martes, enero 15

Logia Blasco Ibáñez: acción del G.O.d.F. en España


Le damos publicidad hoy a la iniciativa puesta en marcha por los Hermanos y Hermanas de la Logia Blasco Ibáñez, de Valencia.
Muchas instituciones llevan el nombre de Vicente Blasco Ibáñez. Y si todas honran la memoria del ilustre escritor, pienso que esta Logia le da un timbre especial.
Vicente Blasco Ibáñez fue uno de esos extraordinarios afrancesados que han dado lo mejor de sí a su país; un hombre que no encontró sino riqueza en la diversidad lingüistica que hay en nuestro suelo, y que defendió con uñas y dientes los ideales republicanos y de libertad para sus conciudadanos.
Blasco Ibáñez conoció el exilio francés -como no podía ser de otra manera- e invirtió su fortuna en todo aquello en lo que volcaba su apasionado convencimiento. Peleó y peleó hasta el final de sus días.
Ahora una logia del Gran Oriente de Francia que lleva orgullosa como título distintivo su nombre, le rendirá homenaje el próximo día 25 de enero.
En el encabezamiento de esta nota reproducimos el cartel realizado por la Logia Blasco Ibáñez: El acto de homenaje comenzará con una ofrenda floral en el Centre del Carme, Museu de Belles Arts, a las 19:00 horas. Media hora más tarde dará comienzo una Tenida Blanca Abierta, una ceremonia especial, de carácter masónico, en la que se da la particularidad de que existe un conferenciante, masón, que se dirige a un publico ajeno a la institución para hablarle acerca de la misma.
Sin duda en Valencia disfrutarán de la oportunidad de honrar la memoria de una de las personalidades más brillantes de nuestro pasado reciente, y también de conocer un poco más de la masonería, algo sobre lo que mucho se airea y poco se conoce.
Desde Memoria Masónica no podemos sino enviar nuestra felicitación por la iniciativa y darle el apoyo que merece con estas palabras, que no son sino un metafórico abrazo a los Hermanos y Hermanas que, bajo el auspicio del Gran Oriente de Francia, vienen trabajando desde hace más de veinticinco años al Oriente de Valencia, compartiendo los mismos ideales, principios y valores que defendió ese Hermano homenajeado, Vicente Blasco Ibáñez.

© Texto: Ricardo Fernández Rodríguez 
© Ilustración: Logia Blasco Ibáñez

domingo, enero 13

Laurent Kupferman: Francmasonería, complot y Estado

Recientemente aparecía en la sección digital Le Plus, del diario Le Nouvel Observateur, un artículo firmado por Laurent Kupferman, miembro del Gran Oriente de Francia, que gustó a algún compañero de viaje. Desde aquí también le habíamos echado el ojo, así que pedí a Laurent autorización para traducirlo y, mal que bien, aquí dejo el resultado.
Laurent Kupferman es ensayista, crítico literario y ha publicado algunos libros dedicados a la Francmasonería. El último de estos trabajos goza de bastante éxito: "Lo que Francia debe a los francmasones y lo que no les debe".
El artículo que publicamos no deja de ser una reacción necesaria y apreciada, creo, por todos los que participamos en la vida de esta organización, compartiendo una determinada concepción de lo que es la Francmasonería. Y digo que es una reacción porque quienes venimos siguiendo lo que se publica a veces en algunos medios -en Francia es el caso de l´Express-, percibimos la gran cantidad de información inexacta o abiertamente tergiversada que únicamente pretende socavar una imagen pública, o aumentar las ventas a partir de la excitación morbosa inducida a los lectores.
No voy a extenderme más, pues no nos faltará ocasión de reflexionar sobre esto, y os dejo con el que, al menos en su versión original, es un excelente artículo firmado por Laurent Kupferman.

No, la Francmasonería nunca ha maniobrado en la sombra contra el Estado

Pasada la época de fiestas y felicitaciones, regresa de nuevo esta historia recurrente sobre la Francmasonería que genera un sentimiento ambivalente entre las Hermanas y Hermanos. Por una parte, ser el objeto recurrente de "una" de las revistas serias y respetables tiene un algo de peloteo. Uno no puede evitar pensar que detrás de todo esto hay más una preocupación por aumentar las tiradas y ventas que por rendir un sentido homenaje. Pero además, resulta que las Hermanas y Hermanos pueden sentirse molestos ante esta lluvia de informaciones que, por lo general dan pábulo a todo tipo de clichés en vez de permitir conocer la realidad de la práctica masónica.

Unas cuantas puntualizaciones

En primer lugar se abusa del leguaje al hablar de la Francmasonería si se quiere ser fiel a la realidad. Sería mucho mejor referirse a las Francmasonerías. No me gustaría que se viera aquí una intención de abrir brechas. Por el contrario creo que así nos ajustamos a las dos opciones mayoritarias seguidas por los masones. Hay una opción primitiva y una opción liberal.
A modo de comparación, los protestantes y los católicos son todos cristianos. Pero, aunque tengan muchas cosas en común son muy diferentes. Algo parecido sucede con los masones.
Siendo muy esquemático, quienes han optado por la vía primitiva -la que respeta íntegramente los "Landmarks" o principios originales, viven una práctica que resalta los aspectos esotéricos, simbólicos y espirituales. Y no inician mujeres.
La opción liberal aplica el método de reflexión y construcción masónicas a fines más sociales. E inician mujeres.
Pero que nadie se equivoque, pues los masones tradicionales no viven de espaldas al mundo. Y los del GODF (Gran Oriente de Francia) pueden trabajar -si así lo desean- bajo los auspicios del GADU (Gran Arquitecto del Universo), o lo que es lo mismo, de forma bastante tradicional.

Posiciones sociales

La introducción anterior tiene por objeto decir que los masones viven la masonería como una aventura individual y colectiva. Las distintas vías pueden favorecer en ocasiones algún encontronzao, pero por supuesto ¡en total fraternidad!
Estas confrontaciones resultan estériles, pues ambas opciones tienen la misma finalidad: liberar al ser humano de sus cadenas y pasiones.
Tanto las vías como los medios que utilizan responden en realidad a diversas sensibilidades de la naturaleza humana. Y desde esa diferencia se construye su compromiso con la sociedad.
La vía liberal no tiene muchos reparos a la hora de hablar sobre cuestiones sociales desde el momento en que considera que pueden estar en juego algunos principios fundamentales (es el caso del comunidado del Gran Oriente de Francia sobre el "matrimonio para todos"). En alguna ocasión estas tomas de posición generan disgusto a algunos Hermanos y Hermanas. Olvidan que las Obediencias no toman sino posiciones de principio y que éstas no les generan ninguna atadura, pues en todas las masonerías, la libertad de conciencia es absoluta.
En nuestro último trabajo ("Lo que Francia debe a los Francmasones y lo que no les debe", Edicion First, 2012), enumeré y expliqué concretamente todas las aportaciones hechas por los Francmasones a Francia.
Esquemáticamente, su trabajo consistió en introducir las ideas desarrolladas por los filósofos de la Ilustración. Es fácil olvidar a día de hoy que apenas hace un siglo las escuelas estaban en manos de las congregaciones, y que los obispos tenían la facultad de revocar a aquellos maestros que se desviaban de la línea del saber aceptada por las Iglesias.

Divorcio, cremación...

¿Quién se acuerda de que el divorcio mutuamente consentido era imposible o estaba reservado a una élite? También se ha olvidado que la cremación, en nombre del principio de la resurrección de los cuerpos, estaba prohibida por la Iglesia. ¿Quién sabe que fueron principalmente las Logias las que pusieron en práctica el mutualismo para hacer frente a los accidentes de la vida cotidiana? Y todo esto sin olvidar la acción real, pero ahogada por el conservadurismo de la Iglesia, de pensadores católicos como el Conde de Villeneuve-Bargemon, partidario y creador de un catolicismo social progresista.
Aun a riesgo de decepcionar a los amantes de los complots, la Francmasonería nunca ha permanecido agazapada en la oscuridad para proyectar su sombra sobre el Estado, y mucho menos para chuparle la sangre. Incluso durante la Tercera República, el período en el que las relaciones entre las Obediencias y la acción política fueron de lo más intenso, la Francmasonería no actuó sino para mejorar material y moralmente a la Humanidad.
Evidentemente resulta más tentador, sobre todo en un período de crisis, ver la mano negra del complot en lugar de afrontar determinadas realidades sociales así como ciertas agresiones a la ética, donde se podrían encontrar, de forma más pertinente, respuestas más acertadas.

Traducción realizada con el consentimiento del autor por el titular de este blog.
© Laurent Kupferman



sábado, enero 5

Un nuevo libro: Trabajos masónicos de referencia

La editorial asturiana Masonica.es acaba publicar la primera edición digital de una colección en la que el que esto escribe ha tenido el honor de participar. La edición en papel estará disponible en pocos días.
Se trata del primer volumen de la colección "Trabajos Masónicos de Referencia", dedicado a los "Aspectos generales de la Masonería", y que recoge una relación de 18 trabajos procedentes de diferentes autores que expresan otras tantas sensibilidades distintas bajo un denominador común: el darle a los talleres masónicos el carácter que los define como "sociedades de pensamiento".
Señala el editor al presentar esta colección que:
"...es necesario poner en valor todo este esfuerzo anónimo, discreto, humilde y, sobre todo, esclarecedor, y hace su pequeña contribución a través de esta serie de obras de creación colectiva agrupadas bajo el título "Trabajos Masónicos de Referencia".
Los trabajos recogidos en esta colección no pretenden ser planchas magistrales, únicas —precisamente la masonería huye de toda clase de ostentación—, sino una muestra de las diferentes visiones de quienes forman todo este gran entramado humano."

 El lector podrá encontrar en este primer volumen textos de Fernando Yzaguirre, Armando Hurtado, Iván Herrera, Joan Francesc Pont, Luis Algorri o Ilia Galán, entre otros varios. Lo importante es la visión expresada por todos ellos a partir de sus reflexiones, pues es la que permite apreciar qué se hace en las logias y cómo se hace: Una de las grandes preguntas que plantean quienes se acercan a las puertas de una logia masónica.
Dejo anotado aquí el correspondiente enlace destinado a facilitar la información a quien esté interesado:

Editorial Masónica.es

 

viernes, enero 4

Olivia Chaumont: De un cuerpo a otro

¡Qué alegría poder comenzar el año con este apunte!
En el mes de mayo último, Olivia nos comentaba al grupo de asturianos que nos desplazamos a Paris para participar en el homenaje a La Comuna, que andaba a vueltas con la corrección de su libro. Eran más de trescientas páginas. La vi ilusionada. Son unas cuantas horas de conversación las que atesoramos y muchos momentos los que hemos compartido. Y es una de esas personas que te generan un sentimiento de admiración, no sé si tanto por su experiencia vital -seguro que sí-, como por la circunstancia de que ha demostrado ser capaz de darle a la nave un rumbo sin flaquear y perder el dominio del timón. Hay mucho que aprender de alguien así y yo me siento particularmente orgulloso de tenerla ahí, tan próxima en tantas cosas.
Hoy su libro no es un proyecto editorial sino una realidad que verá la luz el próximo 14 de febrero de 2013, y mi apunte forzosamente hace referencia al testimonio dado por quien es amiga, hermana y madrina republicana, como a ella le gusta recordarme cuando hablamos.
Evidentemente no he leído el texto. Sé por lo que ella me contó en su momento que narra una gran parte de su trayectoria vital y cuenta cómo fue ese difícil paso de un cuerpo a otro. Sé que también habla del Gran Oriente y de cómo fue el proceso que convulsionó el bastión inexpugnable que fue la masculinidad histórica de nuestra Obediencia. Sé asimismo que hace un recorrido por su vida profesional y por las dificultades que ha tenido que arrostrar en las obras que dirigía como arquitecta. Y sé que es una luchadora y que su palabra valiente reivindicará los derechos de las personas transexuales.
Es muy importante para mí poder escribir esta nota hoy, pues ese libro sigifica muchas cosas y me llena de orgullo. Pero más allá de lo personal, sé que estoy hablando de la aportación de alguien consciente de que lo importante no es ganar las batallas con carácter inmediato, sino tener la capacidad de defender los ideales y valores en los que uno cree y lo sostienen, y entre los que resalta la libertad, el respeto a los demás y a uno mismo. Es algo digno de apreciar en un tiempo en el que todo se ha llenado de parlanchines, desangelados cuerpos en retirada y felices compradores en época de rebajas.
Muchas gracias, Olivia.


Anoto a continaución la referencia a la editorial francesa Robert Laffont con el correspondiente enlace, con el fin de que quien pueda estar interesado en el libro de próxima aparición, pueda acceder directamente a la información que hay disponible sobre él.