sábado, noviembre 24

Logia Rosario Acuña: Apoyo a la Fundación Banco de Alimentos de Asturias


Cuando un taller ya encara la treintena de miembros hay retos que se pueden afrontar. Uno quizá sea éste que ilustra la imagen y al que hace referencia la nota publicada en la página web de la Logia Rosario Acuña y que reproduzco.
No olvido que la Francmasonería no es una Organizacion No Gubernamental. Pero de la misma forma que tengo eso muy claro, o que nuestra entidad no ha de dar carta de naturaleza a la habitual confusión entre justicia social y caridad, también tengo muy claro que ha de ser útil en su tiempo más allá de ser el hogar y sede de debates que es;  o de sus propósitos de autoconstrucción a partir del cuestionamiento quasi perpetuo, individual pero compartido. Quien esté más preocupado por la levitación o por las lecciones magistrales que por sus semejantes, olvida el propósito fundamental que animó a la Francmasonería desde su fundación. Es mi opinión, claro está.

Texto de la página web de la Logia Rosario Acuña

"A comienzos del mes de septiembre, coincidiendo con el período en el que nuestra Logia retomó su actividad habitual tras el período vacacional, comenzamos a poner en marcha un programa de recogida de alimentos en colaboración directa con el Banco de Alimentos de Asturias.

La iniciativa, modesta, fue puesta en marcha por la Logia Rosario Acuña. Pero hay que decir que hemos conseguido el apoyo de muchas personas: ciudadanía anónima que desinteresadamente a aportado su granito de arena. Otro tanto ha sucedido con las demás entidades masónicas asentadas en Gijón, que no han dudado en asentir y ejemplificar esa sentencia de José Martí a la que recurrimos muchas veces: Decir es hacer.

Son ya varios los pronunciamientos hechos por nuestra Obediencia, el Gran Oriente de Francia, en relación con la situación actual que vive la sociedad europea. El último tuvo lugar precisamente esta semana, suscrito además junto con otras dos entidades masónicas, con la finalidad de exigir a las autoridades de la Unión Europea una mayor dotación presupuestaria del Fondo Europeo de Ayuda a los Desfavorecidos.

La Logia Rosario Acuña comparte plenamente ese discurso de confrontación con las causas que generan la pobreza y la exclusión social. Y por esta razón ha puesto en marcha una iniciativa que no tiene otro objeto que sumar nuestro pequeño esfuerzo al de otra entidad que lleva ya muchos años implicada en este dura pelea que se libra, muchas veces, en medio del silencio con que se viste nuestra aparentemente opulenta sociedad.

Satisfechos por el buen resultado obtenido, el pasado día 22 de noviembre realizamos la primera entrega de alimentos en la sede del Banco de Alimentos en el Polígono Puente Nora. Indudablemente somos conscientes de que un grano no hace granero...

El programa de cooperación con la Fundación Banco de Alimentos de Asturias seguirá vigente por parte de nuestro Taller y no quedará limitado al presente curso masónico.

Desde aquí, además, queremos dar las gracias a cuantas personas y entidades se han hecho eco de nuesto llamamiento, ayudándonos en el cumplimiento de un pequeño objetivo que nos habíamos marcado."

Pierre Mollier en el Salón del Libro Masónico


La semana pasada tuvo lugar en París la décima edición del Salón Masónico del Libro. Puede que el evento nos quede un tanto lejos a los masones españoles. Pero sin embargo pienso que algo que se viene repitiendo con sucesivo éxito en el país vecino ha de hacernos pensar a los que vemos, sentimos y padecemos al otro lado de los Pirineos.
En mi modesta opinión, en España la calidad de lo que se escribe está íntimamente ligada a la calidad de las logias que existen. Eso quizá explica muchas cosas. Y a ello hay que añadir un hecho indiscutible: nuestros talleres, con independencia de las obediencias de que se trate, aun han de hacer un largo recorrido hasta lograr la consolidación necesaria que haga posible algo similar a lo que vemos en Francia. El asunto da para hablar -o escribir- mucho, qué duda cabe.
Pero hoy no quiero tratar del porqué allí sí y aquí no. En el Blog de Jiri Pragman me he encontrado con una breve entrevista a Pierre Mollier, compañero al que aprecio mucho y por el que siento admiración. Pierre Mollier es el director del Museo de la Francmasonería y en tal calidad fue entrevistado por el propio Jiri Pragman quien, muy amablemente, me ha permitido utilizar su trabajo para traducir al español la totalidad de la entrevista. Aquí les dejo con el resultado del trabajo no sin antes darle las gracias a Jiri Pragman por su atención, pues de él ha sido la idea, la iniciativa y a él pertenece el archivo sonoro cuyo enlace dejo aquí:

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Jiri Pragman: Pierre Mollier, el Museo de la Francmasonería que está en París es cada vez más conocido -es lo que me parece-, se habla mucho de él, hay un sinnúmero de actividades entre las que figura la exposición sobre Corto Maltés... ¿Se puede hacer un balance a día de hoy tras el tiempo de funcionamiento que ha transcurrido?

Pierre Mollier: Bueno, primero hay que decir que en efecto se trata de un Museo, pero que sobre todo es un punto de encuentro entre la Francmasonería y el gran público. Como Museo se explica qué es la Francmasonería, su contribución a la historia de Francia, etc. Pero también se ha logrado construir... Vamos a decir que es un museo especializado difícil de encontrar para el gran público, con sus instalaciones, ayudas y demás, y en el que al mismo tiempo nuestro servicio de atención junto con los voluntarios tan fieles que hemos sido capaces de reunir en torno al museo, que entre otras cosas imparten conferencias, ha logrado construir o transformar el museo en un hermoso escaparate en el que se expone lo que es la Francmasonería francesa al gran público. Es un fenómeno que no hace sino desarrollarse y que nos exige mucho... Tiene esta dimensión y hay que mantenerla: Cuando uno va en bicicleta, si deja de pedalear llega el día en que se cae. Así que hay que continuar con este programa que es muy importante para nosotros. Me refiero al acompañamiento, estar pendiente del público, de sus necesidades, las de un público diverso como primer punto. El segundo punto sería que para seguir, las exposiciones temporales son un útil muy importante por lo que, tras el éxito de la exposición sobre Corto Maltés, afrontamos tanto una oportunidad como una dificultad. Una oportunidad porque hemos tenido nada menos que diez mil visitantes que han venido expresamente a ver esto. Practicamente hemos doblado el número de visitas, pues en este momento tenemos unas veinte mil al año, lo que no está nada mal para un pequeño museo como este. La dificultad estriba en cómo hacerlo igual de bien en el futuro. Tenemos diversos proyectos  y aquí doy cierta exclusiva, porque es la primera vez que se dice en un medio público; estamos preparando una exposición cuyo título todavía no está decidido pero que tratará sobre la dimensión operativa del pensamiento masónico. No vamos a volver sobre el mito de que somos los herederos de los constructores de catedrales y de los compañeros, pero eso no impide que en el siglo XVII y XVIII se encuentren elementos provenientes del pensamiento aquitectural y del operativo que ejercerán su influencia sobre el pensamiento masónico. Lo vemos por ejemplo en los primeros tapices de logia, con el martillo de tallar, la plancha de trazados y otros útiles. Así que es lo que vamos a explorar conjuntamente y con la ayuda de nuestros amigos del Centro de Estudios de la Sociedad gremial (Compagnonnage). Esto no tiene que llevarnos a confusión: La Francmasonería no se identifica con la Sociedad gremial; son dos cosas completamente diferentes pero ambas tienen fuentes comunes en este pensamiento arquitectural fuertemente influenciado, aparte la actividad concreta del oficio; y eso es lo que vamos a explorar. Es por tanto una exposición más centrada sobre los masones, más pedagógica, pero que también puede orientarse hacia el gran público.

Jiri Pragman: Algo que llama la atención del Museo de la Francmasonería en París es que, si uno observa otros museos masónicos en Europa o más lejos, ve que vosotros tenéis un sitio muy consolidado y con una fuerte presencia en las redes sociales... ¿Es posible que una parte de vuestro éxito esté ligada a la presencia en los medios como la web o las redes sociales?

Pierre Mollier: Pienso que se ha hecho un gran trabajo en ese plano. Pero cuando hablamos de comunicación lo hacemos de algo multidimensional, así que no se puede decir es por esto, por esto otro o por aquello. No lo sé. Pero es verdad que, por ejemplo, nuestro grupo Facebook sobre el Museo, después de los grandes museos como el Louvre, los Inválidos y otros similares de Francia, es el grupo con más seguidores. Y es verdad que hay una especie de comunidad, no en el sentido informático o en el espiritual, pero sí desde el punto de vista intelectual. Es un gran trabajo y muy positivo.
Hay también un punto que me he olvidado de señalar: Nuestro hermoso trabajo es una tarea difícil. Estamos muy contentos con la primera parte del museo, o con las dos primeras partes... Pero estamos un poco frustrados con otra parte que se presenta complicada, que es la referida al final del siglo XIX donde nos encontramos con una Francmasonería francesa de ideas y combate y donde, necesariamente, resulta mucho más difícil representar esas ideas que los hermosos mandiles del siglo XVIII. Uno de nuestros retos va a ser el rehacer esta parte. Lo intentaremos al final del año o al principio del próximo. Verdaderamente es algo muy complicado porque hay que exponer determinados momentos del Gran Oriente, hay que explicar muchas leyes que cambiaron la vida cotidiana de la gente al despuntar el siglo XX, y todo es no es muy visual... Así que ese es nuestro reto a día de hoy.

Jiri Pragman: Pues muchas gracias. Sólo nos queda encontrarnos en este Museo.

* Fotografía de Pierre Mollier obtenida del blog Bulles Picardes

jueves, noviembre 22

El fresco del Templo Arthur Groussier


Traemos hoy a este espacio un artículo de una buena amiga: Eloïse Auffret, conservadora del Museo de la Francmasonería al que ya hemos dedicado alguna nota. Desde aquí le damos las gracias por su trabajo y ayuda, pues su generosidad desinteresada a la hora de compartir sus conocimientos, nos permite hacer llegar en castellano a los lectores de Memoria Masónica, un bello artículo sobre el fresco que decora el más afamado Templo del Gran Oriente de Francia: el dedicado a la memoria de Arthur Groussier en el número 16 de la rue Cadet, en París.

*El fresco del Templo Arthur Groussier

Quien haya visitado el Hôtel Cadet, sede del Gran Oriente de Francia, "rue Cadet", en París, ha tenido sin duda la oportunidad de ver el magnífico TemploArthur Groussier, en el que se aprecia el rastro dejado por una historia que se remonta al siglo XIX. Antiguo salón de baile de la familia Grimaldi, como lo atestigua la estancia en voladizo donde se colocaba la orquesta en el lado occidental de la sala, el Templo Groussier tiene capacidad para 250 personas.

En la concavidad del ábside oriental, justo en la vertical que cae sobre el busto de la Mariana con  banda republicana realizada por el escultor francmasón Paul Lecreux, también llamado Jacques France, hay un fresco lleno de fuerza obra deP. Poisson, quien lo pintó en 1854.
En el centro de la escena se yergue una figura femenina que sostiene en su mano derecha una espada flamígera, y que levanta con la izquierda ante ella un delta, símbolo del equilibrio perfecto. Alegoría de la Francmasonería, la mujer joven domina todo el conjunto de personajes que la rodea  intimándoles a seguir un camino más luminoso, marcado por la libertad y donde reinan los valores republicanos. La idea queda además reforzada por la presencia de un texto legal colocado a sus pies en el que se lee la locución latina: Lex Virtus Tolerenti, así como la bandera tricolor. A uno y otro lado de la figura central, sobre una densa nube, hay cuatro representaciones alegóricas.
A la derecha, una joven mestiza con los tobillos y las muñecas cargadas de cadenas, levanta su brazo derecho en dirección al emblema masónico. La actitud parece la de quien implora el fin de la condición que la obliga a servir. A su lado, el león evoca la fuerza del pueblo y su combate para liberar a la humanidad de toda esclavitud. Al lado, otra mujer joven con la cabellera al viento, apoyada sobre su costado izquierdo y con la cara vuelta hacia la joven esclava, levanta también un brazo en dirección a la alegoría de la Francmasonería. Parece ser la protectora de las artes, pues su antebrazo izquierdo descansa sobre un busto, una paleta de pintor, una lira y una partitura musical desplegada.
A la izquierda aparece sentada otra representación femenina que levanta los ojos y los dirige hacia la figura central. Elegante, adornada con joyas, cubierta por hermosas telas que se extienden a su alrededor. En el suelo, herramientas propias del trabajo como el compás, la escuadra o el nivel, aparecen para honrar el trabajo operativo así como el especulativo, pues son ampliamente utilizadas por la Orden masónica.
Finalmente se puede apreciar el perfil de una cuarta mujer. Vuelta en dirección a la escena central, se apoya y rodea con su brazo un ancla, símbolo de la fidelidad pero también de los viajes que hacen posible la apertura al mundo. Algo que también se pone de manifiesto con presencia en un segundo plano de la bandera americana. Tras ella quedan igualmente representados otros instrumentos que hacen referencia a las ciencias, como es el caso del compás de navegación.
La decoración del Templo Groussier reúne un buen número de símbolos al permitir la amplitud del ábside el desarrollo de un discurso elaborado y detallado, algo que no se aprecia o que no resulta fácil de reflejar en soportes más pequeños. Este enorme fresco que domina el espacio junta lo que permanece disperso. Quien sepa observar con atención el Oriente, apreciará toda una sucesión de imágenes simbólicas que se inscriben en la continuidad de las personificaciones y parábolas utilizadas en el ámbito de la expresión pictórica, ya se trate de la arquitectura o de los rituales.

*Publicado en el segundo trimestre de 2012 en la circular informativa de la Asociación de amigos del Museo de la Francmasonería.

viernes, noviembre 16

A Ricardo Edgardo Polo



"...Pausando iba y venía
en su trabajo
y de su mano
la materia
crecía.
La cal cubrió los muros,
una columna
elevó su linaje,
los techos
impidieron la furia
del sol exasperado..."

De "Oda al  albañil tranquilo", de Pablo Neruda.

jueves, noviembre 15

El Gran Capítulo General del GODF pone en marcha su sitio web


Un buen amigo me comentaba a finales de junio el empeño que tenía de poner en marcha, en breve, una página nueva para el Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia. Aquella intención es hoy una realidad y Mandiles Azules acaba de hacer pública la información. 
Me alegro mucho. Me alegro fundamentalmente por la herramienta que se pone a disposición de todos los que tenemos un interés por la cuestión. Sé que hablamos de una página francesa. Pero creo que a ninguno nos cabe duda de que el trabajo que se hace allí -y en el cual también colaboramos desde hace años- llegará aquí y dará su fruto.
Mientras redacto el apunte me resulta inevitable echar la vista atrás. Es un ejercicio que hago a menudo últimamente. Quizá sea porque voy cumpliendo años y me da por hacer un inventario exhaustivo de banalidades y acciones en las que he perdido el tiempo. El ejercicio de memoria ayuda a ver también dónde uno se equivocó; dónde le tomaron el pelo; y dónde encontró las manos amigas -presentes siempre- que le sostuvieron. La vista vuelta hacia el tiempo pasado me permite realizar un recorrido completo: cada hito en el camino desde aquella alergia inicial mía  a todo lo que tuviera que ver con "altas graduaciones", pasando por el afortunado encuentro con las dos personas que me permitieron superar mi prejuicio en Francia, y así hasta llegar al día de hoy.
No quiero extenderme en este apunte sobre algo que es una vivencia muy personal. No me gusta hacer profesión de mi participación en los Órdenes de Sabiduría y por lo general me resulta un tanto pueril la exhibición de graduaciones y títulos fuera de contexto. Además, no viene al caso. Pero al hablar de todo esto, al recordar aquel café del mes de junio al borde del mar en Gijón, me doy cuenta de que escribo sobre un paso más. Otro más. Me siento feliz porque lo aguardaba silenciosamente: Siempre he sido un paciente e inagotable corredor de fondo. Intuyo además lo que paulatinamente va a suponer para quienes compartimos una idea de las cosas, una experiencia y unos valores determinados. Sí, me alegro. Me alegro casi tanto como cuando se promulgó la Carta de Lisboa en 2011, aquel documento tan oportuno y acertado que marcó un antes y un después, dando el primer impulso a la apuesta por la universalidad hecha por las diferentes y legítimas jurisdicciones del Rito francés.


martes, noviembre 6

Reforma del matrimonio civil en Francia: Comunicado oficial del Gran Oriente


No hace mucho tiempo escribía, a raíz de una de las primeras intervenciones de Joseph Gulino como Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, que en relación con la reforma en el país vecino del Código Napoleón respecto a la institución del matrimonio civil (me resisto a llamarlo "matrimonio homosexual"), se echaba en falta una posición concreta de la Obediencia, más allá de un puntual apoyo personal.
Acaba de hacerse público el comunicado que traducido al castellano transcribo a continuación. Llega justo cuando en España el Tribunal Constitucional está a punto de pronunciarse sobre una reforma que en nuestro país ya se efectuó, con los más amplios efectos, en el año 2005... Y el mundo no ha dejado de girar.


Proyecto de ley sobre el matrimonio para todos

La definición de los derechos de las personas no depende más que de la voluntad colectiva de éstas.
El Gran Oriente de Francia condena enérgicamente las manifestaciones vertidas por la Iglesia católica en relación con el proyecto de ley sobre la apertura de la institución del matrimonio civil a todas las parejas, y que se presentará al Consejo de Ministros el miércoles próximo.
La evocación hecha por el Cardenal André Vingt-Trois respecto a "las mutaciones profundas de nuestra legislación, que podrían transformar radicalmente las modalidades de las relaciones fundadoras de nuestra sociedad", es un testimonio de las posiciones más atrasadas y oscurantistas, en completo desacuerdo con las necesarias evoluciones sociales y políticas de nuestro tiempo.
En nombre de la Laicidad, el Gran Oriente de Francia recuerda que las iglesias deben limitarse únicamente al ámbito espiritual, sin interferir mediante imprecaciones estigmatizantes y propósitos en los que se mezclan violencia y odio, en los legítimos debates públicos y democráticos propios de la evolución y progreso de los derechos civiles.

París, 5 de noviembre de 2012

*Derechos reservados sobre la ilustración publicada aquí con el consentimiento de su autor

domingo, noviembre 4

El Gran Oriente en Alicante. La Logia Constante Alona


Homenaje de los masones a los republicanos víctimas del franquismo en Alicante

Más de 60 miembros de la corriente masónica del Gran Oriente de Francia, a la que pertenece la Logia Constante Alona de Alicante, rindieron ayer homenaje en el cementerio de Alicante a los republicanos que fueron asesinados o represaliados durante el franquismo. Los asistentes depositaron una corona en el memorial que recuerda a estas víctimas de la dictadura, entre las cuales también figuraron numerosas personas vinculadas a la masonería, perseguidas tras el final de la guerra civil. El acto fue asimismo, por extensión, una reivindicación del reconocimiento de la dignidad de las víctimas del franquismo, al formar parte la Logia masónica alicantina de la Comisión Cívica por la Recuperación de la Memoria Histórica.

Fuente: Diario Información
Fotografía: David Costa