viernes, febrero 28

El antimasonismo durante la dictadura franquista: Una Tenida Blanca Cerrada en la Logia Rosario Acuña


José Miguel Delgado Idarreta

En el marco de las distintas actividades previstas para conmemorar el décimo aniversario de la Logia Rosario Acuña, se celebrará en nuestra sede, el próximo jueves 6 de marzo del corriente, a las 20:00 horas, una Tenida Blanca Cerrada. Para quienes siguen el blog sin militar activamente en la Francmasonería y no sepan exactamente de qué estamos hablando, diré que nos referimos a una reunión masónica en la que el ponente, a diferencia del público que le escucha, no es masón.
En esta ocasión la conferencia prevista tendrá por título "El antimasonismo durante la dictadura franquista".
El ponente invitado por la Logia Rosario Acuña será el Profesor Don José Miguel Delgado Idarreta, Presidente del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española.

miércoles, febrero 19

Una falsa "Carta Patente"


El principio de legalidad de la actividad masónica descansa en buena medida en lo que denominamos normas escritas. Dentro de éstas destacan las que se conocen  bajo la denominación “carta patente” o “patente” sin más. Las patentes son otorgadas por unas organizaciones masónicas a otras. En concreto, por aquellas que son titulares de un determinado derecho o acreditada e indiscutida legitimidad histórica, a otras entidades que desean, por ejemplo, poner en práctica un sistema ritual concreto que trae causa de tal derecho o indiscutida legitimidad.
Con ocasión de la reciente publicación en nuestro país de un acertado artículo firmado por el prestigioso historiador Roger Dachez, se ha podido ver reproducida en varios blogs, tanto en lengua española como en inglés,  la imagen que abre este artículo. Tal divulgación ya había tenido lugar anteriormente en otros espacios, según he podido comprobar. En un primer momento se pretendió con ello dar soporte a una tesis según la cual, el sistema filosófico materializado en el Rito francés, salió del continente europeo acompañando a la corte portuguesa que partía hacia el Brasil huyendo de la ocupación napoleónica. Más recientemente, con la nueva divulgación se ha tratado de desacreditar al profesor Roger Dachez, quien en su artículo dedicado a la transmisión del los grados capitulares del Rito francés, manifestó, entre otras muchas cosas, no haber localizado en los archivos del Gran Oriente de Francia rastro documental que apoyara tal supuesto proceso histórico de transmisión y contagio ritual transoceánico.
Hemos de decir que la famosa “Carta Patente” que circula por la red es falsa.
Los lectores pueden apreciar en la imagen un documento aparentemente firmado por un Gran Maestro del Gran Oriente de Francia. ¿Quién es ese Gran Maestro?  Ni más ni menos que Jean Michel Quillardet. Creo que será muy fácil hacer la comprobación pertinente y reconocer su grafía, por ejemplo, en las sucesivas ediciones de la Constitución y el Reglamento del Gran Oriente de Francia hechas bajo su mandato.
La supuesta “Carta Patente”, de la que no podemos ver el reverso, ni comprobar la existencia de sello alguno, aparece firmada el 19 de junio de 2004. En tal fecha Jean Michel Quillardet no formaba ni tan siquiera parte del Consejo de la Orden. Tardaría nada menos que 15 meses en asumir esa responsabilidad y colocarse a la cabeza del Gran Oriente de Francia, hecho que se produjo en septiembre del año 2005.
El 19 de junio de 2004 el Gran Maestro del Gran Oriente era Bernard Brandmeyer. Se hallaba en su primer año de mandato y dimitiría mediado el segundo, concretamente en abril de 2005. Le sucedería como Presidente del Consejo de la Orden Gérard Pappalardo, quien estaría cinco meses al frente de la Obediencia para ceder finalmente el testigo a Quillardet. Esa es la sucesión temporal que también cualquier lector podrá comprobar sin dificultad, quedando descartada además de la autoría –así lo ha puesto de manifiesto la propia persona concernida-, la posibilidad de estampar firmas con carácter retroactivo.
Dejando bien claro, como ya lo hemos hecho otras veces, que en Portugal hay legitimidad sobrada en torno a la práctica del Rito francés (el Gran Oriente Lusitano es una potencia masónica firmante de la Carta de Lisboa en abril de 2011), no podemos desde Memoria Masónica menos que poner de manifiesto cuanto antecede. Cada lector sabrá sacar las mejores consecuencias, sabiendo diferenciar entre quienes han difundido el documento de referencia de buena fe y quienes lo han hecho albergando algún propósito diferente.

domingo, febrero 2

¿Fue francmasón Napoleón?


Traemos hoy a Memoria Masónica un artículo publicado recientemente por Guy Chanssagnard. Tuve acceso a él, si no me falla la memoria, hace un par de semanas, a través del blog Gadlu.Info. Quiero desde aquí transmitir mi agradecimiento al autor, pues siendo el tema muy interesante para mí, hasta la fecha no había tenido más acceso a la cuestión que a través de un reportaje de la televisión francesa -también bastante reciente- que conservo como oro en paño y que igual un día me animo a traducir.
Sin más, les dejo con el texto que plantea el interrogante tantas veces repetido: ¿Fue francmasón Napoleón?
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El teniente segundo Bonaparte habría sido iniciado como francmasón en Valence, en 1785 (nada menos que a los 16 años de edad) en una logia militar vinculada a su regimiento de artillería. El teniente coronel Bonaparte habría sido iniciado en 1793, en Marsella. El general Bonaparte habría sido iniciado en Malta, en 1798, antes de serlo incluso en Egipto, y fundar una logia en Alejandría junto al general Augereau. Finalmente, el emperador Napoleón I habría sido iniciado en París el 6 de junio de 1805.
Cuántas iniciaciones para un solo hombre si atendemos todos los testimonios y rumores que se refieren a él. No obstante resulta de todo punto imposible, a falta de pruebas escritas irrefutables, determinar de una manera definitiva si Bonaparte o Napoleón fue o no alguna vez francmasón.
A favor de la iniciación abogan una multitud de homenajes rendidos al interesado en las logias del imperio con ocasión de los acontecimientos más diversos. “Napoleón Bonaparte es Masón Escocés. Nuestro Rito tiene en consecuencia cierto derecho a la protección que emana del Trono…” escribe el abad Jean Joseph Bermond d´Alès d´Anduze en 1804, durante una de la Logia San Juan de Escocia.
En 1806, Alexandre Louis Roettiers de Montaleau, importante dignatario del Gran Oriente de Francia, afirma a raíz de la instalación de la Logia Imperial de Caballeros de San Juan de Acre, que “es durante el ataque a esta famosa plaza, que el valeroso Jeanin (venerable) quedó cubierto por las heridas: heridas que hubieran sido mortales si la mano de un genio no le hubiera socorrido. Es la mano bienhechora –añade- de un Hermano, la mano de un general, la mano del Emperador de los franceses, el Gran Napoleón…”
Dirigiéndose al Gran Arquitecto del Universo, el general Joseph Chabran, venerable de la Logia Napoleón Magno, implora: “Protege al Héroe que creaste para reparar los males de Francia, vela por ese perfecto masón y prolonga sus días por el bien de la humanidad…”; estamos en 1808.
En relación con una eventual pertenencia de Napoleón a la Francmasonería, quedémonos también con esta opinión de Robert Ambelain, plasmada en 1966 (Francmasonería de otro tiempo): “Napoleón I fue uno de los primerísimos masones del rito Memphis. Y el Emperador no olvidó nunca que recibió la luz sobre la antigua tierra de las sagradas iniciaciones. Esa es la razón por la que también adoptó la Abeja como símbolo de su reinado junto al Águila. Porque la abeja era en el antiguo Egipto la representación del faraón, mientras que dos alas de águila flanqueaban el sol de Osiris”.
Robert Ambelain se hace eco por su parte de esta confidencia de Napoleón a Josefina: “He consumido mi vida en una sucesión de movimientos continuos que no me han permitido cumplir con mis obligaciones de iniciado de la Secta de los Egipcios”.
En contra de la pertenencia del emperador a la Francmasonería no podemos dejar caer en el olvido las palabras de Louis Constant, su asistente, y del Dr. Barry O´Meara, su médico en Santa Elena. Según el primero, Napoleón habría dicho que las reuniones de los francmasones eran “simples chiquilladas buenas para divertir a chismosos”;  y según el segundo habría afirmado que se trataba de “un montón de imbéciles que se juntan para hacer una buena comilona y unas cuantas celebraciones ridículas”.
Sea como fuere, reconociendo sin dudarlo que los francmasones podían llevar a cabo buenas acciones, y que también podían a través de sus reuniones y actividades controladas ser beneficiosos para el funcionamiento del imperio, Napoleón no dudó en colocar a su parientes más próximos y sus servidores más fieles al frente de la Orden masónica. Así es como nos encontramos con que en el cuadro lógico del Gran Oriente de Francia correspondiente al año 1805 aparecen los siguientes nombres:
Príncipe José Bonaparte, Gran Maestro.
Príncipe Luis Bonaparte, Gran Maestro Adjunto.
Jean Jacques Régis de Cambacérès, Gran Administrador General.
François Étienne Kellerman, Joaquín Murat, ambos mariscales, Grandes Conservadores Generales.
En lo que se refiere a nuevas logias del Gran Oriente de Francia, unas cuantas tomarán como nombre los títulos distintivos de Napoleón, Napoleón el Grande, San Napoleón, Los Amigos o Los Verdaderos Amigos de Napoleón y hasta El Triunfo de Napoleón. El Gran Oriente de Francia administraba únicamente 74 logias en 1800; cuando el imperio llegue a su fin en 1815 extenderá su gestión sobre más de 900.
¿Fue Napoleón Bonaparte iniciado francmasón? La pregunta permanece sin respuesta. Hay algo cierto y reconocido, y es que nunca negó o contradijo tal eventualidad.
Última hora: Es posible que durante la campaña de Italia (1796/1797), el general Bonaparte vio luz durante la noche proveniente del interior de una tienda y levantó la tela; el cubridor, asustado, le dejó pasar al interior del improvisado templo. Información no confirmada…

Para saber más, leer : Napoléon, empereur franc-maçon (François Collivari, Tallandier, 1986) ; Franc-Maçonnerie d’autrefois (Robert Ambelain, R.Laffont,1966).

© Guy Chassagnard 2014  - Tous droits réservés. Todos los derechos reservados.
© Ricardo Fernández Rodríguez 2014 sobre las imágenes todos los derechos reservados.

Traducción realizada con los permisos del autor. Todos los derechos reservados © Guy Chassagnard