viernes, febrero 3

El Gran Oriente de Francia y su labor en Sudamérica (II)


La labor del Gran Oriente de Francia en Sudamérica, segunda parte.-

Un trabajo de investigación del historiador Mauricio Javier Campos.

Continuamos en Memoria Masónica difundiendo un trabajo que rescata la identidad de la Masonería adogmática en América. Sin ir más lejos, acaba de aparecer en El Masón Aprendiz un interesante material dedicado a la figura de Diego Martínez Barrio y, en suma, al quehacer de destacadas figuras españolas que, exiliadas durante nuestra última dictadura, tuvieron un protagonismo destacado en la actividad y vida masónicas de la República Argentina.
Por nuestra parte
, compartiendo de nuevo el trabajo de Mauricio Javier Campos, volvemos a ocuparnos hoy del Gran Oriente de Francia, una más entre las entidades que rehuyeron la concepción esclerótica de la masonería a partir de una idea de tradición mal comprendida. En esta ocasión conoceremos el clima que rodeó la celebración del centenario de una logia, "Amie des Naufragès". Nuestros lectores podrán acceder a todos los artículos publicados sobre el tema con anterioridad en los siguientes enlaces:

"El Gran Oriente de Francia y su labor en Sudamérica I"
"El Gran Oriente de Francia y la Masonería Liberal en Sudamérica"

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Logia Fundadora, por el hermano Justo Prieto.
"El G.O.F.A. participa jubilosamente de este acto que conmemora un suceso feliz para la Masonería Universal. El Centenario que hoy celebra la Resp.´. Log.´. "Amie des Naufragès" es un acontecimiento de vasta significación para ella y para nosotros que conocemos su empeñosa existencia en la Argentina".
"La Logia que esta noche es nuestro huésped en la casa, y de la que nosotros somos huéspedes en el taller, acaba de cumplir su siglo de existencia, con la feliz constatación de que los años no han embotado ni entumecido entre sus columnas el vigoroso espíritu de la Masonería Francesa que ha marcado sus actividades con el sello de su tradición filosófica liberal y democrática".
"Amie des Naufragès, a pesar de sus cien años, no ha envejecido. Como toda institución que llega a la centuria, ha quedado legítimamente incorporada a la historia del mundo. Todas las cosas, con el correr de los años, se incorporan a la historia, pero no todas tienen el privilegio de no devenir seniles, para poder presentarse en cambio, noblemente añosas y arraigarse así fuertemente en el pasado, para proyectar su acción prestigiada por el tiempo, y su añeja tradición sobre los días futuros".
"El G.O.F.A. no puede sustraerse a esta adhesión entusiasta que le brinda, una vez más, la oportunidad de expresar su admiración y simpatía al Gran Oriente de Francia a la que pertenece Amie des Naufragès. No puede omitir estas expresiones en cuantas emergencias se le presenten, por cuanto el Gran Oriente de Francia fue el más afinado y eficaz instrumento de que se ufana la civilización para el paso de una etapa a esta en que vivimos desde el siglo XVIII, que aunque va señalada de periódicas crisis de mejoramiento, acusa una trayectoria incesantemente perfectible".

Causa y efecto
"Las manifestaciones del espíritu y de la inteligencia -genuina y verídica expresión de cada época- nos muestran que, en Francia, la Masonería fue causa y efecto de tendencias cada vez más acentuadamente liberales en el ambiente".
"En efecto, el siglo XVII, considerado como un ciclo cultural, estaba sometido a todas las subordinaciones, aprisionado por todas las disciplinas y rigideces conocidas: la Iglesia, la Monarquía y el Nacionalismo (entonces disfrazado con la frase "grandeza nacional"). La filosofía y la moral no trascendían la esfera individual. Pareciera que en todo y de todo quisiera hacerse un arte".
"En esta sociedad cerradamente cristiana y monárquica quedaron sofocadas las corrientes de naturalismo que se originaron en Molière y La Fontaine. ¿Quién se atrevería a discutir los principios de la fe y las afirmaciones teológicas protegidas por el formidable poder temporal y espiritual de la Iglesia? Había que seguir respetando al Rey como exponente de la prosperidad, grandeza y gloria de Francia. Él encarnaba el sentimiento nacional. Los estamentos sociales y las jerarquías eran intocables. Las cuestiones "sociales", si de tal cosa podía hablarse entonces, se daban por resueltas. De ahí que Luis XIV pudiera decir "El Estado soy yo".

El reino de la razón
"El siglo XVIII, en cambio, rechaza toda regimentación. Es anticristiano, anti-monárquico y cosmopolita. Pone por delante las cuestiones políticas, intuye las cuestiones sociales y subestima la psicología y el arte. Es el resultado de los abusos de la Iglesia, de la Monarquía y de la Nobleza. Derrumbados estos ídolos en el espíritu de Francia, erígese a la Razón en juez universal, preténdese legislar para la humanidad entera, porque se encuentra lógico que del ser consciente hombre brote el concepto de la unidad del género humano. Desde entonces ya nada es intangible, ni siquiera la fe, ni siquiera el Rey".
"Esto último y el predominio ecuménico de la Razón, y el nacimiento de las ciencias experimentales, son el punto de arranque de la tarea demoledora del siglo XVIII. Quienes lo empujan son Fontenelle, sobrino de Corneille, en su "Histoire des Oracles", y Pierre Bayle en el "Dictionaire historique et critique", escrito en un método que más tarde ha de servir a Voltaire para redactar el suyo".

Nace la Gran Logia
"Así, al fundarse la Gran Logia de Francia, trece años después de la instalación de la primera Logia en París, la Franc-Masonería recogió todo este caudal para encauzarlo en una doctrina armónica y en una acción sistemática".
"Su primer Gran Maestro, el Duque D´Antin definió, en 1738, estos principios en un discurso, uno de cuyos párrafos copiamos de la notable obra de Eugen Lennhoff, "Los masones ante la Historia".
"Las diferencias más importantes entre los seres humanos no consisten en las lenguas que hablan, ni en los trajes que usan, ni en los países que habitan, ni en las dignidades que le fueron conferidas. El mundo es una gran república donde cada nación es una familia y cada habitante, uno de sus hijos. Queremos unir a todos los hombres de esclarecido espíritu y buenas costumbres (...) por medio de los altos principios de la virtud, la ciencia y la religión, de suerte que el interés de la confraternidad se convierta en interés de todo el género humano, y todas las naciones puedan adquirir profundos conocimientos y los súbditos de todos los reinos aprendan a amarse unos a otros sin renunciar a su patria. La Orden de los Masones ha sido creada para formar hombres virtuosos, ciudadanos honrados que honren su palabra y cumplan sus promesas..." (1)
"El propio Duque D´Antin, como corolario de esa moral universal y de la unidad del género humano en boga, en el mismo discurso lanza la iniciativa de redactar en Francia una Enciclopedia a igual de la que entonces se encontraba en ejecución en Inglaterra, diciendo".
"Los grandes Maestres de otros países unen a todos los sabios y artistas pertenecientes a la Orden para redactar un manual universal que comprenda todas las artes liberales y ciencias, con excepción de la teología y de la política. Esta obra ya ha comenzado en Inglaterra. Mediante la actuación conjunta de nuestros competentes hermanos sería posible realizar algo excelente en pocos años. Allí se explican, no solamente las palabras técnicas y su etimología, sino que se refiere también la historia de las ciencias y las artes, sus principios y la manera de aplicarlas. Así se comprenderá, finalmente la sabiduría de todas las naciones en una solo obra, como enciclopedia universal de todo cuanto existe de bueno, grande, luminoso y útil en el arte y la ciencia. Una obra como esta, crecerá de siglo en siglo y despertará en todas partes el deseo de emulación".
"La idea, que fue discutida en las Logias, tuvo como abanderado a Diderot en lo que se llamó la "batalla de la Enciclopedia", ganada luego. Como se sabe este monumental inventario del saber humano fue uno de los factores intelectuales de mayor importancia para el estallido de la Revolución Francesa. He aquí una de las tareas más grandes de la Humanidad originada y realizada por nuestra Institución. De ella nació también por boca del masón Ramsey, 50 años antes de los sucesos de Julio de 1789, la idea puramente espiritual de una democrática república universal y de la compatibilidad del sentimiento patriótico con el cosmopolitismo, desenvuelta por el masón Fichte cuando dijo: "Mi pensamiento es el cosmopolitismo y mi acción el patriotismo".

Gran Oriente de Francia
"Transformada la Gran Logia en Gran Oriente en 1773, el espíritu liberal de la masonería francesa fue avasallador. En 1775, este lanzó en una circular la afirmación: "La ley es la expresión de la voluntad de la mayoría" que luego se incorporó a la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, y una de sus Memorias habla con orgullo de los "Ciudadanos de la Democracia Masónica", en tanto se sustenta sin descanso el slogan Libertad e Igualdad que sumadas a la palabra Fraternidad pasan a ser de la Revolución, de la Francia y del mundo entero."
"No queremos decir con esto que la Masonería Francesa haya planeado, organizado y ejecutado la toma de la Bastilla. Sus modalidades y su doctrina no se lo hubieran permitido. Pero en esa su edad de oro, la Masonería dió a Francia la razón de ser de una Revolución, y transformó su propia estructura asociando a sus principios una militancia activa, no solo defensiva sino de realizaciones prácticas; inscribió en los destinos de la Nación la tesis de la unidad del género humano y, orientada por Franklin y Lafayette, formuló con máxima claridad y convicción, los Derechos del Hombre y del Ciudadano".
"Así el Gran Oriente de Francia se constituye en el primer recinto democrático dentro de un país aristocrático. De esta suerte, en Francia, en toda Europa y, puede decirse, en el Nuevo Mundo, promueve la sustitución del Orden Real por el Orden Masónico".
Desde la caída de la Bastilla a las memorables jornadas del 27, 28 y 29 de Julio que en la primera mitad del siglo XVIII tumbaron a Carlos X, muchos masones que impelieron la insurrección cayeron a lo largo del camino defendiendo los ideales de Francia y de la Masonería en acción".
"Pero la expansividad de las ideas, sobre todo cuando se trata de la unidad del género humano requiere escenarios más vastos, y el espíritu francés es capaz de obedecer a ese imperativo desinteresado. Tal vez eso impulsó a muchos a lanzarse al océano buscando las costas de nuevos continentes. Los heroicos cruzados no fueron afortunados en su viaje, pero dieron nacimiento a una Logia, cuyo nombre, de por sí es un grito de generosidad y abnegación".

La Logia centenaria
"Acaeció aquello en 1852 cuando el siglo ya había madurado y definido su mentalidad. El arte, la literatura y la filosofía finiquitaban su emancipación de los moldes clásicos. El Romanticismo, es, por entonces, la forma de expresión del escritor que huye de los rígidos cánones combatidos en el siglo XVIII. Aparecen en diversos campos sus adalides. Augusto Comte, con su Sociología. Víctor Hugo, exiliado por Napoleón III, escribe "La leyenda de los siglos". Es la voz genuina de la democracia. Alfredo de Vigny, Teophile Gautier y Alfredo de Musset traducen nuevas emociones. La Historia de los Girondinos es el llamado de Lamartine al pueblo, es la palabra que inflama los espíritus. Una pléyade, jamás contemplada fuera de los cielos de Francia, de historiadores, poetas, escritores e investigadores -masones o profanos-, Guizot, Tocqueville, Tierry, Michelet, Fustel de Coulanges, Renan, Flaubert, Zola, los Goncourt, Daudet, Dumas, Merimée, Taine, Saint-Beuve, Leconte de Lisle, Sully-Proudhomme, Claude Bernard, proclaman ideas democráticas o sentimientos humanitarios. De tales ideas venían, sin duda, cargados a América los que naufragaron en sus costas dando lugar a la fundación en 1852, de la Logia Amie des Naufragès".
"No queremos cerrar nuestro homenaje al Gran Oriente de Francia, en la entidad de la Logia Amie des Naufragès, sin mencionar algunas de sus grandes figuras masónicas (desde su fundación hasta el ejercicio de la Gran Maestría por el insigne y venerado Hermano Arthur Groussier) ya que su enumeración exhaustiva escapa al alcance de mi módica información: Voltaire, Montesquieu, Diderot, Benjamín Franklin, el Marqués de Lafayette, defensor de la libertad en dos continentes; Gerónimo José Lalande, el astrónomo; el famoso compositor musical Meyerbeer; Sthendal, gloria de las letras; Sadi Carnot, fundador de la termodinámica; Condorcet, matemático y filósofo; Helvetius, filántropo, filósofo y literato; Leon Burgeois, Presidente del Consejo de Ministros; Hipólito Carnot, Miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas; Emilio Combes, médico y profesor; Eugenio y Camilo Pelletan y Pierre Joseph Proudhon, escritores y notables políticos; Emilio Littré, filósofo, filólogo y político, una de las más grandes notabilidades europeas de su tiempo; Félix Faure, Presidente de la República; el famoso revolucionario y profesor español Francisco Ferrer Guardia; Jules Ferry, Charles Alexandre Dupuy, legisladores y profesores..."
"QQ.´. HH.´. Todos conocéis el origen de la Logia Amie des Naufragès y de su nombre conmovedor y elocuente. Nacida de una eventualidad peculiar y penosa, ella ha adquirido una resonancia realmente simbólica, como la del Gran Oriente de Francia, de la que es hija y miembro, como oriundas de un país al que toda la humanidad debe su civilización espiritual y su cultura dinámica".
"Francia, desde la lejana época en que celtas y galos vinieron a establecerse en su territorio, desde que los druidas le infundieron el culto del coraje y del desprecio a la muerte para salvar los valores eternos de la vida, ha jugado airosamente en la gran partida en que ha estado comprometido el destino de la civilización, el papel de quien salva un náufrago. La Masonería ha acudido también para evitar el naufragio del espíritu humano en el mar de la superstición, de la intolerancia y del oscurantismo. Al renacer en Francia, bajo el nombre de Gran Oriente de Francia, arrancó de las entrañas mismas del suelo que le dió aliento, la gloriosa tradición de salvar a la humanidad que se ahogaba en 1789".
"Hoy el mundo está en crisis, y la Masonería Universal también está en crisis. Pero la Masonería ha de salvarse de un nuevo naufragio si sobre la idea puerilmente ritualista y la rutinaria de la beneficencia triunfan los principios del Gran Oriente de Francia: Libertad, Igualdad, Fraternidad".
"En este suelo argentino, de todo esto sois un símbolo QQ.´. HH.´.de Amie des Naufragès, y por esto el G.O.F.A. os rinde su más fraternal homenaje".

Una Logia centenaria, por el hermano Osías Kovadloff
"Hubiera deseado entrañar, en el saludo que os dirige el Gran Oriente Federal Argentino, que debo exponer por el honroso mandato que me han confiado nuestro Muy Resp.´. Gran Maestre (Miguel Servera, también español y exiliado) y nuestro Gran Consejo Federal, todo el vigor y la dignidad, toda la efusión y el encanto que tradiciones inveteradas han ido concentrando en nuestros símbolos, en los ágapes y tenidas de mesa, en los banquetes fraternos con que solemnizamos nuestros fastos, con sus siete brindis conmovidos, en los saludos masónicos de nuestros distintos grados -y no solo en la exterioridad del reconocimiento- sino en su elevado sentido espiritual y en su profunda expresión".
"Hubiera desado dominar nuestro simbolismo, para exteriorizarlo en esta ocasión con renovado recogimiento, alentando el impulso vital que nos mancomuna y nos congrega y valorando la afirmación de Ernst Cassirer -el vigoroso autor de "El problema del conocimiento" y "El mito del Estado"- quien sostiene "que solo por medio del símbolo es posible comprender y expresar la naturaleza del hombre".
"¿No se anida acaso un símbolo, una representación ideal, en el hecho de que caída la ominosa tiranía rosista, las primeras columnas de un taller logial levantadas en la Argentina, no fueran las de "Unión del Plata", ni las de "Confraternidad Argentina" (Logias fundadoras del primer Gran Oriente Argentino en 1857), ni tampoco las de "Excelsior" (primera Logia inglesa en suelo nacional), sino las galas de "Amie des Naufragès"?
"Pareciera como si se ratificara así, en nuestro país, el destino universalista de nuestra Orden y se engarzara el inspirado numen del Gran Oriente de Francia, que incorporó la trilogía Libertad, Igualdad, Fraternidad, que es también nuestro oriflama, porque marca el final del absolutismo y los fecundos acontecimientos que determinaron la gran revolución. Nació el estado moderno, concluyó la hegemonía de una clase privilegiada, el despotismo de los reyes y comenzó la vigencia de los derechos individuales, desconocidos hasta entonces, cuya efectividad y perfectibilidad son la razón de ser de las Logias Masónicas".
"Es que Francia, en la hermosa y justa expresión de Lamartine "(...) ha dado la vuelta al mundo, con la Repúlbica y con el Imperio, con sus libertades y con su gloria".
"Nos une al Gran Oriente de Francia, el mismo credo espiritual, los programas de vida, las afinidades de pensamiento y de acción. Herder, el Copérnico de la historia, concibió a los pueblos y a las épocas, como estaciones de paso en la gran ruta de la humanidad hacia su suprema meta: como eslabones de una gran cadena. Así nos sentimos hermanados a los masones franceses. Y unidos a otras Obediencias que conciben de igual modo los objetivos indeclinables de la Francmasonería, estamos dispuestos (...) a responder a las adversidades de la vida, afrontándolas, combatiéndolas, y creándonos un mundo nuevo, no de sueño, sino de realidad construída y poseída por la mente humana".
"En una Orden que inspira a la universalidad y predica la tolerancia y la fraternidad, puedo afirmar rotundamente que el Gran Oriente Federal Argentino se siente plenamente identificado con el Gran Oriente de Francia, en la tendencia combativa y adogmática, laica y racionalista. Y no compartimos los puntos de vista de quienen propugnan un criterio místico, religioso, teosófico y hermético, que ha dividido a la Masonería en dos ramas, con cláusulas de regularidad y exclusiones absurdas".
"El Gran Oriente de Francia afrontó con decisión y firmeza a sus detractores y frente a su desconocimiento por varias Potencias, nos remitimos al trabajo exhaustivo de Oliver D. Street, el IL.´. H.´. de la Gran Logia de Alabama -que ningún masón debería ignorar- y en el que transcribe la opinión del erudito H.´. J. G. Findel, que dice:
"La excomunión del Gran Oriente de Francia por las Grandes Logias Masónicas es un intolerante acto de papismo, la negación de los verdaderos principios de la Orden, el comienzo y el fin de la Francmasonería cosmopolita. La excomunión del Gran Oriente de Francia denota la sectaria mentalidad de las Grandes Logias excomulgantes, olvidadas que la finalidad de la Masonería es unir a los hombres honrados y de buena voluntad de todas las religiones. Las Grandes Logias que han excomulgado al Gran oriente de Francia están contaminadas del sentimiento de separatividad y destrozan la Orden y disipan la herencia de nuestros liberales y tolerantes antepasados".
"El Gran oriente de Francia continúa este firme itinerario por el que nosotros también transitamos, sin atajos. Luego de las jornadas heroicas de la Resistencia, nos informábamos en estos días, por una crónica enviada desde Marruecos, del activismo masónico desarrollado en esos Vv.´. que ha visitado hace unas semanas el Gran Maestre del G.´. O.´. de Francia, IL.´. H.´. Francis Viaud. A la labor de inaugurar y conseguir nuevos templos y crear nuevos triángulos, merecen destacarse diversas conferencias públicas del IL.´. H.´. Viaud, con elogiosa repercusión en la prensa profana acerca de "La verdadera faz de la Francmasonería", "La Francmasonería como escuela de libertad" y "El destino del hombre". El IL.´. H.´. Viaud expresó su total adhesión a los puntos de vista de algunas OOb.´. latinoamericanas y calificó al Gran Oriente Español de Campeón de la Francmasonería por el hecho de que a pesar de las duras pruebas que el régimen fascista que impera en España les ha hecho y hace pasar, continúan en su lucha con más entusiasmo que nunca agrupados alrededor de su antiguo y actual Gran Maestre, IL.´. H.´. Martínez Gil. Y se ha felicitado a sí mismo por el acierto de no haber dejado jamás de mantener relaciones con el G.´. O.´. Español".
"John Huizinga, el admirable historiador holandés, sintetizó tres modos que siguieron los hombres para superar las tribulaciones de la vida: abandonarse a la mística fe en el más allá; imaginar una vida de sueño y de belleza en la cual refugiarse después de evadir la realidad, y, por último, reformar la propia realidad".
"Si en los tiempos de anhelo que vivimos, QQ.´. HH.´., nos remontamos a las vísperas de la formidable eclosión del Renacimiento, habremos de escuchar los desesperados lamentos de un poeta cortesano y embajador, que llamaba a su época:

Tiempo de dolor y de tentación
Edad de mentira, plena de orgullo y de envidia
Tiempo sin honor y sin recto juicio
Edad de tristeza que acorta la vida

"Y evoquemos hoy los versos del poeta negro que nos concita a elevar todas las voces "hasta que la tierra y el cielo resuenen, resuenen con las armonías de la libertad".
"No perdamos la fe, y hagamos votos que, al igual de Amie des Naufragès, a la caída de cada tirano, en cualquier lugar de la tierra, surja un taller masónico que perpetúe por siglos, en su arduo quehacer, el eterno credo del hombre en la verdad, en la justicia y en la belleza. ¡Salud y Unión, QQ.´. HH.´. de Amie des Naufragès y QQ.´. HH.´. todos!".

A la Resp.´. Logia Amie des Naufragés en su centenario

Amie des Naufragès, como una hermana buena,
trajo para estos Valles su consuelo cordial
y nos dió hace un siglo su palabra serena,
lo mejor de su esencia y afecto fraternal.
¡Amiga de los náufragos! ¡Oh símbolo perfecto!:
náufragos de la vida o náufragos del mar,
ello tiene un sentido adecuado y correcto
y en el amor un solo modo de conjugar.
Y es haciendo que todos nos sintamos hermanos
en esta brega enorme del diario batallar,
que impere la justicia y vayan nuestras manos
unidas en cadena por encima del mar.
Así vinisteis todos en aciagos momentos
de nuestra patria, amigos, dándonos el vigor
que levantó columnas en felices intentos,
soldó los eslabones con esmero y primor.
Amiga de los Náufragos, la vuestra es limpia historia,
y ha trascendido un siglo continuo, sin variar,
simbolizáis la buena y noble trayectoria
que se extiende infinita por encima del mar.
Al levantar mi copa os deseo ventura
y no oculto que lo hago con inmensa emoción:
¡Por vuestras grandes obras! ¡ Por vuestra gran cordura,
y en alto los espíritus; más alto, el corazón!

H.´. Alfredo Montoya

Buenos Aires, setiembre 5 de 1952 E.´. V.´.


Referencias:

(1) Ver las Constituciones de Anderson y su espíritu tolerante y ecuménico, aunque con variantes y diversas interpretaciones, en las distintas versiones de 1723 y 1738. Dice: Concerniente a Dios y la religión: "Un masón está obligado por su condición, a obedecer/observar la ley moral; y si él comprende el Arte/Oficio, no será jamás un Ateo estúpido, ni un libertino irreligioso. Pero aunque en los tiempos antiguos los masones estaban obligados en cada país a practicar la Religión, cualquiera ella fuese, de ese país o de esa Nación, sin embargo se considera ahora más expeditivo sujetarlos a esa Religión sobre la cual todos los hombres están de acuerdo, dejando a cada cual sus opiniones; es decir, ser Hombres de bien y leales, u Hombres de honor y probidad, cualesquiera sean las Denominaciones o Confesiones que contribuyen a distinguirlos..."

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