viernes, abril 27

Primero de Mayo: Francmasones en el Père Lachaise

De "Sous la Voute Étoilée", blog de un buen amigo, obtengo la siguiente nota que, una vez traducida, publico:

"Como cada año desde hace tiempo, los Francmasones y Francmasonas así como sus amigos, se juntarán para rendir homenaje a los mártires de La Comuna y a los artífices del progreso social el próximo Primero de Mayo.
La cita tendrá lugar ese día a las 9:45 horas, ante la entrada monumental del cementerio de Père Lachaise, en el Boulevard de Ménilmontant.
Bien recibidos serán los estandartes, collares y bandas..."

La nota de Gérard Contremoulin finaliza con el recuerdo a alguien que participó a su lado en esta manifestación durante muchos años, Nathalie Planchou, y que este año no estará...

No es la primera vez que hago referencia a esta conmemoración en Memoria Masónica; este año insisto en recordar la efemérides que trae a la memoria el episodio de La Comuna de París, porque algo me dice que será un Primero de Mayo con un tinte diferente y especial.

*Otros artículos dedicados a La Comuna y publicados en este blog:



jueves, abril 26

Logia Mozart (G.O.D.F.): "Forces Ocultes" y la eterna conspiración

En 1943 el curso de la Segunda Guerra Mundial comenzaba a cambiar de signo. Ello no era óbice a que la máquina del terror siguiera funcionando a pleno rendimiento en los países ocupados. Así, en ese mismo año, Paul Riche dirigía la película "Forces Ocultes", que quizá sea uno de los ejemplos más destacados de la filmografía y propaganda antimasónicas, y del que recuerdo siempre su comienzo, con una enorme araña negra que lleva en su abdomen grabado el anagrama del compás y la escuadra, descendiendo hasta posarse sobre el corazón de una Francia llena de relieves, más o menos un poco más abajo de París.
La película fue encargada por los nazis un año antes para ser proyectada en territorio galo. Además del director, que pasó de ser miembro del Gran Oriente de Francia a colaborar activamente con la Gestapo, otra figura destacada en la elaboración de la misma es Jean Marquès-Rivière, masón por un breve espacio de tiempo y orientalista fracasado del que en mi biblioteca guardo un original de sus "Los grandes secretos de la F.·.M.·.". Lo que son las cosas: Cuando abrí el libro, redescubierto en la estantería de una feria del libro antiguo, encontré entre sus páginas una tarjeta (¿de su anterior propietario?), Mario de Pimentel-Brandâo, embajador del Brasil en París entre 1936 y 1938, y Ministro luego de aquel Estado totalitario "Novo" de Getulio Vargas que, al igual que hicieron las dictaduras militares de los años sesenta, ahogó la masonería en el país carioca.
A Marquès-Rivière le correspondió encargarse de los decorados de "Forces Ocultes". No debió resultarle muy complicado montar la escenografía, porque el día 14 de junio de 1940 los alemanes ocupaban, además de la ciudad de París, la sede del número 16 de la rue Cadet, instalando en lo que había sido el corazón histórico y administrativo del Gran Oriente de Francia el Servicio de Espionaje nazi. Marquès-Rivière dispuso, según escriben varios autores, del privilegio de recrear una ceremonia de iniciación en un escenario real, valiéndose además de las decoraciones masónicas y útiles incautados. Como curiosidad diré que también se rodaron escenas en el Palais Bourbon, la majestuosa Asamblea Nacional en la que reside la soberanía popular francesa a orillas del Sena. El resultado merece ser visto no sólo por la puesta en escena, sino por todo lo que significa este particular ejercicio de propaganda.
En Madrid gozarán de este privilegio dentro de muy pocos días. Concretamente el próximo día 5 de mayo a las once de la mañana en el salón de actos del Ateneo de Madrid, sito en la calle Prado, 21, muy cerquita del Congreso de los Diputados. 
Los responsables del evento en cuestión son los compañeros de la Logia Mozart que, de nuevo, contando una vez más con la colaboración de Ágora Agrupación para el Diálogo, levantan la enseña del Gran Oriente.
A la proyección de la película le seguirá una mesa redonda en la que, contando con la presentación y labor moderadora de Miguel Ángel García Sánchez (Ágora Agrupación para el Diálogo), intervendrán Jean Christophe Garrigues, Consejero de la Orden del Gran Oriente de Francia, y del Profesor Javier Domínguez Arribas, Profesor Titular de Civilización Española en la Universidad de París XIII y autor de la tésis "El enemigo judeo-masónico en la propaganda franquista, 1936/1945".
Desde esta página envío a los compañeros de Madrid un saludo afectuoso; también mi agradecimiento por este trabajo. Un magnífico trabajo.

miércoles, abril 25

Más sobre una sentencia judicial en Asturias y la libertad de conciencia


Continuando con las referencias aparecidas en medios de comunicación relativas a la noticia sobre la que ya hablábamos en el día de ayer, reproduzco hoy el apunte que he localizado en la página de la Radio Televisión Pública de la Comunidad asturiana, RTPA.


Felgueroso consigue que el TSJA le permita incluir en su testamento la petición de eutanasia

La exalcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, ha conseguido que el el TSJA le permita incluir en su testamento vital la petición de eutanasia. Eso sí, condicionada a que sea legal en el momento de su aplicación.
Con esta victoria legal, la Felgueroso abre camino para otros asturianos que reclaman el derecho a una muerte digna y que hasta ahora se encontraban con la negativa del Principado. 
Tres líneas dentro del apartado de otras instrucciones en su testamento vital marcaron el comienzo de la batalla de Paz Fernández Felgueroso. En ese párrafo expresaba su deseo de una muerte digna Pedía, que de ser preciso, se le aplicaran cuantas medidas permitiera la legislación en el momento, incluido la eutanasia y el suicidio asistido.
Pese a que la petición estaba condicionada a la legalidad, la exregidora se encontró con el rechazo de la consejería de Salud proque actualmente la eutanasia no es legal. Convencida de que tenía la razón jurídica, la excaldadesa inició un contencioso administrativo que la llevó al Tribunal Superior de Justicia de Asturias.
De momento todo indica que el Principado no va a recurrir ante el Supremo la resolución que abre caminos para muchos asturianos que reclaman el mismo derecho.
Otras comunidades, como Madrid, ya autorizan incluir cláusulas similares en los testamentos vitales para poder tener derecho a una muerte digna.

martes, abril 24

Una batalla por la libertad de conciencia

Me animo hoy a reproducir en Memoria Masónica la noticia que recoge el diario asturiano La Nueva España. El titular, "Felgueroso gana la batalla por la eutanasia" apunta, creo yo, las razones por las que hago este apunte.
En este blog hemos hecho muchas referencias tanto a la libertad de conciencia como al laicismo. Se trata de conceptos diferentes pero inseparables tanto en su formulación teórica como en su aplicación práctica. Creo que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia, habida cuenta del insuficiente y negativo panorama legislativo existente sobre la materia en nuestro país, tiene el valor de otorgarle un reconocimiento a la voluntad de quien otorga unas instrucciones previas, negado inexplicablemente por una Administración pública; y tiene el valor adicional de permitir que la libertad de conciencia pueda plasmarse en un documento oficial, y ello frente a las concepciones dogmáticas que pretenden dominar e imponerse en un espacio que nos pertenece a todos.
Son muchas las consideraciones que pueden hacerse a partir del fallo judicial; las dejaremos para otros artículos, pues la cuestión da mucho de sí. Entre tanto no me queda otra que celebrar alegremente este pequeño paso, dejar a los lectores con la noticia y ayudar a su difusión.

R. VALLE   «Que se me aplique sedación paliativa terminal que minimice el proceso agónico y permita una muerte digna y que, a tales efectos se me apliquen cuantos tratamientos y medidas permita la legislación en el momento de precisarlo, en su caso eutanasia o suicidio asistido». Este párrafo que Paz Fernández Felgueroso incluyó en septiembre de 2008 como «otra instrucción» en su registro personal de instrucciones previas, popularmente conocido como testamento vital, le ha costado a la ex alcaldesa de Gijón un contencioso de años con la Consejería de Salud del Gobierno del Principado de Asturias. Contencioso que acaba de sustanciarse con una sentencia judicial a favor de Felgueroso. «Creo que mi caso abre el camino para mucha gente en Asturias», sentenciaba ayer la socialista gijonesa que en su lucha por dejar definidas las condiciones del final de su vida llegó a establecer contactos con Luis Montes, presidente de la asociación Derecho a Morir Dignamente. «Es algo totalmente ideológico, yo lo tengo muy claro», remataba Felgueroso, que fue de las primeras personas en hacer uso de ese registro de instrucciones previas que se estrenó en Asturias a principios del año 2008.

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) reconoce a la ex alcaldesa y abogada de profesión, representada en este caso por el letrado Ricardo Fernández, su legitimidad para plantear el recurso a la eutanasia o suicidio asistido, siempre condicionado a la legalidad de esas opciones en el momento de su aplicación. Condicionamiento que ya incluía Felgueroso en su petición inicial de 2008. «Coincidimos con la recurrente que dicha instrucción, condicionada a lo que resulta de la legalidad vigente en su momento, no constituye ilegalidad alguna sino sometimiento a la norma y, por otra parte, que los conceptos de eutanasia activa e incluso suicidio asistido son términos suficientemente claros y explícitos para conocer qué se quiere expresar con los mismos», se indica en la resolución de la Sección Tercera de lo contencioso-administrativo del TSJA. La sentencia hace mención, como plantea Felgueroso en su recurso, a que esa posibilidad sí existe en otras comunidades autónomas. En concreto, en Madrid.

El hecho de que la petición planteada en el documento por Paz Fernández Felgueroso sobre la aplicación de la eutanasia fuera «contraria a la legalidad vigente» fue el argumento utilizado por la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios en la resolución de enero de 2010 para desestimar a Felgueroso la solicitud de inscripción de documentos de instrucciones previas, cuya tramitación se había iniciado el 18 de diciembre de 2009. En estos momentos, Felgueroso estaba al frente del gobierno del Ayuntamiento de Gijón en representación del PSOE y socialista era también el Gobierno autonómico con Ramón Quirós como responsable de la Consejería de Salud.

La Consejería de Salud también incluyó entonces en su negativa el hecho de que hubiera un error formal en el proceso al presentar el documento en el registro general del Principado y no en el registro específico de la Consejería. «Yo entiendo que se podía hacer, pero eso es algo formal y a mí me interesa el fondo del asunto», indicaba ayer la abogada.

Felgueroso no se quedó de manos cruzadas y planteó un recurso contra esa decisión de la Consejería de Salud, que volvió a ser desestimada por el organismo autonómico en marzo del año 2010. La -entonces- alcaldesa de Gijón contestó con un recurso de alzada donde volvía a hacer hincapié en el carácter condicional de esa cláusula de su testamento vital. El 5 de mayo de 2010, con informes previos del servicio de inspección de Prestaciones y Servicios Sanitarios y la intervención de la sección de Asuntos Jurídicos de la Secretaría General Técnica, se volvió a desestimar su inscripción. Fue a finales de ese año cuando el proceso da el salto al ámbito judicial que ahora se acaba de sustanciar con una resolución pionera en Asturias.

sábado, abril 14

Guy Arcizet en la prensa francesa del día de hoy


No es la primera vez que reproducimos traducida una noticia de la Charente Libre. Lo hacemos de nuevo en el día de hoy para referirnos a la última entrevista a Guy Arcizet aparecida en la prensa coincidiendo con las actividades organizadas por las logias de Angulema. Se ha ocupado también de la noticia otro medio al que también hemos recurrido otras veces, Le Sud Ouest, de cuyo contenido dejamos aquí el correspondiente enlace.

Francmasones: un gran maestro con las primeras logias de Angulema

En su visita a la Charente, el gran maestro del Gran Oriente de Francia, primera obediencia de Francia, responde a las preguntas sin tapujos.

¿La última visita de un gran maestro del Gran Oriente de Francia a la Charente? "Fue hace por lo menos treinta años", según nos dicen los francmasones que reciben a Guy Arcizet (Foto de Phil Messelet).
Desde ayer (1) el número uno de la primera obediencia masónica francesa (50.000 personas) visita a los hermanos del departamente, 300 repartidos en seis logias.

¿Por qué la francmasonería continúa optando por la cultura del secreto?

Guy Arcizet. La cultura masónica no es la del secreto, sino la de la discreción. Implicarse en la masonería no es sino una iniciativa íntima y hacer pública la pertenencia una opción personal. Tampoco hay que ceder a la tiranía de la transparencia. Édouard Glissant [el poeta de la Martinica] aboga por el "derecho a la opacidad".

La francmasonería tiene la imagen de ser una influente red ¿Fantasía o realidad?

La francmasonería sí es una red. Pero se trata de una red humanista. En ningún caso una red oculta, perversa o manipuladora. No es difícil encontrar entre quienes se implican en ella a políticos, empresario o personas que de un modo u otro intervienen en la sociedad. Pero quienes entran en masonería con la ambición de manipular la opinión o buscar votos, pierden el tiempo.

¿Se ha recibido a los candidatos a las elecciones presidenciales en la sede del Gran Oriente?

De los diez candidatos siete respondieron a nuestra invitación. Nicolás Sarkozy nos comunicó que, en el momento en que se lo habíamos pedido, no era candidato y que no podía venir. No hemos invitado a Marine Le Pen al tener en cuenta la teoría del complot judeo masónico que sigue pregonando el Frente Nacional. En cuanto a Philippe Poutou, no sabíamos que era candidato en el momento en que nos decidimos a organizar estos grandes debates.

La francmasonería asociada a los "negocios" ¿Fantasma también o realidad?

Es el hueso en la sopa o la china en el zapato: Es cierto que ha habido masones que han tomado el camino de las derivas financieras, para algunos quasi mafiosas. Hay que tener en cuenta que la masonería es una sociedad y que en consecuencia no todo el mundo es perfecto. Tampoco, y cito a título de ejemplo, lo es la Iglesia. Pero quienes se acercan a la masonería con la pretensión de "hacer negocio" debe saberlo: Se les busca, se les encuentra y son excluidos.

Dos nombres han oscurecido durante mucho tiempo la imagen de la francmasonería de Angulema: Omar Bongo [el expresidente del Gabón fue iniciado en el Gran Oriente e Angoulême en 1965] y Jean-Michel Boucheron [antiguo alcalde socialista, iniciado y expulsado también en Angulema]...

Bongo ¿fue iniciado aquí? [mira a los masones presentes que asiente con la cabeza y luego responde con tono irónico] ¡Bravo hermanos! Boucheron ¿fue inicado y expulsado aquí? [los mismos vuelven a decir «sí»] Se hizo lo correcto expulsándolo.

(1) En el día de hoy, Guy Arcizet será acogido por Michel Gourinchas en Cognac (11h). Habrá un encuentro con la juventud en el centro social de Crouin (14h), y luego participará en una conferencia que tendrá por título «Por una Europa humanista» en La Salamandre, en Cognac (15h30).

lunes, abril 9

El buen trabajo

En los últimos días, en el blog de Mauricio J. Campos han visto la luz dos artículos dedicados al resurgimiento de la Masonería liberal y adogmática en Europa tras el final de la última guerra mundial. No es la primera vez que este espacio digital argentino, con el que compartimos una buena dosis de ilusión e ideales, dedica una mirada a lo que los masones somos y hemos sido no hace tantos años. No es tampoco la primera vez que el autor, de manera realmente desinteresada y sin reclamar ni pretender ningún relumbre, comparte su trabajo con nosotros. Así lo hemos podido comprobar con la sucesión de textos recuperados y dedicados al exilio español en la Argentina, con la remisión de documentos procedentes de su archivo, o con la inmersión en el detalle de las andanzas que protagonizaron algunos de nuestros ilustres compatriontas, como es el caso de Augusto Barcia, publicado todo ello en "El Masón Aprendiz".
Me refería al comenzar este apunte a dos trabajos cuya lectura recomiendo desde esta página a quienes atesoren una curiosidad histórica sana; y siempre y cuando el mundo no acabe para el lector en el servicio de fotocopiadoras de la biblioteca de París o del archivo de Salamanca, o bien en alguna de ésas domésticas, hechas para enseñar a la mínima de cambio y llenas de libros de los que apenas sí se ha leído la cubierta y poco más. Recomiendo -decía- la lectura de ambos trabajos (y de los que sucedan firmados por el mismo autor) porque al menos a mí me han permitido conocer una parte de la historia de la Obediencia en la que trabajo a la que sólo me había aproximado superficialmente.
Mediada la década de los cuarenta es un hecho cierto que Europa, agotada y desangrada por dos conflictos bélicos casi consecutivos -el último de ellos totalmente devastador-, albergó una reacción política e intelectual que quiso que aquella historia nunca más volviera a repetirse. La reacción fue muy diferente a lo sucedido tras el fin de la Gran Guerra, donde se engendró entre los vencedores un sentimiento a caballo entre la venganza y la revancha, que preparó el camino a la expansión de las dictaduras y por ende al siguiente fratricidio. El planteamiento existente al concluir la Segunda Guerra Mundial con la derrota de los totalitarismos auspiciados por las potencias del Eje e iniciarse la era atómica, permitió, a título de ejemplo, el alumbramiento de la Organización de Naciones Unidas; los primeros pasos de una cooperación económica que daría lugar a la Unión Europea; o el surgimiento de todo un entramado jurídico de tratados en los que el ser humano se convirtió de nuevo en el centro de atención, generalizándose tanto la expresión como el uso de concepto jurídico "derechos humanos".
El Gran Oriente de Francia no fue ajeno al proceso. Los trabajos a que nos venimos refiriendo repasan el desarrollo de varios Conventos de posguerra que nos permiten conocer cuál era el estado de ánimo en el momento; cómo se encaró valientemente la situación y se recuperó el paso perdido; cómo de nuevo volvió a hablarse de laicidad en un paisaje marcado por la reconstrucción.
Francia conoció como es sabido los horrores de la guerra y, además, vivió un fenómeno particular, pues en su suelo se desarrolló éso que se conoció como "colaboración". El régimen de Petain "colaboró", en efecto, de muy buen grado con el ocupante, facilitándole en muchos casos sus macabras acciones: De Francia también salieron trenes hacia los campos de la muerte. Y también en Francia se instalaron este tipo de infiernos. Sabemos que sobre la Masonería se desató una tremenda campaña de aniquilación. Las confiscaciones estuvieron al orden del día; los asaltos a los Templos también; las detenciones, los asesinatos, las deportaciones... En este blog ya contamos hace un tiempo la historia de Pierre de Brossolette, espisodio que nos permite tener una idea de qué fue lo que sucedió y cómo fue el proceso que llevó a que el suelo de la Francia de las libertades se cubriera de cenizas.
El trabajo de Mauricio Javier Campos nos habla de eso y de cómo se volvió a soplar sobre las brasas. Así he podido encontrarme con el discurso certero de Francis Viaud, que ejerció la dirección de la Obediencia durante una década una vez que la Gran Maestría quedó restablecida en el año 1945. Le había precedido antes de la catástrofe otra gran figura en la historia del Gran Oriente de Francia, Arthur Groussier.


Resulta interesante ver cómo se fue recuperando el pulso y cómo llegó a reivindicarse en las reflexiones colectivas el valor de la utopía, útil como nunca para seguir caminando -recordando a Eduardo Galeano-. Los francmasones se pronunciaron en aquel momento en contra del beneplácito final dado por la comunidad internacional a la dictadura del general Franco; y llegaron a soñar incluso con una República Universal; una República de pueblos habitada por seres humanos ajenos a cualquiera de los abismos que los dividen, ya sean fronteras, culturas, religiones, ideologías... Una gran República regida por los valores que habían inspirado a la propia Masonería desde su nacimiento; una República con una lengua común, el Esperanto... No puedo evitar recordar aun hoy el discurso sostenido por tantos Talleres del Gran Oriente de Francia, que continúan cultivando esta mirada universalista y reproduciéndola a través de sus intervenciones en Conventos más recientes y alejados de aquel tiempo de tribulación.
Desde que di mis primeros pasos en esta organización he creído en una Masonería con los pies pegados al suelo. No comparto la visión excesivamente esotérica con que en ocasiones, tanto en América como en Europa, se viste la acción de esta entidad. No comparto los tintes pseudomágicos ni pseudoreligiosos con que se colorea una supuesta esencia de la Masonería y, en consecuencia, no puedo imaginarme ni a Bolivar, Allende o Ramón y Cajal sentados en su Taller, reflexionando sobre las consecuencias de la última alineación planetaria, sobre el significado hondo y profundo de alguno de los símbolos pertenecientes a alguno de los recónditos grados descubiertos en quién sabe qué misterioso texto, o entonando una murmuración a modo de rezo. Me quedo -y es parte de mi identidad masónica- con la acción permanente, prudente o decidida según el caso, pero acción al fin y al cabo. Me quedo con eso que Ludovic Marcos llama "Humanismo de combate", algo que comparte, por lo que vengo leyendo, Mauricio Javier Campos, preocupado también por hacer reaparecer con su labor el trabajo de aquella Masonería adogmática que hubo un día en su Argentina natal; aquella Masonería que alumbró figuras desconocidas para mí y con las que me acabo de encontrar, como es el caso de Virgilio Lasca; figuras con una dimensión intelectual enorme que apostaron frente a eso que mal se denomina "regularidad", por una visión de la Masonería capaz de hablar en América de laicidad, de enseñanza, de justicia social, o de los peligros implícitos en el dogmatismo religioso.
Tengo la virtud de no olvidar. Sirve por un lado para no tropezar tres veces en la misma piedra (dos, con los tiempos que corren, resulta inevitable); por otra parte me permite ejercer como bien nacido, gratitud mediante. Así las cosas resulta que ésta de ahora era una nota pendiente desde hace algún tiempo, pero presente machaconamente en mi memoria. En ella recomiendo la lectura de diversos artículos de un autor argentino muy apreciado cuya obra ya ha aparecido en otras ocasiones en Memoria Masónica; en ella quiero además darle las gracias teniendo además la certeza de que no soy el único que comparte este sentimiento en España y más allá.

Artículos firmados por Mauricio Javier Campos a los que hacemos referencia en este texto:

1) Los Grandes Orientes de Francia y Bélgica, de las cenizas a la acción
2) Visiones peligrosas de la Masonería francesa. Los conventos de 1946 a 1952