las ideas de Rousseau, Montesquieu o Condorcet. La Francmasonería nace en esa gran corriente de la laicización moderna del pensamiento que toma sus raíces en el S. XVI europeo, con Montaigne, Erasmo y más tarde Descartes y Spinoza. Cuando Montaigne dice que cada hombre es portador de la totalidad de la condición humana, no opera solamente una revoluciónsemántica, sino una verdadera revolución filosófica que va a fundar el mundo moderno.
En fin, ya no se puede decir más que el hombre es únicamente a la imagen de dios, como pueden todavía creerlo numerosos hombres y mujeres, y yo respeto esta creencia. Pero el hombre puede apostar al hombre sin otro objetivo que el hombre mismo, según la expresión de Albert Camus, y quiero creer que a pesar de aquellas raíces deístas, nuestra Institución se fundamentó en armonía con esta evolución del pensamiento que, en nuestros días, todavía no se ha del todo alcanzado.
La FM es la hermana de la República.
Cuando el 2 de diciembre de 1851 Alphonse Baudin, médico y Francmasón, muere en una barricada de la calle del suburbio Saint Antoine, en París, en pleno golpe de estado, después de haber gritado “Vais a ver como se muere por 25 francos” (era en la época el sueldo de los parlamentarios), manifiesta ese estado de espíritu de rebelión y resistencia que fue bien claramente ilustrado por la Revolución Francesa y que debería quedar como una marca de nuestros comportamientos. Este hecho corroborado por nuestro Hermano Víctor Schoelcher - quien estará en el origen de la abolición de la esclavitud - que se encontraba ese día en la barricada, y por Víctor Hugo, al cual inspirará su novela “Historia de un Crimen”, abre la historia política de la Francmasonería moderna, y no solamente porque Alphonse Baudin esté en el Panteón, sino también porqué se sitúa en el pleno surgimiento de la república social. Estamos en el momento en que Prudhom, Fourier u otros como Pierre Leroux, comienzan a imaginar que es posible la existencia de una comunidad de destino entre todos los elementos de una nación, aunque ellos sean dispares. La divisa del GOdF es, entonces y después, la de la Republica, Libertad, Igualdad, Fraternidad, y nos hemos convertido en un cuerpo intermediario de esta República. Por esta palabra entiendo una asociación hecha de hombres y mujeres libres, independientes de todos los poderes institucionales o religiosos, que puede así concebir y transmitir ideas que están ligadas a los derechos de la persona humana. Por este hecho se nos acusa, muchas veces, de ser políticos, lo que crea una confusión. En efecto, no queremos entrar en el debate político, que es por esencia partidario, pero sí interesarnos en el hombre en tanto que ser social, y brindarle los instrumentos necesarios para que domine su destino. Es decir, ser políticos en el buen y noble sentido de la palabra, y referirnos a Thomas Mann cuando dice en La Montaña Mágica: “la idea masónica jamás fue apolítica, en ninguna época, ella no hubiera podido serlo; y si ella creyó serlo se equivocó sobre su propia naturaleza... El problema social, el problema de la vida en sociedad, es él mismo político, enteramente político, únicamente político... Cualquiera que se consagre a este proyecto, - y aquel que se escabullera, no merecería el nombre de Hombre - tiene que ver con la política e incluye entender que el Arte del Francmasonería es el arte de gobernar....”. Es necesario, de todas maneras, comentar, para despejar cualquier ambigüedad, que si se habla de “gobernar”, no se trata, evidentemente para los masones, de tomar el poder y ejercerlo. Sino de gobernar en el sentido de gobierno de símismo ante todo, y también de orientación en las ideas, en el sentido que acabo de definir.
La Francmasonería es la madre de la Laicidad.
Es verdad que nosotros no somos los inventores y sobre todo no somos los únicos en apoyar la Laicidad en Francia.
La Asociación “La Libre Pensée” desde 1848 y la Liga de los Derechos del Hombre desde 1898 han trabajado con coraje y determinación en la construcción y defensa de este concepto. Había, y hay, en esas Instituciones, numerosos Francmasones y entre los primeros, encontramos también a Víctor Schoelcher. Estamos orgullosos de ello; pero, es necesario decir también que el GOdF ha sido la primera institución en operar en su propio seno ese viraje hacia la Laicidad.
En efecto, en 1877 el GodF, en el curso de su Convento, que es su Asamblea General, decidió que para ser Francmasón la creencia en dios o en el Gran Arquitecto del Universo, no era más obligatoria.
Nosotros seguimos pagando aun hasta hoy día, las consecuencias, en cuanto la Francmasonería inglesa, que se considera a sí misma “regular", nos ha excomulgado y decretado que el Gran Oriente, no cumpliendo más la condición de referenciarse al GADU, era “irregular”. Desde hace 130 años, la situación no ha podido arreglarse, tanto más cuanto nuestra Institución es perfectamente respetuosa de la originalidad e identidad de cada uno, tanto como de la soberanía de las Logias. Es así que ha admitido que las mujeres podían ser iniciadas en el GO, luego de debates, que es necesario decir fueron fuertes y muchas veces polémicos, contradictorios, pero finalmente fructuosos. El GOdF, sin embargo, no se volvió mixto, porque en el respeto de la soberanía de las Logias, no obliga a nada y algunas Logias permanecerán masculinas o aún femeninas, aunque esta ultima posibilidad aun no se haya dado.
Sin embargo, es necesario hoy día explicarse sobre la Laicidad la cual, fuera de Francia es muchas veces percibida como una particularidad difícil de discernir, y por decir todo, una excepción francesa. Tengo una expresión propia con la cual hemos trabajado entre masones: la Laicidad es el estado ideal de una sociedad fraternal donde pueden vivir juntos libremente, expresarse, realizarse en la igualdad de oportunidades todas las diferencias humanas. Es decir, que yo no uno la Laicidad a la religión. La Laicidad es un cuadro político, y al mismo tiempo, una visión filosófica del hombre, porque el hombre es libre en sus opciones, libre en su pensamiento, de su expresión y de su acción. Y al mismo tiempo, la Laicidad está ligada a una ética, que es una ética de la solidaridad. La solidaridad me parece un corolario importante para la Laicidad, simplemente porque si en un país hay separación de las iglesias y del Estado y libertad absoluta de conciencia, y no hay posibilidad de vivir dignamente, nos encontramos en una paradoja que hace que la Laicidad, finalmente no tenga sentido.
Por otro lado, es necesario saberlo, en Francia durante toda la duración de la gestación del proyecto político de la Laicidad, es decir, durante todo el S. XIX, quienes concibieron esta idea política fueron los difusores de la solidaridad. El primero que habló de solidaridad social fue Ferdinand Buisson, que es uno de los padres de la Laicidad. He aquí entonces como veo la Laicidad, desarrollándose en un cuadro pluralista, que no tiene nada que ver con esa Laicidad antirreligiosa que ha sido descrita durante años y que viene de un malentendido en los comienzos de la Ley 1905, de la cual hablaré en unos momentos, al principio, y de procesos que tuvieron lugar contra las congregaciones religiosas. Ustedes se acuerdan tal vez de esta historia, donde se perseguían religiosos para hacerles entrar dentro del cuadro legal. Pensamos que la Laicidad es algo que permite la libertad de pensamiento y por lo tanto, la libertad de cultos. La Laicidad es la garantía de la libertad de cultos, y es importante también decirlo.
La Laicidad es un valor fundamental para el GodF.
Es fundamental, justamente, porque nosotros anteponemos sin cesar esta noción de dignidad humana. Si el GOdF tiene un sentido, ante todo lo tiene para sus miembros, que son hombres y mujeres a la búsqueda de ese sentido, de una trascendencia también, humanista, fuera de aquéllas propuestas por las religiones. Hay entre nosotros religiosos, hombres y mujeres que creen, pero que han buscado también otra trascendencia, que es tal vez, un sentido inmediato de la existencia, y es por esto que el GOdF es una estructura moderna, está en la modernidad, cuando el sentido de la existencia desaparece en un consumismo que nos parece que hay que combatir. Está bien que haya que consumir, que estemos cómodos, en el confort, pero esto no es suficiente para vivir si detrás no tenemos otra cosa, en el dominio de la emoción, de lo afectivo, donde uno pueda expresarse o donde uno pueda decir lo que uno es. El consumismo, en definitiva, solo es algo estéril para el hombre, incluso destructor para el medio ambiente, lo sabemos todos. Es verdad que el malentendido sobre la Laicidad persiste de manera violenta en Europa, en la medida que se piensa que cuando se es laico, se es un revolucionario, un antimonárquico, y forzosamente un republicano. Es verdad que en Francia la Laicidad tiene mucho que ver con la República; pero se puede ser laico sin ser republicano: hay monarquías en Europa que son democracias, y que son tan respetables como nuestro régimen, y donde se puede también hacer vivir la Laicidad.
Pero la Laicidad ¿es un principio universal? y por ejemplo ¿Turquía es un país laico? Sí, me atrevo a afirmarlo, sin entrar en el debate sobre la evolución política moderna y actual de ese país. Ataturk tenía en Turquía inscrita la Laicidad en la Constitución. Esto existe en Turquía y existe en Portugal. No es un gran número de países, pero la laicidad es también el respeto y la defensa de la dignidad de los hombres y las mujeres. Esto debe ser un objetivo universal, es decir, que en un país cercano o lejano del nuestro, donde los hombres y las mujeres no tienen la dignidad que merecen, la indignidad que viven se vuelve contagiosa, y al final produce gérmenes de injusticia, de conflicto y de desequilibrio... creo que todos los regimenes fuertes que quieren constreñir al hombre son regimenes que pueden derivar hacia la violencia. Lo vemos muy bien con los terrorismos.
Los terrorismos no se nutren de las religiones, sino en medios donde la Laicidad no existe. La democracia es una ley escrita, un sufragio universal y la separación de poderes. Y es también, el respeto de los individuos que viven bajo esta ley democrática, y cuando tenemos un país donde hay ausencia de respeto a la dignidad de los hombres y mujeres, en ese momento hay un riesgo de nutrir los extremismos. Estos van a refugiarse, de preferencia en países que no son democráticos ni laicos. Lo vemos todos los días.
Es verdad que los Francmasones no han sido siempre ejemplares. En Europa, los Francmasones han estado entre los primeros adeptos al colonialismo, convencidos de la superioridad de la civilización occidental. Frecuentemente fueron sordos a la expresión de las diferencias alrededor de ellos, cayendo así en un dogmatismo que no tenía nada que envidiar a la religión. No estuvieron exentos de errores ni de faltas graves, y esto es lo que nos hace prudentes cuando exponemos nuestras ideas, mas en la duda que en una creencia ingenua y finalmente peligrosa.
Podemos preguntarnos si existen diferentes maneras de concebir la Laicidad en el mundo. Para continuar en la lógica de lo que vengo diciendo, hubo un evento que pasa generalmente desapercibido entre los historiadores de la Laicidad. En 1956 la divisa de los Estados Unidos era “e pluribus unum”, es decir, “la singularidad en la multiplicidad”, “uno para todos, todos para uno”, en cierto sentido el respeto del individuo en una colectividad. Y en 1956 el presidente Eisenhower, que era un presidente republicano, hizo cambiar la divisa a “in god we trust”. Y de manera extraña, éste “in god we trust”, esta deriva hacia lo religioso se inscribió en el dólar. Entonces, si ustedes quieren, el lazo entre la Laicidad y la economía es algo muy importante a identificar. Tanto más que en el mismo movimiento se instaló una mística y una clericatura del dinero, un retorno hacia la glorificación del becerro de oro, con una filosofía y una escatología en el “trabajar más para ganar más”. Como si la finalidad dejara de ser “trabajar mejor para vivir mejor” que nos dicta la razón.
Para retornar a la cuestión, ¿es que hay varias laicidades? ¿La Laicidad es algo exportable, puede inscribirse en todas las culturas? Estoy convencido de que sí, dentro del respeto a las diferencias. Es decir, que es evidente que no podrá darse a la Laicidad el mismo sentido en Europa Occidental, en África Oriental o sobre la costa pacifica donde estamos, en la medida que las culturas y las historias son diferentes, en la medida en donde los regimenes son también diferentes. Pero, si un régimen, el que sea, llega a hacer respetar la dignidad de los hombres y las mujeres, en ese mismo momento, la Laicidad comienza a venir naturalmente. Entonces, la Laicidad es un concepto vivo, incontestablemente, y es por esto que confinarlo solo a la separación de la iglesia y del Estado, como a veces lo hacen los franceses, es muy reduccionista. Y es un riego mayor que está hoy día encarnado en ciertos partidos extremistas en Francia que hablan de Laicidad sin las nociones de solidaridad o dignidad humana, y que le dan una coloración xenófoba. Hay un riesgo, dicho esto, incluso si una Ley votada en Francia en 1905 para formalizar esta separación, ha sido escrita en un contexto particular, y no estoy de acuerdo en que se la toque, en particular que se modifiquen los dos primeros artículos que dicen que: “La República asegura la libertad de conciencia. Ella garantiza el libre ejercicio de los cultos con las solas restricciones señaladas en interés del orden público. La República no reconoce, no da salarios ni subvenciona ningún culto”. Porque el principio es bueno:
Separación de la religión y del Estado. La religión en su casa y el Estado en la suya. Pero no se tiene en cuenta, y la ley de 1905 no tuvo en cuenta, de algunas situaciones particulares: el cambio de la sociedad, la evolución hacia una "mixtidad" social que se manifiesta actualmente en "mixtidad" religiosa, a veces en sincretismo, en "mixtidad" étnica que se realiza en los países occidentales. La religión musulmana en Francia, derivada de una inmigración que en su origen nosotros hemos estimulado, no hay que olvidarlo, se volvió una religión muy importante al mismo titulo que el judaísmo, el catolicismo y el protestantismo. Nos damos cuenta, entonces, que hay fallas en la Ley de 1905 en la medida que, es verdad que no se subvenciona ningún culto, que no se construye ningún lugar de culto, y que las religiones minoritarias están desfavorecidas en relación a la cristiandad cuyos edificios son antiguos y están protegidos por el Estado. Pero hay diferencias que están ligadas al pasado de Francia, a la cultura cristiana de Francia lo que no es la misma cosa que ligada a las raíces. Francia es de cultura cristiana, lo que se manifiesta en el paisaje, dado que hay muchas iglesias, y es incontestable que esas iglesias son parte del patrimonio y son mantenidas por el Estado y las comunidades locales, por el contrario, los edificios de los otros cultos, ya sean sinagogas o mezquitas, no lo son. Y aquí hay una falla en algún lado, y será necesario que podamos cuestionar sin tabú a nuestra sociedad laica, justamente porque ella es laica, y esto responde en particular a la cuestión de una Laicidad que debería obligatoriamente evolucionar en función de las sociedades. Es un principio que debe quedar, pero que debe permanecer en armonía en la sociedad en la que evoluciona.
¿Como conciliar la referencia a la laicidad y la búsqueda de espiritualidad?
Yo estoy por una espiritualidad laica, es decir una espiritualidad ligada al camino iniciático masónico, y es por ello que estoy en una Obediencia masónica. Es una espiritualidad que tiene por principio la búsqueda de sí mismo y de los otros. Lo decimos de una manera un poco rápida, pero es incontestablemente la ausencia del dogma en la base de su vida y de su acción. Esto es la primera cosa. La segunda cosa es que también estoy en la búsqueda de una trascendencia, de un humanismo trascendente. La trascendencia siempre ha sido percibida como ligada al misterio divino. La trascendencia no es el inmanentismo, es decir, la presencia de dios en el hombre. Yo pienso que todos los seres pueden tener una trascendencia, una trascendencia del humanismo, en una moral no impuesta, en una trascendencia del espíritu. Ellos están sometidos a un mismo destino, en una corta vida. No se esta obligado a vivir únicamente según una perspectiva materialista. Se puede buscar un sentido que no esté ligado a la religión, pero a la escritura de un destino común, en la afección, en el amor, en la búsqueda de la alteridad, y después también en algo que es importante para mi, en la transmisión. Es absolutamente necesario que se pueda transmitir un cierto numero de valores a aquellos que van a sucedernos, sin lo cual, estoy persuadido, la humanidad tendrá dificultades para sobrevivir en esta Tierra. No estamos aquí de manera definitiva. Estamos aquí de manera precaria, transitoria, no es pesimismo, es ser lúcido, es saberlo. No tenemos una existencia definitiva sobre la Tierra, ni en tanto que individuos ni en tanto que especie.
Otras especies como la nuestra han desaparecido, y si el hombre quiere sobrevivir, pienso que lo hará en la noción de un destino común, de un humanismo de resistencia, algo que reúna a los hombres sobre la Tierra y también a la Tierra, y entonces la transmisión juega un papel fundamental en la permanencia de los valores.
En efecto, imagino que la vida está escrita como una frase, con una mayúscula al principio, que es el nacimiento, enseguida las palabras, una puntuación que son los días de nuestra vida, nuestras alegrías, nuestras penas, nuestros dolores, nuestros amores, y un punto final que es la muerte, y que da, paradójicamente, su sentido a la frase. Nosotros, masones, escribimos nuestras frases en un libro común, espiritual e inmaterial, y que nos servirá para transmitir.
¿Cual puede ser la acción de nuestra Masonería sobre estas problemáticas y qué es lo que la distingue de otras Obediencias masónicas?
Está muy claro. Tenemos dos tipos de acciones. Primeramente en el discurso. Y tener un discurso claro, saber lo que se dice y lo que se quiere, ya es algo. Esto nos separa de una manera importante de otras Obediencias, sobre todo de las Grandes Logias ligadas a la Gran Logia Unida de Inglaterra, donde la masonería tiene un sentido completamente diferente. Desde el principio del S. XIX, la Francmasonería del GOdF evolucionó en una dirección que era la de una implicación social siempre más importante. Los Francmasones del GOdF imaginan que ellos viven en una colectividad, en un grupo solidario, y ellos desean que este grupo solidario pueda evolucionar. Esto me parece muy importante. Entonces la gran diferencia está ahí. Primero en el concepto, y después también en la acción. Es decir, que estamos muy próximos de una masonería que se compromete, en tanto que Obediencia, en los grandes combates sociales. Recientemente hice publicar un Comunicado sobre las acciones de Planificación Familiar. En el dominio de la sexualidad estamos todavía demasiado inclinados hacia conceptos latinos, mediterráneos, donde la sexualidad es muy sexista, en la que el hombre tiene un lugar predominante. Aquí en Ecuador ustedes han hecho evoluciones en la sociedad de las que nosotros todavía estamos lejos. Las leyes de 2001 eran leyes para facilitar el acceso a una sexualidad realizada para todos, para los jóvenes, para los varones y sobre todo para las jóvenes con la contracepción. La ley dice que es necesario tener una información clara sobre la contracepción en la escuela, pero esto todavía no se ha hecho.
Pero hay otros dominios donde también trabajamos. La economía, por ejemplo, cuando esperamos una economía distributiva y solidaria. Sé que hay en Uruguay Hermanos que trabajan también sobre una Renta Mínima, es decir un ingreso dado a todos, por el hecho de existir, un ingreso de base incondicional para dar a cada uno el sentimiento de un destino común.
Somos entonces, guardianes de la sociedad. Pero ¿tenemos una influencia de red? En el sentido de la idea seguramente, no en un sentido político, contrariamente a lo que dicen nuestros detractores, que piensan que nosotros hacemos y deshacemos en los gobiernos.
Ustedes saben que aquí hay solo un fantasma, y que nosotros jugamos un rol mucho más importante por la fuerza de nuestras ideas que por nuestra participación en la gestión de lo público. Pero, pienso, como Salvador Allende decía en 1970 en la Gran Logia de Chile cuando no era aún presidente, que si la Francmasonería no era capaz en tanto que Institución de expresarse para promover los valores que ella defiende, nosotros los Francmasones seriamos continuamente sospechosos de perseguir unos fines egoístas.
Voy a terminar aquí mis propósitos, agradeciédoos vuestra hospitalidad afectuosa que me hace sentir que estoy aquí como ciudadano del mundo, en mi propia casa, y expresándoos mi gratitud. Porque vengo aquí buscando vuestro secreto: habéis logrado en America del Sur sobrepasar sus particularidades de Obediencias para fundar CIMAS y así fundar una estructura que reúna a todos los masones del continente.
Habéis comprendido que la idea prima sobre las estructuras, y que si nosotros no sabemos aliarnos más allá del orgullo, la masonería quedará confinada a una corriente cultural marginal. Porque tenemos una cultura específicamente masónica, hecha de la búsqueda de nosotros mismos y de los otros, de una búsqueda de trascendencia a través de una espiritualidad común a todos los hombres, cualquiera sean sus creencias, y la conciencia de que la transmisión del mensaje de nuestros valores es indispensable a la evolución, incluso a la supervivencia de las sociedades, y a la dignidad del hombre. En Europa este tipo de alianza está apenas esbozada; valga esto para ponerles de manifiesto el retraso que tenemos respecto a ustedes, que la antigüedad de las Obediencias es relativa, y que nosotros no tenemos lecciones que dar.
Ustedes nos dicen también, que en el dominio de las ideas nada está escrito definitivamente, todo está a escribir. Es para nosotros una gran lección de modestia que debería sernos útil si sabemos seguir siendo Aprendices, como todos lo deseamos, desde el principio hasta el fin de nuestra vida.


Eugenio Espejo, padre de la Independencia ecuatoriana, francmasón ilustre, y que dio nombre al Sexto Encuentro de la Confrederación Interamericana de Masonería Simbólica

*Las fotografías que se reproducen fueron tomadas durante la celebración del Sexto Encuentro de la CIMAS. Este blog ha recibido autorización para su utilización.
**Siglas: FASCREAA, Federación Americana de Supremos Consejos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. CIMAS, Confederación Interamericana de Masonería Simbólica.

domingo, octubre 9

De la fundación a la última moda en la Corte de María Antonieta

*La Reina María Antonieta bajo el Sol y la Luna, de J.M.H.

Hace unos días publicábamos aquí un artículo titulado 1728. En él se explicaba dónde se hallan las raíces temporales del Gran Oriente de Francia. Ha sido ese texto y una conversación con un buen amigo lo que me ha llevado a plantearme la redacción de algún trabajo adicional, con la finalidad de contribuir a un mejor conocimiento de la obediencia en la que Voltaire, casi al final de sus días, vistió el mandil. Así, si hace un par de semanas nos ocupábamos en cierto modo de la confusión que genera la aparición de determinadas fechas de referencia en el sello que identifica al G.O.D.F., y que -como todo buen conocedor sabe- van más allá de la creación oficial de la Obediencia, hoy enfocamos un tema diferente que abordaremos en dos partes: Las relaciones de la Francmasonería francesa, y del Gran Oriente en particular, con el proceso revolucionario de 1789.
Hablaremos en esta ocasión del clima que se vivió en la Francia del siglo XVIII, en el momento justo en el que como vimos el otro día se pergeñaba una estructura masónica que, proveniente de las islas británicas, acabó por convertirse en algo genuinamente francés, desarrollándose en determinados círculos formados por personas caracterizadas por su relevante posición y por participar en la agitación política del momento. En la primera mitad del Siglo de las Luces son muchos los nobles que se acercan a la nueva institución. Es notable igualmente la presencia de estuardistas y orangistas, católicos los primeros, protestantes los otros, que trasladan a Francia la tensión de su enfrentamiento civil. Cuando en 1736 aparece la primera estructura obediencial francesa (la Gran Logia Provincial, luego Primera Gran Logia), el éxito de la masonería como fenómeno social es indiscutible. Un informe policial que data de 1737 apunta en unos escasos renglones este dato: "... hablamos de los progresos de la orden de los "Frimaçons". Todo el mundo, grandes y pequeños, se hace recibir. Causa furor..." La masonería en este momento todavía no es conocida con suficiente detalle por el poder establecido. La policía ni siquiera escribe con corrección ortográfica el nombre de la institución. Pero en las más altas esferas de la Corte del Rey Luis XV se observa con recelo el progresivo avance de lo que entonces es una sociedad secreta. El todopoderoso primer ministro en la práctica, Hercule Fleury, cardenal conocido por el sobrenombre de "Su Eternidad", reacciona con enorme desconfianza ante tal furor y, temeroso de las complicaciones políticas que puede generar la filtración de estuardistas y orangistas, así como la total ausencia de control estatal, impulsa la adopción de las primeras medidas represoras que no gozarán de mucho éxito.
Llama la atención que los hombres de la masonería de entonces fueran capaces de llegar hasta el mismísimo cardenal con el ánimo de apartarlo de una idea tan negativa. El bien conocido caballero Ramsay mantendrá una reunión con Fleury, pero con muy poca fortuna, pues el clérigo terminará recordándole que al Rey no le gustan "ésas asambleas" y que el derecho de reunión no existe.
Tenemos noticias de una famosa redada hecha por las fuerzas del orden de la época en 1737. Sucedió en La Rapée, en París. La policía irrumpió en una taberna regentada por un tal Chapelot. Antes de acceder al local, lo primero que vieron debió de dejarles muy sorprendidos: una larga fila de lujosos carruajes estacionados en la calle, cuyos cocheros aguardaban pacientemente el regreso de sus señores. Dentro del local reconocen las caras de lo más granado de la sociedad parisina. El informe policial habla por sí sólo y deja constancia de la reunión de una muchedumbre "...ataviada en su mayor parte con un mandil de piel blanca, alguno -sigue diciendo el texto- lleva una cinta de seda azul a modo de collar en torno al cuello de la que pende una escuadra, o una paleta, o un compás, cuando no otras herramientas ligadas al oficio de albañil..." El comisario al frente de la singular misión no se atreve a identificar a nadie, limitándose a ensañarse con el posadero, que será quien pague las culpas de todos. Al pobre Chapelot le cierran el "cabaret" durante seis meses y le obligan a pagar una multa de mil libras, suma que debía ser bastante cuantiosa en aquella época. Si la resolución dictada por la autoridad policial contra Monsieur Chapelot el 14 de septiembre de 1737 tiene importancia, es porque en ella se recoge todo un fundamento a favor de la prohibición de "todo tipo de asociaciones, especialmente ésa de los Freys-Maçons".
De todos modos el poder político no pone mucho interés en perseguir a quienes en definitiva son sus propios actores, dándose así una curiosa paradoja. Por su parte, la masonería del momento se limitará a acentuar la discreción, algo que ni pondrá fin al furor del que hablaba la policía en un primer instante, ni evitará que algún otro hostelero siga los mismos pasos que el infeliz Chapelot. El desarrollo de la masonería continúa en la Corte. La denuncias de algún párroco provocan la intervención policial pero, a diferencia de la situación que conocerán otros países como el nuestro, no generan gran inquietud. La nobleza de más alta alcurnia se incorpora a la cabeza de la naciente obediencia, llegando incluso a especularse con que el propio Luis XV ha sido iniciado. Paul Naudon, que nos guía en este relato, hace referencia a unos versos escritos por un clérigo francmasón, el Abad Pingré, con ocasión de la colocación de la primera piedra de la Iglesia de Santa Genoveva por el Rey:

Cuando con el cetro en la mano Luis dicta la ley,
En su señor un francés bendice a un tierno padre.
Si para levantar un templo toma entre sus manos una escuadra,
En su hermano un masón ve al más grande de los reyes.

Pero más allá de los versos el misterio es lo único que nos ha quedado. Los investigadores han encontrado pruebas de la existencia de una Logia del Rey, que aparece citada en 1739. También sabemos que en 1745 aparece un taller denominado Logia de la Cámara del Rey, que como su propio nombre indica aglutinaba a buena parte del personal del Monarca. Bajo el reinado de Luis XVI la Logia de Cámara se transformará en una logia militar cuya petición de constitución aparece en los archivos del Gran Oriente de Francia datada el día 17 de agosto de 1775.
De Luis XVI tampoco conocemos nada con certeza. Sí sabemos por contra de su primo Luis Felipe de Orleans, que llegó a ser el Gran Maestro del G.O.D.F.; y de dos de sus hermanos, el Conde de Provenza y el de Artois. El primero, tras el fin del Imperio, reinará con el nombre de Luis XVIII. El segundo lo hará como Carlos X y perderá el trono en la Revolución de 1830.
Las mujeres también se incorporarán a esta moda que hace estragos en la Corte de una Francia que se asoma al abismo. Es el momento en el que aparecen las logias de adopción y con ellas una especial noción de la masonería femenina en la que destacan figuras como la Princesa de Lamballe, que llegará a asumir según algunas fuentes un puesto de notable responsabilidad en la masonería escocista, para convertirse años más tarde en la víctima más conocida del asalto a la Prisión de la Fuerza por la truculencia que rodeó su muerte**. María Antonieta, Archiduquesa de Austria, Reina de Francia y amiga íntima de la Princesa de Lamballe le explicaba a su hermana con el tono frívolo que llegó a caracterizarla que, en relación con los francmasones "... Todo el mundo lo es. Es la manera de poder enterarse de todo ¡Dónde está el peligro!"
No resulta difícil comprobar que el desarrollo de la masonería en la Francia de la Ilustración y en la prerrevolucionaria, se halla ligado a los estamentos más pudientes de la sociedad. Pero el crecimiento de la entidad no se produce únicamente en los salones de la Corte. Logias como "Las Nueve Hermanas" son prueba de ello, aglutinando una buena parte de lo que hoy denominaríamos el "capital intelectual" del momento. Será una especial característica la que coloque a la masonería en una posición compleja frente al proceso revolucionario. Y decimos que es compleja porque de una parte en su seno se consolida la promoción de determinados valores que apuntan un cambio radical, el nacimiento de una nueva sociedad; pero por otro lado la masonería del momento no dejará de verse devorada por el estallido del 14 de julio, un fenómeno histórico que, sin embargo, propiciará a lo largo del siglo XIX el nacimiento de la primera teoría conspirativa con cierta trascendencia, y que atribuye a la entidad tanto la autoría intelectual como la responsabilidad en la producción de la Revolución. Todo un clásico de la leyenda negra al que muchos francmasones, inexplicablemente, siguen dando credibilidad***.

* Reproducción de la obra autorizada para este blog por su autor.
** Una placa la recuerda hoy sobre los muros de lo que creo es una biblioteca pública, levantada sobre el solar que ocupó la fatídica prisión.

*** Recomiendo la lectura de los trabajos de Paul Naudon, guía -como digo en el texto- de esta sucesión de relatos.

sábado, octubre 8

Marruecos y España: Un acuerdo de amistad masónico


Dos blogs se hacen eco estos días de la firma de un tratado de amistad entre dos estructuras masónicas un tanto especiales, los Grandes Capítulos de España y Marruecos*. Los espacios a los que me refiero y en los que el lector podrá encontrar una mayor información son Mandiles Azules y El Masón Aprendiz. En esta última página -probablemente la más leída de cuantas se elaboran en nuestro país consagradas a la actualidad masónica-, además resalto el detalle que considero muy acertado de volver a publicar la conocida Carta de Lisboa, firmada de común acuerdo el pasado mes de abril por dieciocho grandes capítulos. En su momento también nos hicimos eco en Memoria Masónica del contenido de aquel documento, algo que recuerdo con una especial satisfacción.
Muchas de las personas que nos leen se encontrarán con la palabra "capítulo" por primera vez. Casi con total seguridad esas personas tendrán una referencia más o menos clara de lo que es una logia, o de lo que es el Rito francés o Moderno, pero no así de en qué consiste un "capítulo". Muy, muy a grandes rasgos y para entendernos, podría decirse que hablamos de una estructura que agrupa a personas integradas ya en logias, que tienen una cierta antigüedad en su militancia masónica, y que, provenientes las más de las veces de talleres diferentes -y hasta de obediencias también distintas (en el caso de España del Gran Oriente y de la Gran Logia Simbólica)- se agrupan para compartir el fruto de un trabajo intelectual y filosófico. Se trata de otra dimensión del trabajo masónico, el hogar de esos famosos altos grados (aunque en el caso del Rito francés la denominación histórica y correcta es "órdenes de sabiduría") a los que las fuentes antimasónicas atribuyen disparatadamente el más alto nivel de misterio conspirativo. Del mismo modo que las logias que comparten unas determinadas señas de identidad, una historia o unas características comunes, se agrupan bajo las estructuras "federales" que denominamos obediencias, los capítulos hacen otro tanto. La entidad "federativa" bajo la que se produce ese agrupamiento recibe el nombre de Gran Capítulo General.
La noticia con la que encabezaba esta nota se refería a un particular tratado de amistad suscrito por dos Grandes Capítulos: el de Marruecos y el de España. Ambos tienen una nota característica que comparten con otros quince grandes capítulos y que ha de resaltarse, la legitimidad: Ambos han recibido la Carta Patente del Rito Francés de manos del único Gran Capítulo que puede conferirla, adscrito a la Obediencia que en el Siglo XVIII asumió la codificación y sistematización del Rito Francés, el Gran Oriente de Francia. Debería además decirse que existe otro elemento que acerca a ambas organizaciones: su juventud. España cuenta con un Gran Capítulo General desde hace un año; Marruecos desde hace poco más. En ambos países se ha iniciado un actividad intensa encaminada a lograr más que la expansión -no me gusta tal expresión - la consolidación de un sistema cuya finalidad es el enriquecimiento intelectual de quienes lo integran, huyendo de confrontaciones absurdas y ajenas por completo al ideal que encarna la francmasonería.
De la misma forma que la Carta de Lisboa marcó un antes y un después y materializó la unión de esfuerzos muy diversos en pro de la universalización de un trabajo y de una determinada sensibilidad masónica, la suscripción del Acuerdo de Amistad entre dos Grandes Capítulos, asentados en dos países vecinos con una particular relación a lo largo de la historia, me parece una extraordinaria noticia, más por lo que puede significar en el futuro que por lo que pueda implicar con carácter inmediato. Sigamos sordos frente al ruido como hemos hecho hasta ahora. Limitémonos a trabajar.

* Sitio web de la Gran Logia de Marruecos

sábado, octubre 1

Clara Campoamor: 80 años


El 1 de octubre de 1931 el Congreso de los Diputados votaba en España el contenido del artículo 34 de la Constitución republicana. 161 de los parlamentarios reunidos votaron en un sentido, 121 en otro bien diferente. La consecuencia de aquel paso fue la igualdad de derechos de hombres y mujeres en los procesos electorales y la proclamación efectiva, por primera vez en la historia de nuestro país, del sufragio universal.
En la toma de aquella decisión tuvo un peso extraordinario el convincente y sereno verbo de *Clara Campoamor, republicana y francmasona.
Hoy, 1 de Octubre de 1931, se cumplen 80 años del histórico debate y de la que probablemente sea una de las decisiones más honrosas de nuestra poder legislativo.

¡Honor, memoria y reconocimiento!

*Otro apunte dedicado a Clara Campoamor en este blog: "Lo que queda en el tiempo".